Coronilla de la Divina Misericordia

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Primera imagen/cuadro de Jesús de la Misericordia que se mandó pintar por Santa Faustina Kowalska (1934).

La Coronilla de la Divina Misericordia es un devoción nueva en la Iglesia Católica ligada especialmente a la Divina Misericordia de Dios. Es un conjunto de oraciones, comúnmente rezadas con ayuda de un rosario, pero puede hacerse fácilmente sin uno por su simplicidad.

Promesa de la Coronilla de la Divina Misericordia[editar]

La devoción como hoy es conocida llega a través de Santa Faustina Kowalska, conocida como "Apóstol de la Misericordia". Santa Faustina escribió en su diario unas promesas de Jesús en relación a la coronilla. Jesús le dijo que a quien la rezase, la misericordia le protegería en la vida y se le otorgaría inmensas gracias; y que fuera recomendada como última tabla de salvación:

Reza incesantemente esta coronilla... quien quiera que la rece recibirá gran misericordia a la hora de la muerte. Los sacerdotes se la recomendarán a los pecadores como última tabla de salvación. Hasta el pecador más empedernido, si reza esta coronilla una sola vez, recibirá gracias de mi misericordia infinita.

Otorgaré inmensas gracias a las almas que recen esta coronilla.

A las almas que recen esta coronilla mi misericordia las envolverá en la vida. y especialmente en la hora de la muerte.

Cuando recen esta coronilla junto a los moribundos, me pondré entre el Padre y el alma agonizante no como Juez justo, sino como Salvador misericordioso.


Faustina Kowalska, Diario.

La oración[editar]

Oración al comenzar[editar]

Esquema de un rosario.

La coronilla se comienza con la Señal de la cruz. A continuación, se reza la Oración para la Hora de la Misericordia:

Expiraste, Jesús; pero la fuente de vida brotó para las almas, y el mar de misericordia se abrió para el mundo entero. ¡Oh, fuente de vida, insondable misericordia divina!, abarca el mundo entero y derrámate sobre nosotros.

Luego, se dice tres veces

¡Oh, sangre y agua que brotaste del corazón de Jesús, como una fuente de misericordia para nosotros, en Ti confío!

A esto le siguen un Padrenuestro, luego un Ave María, después un Gloria y concluye esta primera parte con el Credo.

Las cinco decenas[editar]

El guía, tomando la cuenta grande, comienza rezando con las siguientes palabras:


| "Padre Eterno, Te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad"
| "de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, en expiación de nuestros pecados y los del mundo entero."

Después de cada decena, en cada cuenta pequeña se replica diez veces:

| "Por Su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero."

Finalizando[editar]

Rezadas las cinco decenas, todos, en común, dirán tres veces:

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.


Súplica para recibir Misericordia:

¡Oh, Dios eterno!, en quien la Misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable. Vuelve a nosotros Tu mirada bondadosa, y aumenta Tu Misericordia en nosotros. Para que, en momentos difíciles, no nos desesperemos ni nos desalentemos; sino que, con gran confianza, nos sometamos a Tu santa voluntad, que es el amor y la misericordia mismos. Amén.

Jaculatorias[editar]

Jesús comunicó unas jaculatorias relacionadas con la coronilla a santa Faustina para que fuesen pronunciadas frecuentemente:

Oh, Sangre y Agua que brotaste del Sagrado Corazón de Jesús, como una fuente de misericordia para nosotros, confío en Ti.

Jesús, confío en Ti.

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]