Deportaciones de pueblos en la Unión Soviética

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Mapa etnográfico de la URSS.

Las deportaciones de pueblos en la Unión Soviética fue una forma de represión política característica del régimen comunista. Las peculiaridades del proceso eran, en primer lugar, la carencia de proceso judicial real y lo fortuito del arresto;[1]​ en segundo lugar, el desplazamiento de grandes contingentes humanos a zonas remotas y a menudo, de difícil supervivencia.[2]​ Muchos de los individuos o pueblos que vivieron tales experiencias eran clasificados como enemigos del pueblo[3]​ y se justificaba su expulsión por su (real o supuesto) antisovietismo.[4]

En muchos casos, fueron verdaderas campañas de limpieza étnica en que pueblos considerados potencialmente hostiles o separatistas eran deportados a zonas despobladas y reemplazados por rusos étnicos, además de ser útil para industrializar importantes áreas[5]​ (parte del proceso de «sovietización»).[6]​ Los implementos o apoyos para sobrevivir siempre eran pocos y de mala calidad.[7]​ Muchos pueblos fueron expulsados por ser sospechosos de colaborar con los invasores alemanes.[8]​Enormes contingentes los llenaron en 1941-1944, momento en que la calidad de vida cayó a los niveles más bajos.[9]​ En otros, los individuos podían ser clasificados dentro de grupos sociales (reales o supuestos) que eran considerados peligrosos y deportados como colonos especiales a gulágs para que cumplieran penas de diez a veinte años, en cambio, los miembros de pueblos completamente deportados eran enviados a perpetuidad.[10]​ Las primeras grandes deportaciones se dieron durante la «descosaquización» en 1920[11]​ y durante la represión de los campesinos de Tambov en 1921.[12]

El sistema del Gulag debía justificarse no solo política sino también económicamente, de ahí que se buscara conseguir la máxima rentabilidad sin preocuparse del coste humano.[13]​ Las consecuencias fueron terribles, hasta inicios de los cincuenta de cinco millones y medio[14]​ a seis millones de personas deportadas,[15]​ entre uno y un millón y medio habían muerto como consecuencia directa del traslado forzado y el reasentamiento.[16]​ Entre las víctimas hay dos millones de kuláks, deportados entre 1930 y 1932.[17]

Los primeros deportados fueron los cosacos del Don y del Kubán debido a su resistencia al régimen soviético durante la Guerra civil rusa;[18]​ campaña de «descosaquización» para eliminar la «especificidad cosaca».[19]​ En total trescientos a quinientos mil muertos o deportados entre 1919 y 1920 en una población de tres millones.[20]​ A estos se sumaban cientos de miles de familiares de campesinos rebeldes entre 1920 y 1922. Sólo en la rebelión de Tambov 50.000 campesinos fueron internados en campos como rehenes, con insuficiente comida, ropa y propensos a la cólera y el tifus. En 1921 muchos acabaron deportados a Arcángel y Jolmogory.[12]​ Los alemanes del Volga (y otros germanos étnicos por todo el país) en 1941 corrieron en igual suerte, más de un millón cuatrocientas mil personas.[21]​ Su república autónoma fue suprimida y ellos enviados en vagones sobrecargados sin recibir comida ni agua. Supuestamente eran sospechosos de colaborar con los invasores alemanes.[22]​ Los sobrevivientes llegaron a regiones de Kazajistán y Siberia donde la vida era difícil y donde las autoridades locales no tenían recursos ni información para acogerlos.[23]

Tras esto vino una gran ola de deportaciones entre 1943 y 1944, más de novecientas mil personas son enviadas a Siberia, Kazajistán, Kirguistán y Uzbekistán. La intención era limpiar Crimea y el Cáucaso de nacionalidades «dudosas» por su «colaboración» con los nazis: búlgaros, griegos pónticos, armenios de Crimea, turcos mesjetas, kurdos, jemchines del Cáucaso, calmucos, tártaros de Crimea, karacháis y balkarios.[8]​ Estas alcanzaron su epílogo con la deportación completa de ingusetios y chechenos en una operación denominada Operación Chechevitsa (o Lenteja, en:Operation Lentil (Caucasus)).[24]​ Murieron en masa en un trayecto debido al hambre, frío y enfermedades[25]​ y la agreste vida en las regiones donde los instalaron siguieron cobrando millares de vidas en los años siguientes.[26]​ Por último, los territorios anexionados en 1939-1940, como el este de Polonia, los países bálticos, Besarabia y Bucovina, vivieron en 1940-1941 y 1944-1945 dos veces una «sovietización» en que se eliminaron a los opositores nacionalistas reales y supuestos, especialmente los relacionados a partisanos como los Hermanos del Bosque y el Ejército Insurgente Ucraniano.[6]

El 17 de mayo de 1944, comenzó la deportación (Sürgün) de los tártaros de Crimea en todas las localidades habitadas de la RASS de Crimea. Más de 32 000 efectivos de la NKVD participaron en la acción. 193 865 tártaros de Crimea fueron deportados: de ellos, 151 136 a la RSS de Uzbekistán, 8597 a la República Socialista Soviética Autónoma de Mari (hoy Mari-El), 4286 a la RSS de Kazajstán, y el resto (29 486) a varios óblasts de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia. Entre mayo y noviembre de 1944, 10 105 tártaros de Crimea murieron de inanición en la RSS de Uzbekistán (el 7 % de los deportados a dicha república). Cerca de 30 000 (el 20 %) murieron en el exilio durante el siguiente año y medio, según los datos de la NKVD (el 46 % según los datos de los activistas tártaros de Crimea).

El sistema de «colonos especiales» pasó a dos millones y medio de habitantes, siendo los kuláks desplazados por estas minorías étnicas como el principal grupo de deportados.[27]​ Las condiciones de vida en los gulágs nunca fueron tan terribles como en 1941-1944, la guerra produjo mayor falta de alimentos, epidemias, hacinamiento, recrudeció la explotación y mayor represión.[9]​ Todo esto fue permanentemente ocultado por la historiografía soviética hasta la caída del régimen en 1991.[28]

Desde 1948, las autoridades soviéticas se vieron forzadas a explotar de un modo más humanitario a la mano de obra para alargar su supervivencia, mejorando las condiciones de vida de la misma. Esto se debió al altísimo coste humano y material que había sufrido el país durante la Segunda Guerra Mundial.[13]​ Como consecuencias indeseadas estuvieron la relajación de la disciplina dentro de los campos, permitiendo la formación de bandas entre los delincuentes comunes que se dedicaban a pelear entre sí, haciendo bajar las tasas de productividad. El Estado no podía darles vigilancia adecuada, pues el sistema entonces era demasiado grande y él estaba demasiado agotado.[29]​ Otra, mucho más peligrosa, fue que en los «campos de régimen especial», nacidos en 1945 para concentrar a presos políticamente opositores y con experiencia de combate u organizativa durante la guerra (la mayoría de los presos iba a «colonias de trabajo» y «campos de trabajo»), quedaban reunidos y además separados de los presos comunes, lo que les facilitaba hacer revueltas (el régimen comunista supo aprovechar la hostilidad entre delincuentes comunes y opositores políticos para impedirles unirse en contra suya).[30]​ Estos presos, al contrario de aquellos deportados en los años treinta, no creían ingenuamente que era por un error del sistema judicial sino que sabían que eran víctimas de la represión y estaban dispuestos a todo porque nada tenían que perder. En consecuencia, los motines se sucedieron, destacando el de Kenguir.[30]​ Debe mencionarse que la diferencia entre colonias y campos de trabajo era que a los primeros eran centros mucho más pequeños, para presos menos peligrosos y condenados a penas inferiores a los tres años.[31]

Mapa con la ubicación de los campos de trabajo del Gulag en la URSS.

Tratando de dar solución a un sistema penitenciario que había crecido demasiado, a la muerte de Iósif Stalin en 1953 sus sucesores procuraron liberar a un gran número de presos.[32]​ Las razones del cambio son varias: los principales dirigentes estaban ocupados en una feroz lucha política para suceder al dictador, liberar a los presos permitía integrar a la actividad económica regular a un importante contingente humano y mostrarse ante los burócratas y el Partido como un hombre que no repetiría el Terror de su antecesor (esto explicaría el triunfo de Nikita Jrushchov y su proyecto de desestalinización).[33]​ Así, el sistema penitenciario que en los últimos años de Stalin era demasiado grande y poco rentable se empezó a desestructurar.[34]​ Para finales de los años cincuenta e inicios de los sesenta casi todos los presos eran delincuentes menores o reincidentes. Su propósito inicial de colonizar y explotar las riquezas naturales de Siberia y el Extremo Oriente fue abandonado.[35]​ La muerte de Stalin en 1953 permitió el lento retorno legal de muchos desterrados a sus hogares, aunque muchos individuos se quedaron donde ya habían hecho sus vidas.[36]​ Sin embargo, los pueblos, entendidos como colectividades, quedaron hasta 1972 sin permiso para elegir libremente dónde asentarse[28]​ y durante el resto del régimen soviético, estos grupos siempre fueron vigilados estrechamente por los servicios de inteligencia.[37]

Durante el avance del Ejército Rojo sobre el III Reich y en los posteriores, hasta aproximadamente 1950, los soviéticos se vieron involucrados en la expulsión sistemática de millones de alemanes étnicos hacia las nuevas fronteras de su país, buscando evitar nuevos deseos expansionistas de estos.

Muchas veces, los prisioneros soviéticos una vez liberados eran internados en campos como traidores, posibles espías y estar contaminados por vivir en el exterior; del mismo modo, todo aquel que vivió bajo ocupación alemana era un posible sospechoso de «contaminación».[38]

Algo similar sufrirían los prisioneros de guerra del Eje, especialmente alemanes y japoneses, y los polacos tras la invasión de su país, así como un gran número de civiles considerados posibles opositores.[39]​ Lo mismo sucedió en el Báltico.[40]

En noviembre de 1989, durante la perestroika, el Soviet Supremo de la Unión Soviética condenó las deportaciones de los pueblos de la URSS calificándolos como actos ilegales y criminales.[41]

La siguiente es una tabla con el número de personas deportadas, clasificadas según su grupo étnico y con la fecha en que su contingente fue desplazado:

Fecha Grupo Número Hogar nativo Destino
1933[42] Kazajos 200.000 Kazajistán Norte de Rusia, China, Mongolia, Irán, Afganistán y Turquía
1935[42] Fineses de Ingria 30.000 Óblast de Leningrado Vólogda, Siberia Occidental, Tayikistán y Kazajistán
1935[42] Alemanes y polacos 412.000 Centro y oeste de Ucrania Este de Ucrania
1935[42] Alemanes y polacos 45.000 Ucrania, especialmente zonas fronterizas Kazajistán
1937[42] Kurdos 2.000 Regiones fronterizas de Georgia, Armenia, Azerbaiyán, Turkmenistán, Uzbekistán y Tayikistán Kazajistán y Kirguistán
1937[42] Coreanos 172.000 Extremo Oriente Norte de Kazajistán y toda Uzbekistán
1937[42] Chinos y rusos exiliados en Harbin 9.000 Extremo Oriente Kazajistán y Uzbekistán
1938[42] Judíos persas 6.000 Provincia de Mary, Turkmenistán Zonas desérticas del norte de Turkmenistán
1938[42] Azeríes, persas, asirios y kurdos Desconocida Azerbaiyán Kazajistán
1940[42] Polacos 276.000 Zona ocupada de Polonia Norte de Rusia, los Urales, Siberia, Uzbekistán y Kazajistán
1941[42] Alemanes y fineses de Ingria 91.000 Óblast de Leningrado Kazajistán, Siberia, óblast de Astrakán y Lejano Oriente
1942[42] Alemanes 780.000 Povolzhye, Cáucaso, Crimea, Ucrania, Moscú y Rusia central Kazajistán y Siberia
1942[42] Fineses de Ingria 9.000 Óblast de Leningrado Este de Siberia y Lejano Oriente
1943[42] Karacháis 70.500 Karachái y Cherkessia Kazajistán y Kirguistán
1943[42] Calmucos 93.000 Kalmykia Kazajistán y Siberia
1944[42] Chechenos e ingushes 522.000 Cáucaso Septentrional Kazajistán y Kirguistán
1944[42] Kalymyks 3.000 Óblast de Rostov Siberia
1944[42] Kurdos y azeríes 3.000 Tbilisi Sur de Georgia
1944[43] Balkars 100 Norte de Georgia Kazajistán y Kirguistán
1944[43] Tártaros de Crimea 100.000 Crimea Uzbekistán
1944[43] Griegos, búlgaros, armenios y turcos 42.000 Crimea Uzbekistán
1944[43] Kalmyks 26.000 Regiones del norte Ucrania y Rusia central
1944[43] Kalmyks 1.000 Óblast de Bolgograd Óblast de Sverdlovsk
1944[43] Kabardinos 2.000 Kabardino y Balkaria Sur de Kazajistán
1944[43] Verdaderos Rusos Ortodoxos 1.000 Rusia central Siberia
1944[43] Polacos 30.000 Urales, Siberia y Kazajistán Ucrania y la Rusia europea
1944[43] Meskhetianos, turcos, kurdos, hamshenis y karapapaks 92.000 Suroeste de Georgia y Kazajistán Uzbekistán y Kirguistán
1944[43] Lazes 1.000 Ajaria Uzbekistán, Kirguistán y Kazajistán
1944[43] Volksdeutsche 1.000 Mineralnye Vody Tayikistán
1948[43] Kuláks 49.000 Lituania Este de Siberia
1948[43] Griegos y armenios 58.000 Costa del Mar Negro Sur de Kazajistán
1948[43] Kuláks 1.000 Óblast de Izmail Siberia Occidental
1949[43] Kuláks 94.000 Báltico Siberia y Lejano Oriente
1949 a 1952[43] Kuláks 78.400 Moldavia, Báltico, oeste de Bielorrusia y Ucrania y óblast de Pskov Siberia y Kazajistán
1951[43] Basmachí 3.000 Tayikistán Norte de Kazajistán
1951[43] Testigos de Jehová 3.000 Moldavia Oeste de Siberia

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Weth, 1998: 177-178
  2. Werth, 1998: 180-181
  3. Werth, 1998: 176
  4. Werth, 1998: 197
  5. Werth, 1998: 272-274; Yergin, 1993: 221
  6. a b Werth, 1998: 263
  7. Werth, 1998: 255-256
  8. a b Werth, 1998: 252-253
  9. a b Werth, 1998: 259
  10. Werth, 1998: 271, 273
  11. Werth, 1998: 122
  12. a b Werth, 1998: 139
  13. a b Werth, 1998: 276
  14. Werth, 1998: 266
  15. Rosefielde, 2009: 83
  16. Rosefielde, 2009: 84
  17. Courtois, 1998: 24
  18. Courtois, 1998: 23; Werth, 1998: 118-119, 122
  19. Werth, 1998: 119
  20. Werth, 1998: 123
  21. Werth, 1998: 249-250
  22. Werth, 1998: 250-251
  23. Werth, 1998: 252
  24. Werth, 1998: 253-254
  25. Werth, 1998: 255
  26. Werth, 1998: 256
  27. Werth, 1998: 258
  28. a b Werth, 1998: 249
  29. Werth, 1998: 275
  30. a b Werth, 1998: 274
  31. Werth, 1998: 236
  32. Werth, 1998: 273
  33. Werth, 1998: 288-289
  34. Werth, 1998: 290
  35. Werth, 1998: 294
  36. Werth, 1998: 293
  37. Werth, 1998: 296
  38. Werth, 1998: 264-265
  39. Werth, 1998: 242
  40. Werth, 1998: 243, 245
  41. ВЕРХОВНЫЙ СОВЕТ СССР. ДЕКЛАРАЦИЯ от 14 ноября 1989 года. О признании незаконными и преступными репрессивных актов против народов, подвергшихся насильственному переселению, и обеспечении их прав (en ruso)
  42. a b c d e f g h i j k l m n ñ o p q Rosefielde, 2009: 81
  43. a b c d e f g h i j k l m n ñ o p q Rosefielde, 2009: 82

Bibliografía[editar]

  • Courtois, Stéphane (1998) [1997]. "Los crímenes del comunismo". En El libro negro del comunismo. Traducción francés-español de César Vidal. Barcelona; Madrid: Espasa-Calpe & Planeta. ISBN 84-239-8628-4.
  • Rosefielde, Steven (2009). Red Holocaust. Abingdon; Nueva York: Routledge. ISBN 978-0-415-77757-5.
  • Werth, Nicolas (1998) [1997]. "Un Estado contra su pueblo. Violencias, temores y represiones en la Unión Soviética". En El libro negro del comunismo. Traducción francés-español de César Vidal. Barcelona; Madrid: Espasa-Calpe & Planeta. ISBN 84-239-8628-4.
  • Yergin, Daniel (1993). Russia 2010 and what it Means for the World. Londres: Random House. Contribución de Thane Gustafson y Cambridge Energy Research Associates. ISBN 9780679429951.