Derechos humanos en Catar

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El estado de los derechos humanos en Catar sigue siendo preocupante para muchas ONG, aunque ha habido notables mejoras desde que el jeque Hamad bin Jalifa Al Thani se hizo con el poder a mediados de los años 90. Bajo su liderazgo, el emirato entró en un periodo de rápida liberalización y modernización, manteniendo su identidad islámica. Entre otras cosas, el país es conocido por haber sido la primera de las Monarquías del Golfo en dar a las mujeres el derecho al voto.[1][2]

Según Human Rights Watch, en junio de 2012, cientos de miles de trabajadores emigrantes de la construcción, procedentes sobre todo del sureste asiático, corrían el riesgo de sufrir explotación y abusos, llegando en ocasiones a trabajar en condiciones cercanas a la esclavitud[3]

Derechos laborales[editar]

Trabajos forzosos[editar]

Según el Departamento de Estado de los Estados Unidos, los trabajadores expatriados procedentes de Asia y algunas zonas de África son obligados rutinariamente a ejercer trabajos forzosos, y en algunos casos, la prostitución.[4]​ La mayoría de estos trabajadores han emigrado voluntariamente a Catar como obreros poco cualificados o asistentes domésticos, pero se les somete a condiciones indicativas de servidumbre involuntaria. Entre las vulneraciones más comunes de los derechos laborales, los malos tratos físicos, falta de pago, cargar a los trabajadores gastos que son responsabilidad del empleador, severas restricciones de la libertad de movimientos (confiscación de pasaportes, documentos de viaje o permisos de salida), detención arbitraria, amenazas de acciones legales y agresiones sexuales.[4]​ Muchos emigrantes llegan a Catar después de pagar sumas exorbitantes a las personas que los contrataron en sus países de origen, una práctica que hace a los trabajadores extremadamente vulnerables a los trabajos forzosos una vez en Catar.[4]

Como otras monarquías del Golfo, Catar tiene leyes de apadrinamiento que han sido muy criticadas y tachadas de «moderna esclavitud».[5]​ Según estas leyes, los patrocinadores tienen poder para cancelar unilateralmente los permisos de residencia de los trabajadores, negarles el derecho a cambiar de empleo, informar a la policía de la «fuga» de un trabajador e impedirles abandonar el país[4]​ Como resultado, los patrocinadores pueden restringir los movimientos de los trabajadores, y estos temen denunciar los abusos o exigir sus derechos, lo que contribuye a su situación de trabajo forzoso.[4]

Los empleados domésticos son especialmente vulnerables al tráfico de personas, ya que se encuentran aislados en casas particulares y no están cubiertos por las leyes laborales.[4]​ Catar es también destino para muchas mujeres que emigran por motivos legítimos y acaban viéndose envueltas en la prostitución, pero se desconoce hasta qué punto estas mujeres son forzadas a ejercerla.[4]​ Algunas de estas víctimas podrían ser trabajadoras domésticas huidas que han caído en las redes de la prostitución controlada por personas que explotan su situación ilegal.[4]

El gobierno afirma estar haciendo un buen trabajo respecto a los derechos humanos[6]​ y al tratamiento de los trabajadores. En 2002 se fundó la Comisión Nacional de Derechos Humanos (NHRC) para salvaguardar y consolidar los derechos humanos de todas las personas sometidas a la jurisdicción del estado.[7]​ En un intento por combatir el tráfico humano, la jequesa Mozah bint Nasser Al-Missned creó la Fundación para Combatir el Tráfico Humano (QFCHT).

Barwa, la agencia catarí de contrataciones, está construyendo una zona residencial para obreros conocida por Barwa Al Baraha (llamada también Ciudad de los trabajadores). El proyecto se puso en marcha tras un reciente escándalo en los campos de trabajo de Dubái, y pretende proporcionar unas condiciones de vida razonables según se definen en la nueva legislación de derechos humanos[8]

Preparación del mundial de fútbol y supuestos abusos[editar]

El auge de la construcción previo a la celebración en Catar del Campeonato Mundial de Fútbol ha llevado supuestamente a un incremento de los abusos contra los derechos humanos. En 2013, Amnistía Internacional publicó informes según los cuales varios emigrantes pasaban hambre por falta de pago de su salario. El informe dice que los trabajadores son «tratados como ganado».[9]​ Según un artículo de the Guardian (basado en documentos obtenidos en la embajada nepalí en Catar), en septiembre de 2013 docenas de obreros emigrantes nepalíes murieron en Catar en el espacio de pocas semanas, y cientos más soportaban espantosos abusos laborales.[10]​ Según el análisis, las actuales prácticas de construcción habrán provocado más de 4000 muertes cuando se celebre el mundial de fútbol en 2022.[10]​ En diciembre de 2013, la FIFA había investigado pero no había tomado medidas para obligar a Catar a mejorar las condiciones de los trabajadores.[9]

Trabajo inmigrante y tráfico humano[editar]

Catar es un destino para mujeres y hombres del sudeste y sur de Asia, que emigran por voluntad propia, pero acaban sumidos en una servidumbre involuntaria como trabajadores domésticos y obreros, y en menor medida, víctimas de la explotación sexual. El delito más común es el de obligar a los trabajadores a aceptar peores condiciones de trabajo que las ofrecidas cuando los contrataron. Otros delitos incluyen trabajo en sclavitud, negación de salario, restricciones de movimientos, detención arbitraria y abusos físicos, mentales y sexuales.[11]

Según el informe «Tráfico de personas» del Departamento de Estado de los Estados Unidos, hombres son atraídos a Catar con de altos salarios y acaban forzados a trabajar sin paga. El informe afirma que las leyes cataríes contra el trabajo forzoso se aplican muy raramente, y que suelen terminar con la detención de las víctimas en centros de deportación, esperando que se complete el proceso legal. El informe describe Catar como un país que ni satisface los estándares mínimos ni parece hacer grandes esfuerzos para lograrlos.[12][13]

El gobierno mantiene que Catar es un país de referencia en lo que respecta a los derechos humanos.[6]

En Catar existen leyes de apadrinamiento, que han sido ampliamente criticadas, tildándolas de ser lo más parecido a la moderna esclavitud.[14]​ El sistema kafala de apadrinamiento existe en todos los países del Golfo Pérsico excepto en Baréin, y significa que un trabajador (no se aplica a turistas) no puede entrar en el país sin un kafala o padrino, no puede abandonarlo sin permiso de este kafala (debe contar con un permiso de salida otorgado por el padrino o kafala), y el padrino tiene derecho a prohibir al empleado entrar en Catar entre 2 y 5 años después de su partida. Varios padrinos gubernamentales han ejercido recientemente este derecho para evitar que los empleados abandonen el país, reteniéndoles contra su voluntad sin motivo aparente. Algunas personas que han renunciado a su trabajo han visto cómo se les denegaba el permiso de salida, vulnerando su derecho básico a abandonar el país. Muchos padrinos no permiten la trasmisión de un empleado a otro padrino.

Derechos de la mujer[editar]

Las mujeres de Catar tienen derecho a votar y pueden presentarse para cargos políticos. Catar introdujo el derecho al voto para hombres y mujeres al mismo tiempo, con ocasión de las elecciones para el Consejo Municipal Central en 1999.[15][16]​ Estas elecciones —las primeras de la historia en Catar— se hicieron deliberadamente el 8 de marzo de 1999, Día Internacional de la Mujer.[15]

Catar envió mujeres deportistas a los Juegos Olímpicos que se celebraron en julio de 2012 en Londres.[17]

Derechos individuales[editar]

Pena de muerte[editar]

Catar mantiene la pena de muerte, sobre todo para delitos de espionaje[18]​ y otras amenazas a la seguridad nacional.[19]​ La apostasía también está considerada delito capital, pero no hay datos de que se haya aplicado la pena de muerte por este cargo.

Castigos físicos[editar]

En Catar se utiliza la Flagelación como castigo por el consumo de alcohol o las relaciones sexuales ilícitas. Según Amnistía Internacional, en 2012 al menos seis extranjeros fueron condenados a recibir entre 40 y 100 azotes.[20]

Residencia y naturalización[editar]

Catar es uno de los países que más discrimina entre expatriados y ciudadanos. No tiene un patrón salarial para la mano de obra inmigrante, y no permite los sindicatos. Bajo la ley de apadrinamiento de Catar, los padrinos tienen poder unilateral para cancelar los permisos de residencia de los trabajadores, negarles la posibilidad de cambiar de trabajo, denunciar la «fuga» de un trabajador a las autoridades e impedirles abandonar el país. Como resultado, los padrinos pueden restringir los movimientos de los empleados y los trabajadores pueden llegar a tener miedo de denunciar abusos o reclamar sus derechos[21]

El gobierno de Catar quiere proteger a toda costa el orden actual y no quiere comprometer sus valores culturales ni su modelo de vida permitiendo que los extranjeros se conviertan en una parte permanente de la sociedad. El único camino para convertirse en ciudadano naturalizado es por medio del matrimonio con un nacional; no obstante, tampoco eso garantiza la obtención de la ciudadanía, sobre todo a los no musulmanes.

Solo en circunstancias excepcionales, el gobierno de Catar puede conceder la ciudadanía a un extranjero que ha proporcionado notables servicios al estado durante varios años. Un patrono generoso puede recompensar a un trabajador leal que haya hecho una importante contribución a la empresa a lo largo de muchos años procurándole un trabajo y un permiso de residencia renovable anualmente, hasta que el empleado alcance los 60 años de edad. Pero tras su jubilación, el patrono tendrá que ser una figura de considerable influencia para mantener este «regalo» satisfaciendo a las autoridades laborales. En este caso, el trabajador no será ciudadano, sino que simplemente se le permitirá seguir en el país indefinidamente con permisos de residencia renovables cada año. No obstante, en la mayor parte de los casos, el trabajador que llega a los 60 debe dar por finalizado su contrato y abandonar el país, aunque puede volver si se le concede un visado especial.

Las autoridades cataríes también obligan a los patronos a no hacer contratos de más de 20 años consecutivos, y no hay ninguna posibilidad de que los trabajadores consigan renovar su visado si han trabajado 20 años con el mismo patrono. Esto se debe a que el gobierno de Catar no quiere pagar pensiones, y al mismo tiempo, de esta forma evita el problema de que esa persona pida la nacionalidad o la ciudadanía.

Los hijos de extranjeros nacidos en Catar no tienen derecho a la ciudadanía local y automáticamente asumen la nacionalidad de los padres. Solo si el padre es catarí se concederá al hijo la ciudadanía, para después adquirir la nacionalidad y obtener el pasaporte. Si el padre es extranjero y la madre catarí, el hijo no tiene ningún derecho de nacionalidad.

En muchos casos, el problema no afecta al hijo, pero es posible que los hijos que él tenga no disfruten de los mismos derechos de nacionalidad, ciudadanía o residencia que sus padres y abuelos.[22]

Igualdad entre sexos[editar]

Las mujeres cataríes han hecho significativos avances legales y sociales desde los años 90. La jequesa Mozah ha sido una gran defensora de los temas femeninos, ha apoyado conferencias de mujeres, su acceso a la educación superior, y la creación de un puesto ministerial en el gobierno dedicado a asuntos femeninos.

Como resultado de estos avances, las mujeres cataríes tienen muchas oportunidades profesionales, que incluyen puestos directivos, proyectos benéficos, servicios de salud y humanos, y trabajos en diversos sectores, incluso en la diplomacia. Según la embajada de Catar,[23]​ las mujeres desempeñan trabajos en educación, salud, justicia, periodismo, aviación, banca, política, finanzas y turismo.

Entre el 36 y el 42% de las mujeres cataríes trabajan, y los expertos dicen que van adquiriendo cada vez más derechos.[24][25]

En 1999, Catar permitió a las mujeres votar legalmente y obtener altos cargos en el gobierno, por nombramiento o elección.[1][2]

Derechos homosexuales (LGBT) en Catar[editar]

La sodomía consentida entre hombres adultos es ilegal en Catar, y quien la practique puede recibir una sentencia de hasta cinco años de prisión.[26]​ También las relaciones sexuales consentidas entre mujeres adultas son ilegales en Catar.[27]​ La orientación legal y la identidad de género no están cubiertas por ninguna legislación civil y tampoco se reconoce el matrimonio, unión civil o asociación doméstica entre personas del mismo sexo.

Libertad de expresión[editar]

La libertad de expresión es el derecho político de comunicar las opiniones e ideas propias. El poeta catarí Mohamed al-Ajami, también conocido como Mohamed Ibn al-Dheeb, que criticó al gobierno en la Conferencia sobre el cambio climático de 2012 en Catar, fue condenado a cadena perpetua. No se permitió la entrada de observadores en la sala del tribunal, y el propio al-Ajami no estuvo presente en la lectura de la sentencia.[28]​ Toda la información disponible apunta a que Mohamed al-Ajami es un prisionero de conciencia que se encuentra tras las rejas solamente por expresar su opinión.[29]

Libertad religiosa[editar]

La primera iglesia católica de Catar no puede exhibir símbolos cristianos en su exterior

Catar es un país de mayoría musulmana, religión que práctica un 76% de su población.[30]​ El gobierno utiliza la ley suní como base de sus códigos civil y penal. No obstante, existe cierto nivel de tolerancia religiosa. Entre los trabajadores y turistas extranjeros hay cristianos, hindúes, sijs, budistas o bahaíes, que pueden practicar su religión siempre que sean discretos y no atenten contra el orden y la moral pública.

En marzo de 2008 se consagró el primer templo católico de Catar, la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, en Doha. Pero para cumplir la exigencia de discreción, no se admiten misioneros y la iglesia no tiene campanas, cruces u otros símbolos claramente cristianos en su exterior.

Oficina de derechos humanos en el Ministerio de Exteriores de Catar[editar]

El artículo 21 de la ley 39/2005[31]​ del ministerio de Asuntos Exteriores estipula la formación de una «oficina de derechos humanos». Una de sus misiones principales es preparar respuestas a las acusaciones o informaciones de organizaciones y gobiernos extranjeros sobre la situación de los derechos humanos en el país.

Situación histórica[editar]

El siguiente gráfico muestra la clasificación de Catar desde 1972 en el informe «Freedom in the World», que publica anualmente Freedom House. La clasificación 1 es «libre», y 7 es «sin libertad».[32]

Ver también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b "In Bahrain, Women Run, Women Vote, Women Lose" New York Times
  2. a b Elbagir, Nima (8 de febrero de 2007). «The Role of Saudi Women». Channel 4. Consultado el 25 de marzo de 2008.  Enlace al reportaje completo de Channel 4.
  3. Qatar: Trabajadores migrantes de la construcción enfrentan abusos Human Rights Watch 12 de junio de 2012
  4. a b c d e f g h «Informe por países». Human Trafficking Report 2011. Oficina para supervisar y combatir el tráfico de personas, Departamento de Estado de los Estados Unidos. junio de 2011. Consultado el 21 de enero de 2012. 
  5. «Trafficking in Persons Report 2008 — Qatar (Tier 3) ». Refworld. 4 de junio de 2008. Archivado desde el original el 26 de abril de 2011. Consultado el 6 de diciembre de 2008. 
  6. a b «Qatar: National Human Rights Committee report». Comité Nacional de Derechos Humanos de Catar. 3 de mayo de 2006. Archivado desde el original el 21 de agosto de 2008. Consultado el 25 de marzo de 2008. . Según la fuente zawya.com, el enlace es «la traducción oficiosa realizada por el equipo Peninsula de las 57 páginas en árabe del informe emitido ayer por el Comité Nacional de Derechos Humanos»
  7. https://web.archive.org/web/20120126144354/http://www.nhrc-qa.org/en/nhrc.aspx?page=48
  8. «Qatar: National Human Rights Committee Support Expats». The Peninsula vía iLoveQatar.net. 18 de junio de 2008. Archivado desde el original el 13 de abril de 2009. Consultado el 4 de agosto de 2008. 
  9. a b «Qatar 2022 World Cup workers 'treated like cattle', Amnesty report finds». 17 de noviembre de 2013. Consultado el 7 de enero de 2014. 
  10. a b «Revealed: Qatar's World Cup 'slaves', Exclusive: Abuse and exploitation of migrant workers preparing emirate for 2022». 25 de septiembre de 2013. Consultado el 7 de enero de 2013. 
  11. «Middle East :: Qatar». CIA World Factbook. Agencia Central de Inteligencia. 8 de febrero de 2012. Consultado el 4 de marzo de 2012. 
  12. «Informes por países – Países de la Q a la Z». Trafficking in Persons Report. Oficina para supervisar y combatir el tráfico de personas, Departamento de Estado de EE.UU. 12 de junio de 2007. Archivado desde el original el 20 de enero de 2012. Consultado el 25 de marzo de 2008. 
  13. Labott, Elise; Verjee, Zane (12 de junio de 2007). «India escapes U.S. list of worst human traffickers». Washington: Cable News Network. Consultado el 25 de marzo de 2008. 
  14. Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (4 de junio de 2008). «Refworld | Trafficking in Persons Report 2008 – Qatar ». ACNUR. Archivado desde el original el 26 de abril de 2011. Consultado el 28 de marzo de 2010. 
  15. a b Lambert, Jennifer (2011). Political Reform in Qatar: Participation, Legitimacy and Security 19 (1). Middle East Policy Council. 
  16. Miles, Hugh (2005). Al-Jazeera. 
  17. «Saudi Arabia to let women compete in Olympics for first time». CNN. Consultado el 25 de junio de 2012. 
  18. Catar: Pena de muerte, Firas Nassuh Salim Al-Majali | Amnistía Internacional
  19. Journalism.co.uk :: Crusading journalist wins case against Al-Jazeera
  20. «Amnistía Internacional, Informe anual 2012 - Qatar». Amnistía Internacional. Consultado el 19 de marzo de 2014. 
  21. Catar en Wikipedia.org 23 de diciembre de 2012
  22. Qatar: Is it possible to become a national of Qatar? 23 de diciembre de 2012
  23. https://web.archive.org/web/20120207201235/http://www.qatarembassy.net/women.asp
  24. http://gulfnews.com/news/gulf/qatar/qatari-women-moving-forward-with-more-rights-expert-says-1.955444
  25. https://web.archive.org/web/20070713105533/http://www.freedomhouse.org/template.cfm?page=181
  26. Freda Ready, artículo en The Cornell Daily Sun [1] Consultado el 4 de diciembre de 2002
  27. http://archive.globalgayz.com/middle-east/qatar/gay-qatar-news-and-reports/
  28. Qatar: Outrageous life sentence for 'Jasmine poet' Amnistía Internacional 29 de noviembre de 2012
  29. Qatar: Outrageous life sentence for 'Jasmine poet' 29 de noviembre de 2012
  30. Censo 2004 – CIA World Factbook – Qatar
  31. Papel de la «Oficina de derechos humanos en el ministerio de Exteriores de Catar según la ley catarí (en árabe).
  32. Freedom House (2012). «Country ratings and status, FIW 1973-2012» (XLS). Consultado el 22 de agosto de 2012.