Defensa personal

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Defensa personal (Del lat. defēnsa personālis)[1] es un conjunto de habilidades técnico-tácticas encaminadas a impedir o repeler una agresión, realizadas por uno mismo y para sí mismo.

También recibe otras denominaciones como autoprotección o seguridad personal, no obstante estos conceptos tienen un ámbito mayor, donde destaca fundamentalmente el componente preventivo[2]

Historia[editar]

Escenas de lucha en las tumbas de Beni Hassan (Egipto) 2000 a.C.

La historia de la lucha cuerpo a cuerpo se remonta a los orígenes de la humanidad, como expresión de la rivalidad natural[3]

Tipos[editar]

La defensa personal puede ser genérica o especializada (femenina, infantil,etc).

Características[editar]

Las habilidades técnico-tácticas de la defensa personal deben ser eficaces para conseguir el objetivo de evitar o repeler la agresión. Pudiendo utilizarse todo tipo de recursos disponibles sin más límite que el marcado por la legislación. Resultando, de este modo, una materia multidisciplinar que contiene habilidades de las diversas artes marciales y militares, de los deportes de contacto y lucha, de otros tipos de lucha poco ortodoxas como la pelea callejera, así como de habilidades verbales. Por tanto, la defensa personal está formada por habilidades técnico-tácticas tanto de defensa como de ataque y, cuando es posible, aplicarse anticipándose al desarrollo de la acción atacante del agresor. Conseguir defenderse utilizando solo habilidades defensivas que no mermen la capacidad atacante y continua de agresores en condición de superioridad física o/y numérica esperando a que rehusen por fatiga o autolesión resulta muy poco probable incluso para un experto.

Fundamentos[editar]

El recurso más efectivo es siempre evitar el enfrentamiento, especialmente aquel que conlleva la agresión física, dado que el resultado de todo enfrentamiento es incierto. No obstante, cuando no hay otra solución mejor se debe afrontar con decisión.

El factor sorpresa es un recurso táctico fundamental que debemos tener de nuestra parte.

A mayor distancia del agresor y de cuanta más movilidad dispongamos mayor seguridad.

Debemos utilizar cualquier recurso disponible que resulte efectivo: correr, gritar, utilizar objetos como armas, etc.

La destreza en la defensa personal depende del grado de práctica continuada, de su contenido y de las limitaciones personales.

La aplicación real de las habilidades asimiladas se llevará a cabo, generalmente, en circunstancias estresantes, por lo que requiere del suficiente hábito práctico como para que se ejecute como un acto reflejo.

Aspectos legales[editar]

La defensa debe ejercerse dentro del marco legal establecido por la legítima defensa

Código penal (España) art. 20 (Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal)[4]

"Están exentos de responsabilidad criminal:

...

4º. El que obre en defensa de la persona o derechos propios o ajenos, siempre que concurran los requisitos siguientes:

Primero. Agresión ilegítima. En caso de defensa de los bienes se reputará agresión ilegítima el ataque a los mismos que constituya delito o falta y los ponga en grave peligro de deterioro o pérdida inminentes. En caso de defensa de la morada o sus dependencias, se reputará agresión ilegítima la entrada indebida en aquélla o éstas.
Segundo. Necesidad racional del medio empleado para impedirla o repelerla.
Tercero. Falta de provocación suficiente por parte del defensor.

5º. El que, en estado de necesidad, para evitar un mal propio o ajeno lesione un bien jurídico de otra persona o infrinja un deber, siempre que concurran los siguientes requisitos:

Primero. Que el mal causado no sea mayor que el que se trate de evitar.
Segundo. Que la situación de necesidad no haya sido provocada intencionadamente por el sujeto.
Tercero. Que el necesitado no tenga, por su oficio o cargo, obligación de sacrificarse.

6º. El que obre impulsado por miedo insuperable.

7º. El que obre en cumplimiento de un deber o en el ejercicio legítimo de un derecho, oficio o cargo."

La participación de los sentidos en la defensa personal[editar]

Día a día  nuestros sentidos nos acompañan siempre y es gracias a ellos que nos damos cuenta de nuestro entorno.

En la Edad Antigua el hombre debía tener sus sentidos desarrollados y estar alerta de todo lo que lo rodeaba, pues estaba expuesto a peligros naturales en todo momento y la propia vida los preparaba para enfrentar esas dificultades [cita requerida]. Sin embargo aunque estamos expuestos diariamente a diferentes peligros, las Nuevas tecnologías, las preocupaciones y el Estrés nos distraen y evitan que estemos alerta la mayor parte del tiempo, haciéndonos propensos a volvernos víctimas en cualquier momento.

Podemos percatarnos de distintos peligros gracias a que nuestros sentidos están activos las 24 horas del día, sin embargo, esto a veces no es suficiente, por lo que es necesario estar atentos al entorno. Algunos ejemplos son: ver un coche que viene a lalta velocidad, oler un alimento descompuesto o una fuga de gas, sentir una superficie caliente o filosa, saborear algo que no es comestible, o escuchar algún tipo de alboroto.

Sentido de la vista

Es uno de los sentidos más importantes que intervienen en el desarrollo y el Aprendizaje, ya que el 80% de lo que aprendemos desde que somos niños llega a través del sistema visual [5] .

Puede ayudarnos a detectar a personas sospechosas por nuestro camino, elegir el camino más seguro, las rutas de evacuación que podemos tomar, entre otras cosas. Observar y estar atentos a nuestros alrededores nos puede salvar la vida.

Se puede desarrollar haciendo observaciones rápidas y analizando lo que vimos, por ejemplo: qué hace alguna persona, cómo va vestida, dónde están las salidas del lugar, dónde están las personas encargadas de la seguridad, si hay obstáculos, entre otros.

Oído

Este sentido detecta, transmite y convierte los sonidos en impulsos eléctricos que manda al cerebro. También es el encargado de mantener el equilibrio. Nos permite detectar peligros que no podemos ver directamente. Para el uso y desarrollo de su percepción es bueno enfocar la atención en los diferentes sonidos que nos rodean y tratar de reconocer cada uno de ellos. Al hacerlo aprendemos a identificar si hay ruidos sospechosos que puedan representar un peligro. Por ejemplo, escuchar la alarma sísmica, gritos de ayuda o de advertencia, entre otros.

Olfato

Es un sentido químico que funciona a distancia detectando compuestos químicos en el ambiente. A diferencia de los otros sentidos como el tacto y el gusto, el reconocimiento olfativo es inmediato. El olfato puede compensar el uso limitado de la visión y la audición, y tiene un papel muy importante en los estado de ánimo, niveles de excitación, emociones, memorias y reacciones físicas [6] .

Con él podemos reconocer el olor a pólvora, gas, putrefacción, e incluso el olor a sangre, con lo cual podemos ponernos alerta para prevenir diferentes situaciones.

Gusto

Los órganos del gusto tienen como objetivo percibir y enviar al cerebro el sabor de las cosas que introducimos a la boca. Está relacionado con el sentido del olfato y ambos son considerados sentidos químicos o quimiosensibles, ya que ambos activan a sus receptores con estímulos químicos [7] .

Se puede desarrollar al probar y poner atención al sabor de  pequeñas cantidades de diferentes alimentos, saborizantes u objetos, verificando que no provoquen ningún daño a nuestra salud. Algunos ejemplos de su uso son: evitar ingerir un alimento descompuesto o alguna sustancia peligrosa.

Tacto

El tacto está distribuido por todo el cuerpo. Los nervios en la piel y en otras partes del cuerpo transmiten sensaciones al cerebro. Mientras más receptores nerviosos contenga cierta parte del cuerpo, será más sensible. Este órgano es el más grande del cuerpo y recibe una amplia gama de sensaciones como lo son: sensación de frio y calor, viento, humedad, suavidad y dureza, entre otras[8] . La atención principal se lleva a cabo en las manos, las cuales son las encargadas de identificar por medio del tacto los diferentes materiales, objetos y sustancias. Se puede desarrollar identificando objetos con las manos mientras cerramos los ojos, para experimentar la gama de sensaciones que estos provocan. El sentido del tacto es útil en la defensa personal para identificar objetos y espacios si tenemos la visión limitada.

Sentido común o Intuición

Del latín sensus communis[9] . Los romanos consideraban al sensus communis no sólo como sentido común, sino también como humildad y sensibilidad. Los hombres inventaron esa palabra convencidos de que todo penetraba por el alma por medio de los sentidos.

El sentido común se denomina “común”, pues parte de la idea de que se comparte entre todas las personas de una sociedad o comunidad. Es por esta razón que no se basa en la subjetividad de cada persona, sino que se basa en las tradiciones, comportamientos y formas de actuar que se consideran adecuados dentro de la sociedad. Esto lo ha convertido en un sentido global, o que se entiende y se practica igual en muchas partes del mundo, con algunas excepciones. El sentido común se puede definir como la forma racional o sensata de actuar ante cierta situación, y se aplica por lo general en acontecimientos que conllevan dolor, peligro, sufrimiento o tragedia. El sentido común nos hace comportarnos de la forma más adecuada y sensata en cada circunstancia, sin embargo, no corresponde necesariamente a decir o hacer lo correcto[10] .

El uso del sentido común nos sirve para incorporar precauciones en situaciones de peligro y enfrentamiento. Se le considera a este "sentido" como una de las mejores armas de la defensa personal.

Referencias[editar]

  1. http://lema.rae.es/drae/?val=defensa+personal
  2. Consejos de Seguridad http://www.policia.es/consejos/virtual_ideas/ideasseguridad.html#/1/
  3. Comportamiento agonístico
  4. https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1995-25444
  5. «Visión y aprendizaje». www.neurovision.es. Consultado el 5 de diciembre de 2015. 
  6. «El Poderoso Sentido del Olfato». www.tsbvi.edu. Consultado el 5 de diciembre de 2015. 
  7. «El sentido del gusto – eduMedia». www.edumedia-sciences.com. Consultado el 5 de diciembre de 2015. 
  8. «Sentido del tacto: ayer y hoy (GM Kernspetch)». EWTO MADRID. Consultado el 5 de diciembre de 2015. 
  9. «Concepto de sentido común - Definición en DeConceptos.com». deconceptos.com. Consultado el 5 de diciembre de 2015. 
  10. «Definición de Sentido Común». Definición ABC. Consultado el 5 de diciembre de 2015. 

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]