Contaminación lumínica

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Ciudad de México de noche, con el cielo iluminado por la contaminación lumínica en 2005
Los Ángeles de noche, con el cielo iluminado por la contaminación lumínica en 2001

La contaminación lumínica puede definirse como la emisión de flujo luminoso de fuentes artificiales nocturnas en intensidades, direcciones, rangos espectrales u horarios innecesarios para la realización de las actividades previstas en la zona en la que se instalan las luces.

Un ineficiente y mal diseñado alumbrado exterior, la utilización de proyectores y cañones láser, la inexistente regulación del horario de apagado de iluminaciones publicitarias, monumentales u ornamentales, etc., generan este problema cada vez más extendido.

La contaminación lumínica tiene como manifestación más evidente el aumento del brillo del cielo nocturno, por reflexión y difusión de la luz artificial en los gases y en las partículas del aire urbano (smog, contaminación...), de forma que se disminuye la visibilidad de las estrellas y demás objetos celestes.

Inconvenientes de la contaminación lumínica[editar]

Contaminación lumínica en el distrito de Manhattan, Nueva York en 1999
Imagen de La Tierra durante 1994 y 1995. Se puede ver en muchas zonas contaminación lumínica

Sobre la contaminación lumínica, hasta el momento, existe escasa conciencia social, pese a que genera numerosas y perjudiciales consecuencias como son el desperdicio de energía (y las emisiones de gases de invernadero resultantes de su producción),el daño a los ecosistemas nocturnos, los efectos dañinos a la salud en humanos y animales, las dificultades para el tráfico aéreo y marítimo, las dificultades para la astronomía y la pérdida en general de la percepción del Universo a gran escala. Es probable que muchos de los efectos negativos de la contaminación lumínica sean desconocidos aun.

Es indudable que el alumbrado exterior es un logro que hace posible desarrollar múltiples actividades en la noche, pero es imprescindible iluminar de forma adecuada, evitando la emisión de luz directa a la atmósfera y empleando la cantidad de luz estrictamente necesaria allí donde necesitamos ver. Toda luz enviada lateralmente, hacia arriba o hacia los espacios en donde no es necesaria, no proporciona seguridad ni visibilidad y es un despilfarro de energía y dinero.

Estos perjuicios no se limitan al entorno del lugar dónde se produce la contaminación —poblaciones, polígonos industriales, áreas comerciales, carreteras, etc.—, sino que la luz se difunde por la atmósfera y su efecto se deja sentir hasta centenares de kilómetros desde su origen. Además, la contaminación lumínica puede provocar plagas y cambios persistentes en el medio ambiente.

Al incrementarse más el brillo del cielo, acaban por desaparecer también, de forma progresiva, las estrellas, con lo que, al final, solamente las más brillantes, algunos planetas y la Luna resultan visibles en medio de un cielo urbano neblinoso de color gris-anaranjado. Si consideramos que en condiciones óptimas, nuestro ojo alcanza a distinguir estrellas hasta la sexta magnitud, lo cual supone poder alcanzar a ver unas 3.000 en verano, podremos juzgar con equidad la magnitud de lo que nos perdemos.

Además, se ha demostrado en los últimos años que una exposición prolongada de los árboles a luz artificial puede provocar que los árboles se descontrolen y crezcan en momentos inadecuados.[1]

La contaminación lumínica produce un incremento de la contaminación del aire al inhibir en parte las reacciones químicas que hacen depositarse a los Óxidos de nitrógeno en forma de nitratos.[2]

Contaminación lumínica y CO2[editar]

La contaminación lumínica está relacionada con la contaminación del aire

Cada vez, un habitante necesita más energía, entre otros motivos para los aparatos eléctricos (televisores, lavadoras, ordenadores...) provocando que un ciudadano de un país industrializado gaste unas 100 veces más que un habitante del tercer mundo.

La contaminación lumínica está relacionada en parte con un aumento del CO2 debido a que para producir electricidad se necesitan centrales térmicas (aparte de energías renovables) y esto produce un aumento notable de la contaminación medioambiental.

Propuestas para posibles soluciones[editar]

Desde comienzos de los años 1980 existen diferentes movimientos organizados de gente preocupada por este problema y que promueven campañas de prevención de la contaminación lumínica. Es posible aplicar medidas que, manteniendo un correcto nivel de iluminación, llevarían a prevenir el problema de la contaminación lumínica como las siguientes:

  1. Impedir que la luz se emita por encima de la horizontal y dirigirla sólo allí donde es necesaria. Emplear de forma generalizada luminarias apantalladas cuyo flujo luminoso se dirija únicamente hacia abajo.
  2. Usar lámparas de espectro poco contaminante y gran eficiencia energética, preferentemente de vapor de sodio a baja presión (VSBP) o de vapor de sodio a alta presión (VSAP), con una potencia adecuada al uso.
  3. Iluminar exclusivamente aquellas áreas que lo necesiten, de arriba hacia abajo y sin dejar que la luz escape fuera de estas zonas
  4. Ajustar los niveles de iluminación en el suelo a los recomendados por organismos como el Instituto Astrofísico de Canarias[3] o la Comisión Internacional de Iluminación.[4]
  5. Regular el apagado de iluminaciones ornamentales, monumentales y publicitarias.
  6. Prohibir los cañones de luz o láser y cualquier proyector que envíe la luz hacia el cielo.
  7. Reducir el consumo en horas de menor actividad, mediante el empleo de reductores de flujo en la red pública o el apagado selectivo de luminarias. Apagar totalmente las luminarias que no sean necesarias.

Para medir la calidad del cielo, se utilizan escalas cómo por ejemplo la escala de cielo oscuro de Bortle.

El 20 de abril de 2007 se promulgó la Declaración de la Palma por el derecho a observar las estrellas, con el apoyo de la Unesco.[5]

Intrusión lumínica[editar]

La intrusión lumínica se produce cuando la luz artificial procedente de la calle entra por las ventanas invadiendo el interior de las viviendas. Su eliminación total es imposible debido a que siempre entrará un cierto porcentaje de luz reflejada en el suelo o en las paredes, esto puede provocar falta de descanso así como posibilidades de alguna alteración en la vida de la ciudad. Esto resulta una gran agresión medioambiental así como una agresión a los vecinos al mismo tiempo.

Efectos sobre la salud[editar]

No existen estudios que hablen acerca del grado de afectación de la luz artificial sobre el hombre, aunque en ciertos casos curiosos parecen apuntar hacia una conexión entre el uso de bombillas de Vapor de Mercurio (luz blanca) y la exteriorización de mayores índices de agresividad.[cita requerida]

Recientemente, se ha descubierto que el uso de luces tipo "LED" en habitaciones de niños pequeños es desaconsejable porque produce alteraciones en el sueño.[6] Hay un caso de trastorno evidente: el de aquellas personas que en verano necesitan imperiosamente abrir la ventana para dormir y no pueden hacerlo si tienen la mala suerte de tener un foco luminoso frente a ella. Esto produce alteraciones en la vida social, que si no se remedian pueden llegar a ser graves. Los posibles síntomas de la falta de sueño gracias a las luces demasiado potentes son usualmente: sueño inquieto, ausencia de reposo, insomnio, cansancio y nerviosismo.

En 2012 fue publicado un estudio capitaneado por neurocientíficos de la Ohio State University Medical Center, financiado parcialmente por el Departamento de Defensa de Estados Unidos, que sugiere que exponerse por la noche a fuentes lumínicas, como pantallas de ordenador o televisión alteraría el ciclo luz-oscuridad provocando desajustes que serían causa de depresión, además de modificacones en el hipocampo, disminución de la densidad de las espinas dendríticas y aumento del factor de necrosis tumoral (TNF). Estudios anteriores encontraron relación entre contaminación lumínica nocturna y mayor riesgo de cáncer de mama[7] y obesidad.[8] El informe dice además que el incremento de la tasa de trastornos del humor guarda relación con el incremento de la contaminación lumínica nocturna en las ciudades durante los últimos 50 años. .[9] [10]

Comunidades y ciudades autónomas de España[editar]

España[11] es uno de los países de Europa más afectados por la contaminación lumínica y el primero en cuanto a gastos de KWh por habitante. Gastaba unos 450 millones de euros al año para la iluminación de las calles, ciudades y casas en 2007. En 2012 gasta cerca de los 820 millones de euros debido al aumento de la tarifa eléctrica. [12] Mientras que en otros países como en Alemania, un habitante gasta 45 KWh, en España se gastan 116KWh por habitante[13] Según un estudio de la Comisión, España es el segundo país de la UE que menos bombillas de bajo consumo usa.

Cantabria[editar]

Cantabria[14] es una de las provincias más afectadas por la contaminación lumínica debido a que la contaminación en la capital es muy intensa.

Comunidad Valenciana[editar]

La Comunidad Valenciana[15] tiene récord en cuanto a emisiones de contaminación lumínica se respectan. La zona metropolitana de Valencia con la mitad de población que Barcelona emite un poco más de contaminación lumínica que la ciudad de Barcelona, y la zona de Alicante, con un tercio de la población de Barcelona emite la misma contaminación lumínica que la zona metropolitana de Barcelona.

Valencia[16] es la ciudad que ha registrado el mayor índice de KWh por habitante de España (127 KWh frente a 61,5 KWh por habitante de la capital, Madrid)

Comunidad de Madrid[editar]

La polución en Madrid[17] es enorme. La contaminación lumínica también. La contaminación lumínica de Madrid se puede divisar hasta a 100 Km, siendo visible en las provincias de: Toledo, Ávila, Segovia, Teruel, Soria, Guadalajara e incluso en las provincias de Burgos y Ciudad Real. Todo esto supone una excesiva iluminación de las calles y por lo tanto un gran gasto eléctrico; es más, Madrid gastó en 2007 45 millones de € en iluminación de las calles.

Región de Murcia[editar]

Prácticamente todos los habitantes de la Región de Murcia viven bajo un cielo nocturno contaminado, siendo la contaminación lumínica particularmente intensa en las comarcas del Campo de Cartagena y del Mar Menor, municipio de Murcia y limítrofes, Lorca, Totana, Yecla y alrededores de estas poblaciones, de forma que un 75% de la población de la Región, ha perdido la visibilidad a ojo desnudo de la Vía Láctea.[18]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. http://physics.fau.edu/observatory/lightpol-Plants.html#LAN_on_Trees
  2. Stark, H., Brown, S. S., Wong, K. W., Stutz, J., Elvidge, C. D., Pollack, I. B., ... & Parrish, D. D. (2011). City lights and urban air. Nature Geoscience, 4(11), 730-731. http://www.nature.com/ngeo/journal/v4/n11/full/ngeo1300.html
  3. Instituto Astrofísico de Canarias
  4. Comisión Internacional de Iluminación
  5. Declaración de la Palma
  6. La luz de las pantallas electrónicas en la noche vinculado a la pérdida de sueño
  7. «La luz artificial por la noche estimula el cáncer de mama». Consultado el 24 de julio de 201. 
  8. «Demasiada luz por la noche puede promover la obesidad». Consultado el 24 de julio de 201. 
  9. Tracy A. Bedrosiana, Laura K. Fonkena, James C. Waltona, Abraham Haimb, Randy J. Nelsona (2011). «Dim light at night provokes depression-like behaviors and reduces CA1 dendritic spine density in female hamsters». Psychoneuroendocrinology 36 (7):  p. 1062–1069. 
  10. «Navegar o ver la tv por la noche aumenta la probabilidad de sufrir depresión». Consultado el 24 de julio de 2012. 
  11. http://www.consumer.es/web/es/medio_ambiente/energia_y_ciencia/2010/12/02/197418.php
  12. http://guaix.fis.ucm.es/evolucionconsumo
  13. http://guaix.fis.ucm.es/node/1488
  14. http://www.espacioverde.org/?p=65
  15. http://www.astrogea.org/celfosc/contaminacio_luminica.htm
  16. http://www.elpais.com/articulo/Comunidad/Valenciana/Valencia/capital/europea/contaminacion/luminica/elpepiespval/20090510elpval_2/Tes
  17. http://www.aulauruguay.com.ar/15/index.php?option=com_content&view=article&id=2724:la-contaminacion-luminica&catid=241:76&Itemid=300077
  18. «Contaminación lumínica en Murcia».

Enlaces externos[editar]