Colombres (Ribadedeva)

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Colombres
Parroquia de España

Archivo de Indianos Colombres (fachada trasera).jpg

Colombres ubicada en Asturias
Colombres
Colombres
Localización de Colombres en Asturias
Coordenadas 43°22′30″N 4°32′25″O / 43.37497767, -4.54035758Coordenadas: 43°22′30″N 4°32′25″O / 43.37497767, -4.54035758
Entidad Parroquia
 • País España
 • Com. aut. Flag of Asturias.svg Asturias
 • Concejo Bandera de Ribadedeva - 2.png Ribadedeva
Subdivisiones Lugares: 3
Villas: 1
Superficie  
 • Total 16.65 km²
Población (2014)  
 • Total 1351 hab.
Código postal 33590
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Colombres es una parroquia del concejo de Ribadedeva, en el Principado de Asturias (España) y una villa de dicha parroquia, capital del concejo.

La parroquia ocupa una extensión de 16,65 km² y en el año 2011 tenía una población empadronada de 1 351 habitantes[1] en 915 viviendas, según el censo de 2001. Limita al norte con el mar Cantábrico; al este con Cantabria, a través del río Deva; al sur con la parroquia de Villanueva y al oeste con la parroquia de Noriega.

La villa está situada a 125 km de la capital del Principado y se sitúa a una altitud sobre el nivel del mar de 110 msnm.

Sus atractivos turísticos más notables son la Playa de La Franca, la Cueva del Pindal, el Faro de San Emeterio, muchas de sus edificaciones fruto de los indianos, y el Archivo de Indianos.

El nueve de septiembre de 2015 fue elegido, por el jurado de la fundación Princesa de Asturias, "Pueblo Ejemplar del Principado de Asturias" tras imponerse a otras 17 candidaturas. Premio que entregan en persona los reyes de España en la jornada siguiente a la entrega de los premios Princesa de Asturias.

Poblaciones de la parroquia[editar]

Según el nomenclátor de 2011, la parroquia comprende las poblaciones de:

  • Bustio
  • Colombres (villa y capital del concejo);
  • La Franca
  • Pimiango

Población[editar]

Su población actual se estima en 500 habitantes, prácticamente la misma que reflejaban los censos de finales del siglo XIX. Es probable que esta falta de crecimiento de la población esté muy relacionada con el fenómeno emigratorio.

Pueblo Ejemplar de Asturias 2015[editar]

Colombres ha sido elegido, de entre 18 candidaturas, Pueblo Ejemplar de Asturias 2015[2] [3] en la vigésimo sexta edición de este galardón.

El jurado  encargado de la elección del Pueblo Ejemplar se reunió en Oviedo el día 9 de septiembre. Fueron necesarias cuatro horas de deliberación para elegir a este pueblo del oriente de Asturias ganador.

Casa de Colombres

El pueblo fue propuesto por Lidia Martínez, de la Comisión de fiestas de La Asunción, argumentando que uno de los principales atractivos de Colombres es la concentración de esencias históricas del oriente asturiano, desde el arte parietal, destacado por la cueva del Pindal hasta el legado arquitectónico indiano. Por otra parte, tras la emigración a América de los años 50 desde Ribadedeva, el pueblo se vio enriquecido con la vuelta de sus vecinos de aquel entonces, que ayudó a  la transformación de este pueblo en un pequeño núcleo urbano en el que se construyeron escuelas, el ayuntamiento, el asilo de ancianos, la traída de agua, la electrificación, el cementerio, el ferrocarril, un balneario marítimo y otro de aguas termales, caminos, fuentes, telégrafo, alumbrado, una larga lista de equipamientos que transformaron la vida del concejo, hasta convertir a Colombres en un pueblo con los mismos servicios que una gran urbe.

Acta del jurado Pueblo Ejemplar[editar]

Reunido en Oviedo (Asturias) el Jurado del Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias 2015, presidido por Francisco Rodríguez García, presidente de Reny Picot; integrado por Jesús Arango Fernández, Fernando Beltrán Fernández, Rosario del Camino Fernández-Miranda, Fernando Delgado Álvarez, Luis Felipe Fernández García, Manuel García Linares, Adolfo García Martínez, Andrés Giraldo Álvarez, Roberto Hartasánchez Martínez, Jaime Izquierdo Vallina, Juaco López Álvarez, Hugo Alfonso Morán Fernández, José Luis Pérez de Castro, Marta Pérez Pérez, Ignacio Quintana Pedrós, Rosa Roces García, Eva Rodríguez Alonso, Ramón Rodríguez Álvarez, Trinidad Rodríguez Díez, Carmen Ruiz-Tilve Arias, Víctor Manuel Vázquez Fernández, Manuel Villa-Cellino Torre, Antonio Virgili Rodríguez, presidido por Francisco Rodríguez García y actuando de secretario Adolfo Barthe Aza, acuerda conceder el Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias 2015 a Colombres (Ribadedeva), cuya sociedad civil, organizada a partir de un tejido asociativo plural, ha sabido conservar y enriquecer el legado de los emigrantes asturianos, manteniendo su patrimonio y reivindicando ese pasado que convierte la emigración en un elemento dinamizador de la cultura, la economía y la sociedad. El Jurado lo considera un ejemplo a destacar, especialmente en estos momentos de gran sensibilidad hacia la emigración.
Oviedo, 9 de septiembre de 2015 [4]

Villa de Colombres[editar]

Villa de Colombres
Bien de Interés Cultural
Patrimonio histórico de España
Plaza del Ayuntamiento, Colombres.jpg
Declaración 28 de agosto de 2013
Figura de protección conjunto histórico
Coordenadas 43°22′30″N 4°32′25″O / 43.37497767, -4.54035758Coordenadas: 43°22′30″N 4°32′25″O / 43.37497767, -4.54035758{{#coordinates:}}: no puede tener más de una etiqueta principal por página
Ubicación Ribadedeva
Flag of Asturias.svg Asturias
Flag of Spain.svg España
Construcción siglo XIX-siglo XX
Estilos predominantes Casas de indianos
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El conjunto delimitado de la villa fue declarado bien de interés cultural en la categoría de conjunto histórico el 28 de agosto de 2013[5] , en virtud de la arquitectura indiana con la que cuenta.

Texto de la declaración

Colombres es una de las localidades asturianas donde más impronta ha dejado el fenómeno de los indianos. Destaca esta villa no sólo por la cantidad y calidad de viviendas y residencias debidas a los capitales indianos, sino también por un conjunto excepcional de equipamientos públicos promovido directamente por los emigrados a América. Ese conjunto está integrado por elementos tales como la plaza central de la localidad (dedicada a uno de los grandes benefactores de Colombres, Manuel Ibáñez Posada), el Ayuntamiento, el Hospital asilo Ulpiano Cuervo o la propia red de abastecimiento de aguas, puesta en funcionamiento en 1892 y que permitió a Colombres (villa con apenas 700 habitantes en 1900) contar con un servicio del que en aquel momento sólo disponían algunos núcleos urbanos asturianos. Junto a estas infraestructuras y obras públicas, Colombres cuenta con alguno de los edificios más representativos de la denominada arquitectura indiana asturiana, como pueden ser las conocidas como La Solana, Villa las Palmeras, Villa Ignacia o la propia Quinta Guadalupe, hoy sede del Archivo de Indianos, todo ello coexistiendo con testimonios de la arquitectura tradicional de los siglos XVIII y XIX.
Capital del concejo de Ribadedeva, el más oriental de la costa asturiana. Aquí se puede contemplar, como en ninguna otra entidad asturiana de igual rango, los efectos paisajísticos de la: emigración a América, posiblemente el fenómeno de mayor constancia y relieve en la historia de Asturias desde 1880 a 1936. Las iniciativas llevadas a cabo por los indianos (hijos del pueblo enriquecidos, en este caso, mayoritariamente en México) entre 1885 y 1925 aspiraban a «colocar al pueblo de Colombres a la altura de pocos de su clase», dotando a la aldea preexistente de una moderna imagen urbana, hoy congelada por el tiempo, por la desaparición del grupo social responsable del proyecto.
La villa indiana de Colombres debe el grueso de sus mejoras a la gestión y pecunio de Manuel Ibáñez († 1891), opulento banquero colombrés que hizo fortuna en México y cuyo altruismo fue premiado con el título de conde de Ribadedeva. A él se debe el pago de varias ediciones de las fiestas mayores del Corpus, la construcción del cementerio (1885), en donde se levantó en 1891 su magnífico panteón neogótico, vecino del de otros indianos, la traída de aguas (1888), la mejora del templo parroquial de Santa María, respetuosa con el soberbio frontis barroco. A su voluntad, respondieron también los proyectos de ejecución póstuma y en parte financiados por su viuda, de procurar a la villa una espaciosa plaza, un consistorio de nueva planta y un moderno y racional callejero a la manera urbanística coetánea.
La plaza, cuyo proyecto aprobó el ayuntamiento en 1895, se construyó antes de 1900, previo derribo del apretado barrio antepuesto a la fachada de la iglesia, y sobre una interesante planta oval dotada (del perímetro al centro) de un paseo pavimentado e iluminado por farolas de fundición, otro arbolado y provisto de bancos y un espacio verde interior, presidido por el monumento al conde de Ribadedeva, erigido por suscripción popular y obra del escultor A. Querol.
En el flanco oeste de la plaza, casi frente por frente de la iglesia, se edificó a un tiempo el Ayuntamiento, un prisma afín al tipo de consistorio que se impuso en Asturias desde mediados del siglo XIX, y cuya fachada se resuelve en una secuencia ascensional de soportales, según los casos, por torre o frontón, reloj o escudo de la villa.
La labor desplegada por el primer conde de Ribadedeva ensombrece en parte al altruismo de otros dos emigrantes coetáneos: Ulpiano Cuervo († 1914), fundador del Hospital-Asilo que lleva su nombre, moderno centro reformado más tarde e inaugurado en 1907 sobre una planta articulada en E; e Íñigo Noriega Laso († 1923), padre de la escuela de comercio que formó durante algún tiempo nuevos emigrantes y segundo promotor del proyecto (1909, ingeniero Enrique Galán) no ejecutado de reforma interior, según el cual, borrado el caótico callejero existente, otro en cuadrícula bautizado a la manera del de Nueva York (avenidas y calles con números ordinales) sanearía y embellecería la villa.
El relevo de las casas de «mediana fábrica» por suntuosos chalets de indianos contribuyó también decisivamente a la transformación urbana de Colombres. El decano de todos ellos, construido en la zona alta por el conde de Ribadedeva hacia 1870, traduce la austeridad que precede a los hoteles edificados más adelante, singularizándose por ello únicamente la portada palladiana y las áreas de sillar visto dispuesto a soga y tizón. La desornamentación imperante –pero aquí mas sujeta a la tradición constructiva local que a los estilos cultos– afecta a la casa de Noriega Mendoza (1877), como el conde pionero de la emigración, reclamante y patrón en Méjico de su sobrino Noriega Laso. La propiedad de este último, como la de aquél favorecida por el trazado de la plaza a la que se abren respectivamente por los flancos sur y este, se convirtió desde su construcción (1905) en la más soberbia mansión indiana del oriente de Asturias: la fama de la quinta Guadalupe (reconvertida desde 1987 para Archivo de Indianos), análoga a la celebridad y posición de su dueño, debe mas a su escala colosalista que a su diseño, suma de soluciones de procedencia colonial (barandas), autóctona (miradores y galerías de cristal) italianizante (remate en terraza, vanos en arco, cadenas de almohadillado sobre los muros), torres medievales, frontón griego ilustrado con temática americanista y precolombina en los corredores del gran patio interior.
Prácticamente todas las casas con jardín y cerca de hierro de los barrios y alrededores de Colombres fueron construidas por indianos; unas más vinculadas a las formas constructivas locales (casa-cubo, miradores, balconajes y buhardillas), otras a los estilos cultos en boga, caso del eclecticismo del chalet rojo de El Redondo (Colombres), y finalmente algunas también de gusto montañés.
Curiosamente, Colombres ha padecido cierto anonimato histórico siendo muy escasas las noticias que de esta villa podemos rastrear a lo largo del tiempo. Salvo una pequeña referencia entorno al siglo XIV dedicada a su iglesia, la de Santa María de Colombres, no tenemos más información que la de tratarse de una pequeña aldea, que sin embargo, según el cronista Laurent Vital, la noche del 28 de septiembre de 1517 fue el lugar donde pernoctó Carlos V, en su viaje a Castilla, después de atravesar Villaviciosa, Ribadesella y Llanes.
Los siglos posteriores no fueron mejores para esta villa que estaba bajo el dominio de la casa de los Noriega y de los Mendoza de Llavandes. En todo caso, de aquel tiempo no quedan testimonios en el casco urbano más que la remozada iglesia de Santa María de Colombres. Pero si esto fue así, no podemos decir lo mismo del siglo XIX, cuando las mejoras en la localidad fueron parejas a su unión administrativa al Principado de Asturias y a la llegada de capital indiano que, por un lado, invirtió en la construcción de viviendas unifamiliares de buena calidad y sorprendente riqueza, y por otro, invirtió en obras infraestructurales y dotaciones de los que quedan todavía testimonios.

Referencias[editar]