Cristóbal Lechuga

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Grabado con su retrato inserto en su libro de 1611

Cristóbal Lechuga fue un capitán de los tercios españoles durante el siglo XVI y XVII, destacando también como ingeniero militar de su época.

Biografía[editar]

No se sabe a ciencia cierta cuándo nació, se cree que o en 1556 o en 1557, pero se sabe que nació en Baeza (Jaén). De su infancia no tenemos detalles.

Antes de cumplir dieciocho años, se enrola en los tercios, en el de Sancho Dávila, y durante los siguientes años consiguió escalar del puesto de soldado hasta el puesto de capitán.

En 1585, el maestre de campo Francisco de Bobadilla lo nombra sargento mayor de su tercio a los 28 años de edad, 11 años de servicio militar. El 25 de julio de ese año, el Tercio de Bobadilla sale hacia Flandes por el Camino español. A su llegada a Flandes, el tercio es diseminado por las poblaciones cristianas católicas de la frontera para defenderlas de posibles ataques de protestantes.

El Tercio de Bobadilla estuvo en la jornada de Bommel, donde los holandeses rompieron los diques y anegaron la zona del río Mosa, y las tropas españolas acantonadas allí pasaron muchas penurias. Para colmo, tuvieron que combatir contra una flota de holandeses que navegaba por el terreno inundado. Los españoles, antes que desistir, combatieron como pudieron, hasta que un día, el día de la vigilia de la Inmaculada, el Mosa se heló, parando a los barcos holandeses. Un grupo de soldados, ese mismo día, halló un cuadro de la Inmaculada mientras cavaban unas trincheras para guarecerse, que dio fuerzas a las tropas españolas y asaltaron los barcos holandeses, una gran proeza. Lechuga, junto a un grupo de hombres tuvo la dura misión de echar a unos holandeses de una isla, bien atrincherada y protegida. Lo consiguió.

Tras esto, el Tercio de Bobadilla fue reclamado en España. Lechuga esperaba obtener el puesto de maestre de campo, pero Alejandro Farnesio, decidió que quien ostentase ese puesto no fuera él, sino que fuera Manuel de Vega. Entonces el hermano de Lechuga y su ayudante quisieron atentar contra el maestre de campo, lo que ocasionó que Lechuga fuese procesado, aunque no se encontró prueba alguna.

Fue quitado del puesto y estuvo entretenido sin mando alguno. Hizo un memorial de sus servicio a Felipe II de España y éste se lo recomendó al gobernador de los Países Bajos, el archiduque Ernesto, quien lo nombró teniente del capitán general de artillería de Flandes, monsieur La Motte. Durante este intervalo de tiempo, Lechuga escribió su tratado militar Discurso que trata del cargo de Maestre de Campo General y de todo lo que de derecho la toca en el Exército, sobre las atribuciones y cometidos del general en jefe.

Lechuga se fue a Lombardía, donde el conde de Fuentes le ordenó hacer un fuerte en el lago Como para conseguir que los españoles hiciesen el Camino español más corto, pues los franceses tenían pensado frenar la vía entre las posesiones españolas italianas y las posesiones españolas de Flandes en el puente de Gressin. Lechuga lo acabaría entre los años de 1603 y 1610.

En 1603 publica el discurso antes mencionado y en 1604 abre la Escuela de Artillería de Milán. Pero a Lechuga le cae la desgracia de ser acusado de prevaricación y desvío de caudales. El conde de Fuentes lo aparta de su lado y Lechuga escribe otro tratado: Discurso que trata de la artillería y de todo lo necesario a ella, con un tratado de fortificación y otros advertimientos.

Libre de cargos, vuelve a España, donde lo destinan en Cádiz, y participó con el Tercio de la Mar Océana en la conquista de La Marmora, un nido de piratas de la costa atlántica marroquí. Lechuga se destacó en ese combate pues consiguió salvar diez buques enemigos de las llamas que los propios piratas provocaron. Por este hecho, Lechuga consiguió ser gobernador de la plaza por Felipe III de España, pero la zona era muy hostil e insalubre: de los 3.000 hombres que había allí destinados, sólo quedaban 500 hombres tras el transcurso de un invierno. Al cabo de cuatro años, Lechuga preparaba en su ciudad una capilla funeraria, pues veía cercana su muerte. No estaba equivocado, en 1619, los reyes de Marrakech y Fez decidieron atacar la fortaleza, pero el peligro se disipó cuando el rey de Marrakech murió. Pero los moros no tardaron en volver a atacar la posición, en 1622 estaban de vuelta, y no sólo eso, sino que una armada holandesa bloqueó el puerto. Es muy notable la epopeya de Alonso de Contreras, quien consiguió en poco tiempo armar una flota y llevar víveres y armas y munición, además de conseguir la paz con los marroquíes y destruir la flota holandesa. Se sabe que Alonso de Contreras se entrevistó con Lechuga, pero desde entonces no se tienen más noticias de él, por lo que se cree que murió ese mismo año, en 1622.

Bibliografía[editar]

  • Fernando Martínez Laínez; José María Sánchez de Toca (2006). «Soldados y maestres». Tercios de España. La infantería legendaria. EDAF. pp. 227-231. ISBN 84-414-1847-0.