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Cresconio II (obispo de Iria Flavia)

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Cresconio (fl. 1037-1066/1067) fue obispo de Iria Flavia, con sede en Santiago de Compostela, entre 1037 y 1066/1067. Destacó por la defensa de Galicia frente a las incursiones normandas, el fortalecimiento de la sede compostelana y su influencia política durante los reinados de Fernando I de León y García de Galicia.

Defensa de Galicia

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En el contexto de los conflictos sucesorios entre Fernando I de León y Vermudo III, Galicia sufrió una importante incursión normanda, atribuida por las fuentes al caudillo danés Ulf. Cresconio reunió un ejército y, con el apoyo de la nobleza gallega, organizó la defensa del territorio, logrando rechazar a los invasores.

Con el fin de prevenir nuevas incursiones, reforzó el Castellum Honesti, identificado con las actuales Torres de Oeste de Catoira, que controlaban el acceso a través de la ría de Arosa y el río Ulla. Asimismo, promovió la construcción o el refuerzo de la muralla de Santiago de Compostela, destinada a proteger la ciudad y el santuario jacobeo.[1]

Las sagas escandinavas denominan Jacobsland («país de Santiago») al Reino de Galicia, reflejo del prestigio alcanzado por Compostela como importante centro de peregrinación.

Engrandecimiento de la sede compostelana

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Cresconio impulsó el fortalecimiento de la diócesis de Iria Flavia, cuya sede episcopal se encontraba ya establecida en Santiago de Compostela. Convencido de la relevancia que confería custodiar el sepulcro del apóstol Santiago, adoptó el título de Episcopus Iriensis et Apostolicae Sedis, reivindicando para su iglesia una dignidad singular dentro de la cristiandad occidental.

Esta pretensión provocó la reacción del papa León IX, quien censuró el uso del título por considerarlo una prerrogativa exclusiva de la Iglesia de Roma. En el Concilio de Reims de 1049 Cresconio fue excomulgado, aunque continuó utilizando dicha denominación.

Organización eclesiástica

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En 1056 presidió el Concilio de Compostela, en el que se aprobaron diversas medidas de reforma disciplinaria. Se prohibió a los clérigos portar armas, se reforzó la observancia del celibato eclesiástico, se impulsó la creación de escuelas vinculadas a las iglesias y se combatieron las prácticas religiosas consideradas paganas o supersticiosas.

Durante su episcopado, la sede compostelana consolidó su influencia sobre otras diócesis del noroeste peninsular, especialmente las de Lugo, Dumio, Oviedo y Oporto. Asimismo, fue preceptor de Pelayo, futuro obispo de León.

Figura política

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Cresconio fue uno de los principales colaboradores eclesiásticos de Fernando I de León, quien favoreció el desarrollo de la sede compostelana tras incorporarse Galicia a sus dominios. También participó en la educación del infante García de Galicia y presidió su coronación como rey de Galicia tras la muerte de Fernando I en 1065.

Además de su actividad pastoral, intervino activamente en el gobierno del reino, apoyando la administración de justicia y las reformas promovidas por la monarquía.

Referencias

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  1. González López (1978), p. 140.

Bibliografía

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  • González López, Emilio (1978). Grandeza e decadencia do reino de Galicia. Vigo: Editorial Galaxia. ISBN 8471543036.