Declaración de fallecimiento

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El que se hubiere ausentado del lugar de su residencia ordinaria y tuviere apoderado constituido antes o después de su partida, se tendrá como presente para todos los efectos civiles y sus negocios se podrán tratar con el apoderado hasta donde alcance el poder.

En su caso, el Agente de la Procuraduría Social velará por los intereses del ausente será oído en todos los juicios que tengan relación con él y en las declaraciones de ausencia y presunción de muerte.

Medidas a tomar en caso de ausencia.-

Cuando una persona haya desaparecido y se ignore quien la represente; el juez, a petición de parte o de oficio, nombrará un representante provisional y depositario de sus bienes, la citará por edictos publicados en un periódico de amplia circulación en el estado de su último domicilio, señalándole para que se presente en un término no menor de tres meses, ni mayor de seis; además dispondrá su búsqueda por medio de la policía en aquellos lugares en donde se presuma se encuentre y dictará las providencias necesarias para asegurar los bienes.

Al publicarse los edictos, remitirá copia a los cónsules mexicanos de aquellos lugares del extranjero en que se puede presumir que se encuentre el ausente o que se tengan noticias de él.

Ya transcurrió el término y no compareció.-

Si cumplido el término del llamamiento, el citado no compareciere por sí, ni por apoderado legítimo, ni por medio del tutor o de pariente que pueda representarlo, se procederá al nombramiento de representante. Lo mismo se hará cuando caduque el poder conferido por el ausente, o sea insuficiente para el caso.

Orden de preferencia para el nombramiento de un representante provisional y depositario.-

Al cónyuge presente mayor de edad;

A uno de los hijos mayores de edad que resida en el lugar;

Al ascendiente más próximo en grado de menos edad de una u otra línea; y

A falta de los anteriores o cuando sea inconveniente que éstos, por su notoria mala conducta o por su ineptitud, sean nombrados representantes provisionales y depositarios, el juez nombrará al heredero presuntivo y si hubiere varios, se preferirá al que tenga más interés en la preservación de los bienes. El representante del ausente es el legítimo administrador de los bienes de éste y tiene, respecto de ellos, las mismas obligaciones, facultades y restricciones que los tutores.

No entrará a la administración de los bienes sin que previamente forme inventario y avalúo de ellos; y si dentro del término de un mes, no presenta la caución que fije el juez, se nombrará otro representante. Las personas a que se refieren las fracciones I, II y III quedan relevadas del otorgamiento de garantía.

El representante del ausente tendrá la misma retribución que a los tutores corresponda, según las reglas señaladas para ello.


Cuando termina el cargo de representante.-

Con el regreso del ausente;

Con la presentación del apoderado legítimo;

Con la muerte del ausente; y

Con la posesión provisional.

Consideraciones en la publicación de nuevos edictos.-

Cada año, en el día que corresponda a aquél en que hubiere sido nombrado el representante, se publicarán nuevos edictos llamando al ausente. En ellos constarán el nombre y domicilio del representante y el tiempo que falte para realizar la declaratoria de ausencia. Los edictos se publicarán por dos veces, con intervalo de quince días, en un periódico de amplia circulación en el Estado y en el último domicilio del ausente y en su caso se remitirán a los consulados respectivos.

El representante provisional está obligado a promover la publicación de los edictos. La falta de cumplimiento de esa obligación, hace responsable al representante, de los daños y perjuicios que se sigan al ausente, y es causa de remoción.

En qué momento nace la posibilidad de promover la acción de Declaración de Ausencia.-

Pasado un año desde el día en que haya sido nombrado el representante, habrá acción para pedir la declaración de ausencia. Pero, si el ausente dejo nombrado apoderado general para la administración de sus bienes, no podrá pedirse la declaración de ausencia sino pasados dos años, que se contarán desde la desaparición del ausente, si en este período no se tuvieren ningunas noticias suyas, o desde la fecha en que se hayan tenido las últimas.


Quienes pueden pedir la declaración de ausencia.-

Los presuntos legítimos herederos del ausente;

Los herederos instituidos en testamento público abierto; y

El Agente de la Procuraduría Social.

Aspectos a considerar en la admisión de la demanda de ausencia.-

Si el juez encuentra fundada la demanda, dispondrá que se publique un extracto de la misma dos veces, con intervalos de quince días, en el Periódico Oficial que corresponda y en uno de los principales del último domicilio del ausente; y en su caso la remitirá a los consulados.

Pasados dos meses desde la fecha de la última publicación, si no hubiere noticias del ausente ni oposición de algún interesado, el juez declarará en forma la ausencia.

La declaración de ausencia se publicará tres veces en los periódicos mencionados, con intervalos de quince días, remitiéndose en su caso a los cónsules como está señalado respecto de los edictos. Las publicaciones se repetirán cada dos años, hasta que se declare la presunción de muerte.

Aspectos a considerar si hay oposición.-

Si hubiere alguna noticia u oposición, el juez no declarará la ausencia sin repetir las publicaciones y hacer la averiguación por los medios que el oponente proponga y por los que el mismo juez crea oportunos.

Cuáles son los Efectos de la Declaración de Ausencia

1.- Declarada la ausencia, si hubiere testamento público u ológrafo, la persona en cuyo poder se encuentre, lo presentará al juez dentro de quince días contados desde la última publicación en que se cite al ausente para presentarse ante el juez.

2.� El juez, de oficio o a instancia de cualquiera que se crea interesado en el testamento público cerrado u ológrafo, abrirá éste en presencia del representante del ausente, con citación de los que promovieron la declaración de ausencia y con las demás solemnidades prescritas para la apertura de esta clase de testamento.

3.- Los presuntos herederos testamentarios, y en su defecto los que fueren legítimos al tiempo de la desaparición de un ausente o al momento en que se hayan recibido las últimas noticias, si tienen capacidad legal para administrar, serán puestos en la posesión provisional de los bienes, otorgando garantía que asegure las resultas de la administración.


Si son varios presuntos herederos y los bienes admiten cómoda división, cada uno administrará la parte que le corresponda. Si los bienes no admiten cómoda división, los herederos elegirán de entre ellos mismos un administrador general; y si no se pusieren de acuerdo, el juez lo nombrará, escogiéndolo de entre los mismos presuntos herederos.

Quienes no están obligados a dar garantía.-

El cónyuge, los descendientes y los ascendientes que como herederos entren en la posesión de los bienes del ausente, por la parte que de ellos les corresponda; y

El ascendiente que, en ejercicio de la patria potestad, administre bienes que correspondan a sus descendientes, como herederos del ausente.

Si hubiere presuntos legatarios, el cónyuge, los descendientes y ascendientes darán la garantía legal por la parte de bienes que correspondan a los legatarios, si no hubiere división ni administrador general.

Que sucede si no se presentan herederos del ausente.-

Si hecha la declaración de ausencia no se presentaren herederos del ausente, el Agente de la Procuraduría Social pedirá la continuación del representante o la elección de otro que, en nombre de la beneficencia pública, entre en la posesión provisional conforme a los artículos que anteceden.


Que sucede cuando muere el que haya tenido la posesión provisional.-

Muerto el que haya obtenido la posesión provisional, le sucederán sus herederos en la parte que le haya correspondido, bajo las mismas condiciones y con derecho a la referida posesión.

Hasta este momento, que sucede si se tiene noticia o se presenta el ausente.-

Si el ausente se presenta o se prueba su existencia antes de que sea declarada la presunción de muerte, recobrará sus bienes. Los que han tenido la posesión provisional, hacen suyos todos los frutos industriales que hayan hecho producir a esos bienes y la mitad de los frutos naturales y civiles.

La Administración de los Bienes del Ausente Casado

La declaración de ausencia interrumpe la sociedad patrimonial surgida del matrimonio si se celebró bajo sociedad legal o conyugal, excepto que en las capitulaciones se haya estipulado que continúe.

1.- Se procederá, con citación de los herederos presuntivos, al inventario de los bienes y a la separación de los que deben corresponder al cónyuge ausente. 2.- El cónyuge presente recibirá desde luego, los bienes que le correspondan hasta el día en que la declaración de ausencia haya causado ejecutoria. De esos bienes podrá disponer libremente.

3.- Los bienes del ausente se entregarán a sus herederos.

4.� En el caso en que el cónyuge presente entre como heredero en la posesión provisional, hará suyos todos los frutos y las rentas de los bienes que haya administrado.

5.� Si el cónyuge ausente regresa o se probare su existencia, quedará restaurada la sociedad legal o la sociedad conyugal bajo la que se hubiere celebrado su matrimonio.

Cuando se declarará la Presunción de Muerte del Ausente

Cuando hayan transcurrido tres años desde la declaración de ausencia, el juez, a instancia de parte interesada, declarará la presunción de muerte.

En casos específicos.-

Cuando la desaparición sea consecuencia de incendio, explosión, inundación, terremoto o catástrofe aérea, ferroviaria o de automotores u otro siniestro semejante o se trate de la víctima en el delito de secuestro y exista fundada presunción de que el desaparecido se encontraba en el lugar del siniestro o catástrofe, o a bordo de las naves y vehículos accidentados, bastará el transcurso de tres meses contados a partir del acontecimiento para que el juez declare la presunción de muerte.

En estos casos la autoridad judicial acordará la publicación de la solicitud de declaración de presunción de muerte en un periódico de amplia circulación en el Estado, por dos veces con un intervalo de quince días.

Consideraciones después de la presunción de muerte.-

Declarada la presunción de muerte, si lo hubiere se abrirá el testamento del ausente, en el caso de que no estuviere ya publicado; los poseedores provisionales darán cuenta de su administración, y los herederos y demás interesados entrarán en la posesión definitiva de los bienes, sin garantía alguna. La que según la ley se hubiere dado, quedará cancelada.

Si se llega a probar la muerte del ausente, la herencia se defiere a los que debieran heredar al tiempo de ella, pero el poseedor o poseedores de los bienes hereditarios, al restituirlos, se reservarán los frutos correspondientes a la época de la posesión provisional, desde que obtuvieron la posesión definitiva.


Hasta este momento, que sucede si el ausente se presentare.-

Si el ausente se presentare o se probare su existencia después de otorgada la posesión definitiva, recobrará de inmediato sus bienes en el estado en que se hallen, así como el precio de los enajenados, o los que se hubieren adquirido con el mismo precio; pero no podrá reclamar frutos ni rentas.

Cuando termina la posesión definitiva.-

Con el regreso del ausente;

Con la noticia cierta de su existencia; (aquí los poseedores definitivos se consideran provisionales) Con la certidumbre de su muerte; y Con la sentencia que cause ejecutoria en el caso de que se probare la muerte del ausente.

La presunción de muerte de un casado.-

La sentencia que declare la presunción de muerte de un ausente casado, pone término a la comunidad de bienes. En el caso en que el cónyuge del ausente no resultare heredero, tendrá derecho a los alimentos en los términos de lo establecido en el Libro Sexto de este código en el título relativo a las cargas alimentarias.


Naturaleza[editar]

Regulación por países[editar]

España[editar]

Plazos[editar]

El desaparecido podrá ser declarado como fallecido:[1]

  • Cuando hayan transcurrido 10 años desde que se tuvieran las últimas noticias del desaparecido o, a falta de éstas, desde que se produjera su desaparición.
  • Cuando hayan transcurrido 5 años desde que se tuvieran noticias del ausente o, a falta de éstas, desde que se produjera su desaparición, si el desaparecido hubiese cumplido ya los 75 años de edad.
  • Cuando hayan transcurrido 1 año desde su desaparición cuando ésta se haya producido en una situación de alto riesgo para la vida de la persona.
  • Cuando hayan transcurrido 2 años desde la firma del tratado de paz o del fin de la guerra si la persona desaparecida pertenecía a un contingente armado en funciones de campaña.
  • Cuando hayan transcurrido 3 meses para los tripulantes o pasajeros de un barco, en los casos de naufragio.
  • Cuando hayan transcurrido 3 meses para los tripulantes, auxiliares y pasajeros de un avión desde que se produjese el accidente aéreo.
  • Cuando hayan transcurrido 1 año de la fecha en que hubo un riesgo inminente de muerte por causa de violencia contra la vida, en que una persona se hubiese encontrado sin haberse tenido, con posterioridad a la violencia, noticias suyas. En caso de siniestro este plazo será de tres meses. Se presume la violencia si en una subversión de orden político o social hubiese desaparecido una persona sin volverse a tener noticias suyas durante el tiempo expresado, siempre que hayan pasado seis meses desde la cesación de la subversión.

Efectos[editar]

Los efectos de la declaración de fallecimiento son los siguientes:

  • Permite que se abra la sucesión sobre los bienes del declarado como fallecido, lo que se realizará, si el desaparecido hubiese otorgado testamento, mediante el otorgamiento de Escritura notarial de adjudicación y manifestación de herencia, y en caso contrario, a través del correspondiente juicio de testamentaría.[2]
  • Hasta pasados 5 años de la declaración de fallecimiento, no se entregan legados ni se permite a los herederos realizar disposiciones gratuitas (regalos, donaciones… etc.) de los bienes que les han sido atribuidos. Sin embargo, sí se podrán entregar los legados que hayan sido realizados a favor de instituciones benéficas.[2]
  • Si después de la declaración de fallecimiento, aparece el ausente o se prueba su existencia, puede recobrar sus bienes pero lo hará en el estado en que éstos se encuentren en el momento de su aparición. También tiene derecho a que se le entregue el importe obtenido con la venta de sus bienes o a que se le entreguen los bienes que se compraron con este dinero. Sin embargo, sólo puede reclamar los frutos o rendimientos que produzcan sus bienes desde el momento de su aparición.[3]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Art. 193 y ss. Código Civil español
  2. a b Art. 196 Código Civil español
  3. Art. 197 Código Civil español

Enlaces externos[editar]

http://tienda.laley.es/epages/laley.sf/es_ES/?ObjectPath=/Shops/laley/Products/2011734LE