Cipo funerario

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Cipo funerario etrusco de finales del siglo V a. C. Escena de exposición del muerto a la izquierda, y de lamentación a la derecha. Museo arqueológico de Sarteano.

Un cipo funerario (en latín, cippus), es una pilastra, pedestal, o trozo de columna que se colocaba en las tumbas en honor de un difunto.

Característico de la arquitectura funeraria etrusca y romana, también se encuentra en otras culturas como la púnica e ibera. Servía para marcar el lugar de una sepultura o como urna cineraria. En este caso se componía de dos partes: la superior servía de cubierta a la concavidad abierta en la inferior para encerrar las cenizas del muerto a quien se dedicaba.

Los cipos funerarios tenían la forma de una pilastra, de un trozo de columna sin basa ni capitel o la de un pedestal con molduras o con decoración escultórica. Su coronamiento solía tener forma de frontón o estaba rematado con volutas. A veces semejaban un altar. En sus caras se grababan inscripciones votivas o epitafios.

Tiene su origen en los mojones agrarios de madera o piedra que delimitaban los campos.

Véase también[editar]

Referencias[editar]