Combustible alternativo

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Gasolinera brasileña con cuatro tipos diferentes de combustibles alternativos: biodiésel, gasohol, etanol y gas natural comprimido.

Los combustibles alternativos, también conocidos como combustibles no convencionales, son materiales o sustancias que pueden ser usadas como combustibles, no siendo combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas natural), o nucleares.[1]

Algunos combustibles alternativos incluyen el biodiésel, bioalcoholes (metanol, etanol, butanol), combustibles sólidos recuperados, la electricidad almacenada químicamente (pilas y pilas de combustible), el hidrógeno, el metano no fósil, el gas natural no fósil, los aceites vegetales, el propano y otras fuentes de biomasa.[2]

Referencias[editar]