Cueva del Parpalló

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Cráneo humano correspondiente al paleolítico superior localizado en el yacimiento. Museo de Prehistoria de Valencia.
Grabado parietal datado en el periodo Gravetiense procedente de la cueva del Parpalló y depositada en el Museo de Prehistoria de Valencia.

La Cueva del Parpalló (en valenciano: Cova del Parpalló) es uno de los yacimientos prehistóricos del Paleolítico Superior más importantes de Europa. Este enclave está integrado en el entorno del Centro de Interpretación Ambiental Parpalló Borrell, un espacio dedicado a la divulgación de los aspectos ambientales de este paraje. Pertenece al municipio de Gandía, (Valencia) España, a pesar de que la localidad más cercana es Barx, a escasos 3 km de distancia. La zona en la que se encuentra, la sierra del Mondúver, fue de las primeras habitadas por los homo sapiens que llegaron a la región mediterránea del levante peninsular.

Morfología de la Cueva[editar]

Se trata de una formación en roca caliza, muy posiblemente un sumidero. La erosión del agua de lluvia que se filtra desde lo alto de la montaña en contacto con la piedra caliza, muy soluble, hace que se creen grandes orificios de desagüe naturales van acumulando sedimentos y que aguantan hasta cierto punto, colapsando y dejando tras de sí formaciones tan características como la de la Cueva del Parpalló, que es una gran grieta de 15 metros de alto por 4 de ancho y de escasa profundidad.

Secuencia estratigráfica[editar]

I.-Magdaleniense IV (0-0'8 m.)

II.-Magdaleniense III (0'8-2'.5 m.)

III -Magdaleniense Il (2'.i-3'5 m.)

IV.-Magdaleniense I (3'.5-4 m.)

V.-Solutreo-Gravetiense (4-5'.5 m.)

V[ -solutrense superior (4'.(-.5'25 m.)

VII.-Solutrense medio (.5'25-6'25 m.)

VIII -Solutrense inferior 6'25-7'2:5 m.)

IX.-Gravetiense (por debajo de 7'25 m.)[1]

Las peculiaridades del Magdaleniense del Parpalló[editar]

El Magdaleniense del Parpalló coincide en su evolución con los cuatro primeros períodos de los seis en que Breuil dividió el Magdaleniense francés. Es curioso que tengamos aquí un Magdaleniense I y II que no se encuentren en la zona cantábrica y pirenaica. En los últimos años hemos podido comprobar que el Magdaleniense de Seriñá (Gerona) se remonta por lo menos al Magdaleniense IV y allí también se dan con profusión los microlitos de tipo E parecidos a los gandienses.

Cada día se ve más claro que el fenómeno del Parpalló es excepcional. Los habitantes de la cueva forman parte de una rara colonia bajada hacia el Sur, donde se mantiene aislada, tan aislada que en la Cueva de les Malladetes a 2 Km., no se encuentra el nivel Magdaleniense por encima del nivel solutrense. Estos Magdalenienses se marcharon cuando se llegaba a la fase clásica del Magdaleniense francés y pirenaico. Quedaron entonces en el Levante español los elementos subsistentes del complejo cultural anterior, fundamentalmente gravetienses. A este substrato se debería el arte-rupestre levantino en lenta evolución, que llega a un avanzado Neolítico

Metodología de excavación[editar]

Este emplazamiento constituye un hito en cuanto a metodología arqueológica rigurosa, dado que hasta ese momento, en las excavaciones arqueológicas no se prestaba demasiada atención a las diferentes estratigrafías ni eran documentadas tan correctamente. El yacimiento, que fue descubierto por Vilanova y Piera en 1866, fue excavado por el entonces Director del Museo de Prehistoria de Valencia, Luis Pericot en tres campañas a lo largo de los veranos de 1929, 1930 y 1931.

La primera campaña de excavaciones se centró en la gran cámara. La segunda prosiguió en este sector y dejó para el final la excavación de las galerías, que debido a las investigaciones clandestinas en busca de tesoros, poseían una problemática estratigráfica especial. Finalmente, la tercera campaña se destinó a la excavación del testigo excavado mediante estratos naturales donde se establecieron un total de 29 niveles a lo largo de una potencia de 6,5 m.[2]

Hallazgos[editar]

El cráneo del Parpalló.[editar]

El cráneo se encontró en cincuenta y nueve fragmentos, con los que hubo que realizar la reconstrucción. En el ejemplar montado se aprecia la alineación hacia la izquierda de la sutura sagital. Fijándonos en ciertos detalles, obviando las numerosas deformaciones póstumas, podemos acercarnos a la edad del sujeto observando la bóveda craneal, ya que la soldadura de ésta tiene lugar aproximadamente a los 16 años,  en este caso se observa una sutura muy reciente, así mismo, también ayuda fijarnos en el estado de la dentición, en la cual vemos que ya le han salido los segundos molares y están por salir también, a medio camino, los terceros.  En cuanto al sexo, la edad juvenil del sujeto dificulta la tarea, sin embargo, algunos rasgos abogan a favor del sexo femenino.

Arte mueble[editar]

Plaqueta calcària amb cérvola pintada i èquids gravats, Cova del Parpalló, Museu de Prehistòria de València.JPG

Sin duda el hallazgo más importante que se ha realizado en la cueva son las  5.034 plaquetas que cuentan con policromía o grabado en 6245 de sus caras. Todo este conjunto de plaquetas hace que sea el más importante de todo el arte mueble del paleolítico europeo. Las técnicas utilizadas más frecuentes son el grabado y la pintura. El grabado podía ser simple o múltiple, y podía estar acompañado de pintura. Sin embargo la pintura puede aparecer sola. Los pigmentos utilizados para conseguir el color rojo y el amarillo (los más empleados) serían los nódulos de ocre o hierro.

Lo que más frecuentemente representan estas plaquetas son los signos geométricos representados en 4.022 caras; en unas 766 encontramos animales y 8 cuentan posiblemente, con figuras humanas.

El bestiario representado en Parpalló no es muy amplio pero plasma de manera bastante fidedigna un catálogo de especies que con total se movían en torno al macizo del Mondúver y con poblaciones estables a lo largo de todos los milenios de ocupación de la cavidad. En su inventario destacan notablemente el ciervo, el caballo, la cabra montesa y el uro, con algún caso extraño de carnero, de jabalí y un pescado.

Utensilio líticos y de hueso[editar]

Utensilios líticos cueva del Parpalló y Malladetes

Su cultura material se caracterizó por la elaboración de utensilios de piedra y hueso.

Durante el Paleolítico los hallazgos de instrumental es muy numeroso y nos permite hablar de una mayor eficacia en la caza, debido a que se observa una técnica más depurada y surge la utilización de puntas arrojadizas. Se aprovechan las materias primas, y esto conlleva a una disminución progresiva de la dependencia con respecto a las fuentes de aprovisionamiento y de la incorporación de un utillaje especializado y más diversificado.

Los humanos anatómicamente modernos tienen una menor movilidad, por lo que se puede traducir en una especialización en la caza de especies gregarias de movimiento limitado. En el caso de la Cueva del Parpalló, el ciervo y la cabra son las especies más cazadas dependiendo de la ubicación de los hábitats humanos. El conejo en estos momentos también es incorporado de manera intensa a las dietas humanas, actuando como recurso complementario a los herbívoros de talla media.

Teorías de ocupación[editar]

Es posible que esta cueva no responda a un hábitat ocupacional propiamente dicho, sino que se trate de uno de los santuarios prehistóricos más importantes de la región mediterránea de la península ibérica. Esto se supone, además de a partir de la propia morfología de la cueva, que es una brecha abierta vertical en la montaña y que cuenta con escasa profundidad, del increíble hallazgo de las de 6.000 plaquetas grabadas y pintadas. Este hallazgo supone el mayor conjunto de arte mueble de la prehistoria europea jamás hallado.

Así mismo, corroborando este uso religioso de la cueva, vemos la especial relación que tiene el Parpalló con el sol, ya que durante el solsticio de invierno, es el único momento del año que el interior mas profundo de la cueva queda totalmente iluminado.

El uso y ocupación de la cueva del Parpalló conlleva la mayor parte del Paleolítico Superior, con restos que datan del 29.000 a.C hasta hace 11 000,[3] , durante el Magdaleniense.

La hipótesis más aceptada sobre la Cueva del Parpalló es que, descartando que se tratara de un lugar de ocupación consecutiva, fuera un lugar de intercambio entre los diferentes clanes que habitaban la comarca. Aquí las tribus no solamente intercambiarían objetos y conocimientos, sino que se acordarían enlaces entre los hombres y mujeres de las diferentes agrupaciones para impedir la endogamia. Pero aunque este fuera el uso más importante, cabe decir que esta cueva pudo ser usada a su vez como refugio puntual o estacional por los grupos de cazadores-recolectores que iban persiguiendo a las manadas de los animales que se dedicaban a cazar.[4]

Sin duda, la existencia de esta cueva nos informa de la alta capacidad artística y simbólica de aquellas poblaciones del pasado.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Render. «Estudios sobre las cuevas paleolíticas valencianas: Cova Negra de Bellús, Cova del Parpalló». www.museuprehistoriavalencia.es. Consultado el 2016-12-05. 
  2. «Historia - Parpalló-Borrell». parpalloborrell.gandia.org. Consultado el 2016-12-07. 
  3. Las Provincias: Los restos de animales hallados en el Parpalló tienen 12.410 años.
  4. Asunción, Julio. «Rutas arqueológicas por Alicante: CUEVA DEL PARPALLÓ – Gandía - Valencia». Rutas arqueológicas por Alicante. Consultado el 2016-12-05. 

Enlaces externos[editar]