Cultura latina

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Culturas latinas»)
Saltar a: navegación, búsqueda

En el sentido original del término, la cultura latina es aquella de los latinos, el pueblo fundador de Roma. Por extensión, la cultura latina designa la de la Roma antigua y del Imperio romano que difundió la civilización romana sobre todas las provincias que conquistó.

Hoy los países de "cultura latina" agrupan a pueblos que se dicen latinos, como modificación de cultura romance, es decir, cuya lengua, herencia cultural o étnica o todas ellas se derivan de la Roma antigua. Se puede citar entre ellos a gran parte de los pueblos hispanoparlantes, francófonos, italoparlantes, lusoparlantes y rumanófonos.

Introducción[editar]

Países Latinos en el Mundo. En verde son aquellas regiones latinas llevadas desde España hasta otros lugares. En azul son las regiones latinas colonizadas por Francia. En naranja, son aquellos sectores latinos colonizados por Portugal. En amarillo, son aquellas regiones latinas, colonizadas por Italia.

Desde la expansión de los imperios europeos hacia nuevos lugares, ha permitido la difusión de lenguas, costumbres, culturas y religiones comunes. La cultura Latina actual, es aquella que se encuentra primordialmente en:

El mundo helénico estaba integrado por un grupo de ciudades, estas ciudades estado, representan el fundamento del pensamiento político griego. Estas “Polis” lo eran todo para el ciudadano, pues el hombre solo era tal en sociedad y esta sociedad era su entorno, donde gozaba de la libertad de expresar sus ideas.

La cultura latina tiene su origen en los antiguos pueblillos que habitaban la península itálica como los Etruscos o los Latinos. Tras que los romanos adoptasen importantes rasgos y elementos latinos, y su posterior expansión, permitió que la cultura latina se extendiera desde Portugal hasta Turquía. Muchos lugares como Reino Unido estuvieron influenciadas por la cultura latina, pero la preponderancia de la cultura germana acabó por disolver las cultura llevada por Roma. Ya en la edad moderna, el descubrimiento de América permitió que países latinos como España y Portugal colonizasen América llevando las costumbres propias de esos lugares al Nuevo Mundo. Posterior a este acontecimiento, Francia, e Italia se lanzan a conquistar otros puntos, llevando a la cultura latina a la cúspide geográfica.

Orígenes de la cultura latina[editar]

El origen de la cultura latina se encuentra en la civilización greco-romana, amalgama de la cultura que se desarrolló en la Magna Grecia durante la dominación romana y difundida bajo el Imperio romano (sobre todo en el Imperio romano de Occidente, pues el Imperio romano de Oriente a poco de instaurarse adoptó el griego). Sus hábitos alimenticios, de vestir, sociales, su lengua, arquitectura, etc., fueron transmitidos a los pueblos pertenecientes a los dominios del imperio.

Escritura y numeración[editar]

La difusión del alfabeto latino y la conservación del alfabeto griego forman parte de la herencia grecorromana. El alfabeto latino con algunas variaciones menores se impuso en la mayor parte de los países de cultura occidental. Se sabe que los romanos en los últimos siglos del imperio adoptaron un nuevo soporte para la escritura, el codex (códice) que nos legaron ya encuadernados bajo la forma en la forma de libros. Remplazados por la numeración arábiga, más adecuada a la numeración decimal, los números romanos son aún comprensibles para la mayoría de los occidentales (generalmente para valores pequeños) pues se utilizan entre otras cosa, para designar las dinastías.

Lenguas romances (derivadas del latín)[editar]

Además del latín moderno, las lenguas y dialectos derivados del latín son conocidos como lenguas romances. Entre ellos contamos los siguientes:

Las lenguas latinas actuales generalmente derivan de otra lengua latina a partir de la cual evolucionaron, o una cuya población aún usándola, fue asimilada por dialectos más influyentes. Otras habrán desaparecido, entre éstas:

Lenguas con fuerte influencia del latín o de las lenguas romances[editar]

Otras lenguas, sobre todo de origen germánico, poseen una gran cantidad de palabras de orígenes latinos o romances o ambas, si bien la sintaxis difiere a menudo de la original, Sin embargo cabe anotar que el alfabeto actualmente empleado por todas las lenguas germánicas es el latino (a excepción del yidish). Cabe destacar:

Las lenguas criollas romances[editar]

Estas suelen presentarse en países que fueron colonias de países de lenguas romances (España, Francia, Portugal, Bélgica) siendo empleada tanto por la población indígena como por aquella llegada mediante la deportación llevada a cabo por los colonizadores. Así, este es un fenómeno que se presenta en muchos países donde la población fue relegada al puesto de ciudadanos de segunda por las autoridades de las metrópolis. También se presentan en países donde se instaló población que usaba una lengua romance y la ha mezclado con el idioma local. Existe el caso de pidgin resultado de la mezcla de lenguas debido a la inmigración, como el cocoliche en Buenos Aires, la mezcla de idiomas en las fronteras lingüísticas, como el Portuñol entre Brasil y los países rioplatenses, o el argot carcelario o delictivo como el Lunfardo, a veces confundidos con verdaderas lenguas. Entre las lenguas criollas de origen romance cabe citarlas siguientes:

Espectáculos públicos[editar]

Los espectáculos públicos son de origen griego, pero es con el establecimiento del imperio romano y el enriquecimiento que este último le aporta al establecer normas que se ponen las bases para el posterior desarrollo del teatro, la música, el baile, el canto, la escultura y las demás artes. La actual industria del espectáculo se fundamenta en el mundo del arte romano.

Música[editar]

No existe propiamente una música característica común a todos los países de cultura latina (contrariamente a la idea recurrente en los medios de comunicación, que para efectos de publicidad, llaman «música latina» generalmente a las canciones afrolatinoamericanas), pues de hecho existe una gran cantidad de formas musicales populares en cada uno de los países de cultura latina, que sin embargo tienen en común el hecho de ser interpretadas en lenguas romances.

Música popular[editar]

El flamenco en España, la salsa en Cuba o el tango y la milonga en Argentina generalmente son tomadas como referencia, al igual que la música folclórica y popular italiana. La música contemporánea francesa (Ruede, Xénakis, Henry, etc.), aun cuando no es específicamente latina, refleja numerosas influencias; en determinados casos, sin embargo, cabe anotar que sus características son suficientes para poder considerársela como música latina.

Estas se destacan por la utilización de instrumentos de cuerdas acompañadas a menudo por cobres (especialmente la trompeta) Con mucha frecuencia la guitarra y el violín son los instrumentos principales en la interpretación. También se emplean las castañuelas y el acordeón, bastante usados y que también sirven como referente. Es de notar la diferencia entre América y Europa ya que en esta última se destacan por su similitud con las músicas griega y gitana (rom).

Música culta[editar]

A este respecto cabe citar la ópera y la música clásica (barroco, rococó, clasicismo, romanticismo, nacionalismo), a más de la zarzuela. En su mayoría es italiana y francesa y en distinta medida española. Además también se encuentran obras de algunos de estos periodos realizadas en América, especialmente en México, Cuba, Argentina y Perú.

Baile[editar]

Los bailes y danzas en los países latinos varían mucho en razón a las distintas influencias que han recibido cada uno de ellos (indígenas americanas y africanas en América Latina, nor-africanas y gitanas, junto con celtas y eslavas en Europa Latina).

Teatro y cine[editar]

En el mundo latino, el teatro tuvo un lugar importante desde la antigüedad. Los romanos edificaron un gran número de teatros (los cuales significaron también una revolución en la arquitectura) y circos, siguiendo el camino trazado por los griegos. Los pueblos latinos desarrollaron un teatro sumamente jerarquizado y codificado, lo que originó diferentes géneros propios de cada uno de ellos. Se pueden citar:

Conviene poner de relieve el hecho de que los pueblos latinos tienen sus propios géneros. Así en la época clásica el teatro de los pueblos germánicos, tales como el inglés fue considerado muy «violento» en relación con los modelos de teatro latinos. Por ejemplo, las obras de William Shakespeare como Romeo y Julieta o Hamlet tienen escenas de combate que incluyen asesinatos, impensables en el teatro latino. Por aquella misma época Molière hacía críticas a aquello por considerarlo de mal gusto.

A nivel popular se pueden distinguir dos tipos:

  • Los grupos ambulantes (generalmente saltimbanquis) sobre todo italianos, llevando la Commedia dell'arte y otras expresiones
  • Los espectáculos ofrecidos por los gitanos y demás nómadas, los cuales fueron fuertemente latinizados en los territorios de cultura romance.

Cine[editar]

La cultura latina en el cine puede verse desde dos aspectos:

  • La inspirada en la Antigüedad
  • La producida específicamente en los países de cultura latina.

La inspirada en la historia y la época romanas dan nacimiento y desarrollo al peplum, género cinematográfico que aparece con el cine mudo (un Espartaco en 1910, Cabiria en 1914, Ben Hur en 1925) y que aparece recurrentemente. Cabe anotar que estas producciones dan una visión del mundo romano que va acorde con la mentalidad (inclusive ideología) de sus realizadores: así durante el periodo fascista italiano aparecen los romanos haciendo el papel de buenos (Escipión el Africano), en tanto que en las producciones estadounidenses son caracterizados como brutales opresores que persiguen a los cristianos y los judíos, son depravados y decadentes. Los más recientes peplum dan una visión que se considera más imparcial, ajustándose más a la vida cotidiana romana (Gladiator, serie Roma).

Al nivel del cine de los países latinos, hay que recordar que sus expresiones artísticas ya se habían popularizado antes de la aparición del cine. Resultado son las comedias italianas y francesas así como las disertaciones psicológicas de los años 60-70 (cabe destacar que una corriente semejante se presentaba por entonces en el mundo anglosajón pero con un desarrollo cinematográfico completamente diferente). Así pues, conviene distinguir entre el cine estadounidense que trata de pueblos latinos del cine de los países latinos.

En América Latina se pondrá mucho más énfasis en un cine de menos presupuesto que contara dramas socioculturales o de denuncia de los abusos de las potencias occidentales. Es de destacar el nacionalismo y a menudo socialismo del cine latino en América (incluido el de Quebec).

Gastronomía y alimentación latina[editar]

Nuevamente hay que distinguir entre Europa y América: en Europa la cultura latina es afín al la mediterránea. En ella se encuentran los tres ingredientes básicos de las cocinas de la cuenca mediterránea: aceite de oliva, vino (especialmente tinto) y trigo (en pan, pastas, pizza) junto con la disposición de productos frescos (generalmente de mar) verduras (calabacines, pimientos morrones, tomates) y plantas aromáticas (azafrán, tomillo, albahaca, etc.) La cultura del vino y el aceite de oliva es sumamente importante para la identidad de los países de la Europa Latina. Italia, Francia y España son los principales productores y consumidores de vino en el mundo, en tanto España e Italia (junto con Grecia) son los principales productores y consumidores de aceite de oliva. También hay en cada uno de estos países otras influencias gastronómicas, especialmente en el norte de Francia. La gastronomía contemporánea de la Europa Latina se ha enriquecido con otros aportes y es reconocida por su refinamiento.

Por otra parte, las tradiciones gastronómicas de América Latina se corresponden con sus diferentes realidades geográficas y diversas influencias culturales. En el Cono Sur (Argentina, Uruguay, Chile, Sur de Brasil), donde la mayoría de la población es originaria de la Europa latina es posible apreciar la influencia mediterránea, más aún teniendo en cuenta que su clima es propicio para el desarrollo de la cultura del vino, el trigo y la oliva (Argentina y Chile son también grandes productores de vino). En otros sitios, las costumbres alimenticias derivan de las culinarias indígenas y están supeditadas a los diferentes climas tropicales, siendo menos importante la herencia hispano-portuguesa. Así, por ejemplo la cocina mexicana tiene poco de latina y se deriva en mayor medida de la nahua, sin embargo también se considera parte de la gastronomía latina.

Vestido[editar]

Para los pueblos latinos, al estar en su mayoría situados en regiones donde el clima es templado o cálido, el tipo de vestido «tradicional» se caracterizó por ser a menudo ligero. Las combinación de las culturas árabes y latinas (Ej.: ocupación árabe de España y Sicilia) dio origen a una gran variedad de estilos de ricas telas y adornados con encajes.

En el mundo globalizado de hoy lo anterior no se aplica. Sin embargo los hábitos de vestir contemporáneos en los países latinos están a menudo asociados a la noción de elegancia y de buen gusto (alta costura), esto es verdad sobre todo en Italia y Francia (en particular en París y Milán).

Arquitectura latina[editar]

Antigüedad[editar]

La arquitectura latina tradicional fue parte del ámbito mediterráneo. Con frecuencia se presentan ciudades muy densas, organizadas en manzanas cerradas y con sistemas de circulación. El espacio público desempeñó una función mucho más importante que en los países del norte de Europa. La influencia de la antigüedad se puede encontrar en el movimiento clásico, pero también en la arquitectura resultante del Renacimiento italiano.

El primer estilo arquitectónico difundido a gran escala, fue el de la antigua Grecia, cuya influencia llegó a Egipto e incluso la India, puesto de presente en algunas obras. Como resultado del establecimiento de los griegos en el sur de Italia (Magna Grecia) sus técnicas de construcción fueron primero imitadas por los latinos, después mejoradas, para ser finalmente difundidas por todo el imperio romano. Al ser la arquitectura era la mejor forma de manifestar visualmente una cultura, estos procedieron a construir en el citado estilo obras en todas las provincias del imperio. En la Galia, Hispania y en todo el imperio se dio el reordenamiento y construcción de villas a la romana en gran escala. El imperio buscaba de esta forma imponerse como el único detentador del poder, ofreciendo servicios públicos, que en aquella época eran en su mayoría los más básicos (acueducto, alcantarillado, vías) Cabe destacar que la administración pública centralizada es igualmente una herencia latina.

Anfiteatro de Sutrium (Sutri).

Los tejados tradicionales a menudo se caracterizan por la presencia de una suave pendiente y por la teja acanalada (derivada de la teja romana). Resultado de la colonización ibérica en América central y sur es que muchas de estas características se extendieron también allí.

Cabe anotar igualmente que la implementación de acueductos, alcantarillados, y la canalización de los riachuelos dentro de una ciudad o un barrio son herencia directa de los romanos. Así mismo, también la construcción de baños públicos y la utilización de las fuentes termales en todo el ámbito europeo y magrebí se debió a la fuerte influencia latina.

Igualmente hay que destacar la organización de los espacios públicos latinos. Desde la plaza central al estadio, pasando por diversos tipos de teatros. La forma circular (y parabólica) permite la propagación homogénea del sonido y por tanto el que se extienda en grandes espacios.

Los caminos romanos y los puentes de arcos, construidos originalmente para el desplazamiento de las legiones romanas en algunos casos todavía están en uso. Su excelente factura, muy minuciosa, le dio una vida útil incalculable. Estas rutas contribuyeron entre otras cosas al desarrollo de la economía y la hegemonía de Roma sobre Europa.

La administración pública[editar]

Vista de la ciudad de Roma.

En relación con la administración pública, la influencia latina es patente en todo occidente, desde el manejo centralizado de los servicios públicos por los gobiernos, hasta la presencia en la gran mayoría de dichos países de un senado. Roma fue el primer gran imperio de la antigüedad que estableció un sistema administrativo permanente sobre vastos territorios, y cuya influencia aún es patente hoy.

La monarquía[editar]

El régimen monárquico de la Edad Media europea (y cuyos vestigios aún sobreviven en los inicios del siglo XXI) hunde sus raíces en la antigüedad latina. El rey era tenido por elegido por el mismo Dios, mediante el aval del Papa, su representante en la tierra. De la sumisión de los siervos al imperio se pasó a la sumisión de los vasallos al rey y a los señores feudales, sus representantes. Actualmente al haber caído en desuso este sistema de gobierno, en los países europeos en los que aún hay reyes este es más una figura simbólica que el detentor del poder efectivo.

Religión[editar]

Aunque no se originó en su seno, la cultura latina sirvió para la difusión de la religión cristiana y le dio un impulso político decisivo en el siglo IV por medio de los emperadores Constantino I el Grande y Teodosio I.

Debido al Gran cisma de Oriente entre las confesiones católicas y ortodoxas, y después la separación consecuencia de la Reforma protestante, la cultura latina es también a menudo asociada con la iglesia católica aunque su práctica se ha venido perdiendo; sin embargo los países de cultura latina son mayoritariamente de tradición católica. Por estas razones algunos afirman que Europa oriental es mayoritariamente heredera de la cultura griega hasta el periodo bizantino, y Europa del norte de la cultura germánica. Ello es erróneo para Alemania, la obra de Goethe muestra una síntesis de la cultura latina en la historia moderna tal como lo hizo Francia en la Ilustración como resultado del Renacimiento.

Moldavia y Rumania son ambas, las dos son ortodoxas, legado del Bizancio.

Hoy, todavía Roma sigue siendo el centro histórico de la latinidad y el centro de la Iglesia Católica (caput mundi), la cual pretendió dirigir todo el mundo mediante el Occidente cristiano. El Papa aún detenta el antiguo título romano de Pontifex Maximus ('Sumo Pontífice').

Lista de pueblos de cultura latina[editar]

Se puede considerar como pueblos latinos aquellos cuya lengua, herencia cultural o étnica o todas ellas se derivan de la Roma antigua. Se puede citar entre ellos a gran parte de los pueblos hispanoparlantes, francófonos, italoparlantes, lusoparlantes y rumanófonos.

Es posible distinguir tres fases histórico–geográficas del desarrollo de los pueblos latinos: en la «primera generación» las ciudades estados que hacen parte de la nación latina, para luego ser absorbidas por Roma y el Imperio romano (hoy desaparecido), en la «segunda generación» a: Italia, España, Francia, Portugal y Rumania, nacidas de la colonización de latina de Roma, y en los países de la tercera generación, descendientes de los de la «segunda generación», y en los que predomina el elemento étnico europeo tanto con como sin mestizaje con otros grupos humanos, y situados principalmente en América.

Pueblos de la primera generación[editar]

Países y regiones con idiomas latinos.

Son todos aquellos que hicieron parte de la antigua nación latina, entre los cuales se destacó Roma * Accienses (Aricia) * Fidenantes (Fidaene) * Foreti (Gabii) * Manantes (Tibur) * Munienses (Quirinal o Castromoenium) * Praeneste (Palestrina) * Querquetulani (Celio) * Roma * Satricum * Alba Longa * Lavinium * Tolerus (Valmontone) * Tusculum * Velienses (Velia) * Romania (Imperio romano, en el que Roma estableció numerosas colonias latinas).

Países y pueblos de la segunda generación[editar]

En general todos ellos están emparentados tanto lingüística como étnicamente en mayor o menor medida con los antiguos romanos.

  1. Países: Se consideran los países conformados por uno o varios pueblos latinos *Andorra *España *Francia *Italia *Portugal *Rumania *Vaticano (único estado en el que una de las lenguas oficiales es el latín)
  2. Pueblos Se incluye como tales a aquellos que, siendo parte de un país, se caracterizan por tener una lengua propia. Generalmente si el país es latino, se les considera una parte de este, si no, se tienen por una minoría.

Países de la tercera generación[editar]

La calificación de este grupo como latino es discutida puesto que la presencia romana y de la lengua latina como idioma de uso general nunca se produjeron en América; además grupos indigenistas consideran racista que se les ignore e incluya en un tipo racial y una cultura que no son suyos, sin embargo la mayoría de gobernantes de estos países promueven el uso de la denominación latino y el consenso internacional, incluso en países verdaderamente latinos, acepta el término, ya que, en definitiva, el componente romano siempre fue de una alta absorción de los elementos culturales conquistados (la misma Hispania y la Galia, fueron ambas colonias romanas). Estos países de tercera generación están conformados en torno a los criollos, núcleos de población de origen latino (España y Portugal principalmente), que son minoría poblacional en el subcontinente iberoamericano frente a la mayoría mestiza o indígena en ciertos países, pero que detenta las clases más altas de la sociedad y en la mayoría de los países iberoamericanos también el poder político y económico.

Europa Latina[editar]

Europa latina son aquellos lugares en Europa donde la cultura predominante, es la latina. En este grupo se incluye:

América Latina[editar]

América Latina está formada por las regiones colonizadas por España, Portugal, y Francia.

Colonias y territorios históricos Latinos[editar]

España[editar]

Mapa diacrónico que muestra las áreas que pertenecieron al Imperio Español en algún momento durante un periodo de 400 años. Para más detalle, véase el mapa.
Bandera Española que se utilizó durante la expansión de su imperio.

España ha sido la potencia más importante a la hora de trasmitir la cultura latina a lo largo del mundo. En sus tiempos controló vastísimos territorios: En América, actualmente los 19 países de Hispanoamérica, además algunos territorios de América del Norte y pequeñas islas del Mar Caribe. En Asia las Filipinas, la región de Sabah en Malasia, el norte de Taiwán, Camboya y algunas ciudades e islas de Borneo e Indonesia. En África la Guinea Ecuatorial y Sáhara Occidental. Algunas regiones de Argelia, Marruecos, Túnez y Trípoli capital de Libia, también formaron parte del Imperio español aunque en la forma de protectorado aunque no durante el tiempo suficiente para que la cultura arraigara. En Europa, los países que pertenecieron al bajo soberanía española fueron los siguientes:

En Oceanía, la isla de Pascua (Chile), Micronesia como las Islas Marianas (Guam y Marianas del Norte), las Islas Carolinas (Estados Federados de Micronesia y Palaos) y las Islas Marshall. Desde el lapso de tiempo que va desde el Descubrimiento de 1492 hasta la pérdida de Filipinas, Cuba y Puerto Rico en 1898, se prolonga un extenso periodo de imposición y tamización de su cultura en todos esas regiones que han dejado una imprenta latinizante. Posteriormente, aunque en menor medida latinizadas por poseer una cultura autóctona más fuerte, se perderían las posesiones de Camboya, algunas otras islas en el Pacífico. Tanto en Hispanoamérica, Guinea Ecuatorial y Filipinas, principalmente, pero también en otras regiones colonizadas aunque en menor medida, la cultura española fue transmitida y mezclánda con las propias de los indígenas, creando estilos arquitectónicos coloniales y otros rasgos culturales, tanto musicales, comportamentales, etc, propios de cada región con una amplia influencia latina. Actualmente España, conserva algunos territorios en el continente africano como las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, la Comunidad Autónoma de las Islas Canarias y otras áreas isulares como las islas Chafarinas, Peñón de Vélez de la Gomera, Isla de Perejil y las Islas Alhucemas. Además también cuenta con la villa de Llívia en el Pirineo, municipio y enclave que pertenece a la Provincia de Gerona rodeado en su totalidad por territorio francés, como resultado del Tratado de los Pirineos de 1659.

Francia[editar]

Las áreas en color azul indican los territorios que en algún momento han formado parte del Imperio Colonial Francés.

Francia controló igualmente amplios territorios: En África éstos comprendía el centro y gran parte del África ecuatorial, así como algunas islas africanas. En Europa pertenecieron a Francia la región de Valonia en Bélgica, la parte de francófona de Suiza y la parte norte de Italia. En América también le pertenecieron la actual región de Quebec en Canadá, tras un acuerdo con el Imperio británico y Haití, que fueron cedidas por España (con más herencia latina). En Asia obtuvo también posesiones en la península de Indochina, que comprende las actuales Camboya, Laos, Vietnam y Guangdong en China. También en Oriente Próximo, a modo de protectorado bajo autoridad militar como Líbano y Siria. Actualmente Francia conserva algunos territorios diseminados en otros continentes: En Ámerica la Guayana Francesa y las áreas insulares de Martinica, Guadalupe, San Pedro y Miquelón, San Bartolomé, San Martín y Clipperton. En África las áreas insulares de Mayotte, Reunión, Bassas da India, Isla Europa, Islas Gloriosas, Juan de Nova y Tromelin. En Oceanía, Nueva Caledonia, Polinesia Francesa y Wallis y Futuna.

Portugal[editar]

Mapa diacrónico del Imperio portugués, 1419-1975.

Portugal también obtuvo vastísimos territorios aunque en menor medida, que comprendía en África los países actuales como Angola, Cabo Verde, Guinea Bissau, Mozambique, Santo Tomé y Príncipe y otros que duraron en corto tiempo como Etiopía. En América Brasil, en Asia Timor Oriental, perdida en la década de los años 1970 con la invasión indonesia, así como parte de la India y la isla de Ceilán, que pasarían después al Imperio británico, y Macao en China, que fue cedida después al país asiático en 1997. Su imperio también formó parte del Imperio Español, durante la unión dinástica con Felipe II de España o Felipe I de Portugal desde 1580 que duraría 60 años. Actualmente Portugal solo conserva las áreas insulares de Madeira y Azores, al norte del Océano Atlántico.

Imperio Español al principio de la unión dinástica con Portugal.

Italia[editar]

Imperio italiano en 1940.

Italia también poseyó en el Siglo XIX algunos territorios: En Europa, San Marino pequeño país que se independizó en el año 301, el cantón de Ticino en Suiza y Albania, que se independizó durante la Segunda Guerra Mundial. En África que comprendieron en su día los países de Etiopía, Eritrea, Somalia y Libia actuales. En Asia la ciudad de Tianjin en China formó una base de control militar. Ninguna posesión italiana lo fue durante el tiempo suficiente para dejar una importante impronta latina. Somalia fue la última que se independizó en 1960 sin por ello permanecer en ese país un gran legado latino.

Bélgica[editar]

El Imperio colonial belga fue el resultado de la introducción de Bélgica en el Reparto de África durante el último tercio del siglo XIX,«Llamando a la puerta europea: ¿quién ayuda al Congo?». Deutsche Welle 06.03.2006. 2006. Consultado el 24 de octubre de 2007. donde el rey Leopoldo II logró que le fuera concedida la mayor parte de la región del Congo. Además, tras la Primera Guerra Mundial, los belgas obtuvieron de Alemania, a través del Tratado de Versalles (1919), la colonia de Ruanda-Burundi. El Imperio colonial belga contó con muy pocas colonias, todas en África, y con muy poco interés por trasmitirles su cultura, influyendo también el poco tiempo que estuvieron bajo su dominio: * Congo belga: 1885 - 1960 * Ruanda: 1919 - 1962 (obtenida por los alemanes tras la Primera Guerra Mundial) * Burundi: 1919 - 1962 (obtenida por los alemanes tras la Primera Guerra Mundial)

Unión Latina[editar]

La Unión Latina es una organización internacional conformada por los países que hablan algunas de las denominadas lenguas romances, su función es promover y diseminar su herencia común y aquello que identifica al mundo latino. Fue creada en 1954 al firmar un acuerdo constitutivo en Madrid, y es reconocida como una institución formal a partir de 1983. Su nombre en las otras lenguas oficiales son en portugués: União Latina; francés: Union Latine; italiano: Unione Latina; rumano: Uniunea Latină; catalán: Unió Llatina.

Culturas y Tradiciones Artísticas Latinas[editar]

Música[editar]

Bailadora de flamenco.
Bailarines Colombiano y Cubana de salsa Kevin y Sarahi, estilo de baile tradicional de Cali
En todo el mundo, «bailar un tango» es sinónimo de seducción. El tango es un arte complejo construido desde la danza.

La Demografía Latina[editar]

Desde la llegada de Cristobal Colón y Américo Vespucio a el nuevo mundo, comenzó una inmigración masiva desde Europa hacia América. Muchos lugares, por escaséz de mano de obra, contrataban esclavos africanos, que llegaron principalmente a los Estados Unidos, el Caribe, norte de América del Sur y a Brasil. Desde entonces, comenzó unos cruces entre los pueblos nativos autóctonos del lugar, con los Europeos y en menor medida, esclavos africanos. De este modo, la sociedad Latina, tiene su origen entre los nativos y europeos (principalmente Españoles, portugueses y franceses. Sin embargo en Europa, los franceses seguían descendiendo de romanos y germanos; los italianos principalmente descienden de romanos y en menor medida germanos, griegos y bizantinos; los españoles descienden de los aborígenes iberos, de los celtas, los visigodos, los pueblos cristianos del norte de la península ibérica y de los musulmanes que ocuparon España durante casi 800 años. De este modo, un gran crisol de razas componen hoy en día la cultura latina.

Véase también[editar]