Conferencia Mundial de Derechos Humanos

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La Conferencia Mundial de Derechos Humanos se celebró por las Naciones Unidas en Viena, Austria, del 14 al 25 junio de 1993.[1]​ Fue la primera conferencia de derechos humanos celebrada desde el fin de la Guerra Fría.[2]​ El principal resultado de la conferencia fue la Declaración y Programa de Acción de Viena.

Antecedentes[editar]

Aunque las Naciones Unidas llevaban ya una larga trayectoria en el campo de los derechos humanos,[3][4]​ la conferencia de Viena fue la segunda conferencia a escala mundial que se centró exclusivamente en los derechos humanos, siendo la primera la Conferencia Internacional de Derechos Humanos que tuvo lugar en Teherán, Irán, durante abril y mayo del año 1968 para conmemorar el vigésimo aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.[5][6]

La conferencia de Viena se celebró en un momento en el que las conferencias mundiales estaban en auge: la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro (sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo), Brasil, en junio de 1992; seguida poco después por la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, en septiembre de 1994, en El Cairo, Egipto;[5]​ la Comisión de Desarrollo Social en Copenhage, Dinamarca, en marzo de 1995 y la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer en Pekín, China, en septiembre de 1995. Estas conferencias eran vistas como una manera de promover la participación global, la consulta y la formulación de políticas, y eran consideradas como una posible nueva forma significativa de influir en el rumbo de la sociedad internacional.[5]

La idea de realizar una conferencia mundial sobre los derechos humanos se propuso por primera vez en 1989.[5]​ El final de la Guerra Fría trajo consigo la esperanza de terminar con el largo periodo de estancamiento y con la distorsión del comportamiento de las Naciones Unidas a causa de la confrontación bipolar entre superpotencias.[5]

En el periodo previo a la conferencia de 1993, se había perdido gran parte del optimismo de 1989.[7]​ A principios de 1991 se organizaron unas conferencias preparatorias en Ginebra, Suiza, así como varias reuniones regionales y vía satélite.[2][7]​ Se esforzaron en crear nuevas ideas sobre las que los países estuvieran de acuerdo,[8]​ y recalcaron las diferencias respecto al papel de la sobiranía del estado y las organizaciones no gubernamentales (ONG), así como si era factible e imparcial la creación de nuevos instrumentos o reforzar dichos instrumentos de los derechos humanos para la ONU.[2]​ Finalmente, la Asamblea General de las Naciones Unidas se vio obligada a decidir la agenda de la conferencia en 1992.[2][7]​ A Pierre Sané, el Secretario General de Amnistía Internacional, le preocupaba que la conferencia representara un paso atrás para los derechos humanos.[8]​ Sané añadió que: "No es ninguna sorpresa que los gobiernos no estén demasiado entusiasmados al respecto. Después de todo, son ellos los que están violando los derechos humanos".[8]

La conferencia[editar]

Asistieron representantes de 171 naciones y 800 ONG, con aproximadamente 7.000 participantes en total.[5][9]​ Esto convirtió a la Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos en la mayor reunión jamás vista sobre los derechos humanos.[5]​ Fue organizada por John Pace, experto en Derechos Humanos.

Hubo muchas discusiones antes de la conferencia en lo que respecta a lo que se podía y lo que no se podía decir durante esta.

Las normas que se adoptaron manifestaban que no se podían mencionar países o lugares específicos en los que se estuviera teniendo lugar abusos de los derechos humanos, incluyendo aquellos que estaban involucrados en conflictos actuales como Bosnia-Herzegovina, Angola y Liberia, y aquellos sujetos a crítica constante sobre los derechos humanos, como China y Cuba.[10][11]​ En lugar de esto, los abusos de los derechos humanos se discutirían solo de manera abstracta; lo que llevó a The New York Times a afirmar que la conferencia estaba teniendo lugar "en un ambiente extrañamente sacado de la realidad".[10]​ Concretamente, que la Guerra de Bosnia continuara solo a una hora de vuelo de Viena atestiguó radicalmente que ninguna nueva era de cooperación internacional había llegado a buen puerto.[7]

A pesar de las normas, las organizaciones y los manifestantes que se encontraban en la conferencia no tuvieron problema en mencionar abusos específicos que tenían lugar alrededor del mundo. Muchos de estos manifestantes y organizaciones mostraban numerosas fotografías, cada una más cruel que la anterior, en las que se podían ver las atrocidades llevándose a cabo.[12]​ Una determinada persona preocupada por la situación en el Frente Polisario y en el Sahara Occidental afirmó que "Es difícil hacerse notar".[12]

La conferencia trató el tema de los derechos humanos de manera amplia, poniendo especial énfasis en recalcar los derechos de la mujer, los derechos de los indígenas y los derechos de las minorías, entre otros, en el contexto de los derechos económicos y políticos universales.[10]​ Los derechos de la mujer en particular tuvieron una fuerte y notable presencia en la conferencia.[12]

Se produjo una línea divisoria cuando las naciones occidentales proclamaron un significado universal para los derechos humanos, en contraposición a aquellas naciones que defendieron que los derechos humanos tenían que interpretarse de manera distinta en las culturas no occidentales y que intentaban imponer una definición universal que equivalía a interferir en sus asuntos interiores.[10][13]​ Este último grupo de naciones estaba liderado por China, Siria e Irán, y también incluía varias naciones asiáticas como Singapur, Malasia, Indonesia y Vietnam.[13]​ Durante el día inaugural de la conferencia, el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Warren Christopher, manifestó su opinión en contra de esta idea, afirmando que "No podemos permitir que el relativismo cultural se convierta en el último refugio de la represión".[13]

La que había sido miembro de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos y candidata a vicepresidenta, Geraldine Ferraro, asistió a la conferencia como delegada sustituta de los Estados Unidos[14]​ y fue una de las asistentes más interesadas en los derechos de la mujer.[15]

A pesar de las presiones de la República Popular de China,[16]​ el decimocuarto Dalái Lama pudo dar un discurso sobre las responsabilidades humanas.[17][18]

Consecuencias[editar]

La consecuencia clave de la Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos fue la Declaración y Programa de Acción de Viena, que se formuló al final de la reunión[11]​ y se aceptó por consenso de los 171 estados el 25 de junio de 1993.[2]​ Mientras que una posible interpretación considera este documento como una "exhortación bien realizada pero vacía", vino a significar todo el consenso que podía haber sobre los derechos humanos a principios de la década de los años 90.[11]​ De hecho, fijó nuevas pautas en los trabajos de derechos humanos en varios campos.

La Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos estableció la interdependencia de la democracia, el desarrollo económico y los derechos humanos[2]​ y, en particular, reemplazó la división de la Guerra Fría sobre los Derechos Civiles y Políticos separada por los Derechos Económicos, Sociales y Culturales con el concepto de que los derechos eran indivisibles (no se puede obtener un tipo de derecho sin obtener los otros), interdependientes (una serie de derechos dependen de los otros derechos) y estaban interrelacionados (todos los derechos humanos se relacionan entre sí).[19]​ Se exigían instrumentos para promover los derechos de las mujeres, de los niños y niñas y de los indígenas[2]​ y se pidieron más fondos para el Centro de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (United Nations Center for Human Rights).[9]​ Así mismo, más significativamente, se exigió una nueva oficina, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.[9]

La Asamblea General de las Naciones Unidas respaldó esta declaración posteriormente en su Resolución 48/121.[2]​ Asimismo, también creó el cargo de Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos el 20 de diciembre de 1993.

A principios de la década del 2000, todos los aspectos establecidos explícitamente recomendados por la Declaración y Programa de Acción de Viena se habían cumplido totalmente o en parte.[9]​ La conferencia también recalcó la importancia de que las ONG continuaran participando en la infraestructura de los derechos humanos.[9][11]

Referencias[editar]

  1. Conferencia Mundial de Derechos Humanos (página web de la ONU)
  2. a b c d e f g h Norchi, Charles (2004). «Human Rights: A Global Common Interest». En Krasno, Jean E. The United Nations: Confronting the Challenges of a Global Society. Lynne Rienner Publishers. p. 87. ISBN 1-58826-280-4. 
  3. «La ONU y los derechos humanos: Cronología de la acción de las Naciones Unidas en el ámbito de los derechos humanos». Naciones Unidas. Consultado el 23 de diciembre de 2014. 
  4. «Timeline: Human Rights Conventions» (en inglés). Al Jazeera. Consultado el 22 de marzo de 2009. 
  5. a b c d e f g Boyle, Kevin (1995). «Stock-Taking on Human Rights: The World Conference on Human Rights, Vienna 1993». En Beetham, David. Politics and Human Rights. Wiley-Blackwell. p. 79. ISBN 0-631-19666-8. 
  6. «Proclamation of Teheran, Final Act of the International Conference on Human Rights, Teheran, 22 April to 13 May 1968». U.N.Doc.A/CONF.32/41 at 3 (1968) via University of Minnesota Human Rights Library. Consultado el 22 de marzo de 2009. 
  7. a b c d Boyle, "Stock-Taking on Human Rights", p.80.
  8. a b c Riding, Alan (25 de abril de 1993). «A Bleak Assessment as Rights Meeting Nears». The New York Times. pp. 1-11. 
  9. a b c d e Norchi, "Human Rights: A Global Common Interest", p.88.
  10. a b c d Riding, Alan (14 de junio de 1993). «A Rights Meeting, but Don't Mention the Wronged». The New York Times. p. A3. 
  11. a b c d Boyle, "Stock-Taking on Human Rights", p.81.
  12. a b c Riding, Alan (16 de junio de 1993). «Women Seize Focus at Rights Forum». The New York Times. p. A3. 
  13. a b c Sciolino, Elaine (15 de junio de 1993). «U.S.Rejects Notion That Human Rights Vary With Culture». The New York Times. p. A1. 
  14. «Geraldine Ferraro – Bio». Fox News. 5 de septiembre de 2003. Archivado desde el original el 25 de octubre de 2008. Consultado el 22 de marzo de 2009. 
  15. Ferraro, Geraldine (10 de junio de 1993). «Human Rights for Women». The New York Times. p. A27 op-ed. 
  16. Lettre datée du 24 juin 1993, adressée au Président de la Conférence mondiale sur les droits de l'homme par le Chef adjoint de la délégation chinoise
  17. Pierre-Antoine Donnet, Tibet mort ou vif, Édition Gallimard, 1990; Nouv.éd.augmentée 1993, ISBN 2-07-032802-3 (Tibet: Survival in Question, traduction Tica Broch, Oxford/Zed Books, 1994, ISBN 0-19-563573-6, ISBN 1-85649-130-7, ISBN 1-85649-129-3)
  18. A speech given by His Holiness the Dalai Lama to the United Nations World Conference on Human Rights, Vienna, Austria, June 1993.
  19. Vienna Declaration and Programme of Action, Part I, para 5

Enlaces externos[editar]