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Cueva de los Tayos

Cueva de los Tayos

Interior de la Cueva de los Tayos.
Ubicación
Continente Sudamérica
Región Selva lluviosa
Cordillera del Cóndor
País EcuadorBandera de Ecuador Ecuador
División Bandera de Morona Santiago Morona Santiago
Subdivisión Limón Indanza
Coordenadas 3°03′05″S 78°12′19″O / -3.0514983333333, -78.205358055556
Historia
Tipo cultural
Descubrimiento y hallazgos
Arqueólogos Pedro Porras Garcés
Gestión
Propietario Kuankus
Acceso público descenso vertical
Dimensiones del sitio
Altura 539 m
Mapa de localización
Cueva de los Tayos ubicada en Ecuador
Cueva de los Tayos
Cueva de los Tayos
Cueva de los Tayos
Corredor simétrico al oeste de la Chimenea.

La Cueva de los Tayos[1]​ se encuentra en la República del Ecuador, en la provincia de Morona Santiago, cantón Limón Indanza, en la zona montañosa irregular llamada Cordillera del Cóndor. Debe su nombre a ser el hábitat de aves nocturnas llamadas tayos (Steatornis caripensis), que habitan en numerosas cuevas en las selvas andinas de América del Sur.[2]

Ubicación

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La Cueva de los Tayos está ubicada en la selva alta virgen a 2 km al sur del río Santiago y 800 metros al oriente del río Coangos. Según una medición realizada en el 2012 con un altímetro GPS, se encuentra a 539 m sobre el nivel del mar. La cueva está situada en Coangos, donde hay un centro sindical y una comunidad de indígenas shuar.

Las ciudades más cercanas son General Plaza, Méndez y Santiago. El ingreso se realiza bajo el permiso de la corporación Cueva de los Tayos en Coangos.

Hay algunas alternativas para llegar a la cueva:[3]

  • A pie o caballo, desde el pueblo Yukiantza; existe un puente de madera sobre el río Namagoza, el cual se debe cruzar, seguido de una subida de 300 m y un descenso posterior hasta el río Zamora. Aquí existe otro puente de madera seguido de un camino de 8,5 km hasta Coangos.
  • En bote, desde Yukiantza se puede acceder por el río Santiago a Coangos Bajo.
  • En helicóptero, desde Macas, donde existe un helipuerto.

Descripción

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El acceso principal a la cueva consiste en un túnel vertical llamado la Chimenea. La boca o entrada es de 2 m de ancho y 15,6 m de largo en la abertura, y tiene aproximadamente 63 m de profundidad. La bajada desde el punto donde se inicia el descenso es de 90 grados en vertical y tiene 48.9 m, con un desnivel de -200 md. El descenso solo se puede realizar utilizando una cuerda para escalar, arnés y descendedores (cada persona deberá llevarlos por su propia seguridad). Una vez que se ha descendido por la chimenea, uno se encuentra en un espacio gigante de 7,8 metros de ancho y 68 metros de largo. Luego de avanzar 20 metros hacia el este, se presenta otra pequeña bajada de 5,6 m de altura, para entrar definitivamente a los diversos túneles, que miden un total de 4,6 km.[4]

Luego de descender la segunda bajada, se encuentran unas formaciones que parecen estructuras arquitectónicas, como, por ejemplo, una puerta gigante, unas paredes y un túnel geométrico creados por la erosión del agua. De inmediato se continúa a una sala grande o galería que tiene un largo de 2,9 km con 50 metros aproximadamente de ancho, y mantiene una altura promedio entre 15 y 35 metros.

Las formaciones de piedra contienen ángulos rectos y acabados con formas simétricas y muy lisos, lo que a simple vista da la impresión de que hubiesen sido creadas por el hombre. La formación de la cueva se debe en gran parte a la acción del agua filtrada en el manto de roca caliza, lo que ha provocado impresionantes formaciones de estalactitas, estalagmitas y estalagnatos.[5][6]

Ocupación de la cueva

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Los humanos más antiguos que se albergaron en estas cuevas datan del Paleolítico superior (48 000–12 000 años a. C.) donde la cueva brindó protección durante los finales de la glaciación. Aproximadamente 9000 años a. C. estos humanos abandonan la cueva por el mejoramiento de clima y se dirigen hacia el sur situándose en la parte costera del Perú y el norte de Chile.[cita requerida]

En la época del Neolítico (Edad de Piedra reciente) la cueva vuelve a ser habitada a partir de los 3000 años a. C. por una civilización preshuar, esta ya usaba artefactos de cerámica, lo que comprueba la Universidad de Múnich en una datación por carbono-14.[cita requerida]

Aproximadamente alrededor de 1500 a. C. empiezan los primeros shuar a situarse en la zona y se mezclan con los aborígenes de la cueva. Se tiene registro que hasta 500 d. C. la cueva es habitada. Desde ahí hasta 1900 se practican cazas de los tayos una vez al año. Los shuar ven la cueva con mucho respeto y creen que ahí descansan los espíritus de sus ancestros.[cita requerida][7]

Exploraciones y popularización en el siglo XX

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La chimenea - cueva de los Tayos.

La caverna, con la entrada principal a una altitud aproximada de 540 metros, fue usada desde la Antigüedad por los indígenas shuar, los cuales descendían cada primavera con escaleras y antorchas para capturar las aves mencionadas previamente. Las referencias escritas sobre la cueva se remontan hasta 1860, y es sabido que fue objeto de visitas por buscadores de oro y personal militar ecuatoriano en la década de 1960.[8]

El sacerdote salesiano y documentalista italiano Carlos Crespi Croci tuvo conocimiento de la Cueva de los Tayos desde la década de 1920 debido a que se realizó un documental sobre los indígenas shuar en 1927. Una serie de piezas que al decir de Crespi le fueron acercadas por miembros de la comunidad shuar, fueron guardadas en el Museo Privado de Carlos Crespi Croci en Cuenca. De tales objetos shuar y preshuar solo quedan algunas fotografías y vídeos, ya que la mayor parte de estos fueron vendidos y otros hurtados en el incendio de 1962. Después de la muerte del cura salesiano en 1982, estos objetos desaparecieron del convento salesiano de Cuenca.

En publicaciones de índole ocultista se ha aseverado que la masonería de varios países se habría interesado en la época en encontrar la fabulosa biblioteca metálica que un autor húngaro-argentino, János Juan Móricz (1923–1991),[9]​ pretende haber encontrado en la cueva en los años sesenta. Este pretendido hallazgo fue popularizado luego por el escritor suizo Erich von Däniken en su libro Oro de los Dioses. Asimismo, un grupo de mormones llegó a creer que tales planchas metálicas, que están descritas en el libro del profeta Joseph Smith, son justamente las que existieron según Moricz en la Caverna Subterránea, ya que el ángel Moroni que menciona el libro de Smith lleva un nombre similar a la provincia donde está ubicada la cueva: Morona Santiago.[10]

A raíz de esto se llevó a cabo una serie de expediciones al lugar, la más conocida de las cuales corresponde a la organizada en 1976 por el aventurero escocés Stan Hall, que incluía al exastronauta y primer hombre en pisar la luna, Neil Armstrong, así como a algunos personajes de la arqueología, la investigación y el Ejército ecuatoriano. Esta expedición realizó una exploración detallada de la cueva, que duró aproximadamente una semana. Tras aquella hubo más expediciones, aunque con menor frecuencia. La última expedición fue en el año 2012 a cargo del explorador polaco Yoris Jarzynski, la cual concluyó que la formación de la cueva es de origen natural (geológica).[cita requerida]

Referencias

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  1. «Galería de Imágenes: La Cueva de los Tayos». eloriente.com (en inglés). Consultado el 8 de diciembre de 2021. 
  2. Brooks, Darío (27 de noviembre de 2017). «La Cueva de los Tayos, la legendaria y misteriosa formación de Ecuador que despertó la fascinación del astronauta Neil Armstrong». BBC Mundo (en inglés británico). Consultado el 6 de diciembre de 2017. 
  3. Supe, Wylson. «Gruta de Los Tayos». www.elchaco.gob.ec. Archivado desde el original el 7 de diciembre de 2017. Consultado el 6 de diciembre de 2017. 
  4. Judson, David (Nov 1976). «Los Tayos Expedition, Ecuador : July-August 1976». British Cave Research Association (BCRA) 14: 26-30. 
  5. Info. «La Cueva de los Tayos - Sección Nacional del Ecuador del I.P.G.H.». www.ipgh.gob.ec. Consultado el 6 de diciembre de 2017. 
  6. «Nuevo documental sobre misterio de Cueva de los Tayos». El Universo. 17 de noviembre de 2017. Consultado el 6 de diciembre de 2017. 
  7. ancient-origins. «Expedition to Tayos Caves: Never Before Seen Photographs Shed Light on Mysterious Underground Network». Ancient Origins (en inglés). Consultado el 6 de diciembre de 2017. 
  8. «Cueva de los Tayos - Historia del Ecuador | Enciclopedia Del Ecuador». Enciclopedia Del Ecuador. 7 de marzo de 2016. Consultado el 6 de diciembre de 2017. 
  9. «Las “Cuevas de los Tayos”: el misterio de la prehistoria humana». www.eloriente.com (en inglés). Consultado el 29 de octubre de 2020. 
  10. Hall, Stan (25 de febrero de 2015). Tayos Gold: The Archives of Atlantis (en inglés). Adventures Unlimited Press. ISBN 9781931882675. Consultado el 6 de diciembre de 2017. 

Bibliografía

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  • Porras, Pedro (1978). Arqueología de la Cueva de los Tayos. Pontificia Universidad Católica del Ecuador. OCLC 4590131. 
  • Frankland, John, "The Los Tayos Expedition" Caving International No 1, 1978
  • Atlas - Great Caves of the World Cave Books, 1989, p. 58 ISBN 0-939748-21-5
  • BCRA Bulletin no 14, British Cave Research Association, 1976

Enlaces externos

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