Comunión Católico-Monárquica

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Comunión Católico-Monárquica fue uno de los nombres del histórico Partido Carlista que empezó a usarse, de manera conjunta con Asociación Católico-Monárquica, en 1868 a raíz de la Revolución de 1868 y la plena participación del Carlismo como partido en la política parlamentaria. Se empleó especialmente durante el Sexenio Revolucionario, aunque la prensa carlista continuó utilizando dicho nombre a lo largo del siglo XIX y primer tercio del siglo XX para definir indistintamente a la organización junto con otros como Comunión Tradicionalista, Partido Tradicionalista, Comunión Legitimista, Partido Legitimista, Comunión Carlista, Partido Carlista y, entre los años 1909 y 1931, Comunión Jaimista o Partido Jaimista.

Desde la proclamación del archiduque Carlos Pío de Habsburgo-Borbón (hijo de Blanca de Borbón y Borbón-Parma, y por tanto nieto de Carlos VII) como pretendiente carlista con el nombre de Carlos VIII, en 1943, sus seguidores se separaron de la Regencia de Javier de Borbón Parma y constituyeron su propio partido político reutilizando el nombre de Comunión Católico-Monárquica. Los antecedentes de este sector se encuentran en el llamado Núcleo de la Lealtad de la década de 1930, una corriente formada por antiguos jaimistas afines al periódico El Cruzado Español, que se caracterizó tanto por su negativa a cualquier tipo de aproximación a Don Juan de Borbón como por sus enfrentamientos con los antiguos mellistas e integristas. Uno de sus principales dirigentes fue Jesús de Cora y Lira. El llamado popularmente carloctavismo, entró en crisis a partir de 1953 y hacia 1962[1] la mayor parte de sus dirigentes habían reconocido como rey legítimo a Javier de Borbón Parma.

Una de las fracciones tradicionalistas separadas del Partido Carlista de Carlos Hugo de Borbón Parma durante el tardofranquismo, encabezada por Francisco Elías de Tejada en Madrid, constituirá el Centro de Estudios General Zumalacárregui y destacará por su defensa de la llamada unidad católica de España. Durante la Transición Española recuperará el nombre de Comunión Católico-Monárquica, siendo legalizada en 1977 como partido político. Uno de sus dirigentes afirmó entonces a Diario 16 que la formación no se identificaba «ni con los principios ideológicos de Carlos Hugo ni con los de don Sixto», defendiendo no obstante la unidad católica, la monarquía federativa, el foralismo, la integridad territorial española y el legitimismo carlista.[2] En 1986 se integró en la Comunión Tradicionalista Carlista (CTC).

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. de las Heras y Borrero, Francisco Manuel (2004). Un pretendiente desconocido: Carlos de Habsburgo. Dykinson. p. 157. 
  2. «Nace la opción centro del carlismo». Diario 16. 27 de abril de 1977.