Cine de terror mexicano

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El cine de terror en México es tan antiguo como la época dorada del cine nacional, fue explorado en más de una ocasión por reconocidos directores, aunque mantiene un estatus modesto con respecto a otros géneros producidos en el país. Su importancia actual radica en las números producciones anuales, los festivales especializados que nacieron y se celebran dentro de sus fronteras y el redescubrimiento de una cultura tan cercana al horror desde épocas coloniales, inspiración de grandes obras y subgéneros de la cinematografía nacional.

Historia[editar]

Primeros exponentes[editar]

Las décadas de los años 30 y 40 del siglo XX en el cine mexicano serían de experimentación y consolidación, teniendo para el apartado del terror apenas unas cuantas obras que anticiparían la producción del género que se vivió durante la segunda mitad de este siglo. La primera película de terror mexicana estaría basada en la leyenda colonial de la llorona, dirigida por el cubano Ramón Peón. A La llorona (1933) la seguiría El fantasma del convento (1934) de Fernando de Fuentes y El baúl macabro (1936) de Miguel Zacarías, filmes de terror fantástico. Sin duda el autor más interesante de esta primera etapa sería Juan Bustillo Oro, reconocido director de la época dorada del cine mexicano, que comenzaría su carrera con Dos monjes (1934), El misterio del rostro pálido (1935) y Nostradamus (1937), obras repletas de un expresionismo que nos remiten al cine de terror alemán de los años 20. Ya en la década de 1940 la producción disminuye, representada solo por La herencia de la llorona (1947) de Mauricio Magdaleno.

La edad clásica de los 50's y 60's[editar]

Durante la segunda mitad de los años 50 surgen en el panorama algunos directores que le dedicarían numerosos títulos al género, sentando precedentes para los distintos subgéneros del cine de terror mexicano que serían desarrollados en las décadas siguientes. Chano Urueta, prolífico director que se inició en la época del cine mudo, ya había tenido sus acercamientos con lo sobrenatural en Profanación (1933) y El signo de la muerte (1939), sin embargo sus mayores aportaciones llegarían con La bestia magnifica (1952), película en la que introduce por primera vez a los luchadores en el género, al que le sumaria en la década siguiente Blue Demon el demonio azul (1965), Blue Demon contra el poder satánico (1966), Blue Demon contra las diabólicas y Blue Demon contra los cerebros infernales (ambas de 1968), donde el luchador estrella ha de combatir a hombros lobos, vampiros y toda especie de monstruos populares del vecino país del norte. Otras obras suyas dentro del género serían La Bruja (1954), la trilogía de El jinete sin cabeza (1957), antecedente del terror western, El Barón del Terror (1962) y La cabeza viviente (1963).

Por su parte Fernando Méndez, también director destacado de la época de oro del cine mexicano aunque menos prolífico en el terror que Chano Urueta, comenzó sus andanzas en el género con Ladrón de cadáveres (1956), película de terror con luchadores. El éxito le vendría poco después con El vampiro (película) de 1957, obra cumbre del terror mexicano en blanco y negro, protagonizada por Germán Robles, actor principal del género por las siguientes dos décadas, introduciendo por primera vez los típicos colmillos del vampiro un año antes de que Christopher Lee se los colocará en el Drácula de la británica Hammer. A este le seguiría su secuela El ataúd del vampiro (1957) y Misterios de ultratumba (1959), además de algunos títulos dedicados al terror western como El grito de la muerte y Los diablos del terror (ambas de 1959).

A la par de estos y en la década de los 60 se multiplica la producción del género con títulos de diferente calidad y directores recurrentes como Rafael Baledón (El pantano de las animas, 1956), Federico Curiel (La maldición de Nostradamus, 1959), Miguel Morayta (La invasión de los vampiros, 1961), Benito Alazraqui (Muñecos infernales, 1961), Alfonso Corona (El mundo de los vampiros, 1961) y Alfredo B. Crevenna (Rostro infernal, 1962), de entre los que destaca la labor de René Cardona que, como los ya mencionados, acrecentó los subgéneros de luchadores, terror western y vampiros. Además de dirigir sus propias películas, también actuaría en reconocidas obras del género como las ya mencionadas El misterio del rostro pálido de Bustillo Oro y El Barón del Terror de Urueta. Entre sus obras más conocidas esta La llorona (1960) y Un extraño en casa (1968), además de las numerosas películas que haría para el subgénero de luchadores como Las luchadoras vs el médico asesino (1963), El asesino invisible (1965), La mujer murciélago (1968) y Santo en el tesoro de Drácula (1969), este última muy polémica por sus escenas de sexo explicito.

La época dorada del cine de terror[editar]

A finales de esta década se estrena Hasta el viento tiene miedo (1968) de Carlos Enrique Taboada, uno de los directores más afamados del género, considerado por la crítica y el público como el maestro de la época dorada del cine de terror mexicano. Su obra inaugura la década de los 70 con El libro de piedra (1969), incursiona en el slasher con Más negro que la noche (1975) y culmina su tetralogía clásica en plena década de los 80 con Veneno para las hadas (1984). Sus aportaciones marcarían un parteaguas en la producción nacional, alejándose de los subgéneros ya mencionados, tomando temas que van de lo sobrenatural a lo psicológico, mezclando lo cotidiano con lo extraordinario. Influiría a las siguientes generaciones de autores, en plena decadencia de las antiguas formas, hacía un género más crudo y violento.

En la década de los 70 se importarían a México los subgéneros del gore, el slasher americano y el giallo italiano, siendo su principal representante Juan López Moctezuma. Comenzando con La mansión de la locura (1973), donde ya se ven sus tintes surrealistas y sanguinolentos, continuará con Mary, Mary, Bloody Mary (1975) y su más conocida Alucarda, la hija de las tinieblas (1978), todas ellas con grandes cuotas de polémica ante el excesivo horror que presentaban abordando sin cuidado temas como la religión y el sexo. A su lado podemos mencionar a Gilberto Martínez Solares, que ya se había adentrado en el género desde La casa del terror (1959), con su Satánico Pandemónium (1975), donde se aleja un poco del subgénero de luchadores que había cultivado antes, además de la incursión de Arturo Ripstein en el género con La Tía Alejandra (1979), más cercana a la atmósfera de Taboada con sendos toques de giallo, así como la última gran obra del terror western El extraño hijo del sheriff (1982) de Fernando Durán.

Los 70's y 80's[editar]

El hijo del ya mencionado Cardona, René Cardona Jr., realizaría sus primeros título del género en esta década con La noche de los mil gatos (1972), Tintorera (1977) y El triangulo diabólico de las Bermudas (1978), sobreviviendo así el cine de serie B que volvería a ganar popularidad en la década siguiente con otras obras suyas como El ataque de los pájaros (1987), trabajos que la crítica consideró de muy baja calidad. No sería el único en ser culpado de la decadencia del terror en el cine nacional, junto a él aparecen su hijo René Cardona III con Vacaciones del Terror (1988), Alarido del Terror (1991) y Colmillos: el hombre lobo (1991), además de Pedro Galindo III, descendiente de otra casta de directores del género, con Pánico en la montaña (1988), Trampa infernal (1989) y Vacaciones del terror 2 (1989). Al final de los 80 surge un título interesante en la producción nacional bajo la dirección de Alejandro Jodorowsky, Santa Sangre (1989), sin embargo, no logra tener impacto entre el gran público mexicano.

Los 90's y el Nuevo cine mexicano[editar]

Desde mediados de los ochenta y hasta la mitad de la primera década del 2000 era claro que el género del terror se había estancado, las producciones volvieron a escasear, rescatándose en la década de los 90 unos cuantos trabajos no muy conocidos a pesar del renombre de sus realizadores. Con Cronos (1992), obra prima de Guillermo del Toro, se retoma una vez más la estética de Taboada, abandonando de momento los ríos de sangre de sus contemporáneos. Su obra sería reconocida posteriormente por la co-producción hispano-mexicana de El espinazo del diablo (2001), cuyo éxito lo llevaría al cine español que tendría en esa década un renacimiento en el género. Entre una y otra aparecerían en México algunos títulos como El sacristán del diablo (1992) de Jorge Luke, Sobrenatural (1996) de Daniel Gruener y Angeluz (1998) de Leopoldo Laborde, hechos aislados que pasaron desapercibidos para el cine nacional que vivía su propia renovación.

Durante la etapa del denominado Nuevo cine mexicano el terror tuvo sus primeros pasos con Las lloronas (2004) de Lorena Villareal, remake de las antiguas películas basadas en esta leyenda. El tema, tomado como algo nacional, se repetiría con J-ok'el de Benjamin Williams y Kilómetro 31 de Rigoberto Castañeda (ambas de 2007), donde se cambian las perspectivas de la leyenda, apuntando hacía su origen o adaptándola a la actualidad, respectivamente. Otras historias reutilizadas por los nuevos cineastas serían las filmadas por Taboada con El libro de piedra de (2009) de Julio Cesar Estrada y Más negro que la noche (2014) de Henry Bedwell. En cuanto a las producciones originales cabría destacar Somos lo que hay (2010) de Jorge Michel Gru, Ahí va el diablo (2012) de Adrián García Bogliano y Visitantes (2014) de Acán Coen, donde el cine de género vuelve a experimentar nuevos caminos, multiplicando de a poco, entre el thriller y el slasher aun predominantes, la producción nacional.

Subgéneros endémicos[editar]

Además de las formas típicas del cine estadounidense, europeo y asiático que van desde el tradicional terror gótico de vampiros, hombres lobo, espíritus y demonios hasta el slasher y el gore de psicópatas y adolescentes en peligro, el cine de terror mexicano creó para si una serie de elementos particulares en sus producciones, siendo populares y recurrentes a lo largo de la historia del género:

Leyendas[editar]

Es curioso que la primera película de terror mexicana no tomara, como en Estados Unidos o Alemania, una obra gótica de la literatura inglesa o francesa como Drácula o El fantasma de la ópera. La llorona ha estado presente en la filmografía nacional desde los inicios del cine sonoro, basándose quizá en los escritos que hiciera de este espectro Artemio de Valle Arizpe a principios del siglo XX, contando con nueve títulos mexicanos, entre los que aborda otros subgéneros como el de los luchadores, trascendiendo al extranjero con al menos tres más. Los otros monstruos o leyendas mexicanas aparecerían con la evolución del género, algunos como adaptación de los monstruos clásicos de la Universal y la Hammer, siendo las momias de Guanajuato y las maldiciones prehispánicas dos de los tópicos más referenciados en las décadas de 1950 y 1960.

Luchadores[editar]

Una vez que había pasado la época clásica del cine de terror estadounidense, los monstruos que habían importado a México tuvieron una revaloración en ambos países. Mientras en el primero se iba desgastando la fórmula uniendo a sus vampiros y hombres lobo con comediantes, algo que también se probó en México, reinaban en el segundo las cintas de luchadores como El Santo y Blue Demon combatiendo a las criaturas legendarias, literarias, provenientes del espacio o resultado de un experimento científico, con sus llaves, puñetazos y alguna que otra arma especial. Aunque este subgénero dejó de producirse a principios de la década de 1980, sus títulos son considerados un culto entre la crítica y el público tanto nacional como extranjero, como en Francia donde se consideran estos filmes como obras artísticas de estética surrealista.

Terror western[editar]

En medio del éxito que cultivaba el género del viejo oeste en Estados Unidos, trascendiendo sus propias fronteras con el spaghetti western italiano y el chorizo western mexicano, rodado en las planicies de Durango, comienzan a producirse una serie de filmes que conjugaban la estética y psicología de este con elementos propios del terror. El resultado son historias de forajidos, acordadas y pueblos en medio de la nada, ambientados en la revolución o contemporáneos, combatiendo espíritus, maldiciones y monstruos que empiezan a diezmar su población. Este subgénero nacería a la par que el de luchadores, sin embargo se mantendría por más tiempo, llegando a la década de 1980 con títulos rescatables como El hijo del sheriff, antes de perderse en los albores de la década siguiente.

Festivales[editar]

Como consecuencia natural de la evolución y consolidación del género de terror en el cine y la cultura mexicana, a partir del año 2002 se han creado diversos festivales destinados a la proyección y premiación de películas clásicas y estrenos, especializados en este o en el grupo de generos fantásticos. El primero y quizá el más importante de ellos nacería en el año ya citado, llamado oficialmente Macabro FICH (Festival Internacional de Cine de Horror de la Ciudad de México), dedicado a las producciones de cine independiente tanto nacionales como extranjeras, homenajeando en cada edición a un director o generación en la historia del género en México o a nivel mundial. Además de promover la visualización de estas producciones, también se ha desempañado en la producción de estas, convocando concursos de guionistas o apoyando el documental Alucardos (2010).

Tras este podemos encontrar el Morbido Film Fest, inaugurado en Tlalpujahua, Michoacán en 2008, donde tuvo su sede central hasta 2012, mudándose a Patzcuaro y posteriormente a Puebla en 2014. Creado a partir de la recuperación del género durante el Nuevo cine Mexicano que en 2007 daría Kilómetro 31, ha logrado crecer más que ningún otro festival de su tipo en México, teniendo muestras itinerantes en 10 estados de la república y 6 países, recorriendo con sus 10 eventos anuales desde Ciudad de La Plata, Argentina hasta Tijuana. Al igual que Macabro FICH cuenta con invitados especiales y dedica sus ediciones a diferentes temas, contando con una fundación con responsabilidad social, libros, revistas, programas de radio y televisión

Además de estos cabría mencionar a otros de carácter estatal como:

Películas[editar]

Película Director Protagonistas Temática
La Llorona (1933) Ramón Peón Ramón Pereda, Virginia Zurí y Carlos Orellana Maldición, La llorona
El fantasma del convento (1934) Fernando de Fuentes Enrique del Campo, Marta Roel y Carlos Villatoro Religión, Fantasmas
Dos monjes (1934) Juan Bustillo Oro Victor Uruchúa, Carlos Villatoro y Magda Haller Religión, Misterio
El misterio del rostro pálido (1935) Juan Bustillo Oro Carlos Villarías, Beatriz Ramos y Natalia Ortiz Thriller, Científico loco
El baúl macabro (1936) Miguel Zacarías Ramón Pereda, René Cardona y Esther Fernández Thriller, Científico loco
La herencia de la llorona (1947) Mauricio Magdaleno Paquita de Ronda, Salvador García y Enrique Cancino Maldición, La llorona
El monstruo resucitado (1953) Chano Urueta Miroslava Stern, Carlos Navarro y José María Linares-Rivas Científico loco, Monstruo
La bruja (1954) Chano Urueta Lilia del Valle, Ramón Gay y Julio Villareal Científico loco, Brujería
El pantano de las ánimas (1956) Rafael Baledón Gastón Santos, Manola Saavedra, Pedro De Aguillón Terror western, Misterio
El jinete sin cabeza (1957) Chano Urueta Luis Aguilar, Flor Silvestre y Jaime Fernández Terror western, Demonios
Fieras desatadas (1957) Chano Urueta Crox Alvarado, Elvira Quintana y Wolf Ruvinskis Luchadores, Monstruos
La cabeza de Pancho Villa (1957) Chano Urueta Luis Aguilar, Flor Silvestre y Jaime Fernández Terror western, Brujería
Ladrón de cadáveres (1957) Fernando Méndez Columba Domínguez, Crox Alvarado y Wolf Ruvinskis Luchadores, Vampiros
El Vampiro (1957) Fernando Méndez Germán Robles, Abel Salazar y Marta González Vampiros
El Ataúd del vampiro (1957) Fernando Méndez Germán Robles, Abel Salazar y Ariadna Welter Vampiros, Zombis
Misterios de ultratumba (1958) Fernando Méndez Gastón Santos, Rafael Bertrand y Marta Cortes Científico loco, Demonio
El zorro escarlata en la venganza del ahorcado (1958) Rafael Baledón Luis Aguilar, Jaime Fernández, Irma Dorantes Terror western, Fantasmas
El hombre y el monstruo (1958) Rafael Baledón Abel Salazar, Enrique Rambal y Martha Roth Maldición, Demonios
El grito de la muerte (1959) Fernando Méndez Gastón Santos, María Duval y Pedro de Aguillón Terror western, La llorona
Los diablos del terror (1959) Fernando Méndez Gastón Santas, Alma Rosa Aguirre y Pedro de Aguillón Terror western, Demonios
Serie Nostradamus (La maldición de Nostradamus y el destructor de monstruos, Nostradamus y el genio de las tinieblas, La Sangre de Nostradamus) (1959) Federico Curiel Germán Robles, Julio Alemán y Domingo Soler Maldición, Vampiros
El zorro escarlata (1959) Rafael Baledón Luis Aguilar, Emma Roldán y José Eduardo Pérez Terror western, Científico loco
Orlak, el infierno de Frankenstein (1960) Rafael Baledón Joaquín Cordero, Irma Dorantes y Andrés Soler Experimentos, Científico loco
Muñecos infernales (1961) Benito Alazraqui Elvira Quintana, Ramón Gay y Roberto G. Rivera Maldición, Vudú
Santo contra el cerebro diabólico Federico Curiel Santo, Fernando Casanova, Ana Bertha Lepe Luchadores, Misterio
El barón del terror (1962) Chano Urueta Germán Robles, Abel Salazar y Ariadna Welter Brujería, Zombis
El espejo de la bruja (1962) Chano Urueta Isabela Corona, Armando Calvo y Rosa Arenas Maldición, Brujería
Rostro infernal (1962) Alfredo B. Crevenna Eric del Castillo, Rosa Carmina y Jaime Fernández Científico loco, Vampiros
El vampiro sangriento (1962) Migue Morayta Begoña Palacios, Erna Martha Bauman y Raúl Farell Vampiros
Santo contra las mujeres vampiro (1962) Alfonso Corona Blake Santo, Lorena Velázquez, María Duval Luchadores, Vampiros
Santo en el hotel de la muerte (1963) Federico Curiel Santo, Fernando Casanova y Ana Bertha Lepe Luchadores, Misterio
La cabeza viviente (1963) Chano Urueta Germán Robles, Abel Salazar y Mauricio Garcés Maldición, Momia
La maldición de la llorona (1963) Rafael Baledón Abel Salazar, Carlos López Moctezuma y Rita Macedo Vampiros, La llorona
Museo del horror (1964) Rafael Baledón Julio Alemán, Patricia Conde y Joaquín Cordero Thriller, Psicópata
Blue Demon, el demonio azul (1964) Chano Urueta Blue Demon, Rosa María Vázquez y Jaime Fernández Luchadores, Licántropos
Cien gritos de terror (1965) Ramón Obón Joaquín Cordero, Ariadner Welter y Ofelia Montesco Thriller, Terror psicológico
Aventura al centro de la tierra Alfredo B. Crevenna Kitty De Hoyos, Javier Solís y Columba Rodríguez Monstruos, Aventura
La loba (1965) Rafael Baledón Columba Domínguez, Joaquín Cordero y José Elías Moreno Licántropos
El pueblo fantasma (1965) Alfredo B. Crevenna Rodolfo de Anda, Carlos L. Moctezuma y Elsa Cárdenas Terror western, Vampiros
Doctor Satán (1966) Miguel Morayta Joaquín Cordero, Alma Delia Fuentes y José Gálvez Científico loco, Zombis
Blue Demon contra los cerebros infernales (1966) Chano Urueta Blue Demon, David Reynoso y Ana Martín Luchadores, Científico loco
Blue Demon contra el poder satánico (1966) Chano Urueta Blue Demon, Santo, Marta Elena Cervantes Luchadores, Brujería
El Imperio de Drácula (1967) Federico Curiel Rebeca Iturbide, Lucha Villa y Eric Del Castillo Vampiros
Gigantes planetarios Alfredo B. Crevenna Guillermo Murray, Adriana Roel y Rogelio Guerra Extraterrestres, Tiranía
Retablos de la Guadalupana (1967) Federico Curiel Julio Alemán, Marta Romero y Andrea Palma Vampiros, Mutación
Arañas infernales (1968) Federico Curiel Blue Demon, Blanca Sánchez y Alejandro Cruz Luchadores, Extraterrestres
Blue Demon contra las diabólicas (1968) Chano Urueta Blue Demon, David Reynoso y Ana Martín Luchadores, Extraterrestres
La sombra del murciélago (1968) Federico Curiel Blue Demon, Jaime Fernández y Marta Romero Luchadores, Vampiros
La puerta y la mujer del carnicero (1968) Chano Urueta Narciso Busquets, Katy Jurado e Ignacio López Tarso Misterio, Locura
El Escapulario (1968) Servando González Enrique Lizalde, Enrique Aguilar y Carlos Cardán Maldición, Religión
Hasta el viento tiene miedo (1968) Carlos Enrique Taboada Marga López, Maricruz Olivier y Alicia Bonet Escuela, Fantasmas
El libro de piedra (1969) Carlos Enrique Taboada Marga López, Joaquín Cordero y Norma Lazareno Brujería, Fantasmas
La muñeca perversa (1969) Rafael Baledón Marga López, Joaquín Cordero y Lilia Michel Thriller, Psicópata
Enigma de muerte (1969) Federico Curiel Mil mascaras, María Duval e Isela Vega Luchadores, Científico loco
Las vampiras (1969) Federico Curiel Mil mascaras, María Duval y Pedro Armendáriz Jr Luchadores, Vampiros
Santo en la venganza de las mujeres vampiro (1970) Federico Curiel Santo, Norma Lazareno y Gina Romand Luchadores, Vampiros
Santo contra las lobas (1972) Rubén Galindo Santo, Rodolfo de Anda y Gloria Mayo Luchadores, Licántropos
Santo contra las momias (1972) Federico Curiel Santo, Blue Demon y Mil mascaras Luchadores, Momia
Santo contra la magia negra (1972) Alfredo B. Crevenna Santo, Sasha Montenegro y Elsa Cárdenas Luchadores, Vudú
Los leones del ring (1972) Chano Urueta Jorge Rivero, Macaria y Rogelio Guerra Luchadores, Científico loco
Santo y Blue Demon contra las bestias del terror (1972) Alfredo B. Crevenna Santo, Blue Demon y Elsa Cárdenas Luchadores, Zombis
La noche de los mil gatos (1972) René Cardona Jr. Hugo Stiglitz, Anjanette Comer y Zulma Faiad Psicópata, Antropofagia
La mansión de la locura (1973) Juan López Moctezuma Claudio Brook, Ellen Sherman y Arthur Hansel Gore, Manicomio
El caballo del diablo (1975) Federico Curiel Jorge Rivero, Juan Miranda y Narciso Busquets Terror western, Demonios
Más negro que la noche (1975) Carlos Enrique Taboada Claudia Islas, Susana Dosamantes y Helena Rojo Slasher, Fantasmas
Alucarda, la hija de las tinieblas (1978) Juan López Moctezuma Tina Romero, Claudio Brook y David Silva Gore, Religión
El látigo contra Satanás (1979) Alfredo B. Crevenna Juan Miranda, Noé Murayama y Rubén Rojo Terror western, Religión
La Dinastía de Drácula (1980) Alfredo B. Crevenna Silvia Manríquez, Rubén Rojo y Magda Guzmán Vampiros
El jinete de la muerte (1980) Federico Curiel Andrés García, Patricia Rivera y Rosa Gloria Chagoyán Terror western, Fantasmas
El extraño hijo del sheriff (1982) Fernando Durán Mario Almada, Rosa Gloria Chagoyán y Eric del Castillo Terror western, Demonios
Cazador de demonios (1983) Gilberto de Anda Rafael Sánchez Navarro, Tito Junco y Roxana Chávez Maldición, Nahual
  Mas Negho que la Noche (1987) // carlosenrrique taboada
Veneno para las hadas (1984) Carlos Enrique Taboada Ana Patricia Rojo, Elsa María Gutiérrez y Leonor Llausás Infancia, Brujería
Terror y encajes negros (1985) Luis Alcoriza Gonzalo Vega, Maribel Guardia y Claudio Obregón Thriller, Psicópata
Pánico en la montaña (1989) Pedro Galindo III Adalberto Martínez, Pedro Fernández y María Rebeca Maldición, Aventura
 Vacaciones de Terror (1992) // René Cardona II

Vacaciones de terror II (1994)// Pedro Galindo III

Santa Sangre (1989) Alejandro Jodorowsky Axel Jodorowsky, Blanca Guerra y Guy Stockwell Religión, Circo
Trampa infernal (1990) Pedro Galindo III Pedro Fernández, Edith González y Toño Mauri Psicópata, Aventura
Al filo del terror (1992) Alfredo B. Crevenna Alfredo Wally Barrón, Fernando Almada y Julieta Rosen Psicópata, Misterio
El Sacristán del diablo (1992) Jorge Luke Sebastian Ligarde, Jorge Luke y Eva Garbo Slasher, Demonios
Cronos (1993) Guillermo del Toro Federico Luppi, Ron Perlman y Claudio Brook Maldición, Vampiros
Sobrenatural (1996) Daniel Gruener Susana Zabaleta, Alejandro Tommasi y Ricardo Blume Brujería, Locura
Angeluz (1998) Leopoldo Laborde Roberto Trujillo, José Luis Badillo y Hugo Stiglitz Maldición, Demonios
Las lloronas (2004) Lorena Villareal Rosa María Bianchi, Francisco Gattorno y Tina Romero Maldición, La llorona
Cañitas (2007) Julio Cesar Estrada Armando Hernández, Mariana Ávila y Francesca Guillén Maldición, Demonios
J-ok'el (2007) Benjamin Williams Tom Parker, Ana Patricia Rojo y Dee Wallace Maldición, La llorona
Kilómetro 31 (2007) Rigoberto Castañeda Iliana Fox, Adriá Collado y Raúl Méndez Fantasmas, La llorona
Spam (2008) Charlie Gore Luis Gatica, Verónica Merchant, Gloria Navarro Tecnología, Maldición