Cigarrillo electrónico

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Diferentes modelos actuales.

El cigarrillo eléctrico o cigarro electrónico (también llamado «vaporizador», «vapeador», eCig o eCigar) es un sistema electrónico inhalador diseñado en su origen para simular y sustituir el consumo de tabaco.

Estos dispositivos utilizan una resistencia y batería para calentar y vaporizar una solución líquida. La solución líquida (llamada líquido de vapeo o e-Liquid) puede o no contener aromas y nicotina líquida.

En sus inicios su diseño imitaba los cigarrillos, puros o pipas. En la actualidad tienen un aspecto totalmente diferente que no recuerda en absoluto a los cigarrillos de tabaco.

Los beneficios y riesgos sobre el uso de los cigarrillos electrónicos son objeto de polémica. Los defensores lo presentan como una alternativa al cigarro tradicional con un impacto mucho menor a la salud, o como terapia de reemplazo de nicotina para dejar de fumar.

Tipos[editar]

RDA por Flawless Vape Shop

Existen los mods regulados, las "plumas" y los no regulados (mecánicos).

En la parte de tanques existen los:

-Claromizadores.

-RDA.

-RTA.

-RDTA

Riesgos y beneficios[editar]

Argumentos a favor[editar]

Royal College of Physicians[editar]

El 28 de abril de 2016, el Royal College of Physicians publicó su informe Nicotine without smoke: Tobacco harm reduction con la intención de proporcionar una actualización sobre el uso de la reducción del daño en el tabaquismo, en relación con todos los productos de nicotina sin tabaco, pero particularmente los cigarrillos electrónicos. Muestra que, a pesar de todos los riesgos potenciales, la reducción de daños tiene un enorme potencial para prevenir la muerte y la discapacidad del consumo de tabaco y para acelerar nuestro progreso hacia una sociedad libre de tabaco.

Recomendaciones clave:

  • Fumar es la mayor causa evitable de muerte y discapacidad en el Reino Unido.
  • El suministro de la nicotina a la que los fumadores son adictos sin los componentes nocivos del humo de tabaco puede prevenir la mayor parte del daño causado por el tabaquismo.
  • La terapia de reemplazo de nicotina (TRN) es más efectiva para ayudar a las personas a dejar de fumar cuando se usan junto con el apoyo de profesionales de la salud, pero mucho menos efectiva cuando se usan solas.
  • Los cigarrillos electrónicos se comercializan como productos de consumo y están demostrando ser mucho más populares que las TRN como sustituto y competidor de los cigarrillos de tabaco.
  • Los cigarrillos electrónicos parecen ser efectivos cuando los fumadores los utilizan como una ayuda para dejar de fumar.
  • Los cigarrillos electrónicos no se fabrican actualmente con los procedimientos estandarizados y esos puede hacerlos más peligrosos que las TRN. Sin embargo, es poco probable que el riesgo para la salud implicado en inhalar el vapor que producen estos cigarros electrónicos exceda el 5% del daño causado por el tabaco tradicional.
  • Los desarrollos tecnológicos y los estándares de producción mejorados de estos productos podrían reducir el riesgo a largo plazo de los cigarrillos electrónicos.
  • Existe la preocupación de que los cigarrillos electrónicos aumenten el tabaquismo al normalizar el acto de fumar, actuando como una puerta de entrada al tabaquismo en los jóvenes. Sin embargo, la evidencia disponible hasta la fecha indica que los cigarrillos electrónicos se usan casi exclusivamente como alternativas más seguras al tabaco , por fumadores confirmados que intentan reducir el daño a sí mismos o a otros al fumar, o para dejar de fumar por completo.
  • Existe una necesidad de regulación para reducir los efectos adversos directos e indirectos del uso de cigarrillos electrónicos, pero esta regulación no debe inhibir el desarrollo y uso de productos de reducción de daños por parte de los fumadores.
  • Es del interés de la salud pública promover el uso de cigarrillos electrónicos, TRN y otros productos de nicotina distintos del tabaco lo más ampliamente posible como sustituto del tabaquismo.

FDA[editar]

El 28 de julio de 2017 el Comisionado de la FDA, Scott Gottlieb dio el discurso titulado: Protegiendo a las familias americanas. Enfoque integral sobre nicotina y tabaco. en el que declara lo siguiente:

  • El tabaco continúa siendo la principal causa de muertes por enfermedades prevenibles en los Estados Unidos. Pero mucho ha cambiado en el marco de la regulación en la producción de tabaco y en la capacidad de la FDA de abordar esta crisis de salud pública.
  • Abordar la crisis de adicción que está tomando las vidas de jóvenes y haciendo daño a las familias americanas es la tarea más apremiante de la FDA. En particular, examinar la presencia de nicotina en cigarrillos de combustión como parte de una estrategia mucho más generalizada. Me he comprometido con tomar pasos agresivos para abordar la epidemia de adicción a opioides. Veo nuestra oportunidad de confrontar la adicción a la nicotina con la misma obligación.  Buscaré reducir la adicción a la nicotina con el mismo vigor.
  • Además del costo humano devastador del uso de tabaco, el tabaquismo también es culpable de costos directos en asistencia médica y pérdida de productividad por un valor anual aproximado de $300 mil millones. Por lo que también hay costos económicos importantes para la sociedad.
  • Debemos hacer más para ayudar a estos americanos y sus familias a llevar vidas más saludables, y evitar o liberarse de la adicción nociva a los cigarrillos. La clave yace en tomar un enfoque nuevo y generalizado para regular la nicotina.
  • La nicotina es increíblemente adictiva. Y cuando la nicotina se combina con partículas de humo del cigarrillo, no solo se vuelve altamente adictiva, sino también una mezcla química adictiva de enfermedades y muerte. [...] Pero la nicotina en cigarrillos no es la responsable directa del cáncer, las enfermedades pulmonares y las enfermedades cardiovasculares que matan a cientos de miles de americanos cada año. Sí, los volvió adictos y los mantiene adictos por mucho tiempo [...] Pero son los otros componentes químicos en el tabaco, y en el humo creado al prenderle fuego al tabaco, la causa directa y principal de las enfermedades y las muertes, no la nicotina. Por lo tanto debemos volver a revisar la nicotina como tal, y cómo la adicción que esta ocasiona está relacionada con el daño potencial de su mecanismo de administración.
  • ¿Cómo podemos abordar la nicotina de forma innovadora y generalizada?
    • Debemos reconocer el potencial de la innovación para llevarnos a productos menos nocivos, que, con la vigilancia de la FDA, puede ser parte de la solución. Aunque falta mucha investigación por hacer sobre estos productos y los riesgos que pueden tener, también pueden ofrecer beneficios  que debemos considerar. 
    • Debemos imaginar un mundo donde los cigarrillos pierden su potencial adictivo mediante niveles reducidos de nicotina. Y un mundo donde formas alternativas, menos nocivas y eficientes de administrar niveles  deseados de nicotina estén disponibles para aquellos adultos que los necesiten o los deseen.
  • Para iniciar este proceso, desarrollaremos una Notificación Previa de Normas Propuestas para identificar los problemas que la FDA deberá abordar para usar nuestra autoridad bajo la disposición de estándar de producto en la Ley de Control del Tabaco para regular la nicotina en cigarrillos combustibles y volverlos mínimamente adictivos o cero adictivos.
  • Nuestro enfoque en volver la nicotina el centro de nuestros esfuerzos regulatorios y acompañarlos con reglas y estándares base para productos nuevos. Entre otras cosas, trabajaremos en reglas que establecerán las bases para las solicitudes de Equivalencia Sustancial, Productos de Tabaco de Riesgo Modificado, y solicitudes Previas a la Comercialización de Productos Tabaco; en caso que y cómo, eximiríamos a cigarros Premium de la regulación; cómo podemos regular sabores atractivos para niños en productos como Sistemas Electrónicos de Administración de Nicotina (o ENDS por su siglas en ingés); y si debemos prohibir el mentol en cigarrillos y sabores en cigarrillos - factores que son determinantes en el tabaquismo en jóvenes. 
  • A medida que avanzamos en nuestro enfoque, también debemos volver a revisar con nuevos ojos el lado no combustible del enfoque. Y es por eso que la tarea de la Oficina de Control de tabaco es volver a considerar aspectos de la implementación de la regla final desde un punto de vista que promueva la innovación, donde la innovación pueda hacer una diferencia real en la salud pública, y asegurándonos que las bases de las normas que necesitamos implementar sean transparentes, predecibles y sostenibles a largo plazo.
  • A medida que avanzamos, espero que todos podamos ver los beneficios potenciales para los fumadores de cigarrillos tradicionales, en un mercado adecuadamente regulado, de productos con la capacidad de administrar nicotina sin tener que quemar el tabaco. El beneficio potencial puede ser mayor para el grupo de fumadores de cigarrillos actuales que no pueden o no quieren dejar de fumar. Como reguladores debemos explorar tanto los beneficios potenciales a la salud pública como los riesgos de esta nueva tecnología con una mente abierta. 

Argumentos en contra[editar]

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido a los consumidores que no considera que el cigarrillo electrónico sea un tratamiento legítimo para quienes estén tratando de dejar de fumar y que los distribuidores de cigarrillos electrónicos deben dejar de reivindicar efectos terapéuticos no demostrados o se digan reconocidas por este organismo, debido a la carencia de estudios rigurosos que demuestren la efectividad del cigarro electrónico como terapia de remplazo o sus niveles de toxicidad. Sin embargo, la OMS no descarta su utilidad si se realizan estudios clínicos y toxicológicos en el marco reglamentario adecuado.[1]​ En noviembre de 2016 en la séptima Conferencia de las Partes en el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco llevada a cabo en Delhi (India) se presentó un informe sobre Sistemas electrónicos de administración de nicotina (SEAN) y sistemas similares sin nicotina (SSSN) en el que se señala que "si la gran mayoría de fumadores de tabaco que son incapaces o no desean abandonar el tabaco pasaran sin demora a utilizar una fuente alternativa de nicotina que conlleve menos riesgos sanitarios y, con el tiempo, dejaran de utilizarla, supondría un logro contemporáneo considerable en materia de salud pública. Esta circunstancia solo sucedería si la incorporación de menores y no fumadores a la población dependiente de la nicotina no es superior a la correspondiente al tabaquismo y, algún día, se reduce a cero. Que los SEAN/SSSN puedan cumplir esta función sigue siendo objeto de debate entre quienes desean que se promueva y apruebe rápidamente su uso partiendo de las pruebas disponibles, y quienes piden precaución dadas las incertidumbres de carácter científico y la variabilidad en el desempeño de los productos y la diversidad de comportamiento de los usuarios" [2]​ y se presenta una una lista no exhaustiva de las opciones que las Partes podrían estudiar de conformidad con su legislación nacional con el propósito de cumplir los objetivos relativos a los SEAN/SSSN.

Recientemente se realizaron estudios por las Universidades de Massachusetts y Lovaina que indican que los cigarrillos electrónicos sí son un medio viable para ayudar a dejar el tabaquismo.[3]

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) afirma que pueden causar cambios en los pulmones a corto plazo muy parecidos a los que se producen al fumar los cigarros normales.[4]

Cigarrillo electrónico con formato de cigarro de tabaco

En marzo de 2014, el Complejo Hospitalario Universitario de La Coruña (CHUAC) diagnosticó el primer caso en España de neumonía lipoidea que fue asociada al cigarrillo electrónico y relacionada a la presencia de glicerina vegetal entre los componentes de las cargas.[5]​ El grupo Ecigarrete Research en su página web[6]​ publica una carta del Dr. Farsalinos que rebate dicha afirmación, afirmando que una sustancia soluble no lipídica como la glicerina no puede ser acumulada en un ambiente hidrófugo como el observado en las formaciones lipoideas características de esta patología.

La estadounidense Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) en 2009 alertó de la presencia de nitrosaminas (agentes cancerígenos) y otras sustancias tóxicas (como dietilenglicol) en un estudio preliminar de varias marcas analizadas. [7]

La estadounidense Asociación Americana de Médicos de Salud Pública (AAPHP) ha recomendado, respecto de la revisión del Reglamento Estatal de Cigarrillos Electrónicos, añadir dos principios al mismo: 1) mantener y fortalecer la prohibición de vender productos derivados del tabaco y de la nicotina sin receta médica, y 2) aconsejar las terapias de reemplazo de nicotina (que incluyen el uso de cigarrillos electrónicos, entre otros) para aquellos casos en que se ha fracasado en el intento de dejar de fumar o no se quiere dejar de fumar.[8]

Recientemente, con la legalización de la marihuana en algunos estados de EUA, los consumidores de la droga han comenzado a usar un extracto en forma de aceite de la planta, utilizando cigarrillos electrónicos para vaporizar el producto. Esta forma de consumo no libera el olor característico ya que no existe combustión en el proceso, permitiendo a los consumidores el pasar completamente indetectados en áreas públicas o en presencia de otras personas. Las autoridades están preocupadas pues el mismo método de consumo está siendo utilizado en estados donde aún no es legal el consumo de la droga.[9]

El uso del cigarrillo electrónico ha sido cuestionado[10]​ por dañar los pulmones,[11]​ ser cancerígeno y sus efectos se homologan a los del tabaco.[12]

Recientemente la Gaceta Sanitaria (Gaceta Sanitaria es la revista científica y órgano de expresión de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) ha publicado un estudio sobre Prevalencia y perfil de uso del cigarrillo electrónico en España. Muestran un rápido aumento del uso del cigarrillo electrónico entre los jóvenes, además de un alto porcentaje de uso dual del cigarrillo electrónico con otros productos de tabaco, particularmente con el cigarrillo convencional.

En agosto de 2013 fue publicado un estudio financiado por la asociación CASAA[13]​(The Consumer Advocates for Smoke-free Alternatives Association, traducido: Asociación de defensa de los consumidores para alternativas a la prohibición de fumar) y realizado por el profesor Igor Burstyn, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Drexel en el cual se hicieron pruebas a los componentes químicos en el vapor de los cigarrillos electrónicos. Según el estudio los resultados prueban que los niveles de contaminantes son extremadamente bajos comparados con el cigarrillo tradicional de tabaco y completamente inofensivos para los llamados "vapeadores de segunda mano", refiriéndose a aquellos que sin ser necesariamente usuarios activos de los cigarrillos electrónicos, aspiran de manera indirecta el vapor producido por estos.[14][15]

Según el mayor distribuidor de cigarrillos electrónicos de España, EcigLogística, el Servicio de Salud Pública de Inglaterra (PHE), dio a conocer un interesante estudio donde se asegura que los cigarrillos electrónicos son menos perjudiciales que los de tabaco. Un paso muy importante, donde las enfermedades provocadas por el tabaco son un problema de salud pública.[16]

En un estudio del Departamento de Sanidad neozelandés por parte del Dr. Murray Laugesen se examinaron los niveles de nitrosaminas del cigarro electrónico encontrando que estos niveles son muy bajos en comparación al cigarro normal.[17]​ Este estudio reporta un máximo total de nitrosaminas de 8,16 nanogramos por cartucho mientras que en las principales marcas cigarrillos convencionales se reportan de 1300 a 6300 nanogramos por gramo (1,3 - 6,3 microgramos/gramo).[18]​ También indicaron que el nivel de nicotina en los cartuchos del cigarrillo electrónico no es diferente de la concentración de nicotina en los parches de nicotina. Este estudio concluyó que sobre la base de la información del fabricante, la composición del líquido del cartucho no es peligroso para la salud, si se usa debidamente. El departamento de sanidad neozelandés aprobó los cigarrillos electrónicos.

El 22 de abril de 2014, el grupo del Dr. Konstantinos Farsalinos, investigador jefe del Centro Onassis de Cirugía Cardíaca, publicó el estudio sobre el uso de estos dispositivos con mayor tamaño muestral hasta la fecha, más de 19 441 usuarios.[19]​ En este trabajo se demostró que el 81% de los usuarios de estos dispositivos habían abandonado por completo el tabaco mientras que el resto redujo el consumo de tabaco de 20 a 4 cigarrillos por día. Por otro lado, sólo el 0,4 % declararon no ser fumadores en el momento de inicio del consumo, utilizando mayoritariamente los líquidos con baja o nula concentración de nicotina y ninguno de ellos pasó de consumir cigarrillos electrónicos a consumir tabaco.

Sus defensores lo presentan como una alternativa que permitiría sustituir el tabaco por un método de administración de nicotina, sin el resto de los componentes tóxicos, y ninguno de los cancerígenos presentes en la combustión del tabaco. El humo del tabaco porta más de 4000 sustancias químicas, muchas de ellas irritantes y más de 40 cancerígenas; además más de 60 sustancias son añadidas en el proceso de manufactura.[20]​ Los cigarrillos electrónicos además permiten simular el acto de fumar. En este sentido alegan que complementan la administración del componente químico más adictivo del tabaco, la nicotina, con la simulación del comportamiento del fumador, tanto en su manipulación como en el acto de emitir vapor a semejanza del humo del tabaco. En este sentido se propugna su uso como una terapia de reemplazo que, además, permite disminuir los niveles de nicotina contenidos en el líquido hasta hacerlos desaparecer.

También hay un estudio (realizado entre septiembre de 2011 y mayo de 2012) a favor de los cigarros electrónicos, publicado por PlosOne, pero que no se diseñó como prueba para dejar de fumar.[21]

Los expertos insisten en que cualquier producto relacionado con el tabaco sigue siendo potencialmente perjudicial y recomiendan cesar su consumo, ya sean cigarrillos convencionales como electrónicos “El tabaquismo se mantiene como la primera causa de muerte evitable en España. El consumo de tabaco también supone el mayor factor de riesgo de contraer cáncer de pulmón”, asegura Carlos Jiménez, Neumólogo y director del Programa de Investigación Integrada en Tabaquismo de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ). “Hay que tener claro que todos los productos relacionados con el tabaco son dañinos para la salud.[22]

Legislación[editar]

La Nueva Directiva del Tabaco,[50]​ sobre productos relacionados con el tabaco, entró en vigor el día 19 de mayo de 2017.Y apela de lleno al Cigarrillo Electrónico en todas sus formas (Hardware, Líquidos y accesorios) Fija las normas en lo referente a la fabricación, presentación y venta de los productos relacionados con el tabaco: cigarrillos, tabaco de liar, tabaco de pipa, puros, puritos, tabaco de uso oral, cigarrillos electrónicos y productos a base de hierbas para fumar.

En el Boletín regula esta nueva Directiva que sustituye a la 2001/37/CE y entre los que podemos destacar los siguientes puntos:

  • Prohíbe los cigarrillos y el tabaco de liar con aromas característicos.
  • Obliga a la industria tabacalera a informar de los ingredientes que utiliza en sus productos (en particular, los cigarrillos electrónicos).
  • Exige que se incluyan advertencias sanitarias en los envases de los productos del tabaco.

La Directiva 2001/37/CE queda derogada con efecto a partir del 20 de mayo de 2016 sin que se vean afectadas las obligaciones de los Estados miembros relativas a los plazos de transposición al Derecho nacional de dicha Directiva.

Historia[editar]

En 1968, Herbert A. Gilbert patentó "un cigarrillo sin tabaco sin humo". En su patente, Gilbert describió cómo su dispositivo funcionaba, por "sustitución de tabaco en combustión y papel con aire aromatizado caliente y húmedo." El Dispositivo de Gilbert no involucra nicotina, y los fumadores del dispositivo de Gilbert disfrutaron un vapor saborizado. Los intentos de comercializar el invento de Gilbert fallaron y su producto cayó en el olvido. Sin embargo, merece una mención como la primera patente para un cigarrillo electrónico. Más conocido es la invención del farmacéutico chino Hon Lik, quien patentó el primer cigarrillo electrónico basado en nicotina en 2003. Al año siguiente, Hon Lik fue la primera persona en fabricar y vender ese producto, por primera vez en el mercado chino y luego a nivel internacional. Desarrollado en China por Hon Lik de Ruyan, el producto ya patentado se vende en Europa, Japón y Estados Unidos.

Presentación y formato[editar]

Kit premium de Cigarrillo electrónico

El aparato adopta la forma de una pajita, ligeramente más larga que un cigarrillo normal (los que imitan exactamente a un cigarrillo normal no suelen ser una opción adecuada por lo general)[51]​ aunque los hay en formatos más voluminosos que cuentan con más autonomía y mayor capacidad de generar vapor.

Niveles de producción de vapor en un cigarrillo electrónico

El aparato contiene un cartucho o atomizador recambiable o recargable lleno de líquido. Las principales sustancias que contiene el líquido son: propilenglicol (generalmente alrededor del 70%) y/o glicerina vegetal (generalmente alrededor del 30%), nicotina en diferentes dosis como opcional (por lo general entre 0 mg y 24 miligramos por mililitro) y aromas opcionales.

Cuando el usuario inhala a través del aparato, en algunos modelos, el flujo de aire es detectado por un sensor. Un microprocesador activa entonces un nebulizador (popularizado por la industria como atomizador), que inyecta minúsculas gotitas del líquido en el aire que fluye y lo activa también un LED de color naranja (que en los últimos modelos puede ser de otros colores: verde, azul, rosa, etc.) en la punta del aparato para simular mejor el acto auténtico de fumar. El cigarrillo calienta el líquido hasta 60 grados. Un hecho a subrayar es que, dado que al contrario del cigarrillo tradicional, no hay combustión, hace que los efectos negativos en la salud sean mucho menos importantes, siendo éste afirmado por muchos profesionales de la salud, tabacólogos y neumonólogos)

Generalmente, los cigarrillos electrónicos utilizan una batería recargable como fuente de energía. La duración de la batería varía entre distintos aparatos. Esto depende de su capacidad en mAh y el uso que se haga del aparato. La experiencia de los usuarios es que la duración de las baterías cargadas va de 2 a 5 horas en los modelos más convencionales, a 12 a 24 horas en los modelos avanzados.

Las baterías son de dos tipos: automáticas, en las que la inhalación es detectada lo cual son su gran ventaja ganando en mucha comodidad de uso, pero resultando más fáciles de ser dañadas si pasa e-liquid o agua hacia la misma lo que es probable que ocurra y la arruine irreparablemente o a veces el mecanismo detector de inhalación se bloquea y también la hace inservible (actualmente están cayendo en desuso limitándose a un par de modelos) ; y manuales, en las que se debe oprimir un pequeño botón al inhalar, lo cual no es tan práctico pero el vapeador genera rápidamente el hábito, y su gran ventaja es que son blindadas lo que las hace absolutamente seguras contra entrada de fluidos a diferencia de las anteriores. Otros dispositivos: PCC simula un paquete de cigarrillos pero tiene una batería incorporada que se carga previamente y sirve para ir cargando las baterías de los e-cigs en forma portátil, cargadores USB para computadoras; Passtrough que permite vapear solo conectando un dispositivo que simula una batería de e-cig al puerto USB prescindiendo de la batería; como pasa con los cartuchos la innovación es permanente en este campo. Existen también los desechables que ya vienen "preensamblados" y listos para el uso. Estos no son recargables y como su nombre lo indica, al terminar su uso se desechan. Generalmente son equivalentes a dos cajetillas o packs, aproximadamente 40 cigarrillos regulares de tabaco.[52]

Solución de nicotina, líquidos y aromas[editar]

Frasco con e-Liquid

Los líquidos utilizados en los cigarrillos electrónicos se encuentran habitualmente con una gran variedad de formulaciones, con distintos sabores (p.ej. a frutas, a mentas, a cremas, tabaquiles) y diferentes concentraciones de nicotina. En los niveles más altos de concentración de nicotina, fumar cigarrillos electrónicos se pretenden aportar dosis de nicotina que se aproximan a las consumidas con los cigarrillos de tabaco, para ser utilizadas como terapia de deshabituación y con la pretensión de aportar únicamente una de las sustancia responsables de la adicción tabáquica. Es de destacar que la nicotina es solo una de las aproximadamente 4000 sustancias presentes en el cigarrillo tradicional, la que se considera responsable en mayor medida de la adicción al tabaco y se utiliza del mismo modo que se proporciona en otras terapias de deshabituación, aunque mediante un sistema que imita de una manera más natural la administración de la droga que los chicles, parches o comprimidos de uso farmacéutico. Al poder escoger la concentración de nicotina en los líquidos el cigarrillo electrónico permite disminuir paulatinamente el consumo de la droga reduciendo el síndrome de abstinencia. Uno de los mayores distribuidores on line, Vaiu, ha elaborado la siguiente guía: ¿Que nivel de nicotina elegir en los líquidos para cigarrillos electrónicos?.

Al no producirse combustión de la mezcla, las sustancias consideradas más tóxicas del tabaco no se encuentran presentes en los vapores generados por los cigarrillos electrónicos, aunque si lo está la nicotina. Es de destacar que los líquidos también se encuentran en formulaciones que carecen de nicotina, por lo que en este caso su orientación es más lúdica y tiene menor relación con la pretensión de establecer estos dispositivos como sistemas de dosificación de nicotina.

Dependiendo del aparato, los cartuchos o atomizadores son válidos para entre 40 y 400 caladas. Los cartuchos (que son de muchos tipos y principios de funcionamiento: cartuchos con perlón que absorbe el E-liquid a vaporizar que son de diferentes formas como redondos, semiplanos y planos, cartomizadores -que suman cartucho + atomizador en una sola pieza, son descartables o rinden de tres a cinco recargas- claromizadores -ídem pero transparentes- E-Tank -ídem cartucho pero sin perlón- y más que se van inventando e incorporando, cada uno tiene sus pro y contras) vacíos pueden reemplazarse por otro nuevo o bien rellenarse con más solución. Esta solución, también llamada “E-líquid”, se vende a menudo en frascos de 5 a 30 ml. La solicitud de patente de Ruyan menciona cuatro fórmulas diferentes para la solución de nicotina:

Sustancia Fórmula 1 Fórmula 2 Fórmula 3 Fórmula 4
Propilenglicol 85 % 80 % 90 % 80 %
Nicotina 6 % 4 % 2 % 0.1 %
Glicerol 2 % 5 % - 5 %
Esencia de tabaco - 4 % 4,5 % 1 %
Esencia de aceite 2 % - 1 % 1 %
Ácido orgánico 1 % - - 2 %
Agente Antioxidante 1 % - - -
Valerato de Butilo - 1% - -
Hexonato de Isopentilo - 1 % - -
Laurato de Laurilo - 0,6% - -
Benzoato de Benzilo - 0,4% - -
Octinicato de Metilo - 0-5% - -
Heptilato de Etilo - 0,2% - -
Hexanoato de Hexilo - 0,3% - -
Butirato de Geranilo - 2% - -
Mentol - 0,5% - -
Ácido cítrico - 0,5% 2,5% -
Agua - - - 2,9%
Alcohol - - - 8%

Una gran mayoría de e-líquidos tiene sólo tres componentes: Propilenglicol USP (alrededor del 70%), Glicerina Vegetal USP(25%) y aromas (>5%). La presencia del Propilenglicol se critica, sin embargo esta sustancia (si bien puede tener ligeros efectos irritantes de las mucosas) ha sido declarada por todos los organismos públicos de salud como de baja toxicidad, por lo que se usa en multitud de medicamentos (incluyendo inhaladores, medicamentos de uso pediátrico y dispensadores de nicotina), alimentos y productos de cosmética. En distintos ambientes laborales e industriales se usa normalmente el Propilenglicol en forma vaporizada a altas concentraciones como por ejemplo los cañones de niebla en discotecas y teatros. Se puede subrayar que el e-líquid se puede también obtener usando sólo Glicerina Vegetal (y aromas si uno desea). Así se obtiene un e-líquido "bio" pero su alta viscosidad dificulta el drenaje a la resistencia/s debiendo disponer de atomizadores de gran caudal de drenaje o reducir la viscosidad del líquido con vodka o agua destilada.

Mantenimiento y requisitos del cigarrillo electrónico[editar]

Uno de los problemas que presenta el cigarrillo electrónico es su mantenimiento y requisitos. Los defensores del cigarrillo electrónico muchas veces se quejan de que no todas las empresas que lo venden asesoran correctamente a sus clientes acerca del mantenimiento y de sus requisitos para que sea una opción válida y efectiva para dejar de fumar, y eso repercute negativamente en el "boca a boca" y la imagen de este medio para dejar de fumar, al no acometer sus funciones de forma correcta. Generalmente una buena transición se logra participando y preguntando en grupos de vapeo donde hay mucha gente dispuesta a ayudar a las nuevas generaciones de vapers.

Los especialistas en cigarrillo electrónico recomiendan que los usuarios tengan muy presente que los atomizadores se constituyen de componentes consumibles (resistencias, mechas) y han de ser reemplazados periódicamente. Además hay que prestar atención al elegir estos componentes,[53]​ al igual que se ha de estar suplido de E-líquids de forma constante, es necesario también que los componentes de los atomizadores no lleguen a un desgaste excesivo y el flujo de "vapor" llegue a ser insuficiente, propiciando la recaída en el tabaco tradicional.

Se ha comprobado que este factor es decisivo entre los que consiguen dejar de fumar con el cigarrillo electrónico y los que no, pues los que no han sido informados o no se han informado por sus propios medios, terminan consumiendo tabaco tradicional de nuevo, si no tienen en cuenta este correcto mantenimiento.

En la web se puede encontrar algunas guías que pueden ayudar a la limpieza y mantenimiento del cigarrillo electrónico, creadas mayormente por los actuales usuarios en las diferentes comunidades on line que abordan el tema.

Referencias[editar]

  1. Centro de prensa de la Organización Mundial de la Salud (19 de septiembre de 2008). «Los distribuidores de cigarrillos electrónicos deben dejar de reivindicar efectos terapéuticos no demostrados». Iniciativa liberarse del tabaco. Consultado el 1 de octubre de 2008. 
  2. OMS. «Sistemas electrónicos de administración de nicotina y sistemas similares sin nicotina Informe de la OMS». Consultado el 7 noviembre 2017. 
  3. ElectronicoCigarrillo.com. «Los riesgos para la salud de los consumidores de los cigarrillos electronicos». 
  4. EFE (30 de septiembre de 2013). «Los cigarros electrónicos llevan algunas sustancias iguales que los de tabaco». El País. 
  5. EFE (13 de marzo de 2014). «Diagnostican en Galicia la primera neumonía por cigarro electrónico en el País». ABC. 
  6. Dr. farsalinos (14 de marzo de 2014). «Doctors, open your textbooks: glycerol CANNOT cause lipoid pneumonia (but other things can)». Ecigarette Research Advocates Group. 
  7. María Sainz (20 de septiembre de 2010). «Los peligros de fumar cigarrillos electrónicos». El Mundo. 
  8. AAPHP Statement re State Regulation of E-cigarettes Revisado el 5 de noviembre de 2011.
  9. ElectronicoCigarrillo.com (16 de noviembre de 2013). «Fumadores de marihuana usan cigarrillos electrónicos para consumir la droga en una forma de aceite conocida como Hash». Artículo en ElectronicoCigarrillo.com. 
  10. Lázaro, Margarita (16 de noviembre de 2013). «10 verdades sobre el cigarrillo electrónico». El Huffington Post. Consultado el 28 de marzo de 2014. 
  11. Pérez Jiménez, Pilar (5 de septiembre de 2012). «Los cigarrillos electrónico dañan los pulmones». La Razón. Consultado el 28 de marzo de 2014. 
  12. Fernández, Marina (5 de febrero de 2014). «Los efectos a corto plazo del cigarro electrónico». La Opinión de Málaga. Consultado el 28 de marzo de 2014. 
  13. ElectronicoCigarrillo.com (30 de agosto de 2013). «¡Últimas noticias! Al fin sale un estudio científico sobre los cigarrillos electrónicos y sus riesgos para los consumidores». Traducción al español del artículo Universidad de Drexel. 
  14. The Consumer Advocates for Smoke-free Alternatives Association (julio/agosto-2013). «¡Últimas noticias! Al fin sale un estudio científico sobre los cigarrillos electrónicos y sus riesgos para los consumidores». Electronicocigarrillo.com. 
  15. Igor Burstyn (30 de agosto de 2013). «Peering through the mist: What does the chemistry of contaminants in electronic cigarettes tell us about health risks?». Universidad de Drexel. Archivado desde el original el 25 de noviembre de 2015. 
  16. «Medicines and Healthcare products Regulatory Agency - GOV.UK». www.gov.uk. Consultado el 20 de diciembre de 2016. 
  17. Laugesen, M. (2008). «Safety Report on the Ruyan e-cigarette Cartridge and Inhaled Aerosol». Health New Zealand Ltd. Consultado el 30 de octubre de 2008. 
  18. Irina Stepanov, Joni Jensen, Dorothy Hatsukami, Stephen S. Hecht (abril de 2008). «Tobacco-specific nitrosamines in new tobacco products». Nicotine & Tobacco Research, Volume 8, Number 2. 
  19. Konstantinos E. Farsalinos (22 de abril de 2014). «Characteristics, Perceived Side Effects and Benefits of Electronic Cigarette Use: A Worldwide Survey of More than 19,000 Consumers». Electronic Cigarettes as a Tool in Tobacco Harm Reduction. 
  20. A. Baena, M. Banqué, S. Morchón y J.M. Ramón (2003). «Componentes del tabaco». Tabaquisme.cat. 
  21. Estudio a favor de los cigarros electrónicos publicado por PlosOne [1] [2] [3]
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