Corazones rojos

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«Corazones rojos»
Sencillo de Los Prisioneros
del álbum Corazones
Publicación 1990
Formato CD single, vinilo de 12"
Grabación 1989
Género(s) Rock en español, rap rock
Duración 3:30 (Versión del álbum)
3:11 (Radio Promo Version)
Discográfica EMI Odeón Chilena
Autor(es) Jorge González
Productor(es) Gustavo Santaolalla, Anibal Kerpel
sencillos de Los Prisioneros
«Estrechez de corazón»
(1990)
«Corazones rojos»
(1990)
«Lo estamos pasando muy bien»
(1996)
Videoclip
«Corazones rojos» en YouTube

«Corazones rojos» es el tercer sencillo del álbum Corazones del grupo de rock chileno Los Prisioneros. Se caracteriza por tener elementos de hip-hop y rap. Sólo el estribillo de la canción es cantado.

El sencillo promocional se editó en formato vinilo de 12 pulgadas de 45 RPM bajo el sello EMI, con la canción «Con suavidad» como lado B. Código S-12112-EMI-12-45

Canción[editar]

Es el tema que le da el nombre al álbum y, sin lugar a dudas, una de las más exitosas de Los Prisioneros.

Su cruda letra es una referencia al machismo al interior de la pareja y al machismo sistemático en la sociedad, escrita —en forma irónica— desde la mirada del macho posesivo. El punto de vista patriarcal se denota en partes de la canción:

Eres ciudadana de segunda clase, sin privilegios y sin honor.

Porque yo doy la plata estás forzada a rendirme honores y seguir mi humor.

Búscate un trabajo, estudia algo, la mitad del sueldo y doble labor.

Si te quejas, ahí está la puerta. No estás autorizada para dar opinión.

Los Prisioneros, «Corazones rojos»

La letra también hace referencia a la misoginia y a la cosificación. En los últimos años, esta canción ha sido revalorizada en Chile y muchos la toman como una canción abiertamente feminista.

Pese que está compuesta en un formato rap, Corazones rojos es curiosamente la canción más rockera del álbum, puesto que en el estribillo se escucha una guitarra con distorsión y en la parte final se oye un solo de guitarra estridente y casi delirante, lo que le da todavía más intensidad al tema.

Jorge González compuso la canción para el grupo de performance Las Cleopatras, al que pertenecieron, entre otras, su primera esposa, Jacqueline Fresard, y la tecladista que reemplazó a Claudio Narea luego de su salida de la banda, Cecilia Aguayo.

González ya había tratado con ironía el tema del machismo en la canción «Una mujer que no llame la atención» incluida en el segundo álbum del grupo Pateando piedras lanzado en 1986.

Vídeo musical[editar]

El vídeo empieza con una pelea de papel en una sala de clases. Luego entra Jorge González, vestido al estilo greaser, y comienza a entonar la canción acompañado de Miguel Tapia. En el vídeo también aparece Cecilia Aguayo. Evoca las metáforas de construcción de la Nación y del patriarcado. Fue dirigido por Cristián Galaz.

Enlaces externos[editar]