Empresa emergente

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Compañía startup»)
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Los términos empresa emergente, startup, compañía emergente, compañía de arranque y compañía incipiente se utilizan en el mundo empresarial aplicados a empresas de reciente creación, normalmente fundadas por un emprendedor o varios, sobre una base tecnológica, innovadoras y presumiblemente con una elevada capacidad de rápido crecimiento [1]​.

Descripción[editar]

Una empresa emergente [2]​ es una estructura empresarial orientada a conseguir un rápido crecimiento en base a una innovación.

Paul Graham condiciona la naturaleza de startup a su posible crecimiento rápido, y formula [3]​ la siguiente condición: "Una startup es una compañía diseñada para crecer rápido". Según este autor, la capacidad de rápido crecimiento exige normalmente apoyarse en la escalabilidad que ofrece el software, pero no lo considera imprescindible. Este crecimiento no se mide [4]​ únicamente por el nivel de ingresos, pudiéndose utilizar otras medidas como el número de altas, el número de usuarios activos mensualmente, o el ingreso por usuario. El criterio de alto crecimiento varía de una fuente a otra, ver [5][6][7]​.

Las empresas emergentes desarrollan sus productos con menores inversiones y costes y a mayor rapidez que otras empresas, en ciclos de innovación más cortos (lean startup). Su caracter innovador implica también una mayor incertidumbre y un índice más bajo de éxito que las empresas tradicionales.

Sus fases[editar]

Diversos autores[8][9][10][11]​describen las fases por las que pasan las startups, pudiendo sintetizarse en las siguientes:

Atendiendo a su madurez[editar]

Gestación de la idea innovadora[editar]

En su fase más temprana, la de su incepción, una startup consiste en poco más que una idea innovadora de negocio que tienen una o varias personas (fundador o co-fundadores) junto con la decisión de desarrollarla. Es esta decisión, mientras genere una motivación, la que produce la existencia a una startup.

Estas innovaciones se materializan de diversas maneras. Según Helen Walters, Larry Keeley, Brian Quinn y Ryan Pikkel hay 10 tipos de innovación [12]​ que una empresa puede aplicar. En esta fase, los fundadores analizan la viabilidad de la idea, contrastándola con usuarios potenciales, expertos, posibles financiadores, tecnólogos, etc.

La decisión de su puesta en marcha se traduce en una dedicación, generalmente gratuita, incluso a menudo mientras desarrollan otra actividad profesional. La dedicación de los fundadores se traduce en un producto viable mínimo susceptible de ser puesto en el mercado y comprobar su aceptación, aunque sea con un número muy limitado de usuarios. Este evento delimita esta fase, pasando la startup a la siguiente. Constituirse como Sociedad mercantil es una condición casi indispensable para pasar a la siguiente fase.

Descubrimiento[editar]

La mayoría de las startups que tienen un producto mínimo viable ponen el producto o servicio en el mercado de una manera gratuita para reducir la barrera de adopción y así lograr los primeros usuarios. En esta fase los comentarios de los usuarios permiten a los fundadores orientar y modificar el servicio para maximizar la propuesta de valor y optimizar la experiencia de usuario.

Cuando los emprendedores se sienten satisfechos con la respuesta frente al producto, lanzan al mercado una versión comercial, hecho que determina su paso a la siguiente fase

En algunos casos, la versión comercial es también gratuita.

Validación[editar]

Una vez lanzada la versión comercial los usuarios del servicio lo perciben como un producto finalizado, incluso asumiendo que se podrá mejorar y que así hará la startup.

Durante esta fase, generalmente se validan los modelos de monetización, de ingresos, de costes y de gastos, para comprobar su escalabilidad. Esta fase se caracteriza por relevantes incrementos relativos en los números de usuarios o clientes. El crecimiento absoluto debe alcanzar niveles importantes en relación al tamaño del mercado potencial para pasar a la siguiente fase, es decir, debe ser relevante absolutamente y no solo como porcentaje sobre los periodos anteriores.

Crecimiento y penetración[editar]

Un significativo crecimiento absoluto normalmente exige una superior capacidad de tesorería, para acomodar tanto sus inversiones, como gastos y costes anticipados, y la financiación de las actividades de marketing y ventas, junto a los costes laborales de los cada vez más numerosos empleados.

En esta fase, comienzan a ganar relevancia los aspectos financieros (ingresos por usuario o unitarios, el margen bruto de las operaciones, el circulante, y el Ebitda), junto con la optimización de los procesos y de la estructura organizativa, además de los comerciales.

Fin del periodo startup[editar]

Cuando la compañía alcanza una facturación de unidades o decenas de millones de euros, un Ebitda de varios millones de Euros (en 2019), o tiene más de 100 empleados, o se ha valorado en centenares de millones de Euros [13]​, se considera que ya no es una startup.

Una compañía puede dejar de ser una emergente por varias situaciones además de su crecimiento, tales como comenzar a cotizar en una bolsa de valores, el dejar de existir como entidad independiente como consecuencia de una fusión o una adquisición, o por haberse producido su disolución.

En 2019 se prevé que el 80% de las startups sobrevivan a su primer año,[14]​ sin embargo, el 90% no llegarán a buen fin.[15]

Según su principal fuente de financiación[editar]

La financiación es uno de los factores principales de éxito y uno de los principales riesgos a los que se enfrenta una Startup: entrar en una situación de quiebra o insolvencia antes de comprobar si su idea de negocio funciona y es válida. Es el motivo por el que la mayoría llega a su fin, porque no son rentables y no pueden hacer frente a todos los gastos corrientes generados.

Las principales fuentes de financiación de una startup evolucionan en paralelo a su desarrollo, y se podrían clasificar de la siguiente manera [16][17]​ :

Dedicación de los fundadores (Sweat Equity)[editar]

La fuente inicial de financiación es el tiempo que dedican sus fundadores y quizá pequeñas cantidades de dinero aportadas por ellos mismos o por sus familiares más cercanos.[18]

Familia, amigos y tontos (Family, Friends & Fools)[editar]

En esta fase, las startups continúan su evolución sufragando los gastos con capital aportado por socios no fundadores, normalmente de familiares, amigos o conocidos. Estas aportaciones obligan normalmente a constituirse en sociedad mercantil.

En algunos casos, las incubadoras de empresas hacen aportaciones en forma de capital, infraestructura y asesoramiento, o incluso una ubicación para desarrollar la actividad.

Estas startups comienzan a perseguir financiación vía subvenciones y préstamos blandos gubernamentales.

En esta fase, muchos fundadores comienzan a cobrar pequeñas cantidades.

Cuando la startup recibe capital externo se podría considerar en la fase siguiente.

Capital externo inicial (Seed Capital)[editar]

La financiación obtenida de agentes claramente externos y relativamente desconocidos para el emprendedor es la fuente principal en esta fase. Estos agentes externos puedes ser de las siguientes categorías:

  • Business Angels, inversores ángeles o mecenas empresariales, que se dedican a realizar pequeñas inversiones en varias compañías startup, asumiendo que existe una probabilidad de que alguna de ellas escale exponencialmente, generando suficiente retorno para cubrir las pérdidas en las demás, y obtener una rentabilidad adicional. En muchos casos se trata de empresarios de éxito con un ánimo de ayudar a los que empiezan y devolver a la Sociedad.
  • Aceleradoras de startups son programas de ayuda al desarrollo de estas empresas que suelen incluir financiación, mentoría y contactos. Frecuentemente añaden un espacio físico en el que desarrollar la actividad durante el periodo de aceleración, que es limitado.
  • Capital semilla o fondos que invierten pequeñas cantidades en un gran número de empresas, de una manera similar a los inversores ángeles pero de una manera más formal o rigurosa, y parecida a los de Capital Riesgo.
  • Micromecenazgo o Crowdfunding.
  • Subvenciones y créditos blandos gubernamentales son una opción en esta fase.
  • Services for Equity o aportación en especie. Compañías complementarias de la startup, proveedores normalmente, ofrecen sus servicios a cambio de una compensación en acciones en lugar de dineraria. Por ejemplo Media for Equity [19]

Caso especial, company builders {este concepto necesita desarrollo} Negocios concebidos dentro de una compañía generadora de nuevos negocios.....

Capital Riesgo (Venture Capital)[editar]

Los fondos de Capital riesgo (Venture Capital) se dedican a financiar startups que consideran potencialmente exitosas. Suelen invertir en un elevado número de ellas aún convencidos de que un alto porcentaje no alcanzarán el éxito. Su ecuación financiera se basa en lograr que alguna despunte, unas cuantas se mantengan con beneficios, aunque no sean grandes, o en equilibrio, y asumen que la mayoría desaparecerán. Cada fondo de Capital Riesgo tiene un política de inversión, que generalmente hace pública, en relación a sus preferencias: las industrias y la fase de las startups en las que invertir, las cantidades máxima y mínima de dinero que dedicaría a cada una, y los criterios subjetivos que emplea en su selección.

El término "ronda de financiación" se utiliza para denominar las sucesivas ampliaciones de capital. Suelen utilizarse letras sucesivas del abecedario para diferenciarlas, a partir del momento en que superan un cierto importe: Serie A, Serie B, etc. [20]

Liquidez (Exit)[editar]

La fase final de la financiación de una startup es llamada exit o salida, en la que los accionistas que financiaron el proyecto, incluyendo a los emprendedores, obtienen liquidez para su inversión. Suele producirse de dos maneras: salida a bolsa o adquisición.

Sus componentes[editar]

Fundadores y cofundadores: Son los emprendedores que tuvieron la idea original y la decisión de hacerla realidad. Los fundadores son visionarios y se caracterizan por su capacidad de movilizar, motivar y transmitir su visión [21]​.

Empleados: Los empleados de las startups reciben en muchos casos acciones u opciones sobre acciones (stock options) como parte de su retribución, para generar en ellos una mayor motivación, al hacerles partícipes del posible éxito [22]​.

Socios: Todos aquellos accionistas que participaron en la capitalización de la compañía.

El órgano de administración de la startup en sus diferentes fases: administrador único o solidarios en su fase de ideas y de descubrimiento, y en las fases subsiguientes, probablemente con la entrada de capital externo, un Consejo de administración, que habitualmente incluye a los socios principales y a los emprendedores, y poco frecuentemente, a consejeros independientes.

Consejo Asesor: Desde sus fases iniciales, las startups suelen tener un conjunto de asesores externos, sin una relación laboral y con limitada responsabilidad legal, que muchas veces son los propios accionistas, aunque no necesariamente, para apoyar a la startup ofreciendo criterio empresarial, conocimientos y contactos[23]​.

Fuentes de financiación[editar]

  • Sus propios ingresos y margen
  • Trabajo no retribuido y dinero de sus fundadores
  • Dinero en forma de capital o préstamos
  • Subvenciones y créditos blandos gubernamentales
  • Bienes o servicios gratuitos o a cambio de acciones

Impacto económico y social[editar]

El impacto de las startups en la creación de empleo en la Unión Europea [24]​ varía entre el 2% y el 9% dependiendo del Estado Miembro, y las "jóvenes" empresas medianas y pequeñas suponen el 40% de creación neta de empleo. En Estados Unidos, el número de empleados [25]​ en las startups creció el 20% entre los años 2006 y 2017, momento en que las empresas emergentes daban empleo a 1,5 millones de personas.

La presencia local de un ecosistema de startups tiene una influencia positiva en la creación de empleo [26]​, e incrementa el ratio de finalización de estudios superiores [27]

Ecosistema emprendedor[editar]

Un ecosistema emprendedor consiste, según Daniel Isenberg, [28]​ en «un conjunto de elementos individuales, como liderazgo, cultura, mercados de capitales y clientes con mentalidad abierta, que se combinan de maneras complejas» para facilitar la innovación. Un modelo de referencia para estos ecosistemas contemplaría [29]​ la tecnología, el capital humano, el marco regulatorio, el acceso al capital, las condiciones del mercado y la cultura.

Lugares donde desarrollar el proyecto[editar]

Siendo empresas con equipos pequeños que trabajan en remoto en muchos casos , y no necesitar ofrecer atención física a los clientes, las emergentes tienen menores restricciones de ubicación que otras empresas.

Los diferentes tipos de lugar de trabajo de las startups son:

  • El propio hogar: Muchos emprendedores elegen el hogar para desarrollar su proyecto emprendedor, por el ahorro de costes que esto supone. Sin embargo, puede ser un freno al crecimiento para los emprendedores solitarios, por la falta de contacto y de relación con otras empresas, además de incurrir en riesgos laborales de seguridad y psicosociales debidos a la situación de aislamiento [30]​.
  • Incubadoras: Las incubadoras suelen acoger proyectos en fase de gestación.
  • Aceleradoras: Las aceleradoras , durante la duración del programa, ofrecen y a veces exigen la ubicación en uno de sus centros de trabajo.
  • Espacios de cotrabajo (coworking): Enfocados más generalmente a autónomos y emprendedores, en los espacios de cotrabajo, se pueden crear una red de contactos profesionales que ayudarán a la buena marcha del negocio.
  • Oficinas compartidas con otras emergentes.
  • Centros de negocios: Más tradicionales, los centros de negocios no suelen tener servicios de apoyo al emprendimiento tecnológico.

Estos espacios pueden ser tanto de iniciativa privada como pública.

Modelos de redes de apoyo[editar]

En Europa, predomina un modelo público-privado en donde el Estado interviene y genera condiciones más adecuadas para el desarrollo y competencia de las empresas emergentes, entendiendo que solo requieren condiciones especiales al principio de su emprendimiento, pues más adelante son autosustentables, creadoras de riqueza en los países en que se fundaron, y capaces de competir en el mundo global.

En el modelo norteamericano gozan de varias opciones para financiar sus emprendimientos. Dicho modelo es muy seguido en distintos lugares del mundo; incluso en los dos modelos anteriores rescatan algunas de sus tendencias. Se asocia fuertemente al mundo privado a través de las firmas del capital de riesgo y los inversionistas ángeles, que pueden ayudar a las compañías de lanzamiento a comenzar sus operaciones, involucrando capital en dinero y capital inteligente en etapas muy tempranas del emprendimiento, intercambiando el efectivo por una parte de la compañía. Entonces, esos recursos necesarios son alineados con los financiados inicialmente por los fundadores con mucho esfuerzo de los mismos, ya que por lo general los emprendedores tienen más capital inteligente que monetario.

Factores de éxito[editar]

  • Experiencia previa
  • Ideas innovadoras y brillantes
  • Necesidad del mercado
  • Competencia
  • Elaboración de la parte de negocio
  • Ejecución de la idea
  • Venta del producto
  • Contactos
  • Financiación y su gestión
  • Factor suerte


La mujer en la startup[editar]

A finales de septiembre de 2018 Spain Startup-South Summit dio a conocer un Mapa de Emprendimiento[31][32]​que reveló que apenas una cuarta parte de las empresas emergentes de España se encuentran lideradas por mujeres. En concreto representan el 22%. El perfil de emprendedor español continúa siendo el de un varón de 35 años con formación universitaria. Aun así, los datos suponen un incremento del 4% respecto del año anterior. Los resultados fueron obtenidos a través de una encuesta que cuenta con una muestra de 1.252 compañías.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «Anteproyecto de “Consulta previa Ley de fomento del ecosistema de Startups”, Gobierno de España». 
  2. «Una ‘start up’ es una ’empresa emergente’». Consultado el 20 de septiembre de 2018. 
  3. Griffin, Trenholme. A dozen lessons for entrepreneurs (en inglés). ISBN 978-0-231-54569-3. Consultado el 30 de agosto de 2019. 
  4. «The Seven Startup Metrics You Must Track» (en inglés). 
  5. Llorens, Georgy. «Cuál es la tasa de crecimiento de una startup». Consultado el 26 de agosto de 2019. 
  6. «AVERAGE GROWTH RATE FOR STARTUPS». 
  7. «What is the Growth Rate a Startup Needs to Exit?». 
  8. Velasco, Juan Jesús. «El crecimiento de una startup y su profesionalización». Consultado el 26 de agosto de 2019. 
  9. ABANCA Innova. «Las 5 etapas de una startup, explicadas con detalle». 
  10. Segal, Chelsea. «The 6 Stages of a Startup: Where Are You?». Consultado el 26 de agosto de 2019. 
  11. «Startup Genome». 
  12. Helen Walters, Larry Keeley, Brian Quinn y Ryan Pikkel (2013). Ten Types of Innovation: The Discipline of Building Breakthroughs. John Wiley & Sons Inc. ISBN 978-1118504246. 
  13. «What is a "start-up", actually?». 
  14. «Startup Statistics». 
  15. «The Ultimate Startup Failure Rate Report [2019]» (en inglés). Consultado el 27 de agosto de 2019. 
  16. «Dónde encontrar financiación para una start-up según la fase en la que se encuentre». 
  17. «Tipos de financiación en una startup». 
  18. «Ocho cada 10 startups se lanzan con el dinero de su fundador o su familia». 
  19. «Qué es el media for equity». 
  20. «Ronda de financiación, qué es....». 
  21. Jackie Connor. «What is the Best Leadership Style for Startup Companies?». Universidad de California Irving Beall, Applied Innovation (en inglés). 
  22. «How Employee Stock Options Work In Startup Companies» (en inglés). 
  23. CEPYME. «¿Por qué necesitas un Consejo Asesor?]». 
  24. Hallak, Issam y Péter Harasztosi (2019). «Job Creation in Europe». Unión Europea ISBN 978-92-76-00775-3. 
  25. «How Technology-Based Start-Ups Support U.S. Economic Growth». 
  26. Hans Westlund y Amy Rader Olsson. «Economic Entrepreneurship, Startups and Their Effects on Local Development: The Case of Sweden». KTH Royal Institute of Technology. 
  27. «The Economic Impact of High-Growth Startups». 
  28. Daniel Isenberg. «The Big Idea: How to Start an Entrepreneurial Revolution». 
  29. Arenal, Armuña, Ramos y Feijoo. «ECOSISTEMAS EMPRENDEDORES Y STARTUPS, EL NUEVO PROTAGONISMO DE LAS PEQUEÑAS ORGANIZACIONES». Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, España. 
  30. «NTP 344: Trabajos en situación de aislamiento». Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el trabajo, España. 
  31. 20Minutos. «Apenas una cuarta parte de las 'startups' en España están lideradas por mujeres». 20minutos.es - Últimas Noticias. Consultado el 20 de septiembre de 2018. 
  32. EMPRESA NACIONAL DE INNOVACIÖN. «Mapa de emprendimiento». Consultado el 27 de agosto de 2019. 

Enlaces externos[editar]