Constitución de la República Popular China

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La Constitución de la República Popular China (en chino tradicional, 中華人民共和國憲法; en chino simplificado, 中华人民共和国宪法; pinyin, Zhōnghuá Rénmín Gònghéguó Xiànfǎ) es nominalmente la ley suprema dentro de la República Popular de China. Fue adoptado por el quinto Congreso Nacional Popular el 4 de diciembre de 1982, con nuevas revisiones en 1988, 1993, 1999, 2004 y 2018. Es la cuarta constitución en la historia del país, después de las de 1954, 1975 y 1978.[1][2]

La Constitución comienza con un preámbulo e incluye 138 artículos divididos en cuatro capítulos: Principios generales, Los derechos y deberes fundamentales de los ciudadanos, La estructura del estado y La bandera nacional, el himno nacional, el emblema nacional y la capital.[1]

Aunque se supone que todas las organizaciones chinas están sujetas a la Constitución, la falta de pluralidad de partidos políticos permite el control exclusivo del Partido Comunista de China sobre ella. De hecho, es el Partido Comunista Chino el que controla la legislación, o las enmiendas a la constitución al hacer propuestas al Congreso Nacional Popular.

Principales disposiciones[editar]

Según la constitución, el Partido Comunista de China es el único partido gobernante de China, bajo un sistema socialista dirigido por la clase obrera y basado en la alianza obrero-campesina. Además, la constitución estipula que el poder del Estado pertenece totalmente al pueblo. La constitución, así mismo, especifica que el principio de organización del aparato estatal es el centralismo democrático y que las fuerzas armadas pertenecen al pueblo.[3]

Como tareas y objetivos fundamentales del estado, la constitución dice que el estado chino debe seguir el camino de construcción de un socialismo dotado de peculiaridades chinas y concentrar las energías en la modernización socialista del país. Para ello, menciona que debe persistir en la dictadura democrática popular y en la reforma y la apertura, mejorar constantemente los diversos regímenes socialistas, desarrollar la economía de mercado socialista y la democracia socialista y realizar gradualmente la modernización de la industria, la agricultura, la defensa nacional y la ciencia y tecnología, con el objetivo de convertir a China en un país socialista próspero, democrático y civilizado.[3]

En cuanto a derechos ciudadanos, la Constitución establece que todos los ciudadanos son iguales ante la ley y que garantiza los derechos fundamentales de todos los ciudadanos, incluidos el derecho a elegir y ser elegidos. También consagra las libertades de expresión, prensa, reunión y asociación, así como la libertad de creencias religiosas y la inviolabilidad de la libertad individual, de la dignidad personal, de la propiedad privada legítima y del domicilio.[3][2]​ Sin embargo, el derecho de huelga ha sido suprimido, con el argumento que "la huelga no daña solamente los intereses del Estado, sino también los de los propios obreros".[4]

En lo concerniente a cargos públicos, la constitución restaura el cargo de presidente y estipula que los cargos públicos han de ser elegidos por periodos de 5 años, renovables por otros 5.[4]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b «Sistema de estado». Beijing: China Radio International. Consultado el 19 de febrero de 2019. 
  2. a b «La Constitución y el sistema legal». Bogotá: Embajada de China en Colombia. Consultado el 19 de febrero de 2019. 
  3. a b c «Sistema constitucional». Beijing: China Internet Information Center. 2001. Consultado el 19 de febrero de 2019. 
  4. a b «La Constitución china desmantela la obra de Mao». El País. Madrid: Ediciones El País. 27 de noviembre de 1982. Consultado el 19 de febrero de 2019. 

Enlaces externos[editar]