Corrido (México)

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Corrido (México)
Orígenes musicales Canción campirana
Orígenes culturales Flag of Mexico.svg México
Sur de Flag of the United States.svg Estados Unidos
Instrumentos comunes Guitarra, guitarra de golpe, vihuela, trompeta, violín, guitarrón mexicano, armónica, arpa, acordeón,
Popularidad Alta desde 1930 Principalmente en Mexico y Estados Unidos
Subgéneros
Narcocorrido
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El corrido es un género musical mexicano desarrollado en el siglo XVIII. Se trata de una narrativa popular en forma de canción, poesía y balada. Las canciones pueden tratar de temas políticos, de eventos históricos y de relaciones sentimentales. El corrido jugó un papel importante en la historia de México como una fuente de información sobre los movimientos, las victorias, y las pérdidas de la revolución.[1]​ Los corridos continúan siendo muy populares hoy en día en México. Los corridos han evolucionado mucho, hoy en día hay diferentes subgéneros por ejemplo los narcocorrido.[2]​Cabe destacar que también Chile ha adoptado elementos del corrido, los cuales ya son parte de su folclore, escuchándose principalmente en las zonas rurales del sur del país.[3]

Historia[editar]

Los inmigrantes europeos que llegaban en el siglo XIX a los estados mexicanos de Texas, Tabasco, Villahermosa, Nuevo León y Tamaulipas principalmente traían consigo instrumentos a México como el acordeón y el ritmo que daría origen a la música del norte en general, la Polca, a la que en suelo americano se le añadieron más instrumentos como la batería y que más tarde se uniría a los relatos mexicanos de esa época, originando el corrido norteño.

Hasta el arribo y consolidación de los medios electrónicos de comunicación masiva (mitad del siglo XX), el corrido se utilizó en México como un medio informativo y educativo de primer orden, incluso con fines subversivos, debido a su aparente simplicidad lingüística y musical, apropiadas para la transmisión oral. Tras popularizarse la radio y la televisión, el género ha evolucionado hacia un nuevo estado, aún en proceso de maduración, aunque la mayoría de los especialistas asegura que está muerto, o por lo menos agoniza desde entonces (véanse las afirmaciones de Vicente T. Mendoza en El corrido mexicano, 1955).

Los ejemplares vivos más antiguos del corrido son versiones transculturadas de romances mexicanos, relativos sobre todo a amores desgraciados o sublimados, así como a temas religiosos. Éstos, que incluyen (entre otros) "La Martina" y "La Delgadina", muestran las mismas pautas estilísticas básicas que la mayoría de los corridos posteriores (tiempo de 1/2 o 3/4 y composición literaria en "verso menor", PAFSNFJ , versos de ocho o menos sílabas fonéticas, agrupados en estrofas de seis o menos versos).

Fue hasta la Guerra de Independencia (1810-1821), y de ahí a lo largo de la Revolución mexicana (1910-1921) y las revueltas religiosas o caciquiles (1926-1934) originadas por el nuevo orden político, que el género prosperó y adquirió los conocidos tonos "épicos" que tanto se resaltan, así como la estructura narrativa en tres instancias antes mencionada, produciéndose el grueso de los ejemplares vivos, que se refieren a líderes revolucionarios, religiosos o populares, así como sus hechos o, incluso, su "martirologio".

Con la consolidación del "Presidencialismo" (orden político instituido tras la Revolución Mexico) y el éxito de los medios electrónicos de comunicación masiva, el corrido perdió mucho de su papel informativo, volviéndose, por una parte, un ingrediente del culto folclorista, y por otra, en la voz de los nuevos subversivos: trabajadores oprimidos, productores y traficantes de drogas; activistas de izquierda, campesinos emigrantes (sobre todo a [Estados Unidos].

Esta vertiente es considerada por los académicos la etapa "decadente" del género, que tiende a borrar las características estilísticas y estructurales del corrido "revolucionario" o tradicional, sin mostrar aún una pauta clara o unificada de evolución. Esto es representado sobre todo por el "narcocorrido", canciones dedicadas a figuras relacionadas con el narcotráfico, muchas veces ordenadas y pagadas por ellos mismos a músicos y compositores.

Variaciones[editar]

En el área cultural contemporánea mexicana, estas tres variantes del corrido (romances transculturados, corridos «revolucionarios» y los modernos) están igualmente vivas y son cantadas por igual, a la par que otros géneros populares narrativos, como la "Valona" de (Michoacán), el "Son arribeño" de la Sierra Gorda (Guanajuato), Hidalgo y Querétaro) y otros. Su vitalidad y flexibilidad permiten que en la actualidad existan letras originales de corridos interpretadas en géneros musicales extranjeros, como el blues y el ska, e incluso letras que no están en español, como las traducidas o compuestas por las comunidades indígenas de México o por las comunidades "chicanas" en EEUU, en inglés o en "spanglish". Muchos corridos hablan también de sucesos sangrientos, la especialidad de muchos corridos actuales, como el contar sobre enfrentamientos armados desde la revolución (cuando se inicia la "era sangrienta del corrido") hasta los enfrentamientos entre capos de carteles mafiosos de la segunda mitad del siglo XX hasta la actualidad.

Corridos villistas[editar]

Los corridos villistas hablan de Pancho Villa y sus seguidores. También hablan de la historia y las batallas de la Revolución Mexicana. Explican un punto de vista de la revolución. Se asocian con el Norte de México. “De Pancho Villa” dice “Yo peléo por la justicia, también por la libertad, y la quiero para el pueblo por toda la eternidad. Para el pueblo sagrado para el pueblo tan sufrido que por siempre ha vegetado por los grandes oprimido.”[4]​ Este corrido explica algunos de los puntos de vista que tenía Villa y sus creencias y valores. Uno de los corridos más famosos es "La cucaracha". Este canción se hizo muy famosa en la Revolución Mexicana porque esta canción fue creada para celebrar las hazañas del ejército de Pancho Villa para burlarse de su enemigo Carranza. Esta canción tiene mucho simbolismo, que es muy común en corridos revolucionarios. Por ejemplo, en esta canción la cucaracha representa el presidente Huerta quien era un traidor por su parte en la ejecución de Francisco Madero.[5]​ Corridos se han pasado de generación a generación, y por eso son muy famosos.

Ejemplos de corridos villistas[editar]

Esta canción habla sobre la importancia de los trenes entre los villistas.

Esta canción trata del caballa favorito de Villa

Este corrido canta sobre un hombre y su conexión con su caballo, un tordillo.

  • “El mayor de Dorados” - Pancho Villa http://genius.com/José-barrones-el-mayor-de-los-dorados-annotated

Esta canción es un mensaje sobre los Dorados, el cuerpo de élite de la División del Norte de Pancho Villa.

Recepción crítica[editar]

“Pancho Villa es, sin duda, uno de los iconos culturales más importantes de México. Una infinidad de corridos cantan su hazañas.”[4]​ Jónsdóttir describe a Pancho Villa como un héroe a la gente mexicana. Se ha convertido en un simbólico histórico para la gente popular por los artículos y las películas. En el libro Bandit Nation por Chris Frazer, dice “The lower class embedded their ideas into corridos, (popular ballots) that challenge the narrative strategies of the elite, disclosure on outlawry.”[6]​ Para Frazer esto significa que los de la clase bajo usaban los corridos como un método de escape, y ellos pueden relacionarse más a los corridos. Para los villistas es una voz para ellos, ellos pueden expresar sus sentimientos y pensamientos. Por ejemplo cantan estos corridos porque quieren defender su justicia en el estado de donde vienen. Frazer dice, “An analysis of corridos shows that the rural and urban poor were less concerned about their own readiness for citizenship and more interested in asserting lower-class notions of justice that often defied the authority of the state".[6]​ Esto era muy importante porque en el punto de vista de Frazer él piensa que los corridos se enfocan en la autoridad y el poder.

Corridos zapatistas[editar]

Los seguidores de Zapata, o zapatistas, del sur de México consistieron de campesinos, muchos de ellos indígenas, que quisieron su tierra y autonomía política del gobierno durante la revolución mexicana. Por eso muchos de sus corridos tienen el tema de sus deseos fundamentales. Los corridos zapatistas representan la memoria colectiva y sentimientos de la gente, y especialmente la de los pueblos del sur. Los que escribían los corridos zapatistas eran campesinos “semiescolarizados”. Por eso, el contenido era más importante que la forma. Las ideologías fundamentales que representan los corridos zapatistas eran tierra y libertad.[7]

Corridos zapatistas[editar]

Esta canción, escrita por Marciano Silva, es un himno zapatista. El estado de Morelos refiere a la patria de Emiliano Zapata mientras el plan de San Luis y el Plan de Ayala refieren a los planes que fueron apoyados por Emiliano Zapata durante la Revolución Méxicana. Representan la ideología política que las zapatistas siguieron. La canción contiene una amenaza de los zapatistas de seguir levantándose en armas. El propósito de la canción es para unir la gente zapatista bajo de los mismos derechos y valores y amenazar a otros que van a luchar.

Esta canción es un reconocimiento a la muerte de Emiliano Zapata. Es un corrido escrito con un sentimiento patriótico para el sur, que describe los eventos de la revolución acerca de Zapata específicamente. También, este corrido describe los deseos de los revolucionarios. No luchaban para el poder, sino por sus ideales, como dice en esta línea: “ninguno quería obtener puesto de gobernador”.

Esta canción habla sobre la vida de Zapata. Empieza con la batalla de Cuautla entre Zapata y los federales en 1911 cuando Zapata tomó control del pueblo. Continua describiendo a Zapata como “muy querido por allá” hasta su muerte increíble cuando “muchos lloraron por sus culpas y reposo.” En lo que sigue, habla sobre Zapata como un espectro o fantasma con la capacidad de a ser todavía un líder para los revolucionarios.

Recepción crítica[editar]

Los corridos fueron un símbolo del ejército y los campesinos de Morelos y fueron importantes para contar las historias de los eventos de la Revolución Mexicana. Los corridos zapatistas fueron importantes para el movimiento neozapatista también en los años noventa en el sur de México. Los neozapatistas usaron los temas y valores de Emiliano Zapata en la Revolución Mexicana además de los símbolos de la selva y del paliacate. La selva simboliza un santuario para la gente indígena y el centro de la rebelión y el paliacate representa los neozapatistas.[8]​ Como antes, la gente usó la música del corrido para unir a la gente y contar las historias de sus luchas. Mientras muchos de los valores de los corridos zapatistas son lo mismos como los de la revolución, hoy en día las canciones tienen temas más corrientes como el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica.[9]

El corrido y las mujeres[editar]

Durante la Revolución Mexicana las mujeres tuvieron papeles importantes como soldaderas, campesinas, y maestras. Es posible observar los papeles y la importancia de las mujeres en los corridos que contengan los temas de las mujeres. Estos corridos y temas dan una idea de las representaciones de las mujeres durante esta época. Algunos de los temas incluyen los papeles convencional de las mujeres durante la guerra además del cambio a papeles tradicionales masculinos. Mientras algunos de los corridos hablan sobre las soldaderas, la mayoría son de la punta de vista de los soldados sobre sus novias, amantes, esposas o viudas. Dos corridos más famosos sobre mujeres son “La Adelita” y “La Valentina”.[10]

Referencias[editar]

  1. Chew Sánchez, Martha I. (2006). «Corridos In Migrant Memory». Albuquerque: University of New Mexico Press. 
  2. Cardozo-Freeman, Inez (1993). «Jose Inés Chavez Garcia: Hero Or Villain Of The Mexican Revolution?». Bilingual Review 18 (1): 3-13. 
  3. . La Tercera. 5 de julio de 2014 http://www.latercera.com/noticia/tendencias/2014/07/659-585393-9-como-dejar-de-amarte-ranchera-como.shtml. Consultado el 7 de agosto de 2015.  Falta el |título= (ayuda)
  4. a b Jónsdóttir, Kristín Guðrún (2008). «Querido Hermano... a Ti Invoco De Todo Corazón». Bilingual Review 29 (2): 101-112. 
  5. Frazer, Chris (2006). Bandit Nation: A History of Outlaws and Cultural Struggle in Mexico, 1810-1920. Lincoln: U of Nebraska. 
  6. a b Frazer, Chris (2006). Bandit Nation: A History of Outlaws and Cultural Struggle in Mexico, 1810-1920. Lincoln: U of Nebraska. p. 131. 
  7. Heau, Catherine (1989). «El Corrido y La Bola Suriana : El canto popular como arma ideológica y operador de identidad». Estudios sobre las culturas contemporáneas 2 (6): 99-115. 
  8. Heau, Gimenez, Catherine (1997). «El cancionero insurgente del movimiento zapatista en chiapas. ensayo de análisis sociocrítico». Revista Mexicana De Sociologia 59 (4): 221-224. 
  9. Molina, Marta (24 de enero de 2014). «Waging Nonviolence At Anniversary of Zapatista Uprising Rebellion Belongs to All Comments». At Zapatista 20-year Anniversary, Rebellion Belongs to All (en inglés). 
  10. Poncela, Anna M. Fernandez (1962). La soldadera y la coronela en los corridos de la revolución mexicana. Campos. p. 40-21. 

Enlaces externos[editar]

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