Consorcio del Uruguay SA

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Consorcio del Uruguay SA es una administradora de grupos de ahorro previo en Uruguay.[1] Fue fundada como Sociedad Anónima el 11 de diciembre de 1980. Su sede central está ubicada en Montevideo. Se trata de una institución financiera regulada por el Banco Central del Uruguay.[2] Dicha regulación se encuentra detallada en el denominado Libro 10 del Banco Central del Uruguay.[3]

Historia[editar]

Durante la década de 1980 los grupos de ahorro previo que se formaban a través de esta empresa eran principalmente para la compra de un automóvil para uso familiar o laboral.

En la década de 1990 aumentó el interés de los grupos de ahorro para capitales de libre destino y se comenzaron a conformar grupos para la compra o refacción de viviendas.

En los primeros dos años del Siglo XXI sobrevino una crisis bancaria en Uruguay y en la región que hizo tambalear el sistema financiero en varios países de América del Sur. [4]

Varias entidades financieras y bancos de Uruguay debieron cerrar sus puertas. Consorcio del Uruguay SA, fue una de las entidades que sobrevivió, pasando aparentemente por muchas dificultades, hasta por lo menos el año 2005. Para sobrellevar la crisis del 2002 el Parlamento uruguayo aprobó la Ley de Fortalecimiento del Sistema Bancario [5] , que reprogramó depósitos a plazo fijo y estableció medidas para devolver gradualmente los depósitos a los ahorristas.

A partir del 2006 la plaza financiera uruguaya comenzó a recuperarse y con ello volvieron a conformarse los grupos de ahorro previo en las administradoras autorizadas. En 2010 y 2011 se constató el incremento de los créditos otorgados a través del ahorro previo en Uruguay. [6]

En diciembre de 2011, Consorcio del Uruguay S.A. impugnó decisiones del Banco Central del Uruguay (BCU) que autorizaban el fideicomiso de la firma Campiglia-Pilay. El argumento fue: "El BCU autorizó la emisión de los certificados de participación para el fideicomiso Pilay Uruguay, a pesar de no haber obtenido la calificación de riesgo sobre los verdaderos valores de oferta pública (...). Lo cual viola las disposiciones expresas de la Recopilación de Normas del Mercado de Valores". [7]

A comienzos de mayo de 2012 tuvo lugar la 34° edición del Congreso Nacional de Administradoras de Consorcios organizado por la Asociación Brasilera de Administradoras de Consorcios (ABAC). [8]

Por primera vez se organizó fuera de Brasil, fue en Punta del Este, Uruguay por iniciativa de Consorcio del Uruguay S.A. Participaron del mismo 700 delegados de Argentina, Colombia, México, Venezuela, Perú y Uruguay. Dicho congreso contó con la presencia de autoridades del Banco Central de Brasil y fue declarado de interés turístico por el Ministerio de Turismo y Deporte de Uruguay.

Funcionamiento[editar]

Su funcionamiento está basado en el modelo de Asociación de ahorro y crédito rotativo. En ese modelo varias personas acuerdan formar un grupo de ahorro y aportar a un fondo común durante un tiempo preestablecido, el total de cada mes se sortea y es entregado al miembro ganador del sorteo.

En el libro Rehabilitación basada en la Comunidad publicado en conjunto por OIT y UNESCO se expresa: "Estos sistemas informales movilizan y conservan los ahorros locales en la comunidad y, debido a que dependen principalmente de la confianza, generan gran solidaridad de grupo y capital social."[9]

Críticas[editar]

La crisis bancaria de 2002 en Uruguay fue mucho más profunda aún que la crisis ocurrida en 2008 en Estados Unidos. A tal punto que afectó a todo el sistema financiero y bancario uruguayo. En ese entonces, los ahorristas de varias entidades financieras y de Consorcio del Uruguay SA manifestaron su insatisfacción con las dificultades que implicaba refinanciar sus deudas, sobre todo las relacionadas con viviendas. El reclamo principal era pesificar sus deudas en dólares, lo cual terminaría perjudicando a los ahorristas aún no adjudicados. Las críticas y dificultades de esa época se pueden encontrar en Internet.[10]

Por otra parte, los miembros de grupos de ahorro en Uruguay han criticado al sistema de ahorro en general porque deben acreditar el origen de los fondos. Lo cual es un requisito para cumplir con las normativas de la Superintendencia de Servicios Financieros del Banco Central del Uruguay. Por ese motivo, el Banco Central del Uruguay no ha hecho lugar a esas críticas, alegando que la normativa está en correspondencia con las regulaciones internacionales de lucha contra el nacotráfico y el lavado de dinero.

Otras críticas a las cooperativas de ahorro previo del Uruguay en su conjunto aparecen en el informe de la Universidad de la República titulado El Cooperativismo en Uruguay. [11]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]