Dark City

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Dark City (Ciudad en tinieblas, en algunos países hispanohablantes) es una película neo-noir de ciencia ficción de 1998, escrita y dirigida por Alex Proyas. Fue protagonizada por Rufus Sewell, Kiefer Sutherland, Jennifer Connelly y William Hurt. Sewell interpreta a John Murdoch, un hombre que sufre de amnesia y que se encuentra acusado de asesinato; Murdoch intenta descubrir su verdadera identidad para limpiar su nombre mientras escapa de la policía y un misterioso grupo conocido como "los ocultos".

La mayor parte fue filmada en Fox Studios Australia y estuvo producida en conjunto por las compañías New Line Cinema y Mystery Clock Cinema. El estudio tenía dudas sobre si el público entendería la trama, así que le solicitó a Proyas que agregara una voz en off en la introducción que la explicara. Se estrenó el 27 de febrero de 1998 en Estados Unidos, y recibió resultados bajos en taquilla y críticas mixtas.

Después de su estreno, la película recibió nominaciones a los premios Saturn y Hugo. Con la ayuda del crítico Roger Ebert y las proyecciones domésticas, se ha transformado en un clásico de culto. Desde la época de su estreno en los cines, algunas reseñas de críticos y estudiantes han reconsiderado el significado de la película. Una versión del director, lanzada en 2008, preserva la visión artística original de Proyas.

Sinopsis[editar]

John Murdoch se despierta a medianoche tumbado en la bañera de un hotel, aquejado de una grave amnesia que le impide recordar su pasado, exceptuando pequeños retazos de un idílico y soleado lugar donde se supone que pasó su niñez. Más tarde descubrirá que la falta de recuerdos es el menor de sus problemas, ya que por una parte es perseguido por la policía acusado de ser un asesino en serie de prostitutas, y por otra descubre que la ciudad es manipulada en las sombras por un misterioso grupo llamado 'Los Ocultos'.

Valoración[editar]

No llegó masivamente al gran público por varias razones de índole práctica: se trata de una película fantástica dirigida por la trama, desarrollada a través de diálogos y descubrimientos del propio protagonista en su interacción con la ciudad; de este modo hay una notable ausencia de escenas de acción y pirotecnia que diluyan de alguna manera la densidad del argumento, como así sucedía en Matrix. Por otra parte, la película, aun planteando preguntas de gran calado humano (la predisposición genética del individuo frente a los recuerdos y vivencias generados como respuesta al entorno social que le rodea a la hora de modelar el carácter único de la persona), lo hace desde un punto de vista netamente fantástico, necesitado de un cierto grado de complicidad por parte del espectador, que ha de estar dispuesto a dejarse llevar por la situación hipotética que se describe.[cita requerida] También hay que tener en cuenta que la productora New Line no llegó a saber cómo calificarla, si de cine negro o fantástica, por citar dos géneros, aparte del presupuesto extraordinariamente alto de Matrix.[1]

Interpretaciones[editar]

La historia ofrece varias lecturas según el grado de inmersión en la trama por parte del espectador. En una primera fase puede resultar la típica lucha del bien contra el mal, o de la búsqueda de identidad, de una forma similar a como sucedía en Total Recall o RoboCop, donde el protagonista sufría un borrado de memoria y luchaba para recuperar sus recuerdos.

La película nos muestra a los Ocultos: una raza alienígena, similar físicamente a la medusa, incapaz de sobrevivir al aire libre; de este modo utilizan los cuerpos humanos muertos como recipientes para poder moverse por la ciudad. Debido a su mayor evolución han desarrollado la capacidad de modificar la realidad transformando y modificando la forma de la materia, facultad que utilizan para recrear la ciudad cada noche y así adaptarla a las memorias modificadas de sus habitantes humanos. Por otro lado, su superior desarrollo tecnológico les permite borrar y generar recuerdos a base de mezclar los ya existentes en las mentes de los habitantes. Cuentan para ello con la ayuda del Dr. Daniel P. Schreber, el único humano en la ciudad que retiene sus conocimientos originales de psiquiatría, para ayudarles en la creación de nuevas memorias como si de un proceso artístico se tratara. De esta manera todos los habitantes de la ciudad forman parte de una especie de teatro o representación sin saberlo: cada una de las personalidades de los moradores de la ciudad es prefabricada con el objeto de observar el comportamiento y desarrollo de un mismo cuerpo/persona con varios juegos de recuerdos totalmente diferentes. El ciclo completo del experimento comienza cada media noche, momento en que la ciudad se detiene, los humanos caen en una especie de letargo y los Ocultos crean o alteran zonas de la ciudad e imprimen nuevos recuerdos a un reducido número de personas. Terminado el trabajo la ciudad vuelve a funcionar y la gente despierta. Tras un periodo de observación el ciclo vuelve a repetirse sin final aparente.

El doctor Daniel P. Schreber (el nombre del personaje se basa en el de un caso de la vida real, Daniel Paul Schreber) resume de forma bastante acertada la esencia del argumento al pronunciar la frase: "Una persona con los recuerdos de una vida de asesino ¿continuará matando? O por el contrario, somos algo más que la simple suma de nuestras memorias". Los Ocultos son presentados como una sociedad en decadencia, al borde de la extinción como resultado de sus poderes telepáticos: todos los especímenes comparten los mismos recuerdos y conocimientos, de modo que no hay lugar para la diferencia y el individualismo en su especie. Su búsqueda les hace reparar en el planeta Tierra y en los humanos; tras abducir a varios cientos de ellos y poblar una ciudad manufacturada a medida comienzan a jugar con los recuerdos de las personas, en la esperanza de que la diferencia entre dos seres humanos resida en el alma, y el alma humana sea un concepto atado o ligado de alguna manera a los recuerdos y vivencias particulares de cada persona y no algo condicionado por la genética o la morfología humana.

La película plantea una situación similar a la del argumento de Bertrand Russell conocido como Tierra de cinco minutos, en el que se señala que no hay manera de saber si el pasado realmente existe, tal como dice Russell: "No hay ninguna imposibilidad lógica en la idea de que el mundo haya aparecido hace cinco minutos, exactamente como está y con una población que "recuerde" un pasado completamente irreal."

Finalmente, la película deja algunos puntos para la reflexión: el protagonista rechaza de forma impulsiva parte de la nueva personalidad de asesino que le implantan; el Oculto que se deja imprimir con una copia de esta personalidad como excusa para tratar de predecir los movimientos del protagonista huido, en realidad lo hace como un intento por sentirse humano, aunque finalmente sólo desarrolla la faceta de asesino de la personalidad implantada; el hecho de que el protagonista haya vivido docenas de vidas anteriores y ahora desarrolle las mismas habilidades mentales que sus celadores da una idea del oscuro futuro que le espera a la evolución de la raza humana. El personaje con los recuerdos de ser un paralítico no es capaz de levantarse de su silla de ruedas mientras que dotado de una nueva personalidad no tiene problema en andar por su propio pie; el vendedor de periódicos que fue recepcionista en un hotel hace tan solo dos días tiene los mismos modismos a la hora de expresarse y la misma actitud estricta a pesar de tener un nuevo juego de recuerdos; el policía con los recuerdos de ser eficiente y respetado en realidad no da la talla y nadie le hace demasiado caso.

Similitudes[editar]

El tema de mundos virtuales o alternativos ligados o no a la identidad del ser humano es un tema recurrente en el cine: Mulholland Drive y Carretera perdida, ambas de David Lynch, son dos ejemplos en la representación de un universo alternativo que se desprende de los anhelos del protagonista ante situaciones extremas (historias de "escapismo mental" como las llamara su creador y director); Identidad también puede ser catalogada en este género aunque su ejecución es mucho más simplista y carente de contenido. De una forma más visceral, Existenz, Nivel 13, Avalon y Virtuosity presentan mundos alternativos ligados a la tecnología y la realidad virtual, aunque el caso más similar que probablemente se pueda encontrar es el de The Matrix; el hecho de haber compartido decorados y el de haber sido estrenada con un año de diferencia la convierten en el "hermano rico" de Dark City, y se observan similitudes no tan sólo en planos y secuencias determinadas sino en el desarrollo general de la trama: un Elegido toma conciencia de la falsedad de la realidad que le rodea y desarrolla habilidades propias de sus captores que utiliza contra ellos para liberar a la raza humana.

Daniel P. Schreber[editar]

El nombre del Dr. Daniel P. Schreber es muy similar al del jurista y escritor alemán Daniel Paul Schreber, a quien se le conoce por la detallada descripción que hizo de sus propios delirios psicóticos en su autobiografía: Memorias de un enfermo de nervios. Los contenidos de su delirio son muy similares a la trama de la película.

Versiones alternativas[editar]

En noviembre de 2005 comenzó a circular el rumor por varias webs especializadas de una nueva edición de la película programada para ver su aparición en DVD en 2006. Finalmente el 26 de julio de 2008 se publicó la versión del director tanto en DVD como en Blu-ray. Los principales cambios en este nuevo montaje se resumen a continuación:

  • Duración 111 minutos, 11 minutos más que la edición original.
  • Eliminada toda la introducción y la voz en off del comienzo de la película. No se explica la existencia de los Extraños ni se muestran los efectos de la primera "sintonización". Únicamente se conservan las escenas del doctor Daniel P. Schreber contemplando como las manecillas de su reloj de bolsillo se paran. De ahí se salta directamente a las escenas del cuarto de baño en el hotel.
  • El montaje de las escenas es ligeramente distinto: muchas escenas de la película ahora tienen varios segundos adicionales que resultan en un montaje más pausado y descriptivo. Por ejemplo, John Murdoch contempla como una mujer se ha quedado dormida hablando por teléfono en una cabina dentro del hotel donde se supone ha pasado las dos últimas semanas. Al abrir la puerta la mujer cae al suelo. En la edición original se muestra a la mujer en el suelo directamente y como se incorpora al reactivarse la ciudad.
  • Se han incluido varias secuencias que hacen referencia a la evolución del protagonista a través de sus huellas dactilares en forma de círculo.
  • Se introduce a la hija de May en varias escenas; la niña contempla desde debajo de la cama el asesinato de su madre a manos de los Extraños y es rescatada más tarde por el inspector Frank Bumstead, enseñándole un dibujo de los asesinos.
  • Se han utilizado algunas escenas alternativas en lugar de las mostradas en la edición original: algunos primeros planos del protagonista cuando "sintoniza", la escena de las manecillas del reloj que se detienen de la introducción muestran un reloj y una mano ligeramente distintos, la mujer asesinada en la habitación del protagonista es ligeramente distinta, etcétera

En varias ocasiones Alex Proyas ha manifestado su interés por rodar una protosecuela o secuela de Dark City, argumentando que aunque originalmente no superó la recaudación de 15 millones de dólares, gracias a películas de corte similar producidas posteriormente, Dark City se ha rodeado de un muy nutrido e incondicional grupo de fans y admiradores. Este hecho daría unas ciertas garantías a la hora de asignar el presupuesto necesario para una posible secuela, supeditada también al éxito de la nueva edición.

Banda sonora[editar]

Fue compuesta por Trevor Jones, con un tema de Hughes Hall especial para el tráiler, versiones de Sway y de The Night Has a Thousand Eyes interpretadas por Anita Kelsey y tres temas inspirados en la película pero que solo aparecen en el CD, de Gary Numan, Echo & the Bunnymen y Course of Empire. El compositor puso al servicio del director todo su particular sinfonismo, heredero de partituras como "El último mohicano" o "Máximo riesgo". La música resulta grandilocuente, al tiempo que sobria y reflexiva.

Notas y referencias[editar]

  1. Alberto Abuín (16 de julio de 2010). «'Dark City', la película que mereció el éxito que se llevó 'Matrix'». Consultado el 13 de abril de 2011. 

Enlaces externos[editar]