Décimo Junio Bruto Galaico

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Décimo Junio Bruto Galaico (en latín, Decimus Iunius M. f. M. n. Brutus Callaico; 180 a. C.-113 a. C.) fue un general y político romano. Abuelo de Marco Junio Bruto, dirigió a las tropas romanas en la campaña de conquista de la actual Galicia y norte de Portugal, lo que después sería denominado Gallaecia.

Biografía[editar]

Fue hijo del cónsul del año 178 a. C., Marco Junio Bruto, y hermano de Marco Junio Bruto, el jurista. Fue contemporáneo de los Gracos y uno de los más importantes generales del partido aristocrático.

Fue cónsul en el año 138 a. C. junto con Publio Cornelio Escipión Nasica y se distinguió por su oposición a los tribunos de la plebe. Rechazó llevar al Senado una propuesta para comprar grano para el pueblo. Cuando los tribunos pidieron poder para eximir a diez personas de los deberes militares, les rehusó este privilegio y fue secundado por su colega. Debido a esto fueron llevados a prisión por el tribuno Cayo Curiacio.[1]

Conquista de Gallaecia[editar]

Después le fue asignada la provincia de Hispania Ulterior, a donde se dirigió ese mismo año. Allí eliminó lo que quedaba de la resistencia hispana al mando de Tántalo, a cuyos hombres cedió tierras tras la derrota en la Ciudad de los Valientes, Valentia Edetanorum (la actual Valencia), próxima a la, en aquellos tiempos, pujante Sagunto.

Como aún en Lusitania continuaban las acciones de grupos de bandidos, asoló el territorio, ocupó numerosas ciudades y llegó hasta el río que denominaron Lethe (o Oblivio), que también era llamado río Limia, Límes o Bélion (moderno Lima).[2] Aquí la tropa se negó a avanzar. Decían que aquel era el legendario Lethes, el río del olvido, y que si lo cruzaban olvidarían su identidad y su patria. Décimo Junio Bruto, agarrando el estandarte de la legión, cruzó el río y, desde la que hoy sería ribera gallega, llamó uno a uno y por su nombre a sus soldados, para convencerlos de que no había olvidado nada y poder proseguir la campaña.

Desde allí avanzaron hasta el Minius, el cual cruzaron y siguieron su marcha hasta que llegaron a la costa, donde los romanos vieron con asombro la puesta de sol en el océano. Sometió numerosas tribus como los brácaros (en latín, bracari) que eran los más belicosos. También derrotó a los galaicos (en latín, gallaeci), que habían venido en la ayuda de sus vecinos, con un ejército de sesenta mil hombres, y fue esta victoria la que le valió el apodo de Galaico.

El trabajo de sumisión, sin embargo, fue lento pues muchas ciudades se sublevaban en cuanto salían los soldados. Entre estas es mencionada Talábriga.

En medio de sus éxitos, fue llamado a la provincia de Hispania Citerior para apoyar a su pariente, Marco Emilio Lépido,[3] y desde allí se dirigió a Roma donde celebró un triunfo espléndido en el año 136 a. C. por sus victorias sobre los lusitanos y galaicos.[4]

Hechos posteriores[editar]

La península ibérica en torno al año 100 a. C.

Con el botín obtenido en Hispania, Bruto erigió templos y otros edificios públicos para los cuales el poeta y dramaturgo Lucio Accio realizó inscripciones en verso.[5]

En 129 a. C. sirvió con Cayo Sempronio Tuditano contra los yápidas. Por su habilidad militar obtuvo una victoria para el cónsul y compensó las pérdidas que éste había tenido a comienzos de la campaña.[6]

En 113 a. C. fue nombrado procónsul de Lusitania, con Cayo Mario, infligiendo severas derrotas a los lusitanos.

Trascendencia[editar]

Las crónicas del historiador Orosio narran la campaña de Bruto en Galicia y Ovidio, el poeta, contó así el encuentro:

por aquel tiempo Bruto tomó como sobrenombre el de su enemigo galaico y tiñó de sangre la tierra hispana.

El paso del río Limia ha dado lugar a una fiesta de recreación histórica, la Festa do Esquecemento.

Bruto fue un mecenas del poeta Lucio Accio y, para su tiempo, estaba muy versado en literatura griega y romana. Tampoco fue deficiente en el talento oratorio.[7]

Sabemos también por Cicerón, que era un buen augur.[8] También menciona a una Clodia en una carta a Ático, por lo que se puede suponer, con toda probabilidad, que era su esposa y la madre del cónsul del año 77 a. C.[9]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Val. Max. iii. 7 § 3; Liv. Epit 55; Cic. de Leg. iii. 9
  2. Strab. iii. p. 153; Mela, iii, 1; Plin. H.N. iv. 22 s. 35
  3. Apia. Hisp. 80
  4. Liv. Epit. 55, 56;. Apia. Hisp 71-73; Flor. ii 17, § 12;. Oros. v. 5; Vell. Pat. ii 5; Cic. pro Balb. 17; Plut. Quaest. Rom. 34, Tib. Gracch. 21; Val. Max. vi 4
  5. Cic. pro Arch. 11; Plin. xxxvi 4 s. 5 § 7;Val. Max. viii 14 § 2
  6. Liv. Epit. 59
  7. Cic. Brut. 28.
  8. de Am. 2
  9. xii. 22


Predecesor:
Gneo Calpurnio Pisón y
Marco Popilio Laenas
Cónsul de la República Romana
junto con Publio Cornelio Escipión Nasica Serapio

138 a. C.
Sucesor:
Marco Emilio Lépido Porcina y
Cayo Hostilio Mancino