Historia de la ciencia y la técnica en la Prehistoria y la Edad Antigua

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La historia de la ciencia y la técnica en la Prehistoria y la Edad Antigua es una subdivisión temporal de la historia de la ciencia y de la técnica que se centra en la Prehistoria y la Edad Antigua. Comienza desde el surgimiento de comunidades nómadas de Homo sapiens sapiens en diversos sectores geográficos y concluye con la Caída del Imperio romano de Occidente.

Prehistoria y culturas primitivas[editar]

El inicio de la tecnología humana se reconoce con el dominio del fuego, base de toda la tecnología y del cambio en la naturaleza por medio de la alteración de su entorno. Lo más natural es que, como primer resultado, obtuvieran un palo aguzado y con la punta endurecida, principio de la lanza y otras herramientas. También surge la alfarería, al observar el endurecimiento, en determinadas condiciones, de la tierra arcillosa sobre la que se organiza el fuego. La cocción de los alimentos y el surgimiento del Cuero son también consecuencias de este hito tecnológico.

A lo largo del periodo prehistórico surgen y evolucionan las primeras herramientas, se desarrollan las primeras tecnologías de carácter empírico, basadas en el ensayo y error. La transmisión de los descubrimientos es oral y por medio de Pictogramas durante el periodo prehistórico. Las primeras herramientas se elaboran utilizando madera, hueso, marfil y piedra; aparecen los primeros sistemas de numeración y cálculo en la rivera del Tigris y el Eufrates, así como también en Mesoamérica y en la hindú, incluso las primeras anotaciones de observaciones astronómicas en diversas regiones del mundo.[1]

Es relevante recordar que la prehistoria tiene diferentes historicidades a través del planeta, donde el hito principal es el paso de la cultura oral a la escrita. En tiempos prehistóricos, los consejos y los conocimientos fueron transmitidos de generación en generación por medio de la tradición oral. El desarrollo de la escritura permitió que los conocimientos pudieran ser guardados y comunicados a través de generaciones venideras con mucho mayor fidelidad. Con la Revolución Neolítica y el desarrollo de la agricultura, que propició un aumento de alimentos, se hizo factible el desarrollo de las Civilizaciones tempranas, porque podía dedicarse más tiempo a otras tareas que a la supervivencia.

Ciencia en Oriente[editar]

Próximo Oriente antiguo[editar]

Tabla de arcilla mesopotámica, fechada en el año 492 a. C. que recogía información astronómica.

A partir de sus principios en Sumeria (actualmente en Irak) alrededor del 3500 a. C., en Mesopotamia, los pueblos del norte comenzaron a intentar registrar la observación del mundo con datos cuantitativos y numéricos sumamente cuidados. Pero sus observaciones y medidas aparentemente fueron tomadas con otros propósitos más que la ley científica. Un caso concreto es el del teorema de Pitágoras, que fue registrado, aparentemente en el siglo XVIII a. C.: la tabla mesopotámica Plimpton 322 registra un número de trillizos pitagóricos (3,4,5) (5,12,13)...., datado en el 1900 a. C., posiblemente milenios antes de Pitágoras,[2] pero no era una formulación abstracta del teorema de Pitágoras.

Civilización egipcia[editar]

La ciencia del antiguo Egipto gozó de gran prestigio desde tiempos remotos. Es enormemente significativo el alto nivel que alcanzó esta civilización y la amplitud de conocimientos que habían llegado a dominar.

Las ciencias en el Antiguo Egipto estában dominadas por un saber empírico organizado por sacerdotes y registrado por cultos escribas. El conjunto de la población vivía al ritmo de las crecidas del Nilo, destructoras y generadoras de la riqueza del país, que necesitaban de un cálculo preciso para su previsión y la posterior restauración de los terrenos de cultivo tras las crecidas. Para ello los egipcios fueron capaces de idear una matemática práctica, útiles instrumentos de medida, eficaces herramientas y una tecnología que posibilitó organizar y realizar faraónicas obras de canalización y erigir monumentales construcciones.

En todo caso es necesario indicar que no existía una ciencia o método científico en el sentido moderno del término sino más bien un conjunto de reglas e instrumentos que se utilizaban de manera empírica, aunque muchos de sus logros no fueron superados por la cultura occidental hasta bien entrado el siglo XVIII.

Los avances significativos en el Antiguo Egipto son referentes a la astronomía, a las matemáticas y a la medicina.[3] Su geometría era una consecuencia necesaria de la topografía, con el fin de intentar conservar la disposición y la propiedad de las tierras de labranza, que fueron inundadas cada año por el Nilo. La regla del triángulo rectángulo y otras reglas básicas sirvieron para representar estructuras rectilíneas, el pilar principal de la arquitectura dintelada egipcia. En matemática destaca la evidencia del Papiro de Rhind como evidencia de su complejo pensamiento matemático en la época. Egipto era también el centro de la química, destacando Tapputi y su desarrollo de los primeros Perfume, así también la investigación para la mayor parte del Mediterráneo ocurrió en sus ciudades y templos.

India[editar]

China[editar]

La historia de la ciencia y tecnología en China es a la vez larga y rica con muchas contribuciones para la ciencia y para la tecnología. En la Antigüedad, independientemente de los filósofos griegos y de otras civilizaciones, los filósofos chinos hicieron importantes avances en los campos de la ciencia, tecnología, matemática , astronomía y una escritura basada en símbolos. Las primeras observaciones registradas de cometas, eclipses solares y supernovas provienen de China.<!R0> También se practicaron la medicina china tradicional, acupuntura y medicina herbal.

Entre los primeros inventos chinos se encuentra el ábaco, el "reloj de sombra" y las primeras máquinas voladoras, tales como las cometas y las linternas celestes.<!R1> Los cuatro grandes inventos de la China Antigua, la brújula, la pólvora, el papel y la impresión, se encuentran entre los avances tecnológicos más importantes, recién conocidos en Europa hacia fines de la Edad Media. En particular, la época de la Dinastía Tang (618-906) fue de gran innovación.<!R2> Mientras que buena parte del intercambio entre Occidente y China tuvo lugar durante el período de la Dinastía Qing. Las misiones jesuitas en China de los siglos XVI y XVII introdujeron la ciencia, que estaba teniendo su propia revolución, a China. Asimismo, el conocimiento de la tecnología china fue llevado a Europa.[4] [5] Gran parte del estudio occidental sobre la historia de la ciencia en China fue realizado por Joseph Needham.

Primeros logros tecnológicos[editar]

Derivado de la filosofía taoísta, una de las contribuciones de más larga data de los antiguos chinos es la medicina china tradicional, que incluye la acupuntura y la medicina herbal. La práctica de la acupuntura puede ser rastreada hasta tan temprano como el I milenio a. C. y algunos científicos creen que existe evidencias de prácticas similares a la acupuntura siendo usadas en Eurasia durante la temprana Edad del Bronce.[6]

Los antiguos chinos también inventaron artefactos para llevar cuentas y tomar el tiempo, que facilitaron las observaciones matemáticas y astronómicas. Los relojes de sombra, los precursores del reloj de sol, aparecieron en China hace unos 4000 años,[7] mientras que el ábaco fue inventado en China en algún momento entre 1000 y 500 a. C.[8] [9] Usando estas, los chinos fueron capaces de registrar observaciones, documentar el primer eclipse solar en 2137 a. C. y avistar un agrupamiento planetario en 500 a. C.;[10] sin embargo, estas hazañas son altamente debatidas y descansa en muchas suposiciones.[11] <!R11> El libro de seda fue el primer atlas definitivo de cometas, escrito c. 400 a. C. Listaba 29 cometas que aparecieron durante un período de unos 300 años.<!R12>

En arquitectura, el pináculo de la tecnología china se manifestó en la construcción de la Gran Muralla China, bajo el reinado del emperador Qin Shi Huang entre 220 y 200 a. C. La arquitectura china típica cambió poco con la subsiguiente Dinastía Han hasta el siglo XIX.<!R13> La Dinastía Qin también desarrolló la ballesta, que más tarde se convirtió en el arma más importante en Europa. Se han encontrado varios restos de ballestas entre los Guerreros de terracota en el Mausoleo de Qin Shi Huang.<!R14>

Civilización greco-romana o clásica[editar]

Los griegos, los primeros filósofos de la ciencia[editar]

Dentro del marco cultural en el que nos desenvolvemos (la llamada cultura occidental), algunos filósofos y científicos buscan las raíces de la ciencia moderna en la época de los antiguos griegos, en la Grecia clásica, hace unos 300 a. C. Ellos fueron los creadores de la lógica deductiva. Pero su filosofía natural tenía un defecto muy importante: consideraba innecesaria la comprobación experimental de las conclusiones. Era, incluso, degradante para el filósofo de la época sugerir que las conclusiones obtenidas en un proceso mental lógico necesitaban ser confirmadas por la comprobación experimental. Esta manera de ver las cosas no variaría, sustancialmente, hasta mediados del siglo XVII, fecha en la que, gracias a las figuras de Francis Bacon y René Descartes, los fundamentos experimentales, que son la base de la ciencia, llegan a ser filosóficamente respetables.<!R3>

Los presocráticos[editar]

Sin embargo, para algunos, como el epistemólogo Geoffrey Ernest Richard Lloyd,<!R4> el método científico hace su aparición en la Grecia del siglo VII a.C. Así Aristóteles fue uno de los primeros sabios en elaborar demostraciones científicas. Sin embargo, los filósofos denominados presocráticos fueron los primeros en preguntarse sobre los fenómenos naturales, por lo que fueron llamados φυσιολογοι (physiologoi, "fisiólogos")<!R5> por Aristóteles, porque tenían un discurso racional sobre la naturaleza, investigaban sobre las causas naturales de los fenómenos, que llegaron a ser los primeros objetos del método.

Tales de Mileto (ca. 625 - 547 a. C.) y Pitágoras (ca. 570 - 480 a. C.) contribuyeron principalmente al nacimiento de algunas de las primeras ciencias, como las matemáticas, la geometría teorema de Pitágoras, la astronomía o incluso la música.

Sus primeras investigaciones están marcada por la voluntad de imputar la constitución del mundo (o κόσμος, cosmos) a un principio natural único (el fuego para Heráclito por ejemplo) o divino (para Anaximandro). Los presocráticos introducen los principios constitutivos de los fenómenos, los αρχή (arqué).

Los presocráticos inician también una reflexión sobre la teoría del conocimiento. Constata que la razón por una parte y los sentidos por otra conducen a conclusiones contradictorias; Parménides opta por la razón y estima que solo ella puede llevar al conocimiento, debido a que nuestros sentidos nos confunden. Ellos, por ejemplo, nos enseñan que el movimiento existe, mientras que la razón nos enseña que no existe. Este ejemplo se ilustra por las célebres paradojas de su discípulo Zenón de Elea. Si Heráclito tiene una opinión opuesta en lo concerniente al movimiento, comparte la idea de que los sentidos son engañosos.

Platón y la dialéctica[editar]

Busto de Platón.

Con Sócrates y Platón, en relación a las palabras y a los diálogos, la razón (griego antiguo λόγοσ, lógos), y el conocimiento llegan a estar íntimamente ligados. Aparece el razonamiento abstracto y construido. Para Platón, las teorías de las formas son el modelo de todo lo que es sensible, siendo lo sensible un conjunto de combinaciones geométricas de elementos. Platón abre así la vía de la matematización de fenómenos.

Las ciencias se sitúan en la vía de la filosofía, en el sentido del discurso sobre la sabiduría; por su parte, y a la inversa, la filosofía busca en las ciencias un fundamento seguro.

La utilización de la dialéctica, que es la esencia misma de la ciencia, completa entonces a la filosofía, que tiene la primicia del conocimiento discursivo (por el discurso), o διάνοια, diánoia, en griego.

Para Michel Blay "el método dialéctico es el único que, rechazando sucesivamente las hipótesis, se eleva hasta e principio mismo para asegurar sólidamente sus conclusiones". Sócrates expone los principios en el Teeteto.<!R6> Para Platón, la búsqueda de la verdad y de la sabiduría (la filosofía) es indisiciable de la dialéctica científica, es en efecto el sentido de la inscripción que figura en el frontón de la Academia, en Atenas: "Que ninguno entre aquí si no es geómetra".

Aristóteles y la física[editar]

Es sobre todo con Aristóteles, que funda la física y la zoología, cuando la ciencia adquiere un método, basado en la deducción. A él se debe la primera formulación del silogismo y del razonamiento inductivo.<!R7> Las nociones de "materia", "forma", "potencia" y "acto" fueron los primeros conceptos de elaboración abstracta.<!R8> Para Aristóteles, la ciencia está subordinada a la filosofía ("es una filosofía secundaria", dijo) y tiene por objeto la búsqueda de los primeros principios de las primeras causas, lo que es discurso científico llamará el causalismo y que la filosofía denomina aristotelismo.

Sin embargo, Aristóteles es el origen de un retroceso en el pensamiento en relación a ciertos presocráticos en cuanto al lugar de la Tierra en el espacio. Siguiendo a Eudoxo de Cnidos, imagina un sistema geocéntrico y considera que el cosmos es finito. Y será seguido en esto por sus sucesores en materia de astronomía, hasta Copérnico, con la única excepción de Aristarco, que propuso un sistema heliocéntrico.

Determina, por otra parte, que el vivo está ordenado según una cadena jerarquizada, pero su teoría es sobre todo fijista. Establece la existencia de los primeros principios indemostrables, antecesores de las conjeturas matemáticas y lógicas. Descompone las proposiciones en nombres y verbos, base de la ciencia lingüística.

Periodo alejandrino. Alejandría en la época romana[editar]

El periodo llamado alejandrino (de 323 a.C. - 30 a.C.) es el prolongamiento de la cultura griega y está marcado por progresos significativos en astronomía y en matemáticas, así como por algunos avances en física. La ciudad egipcia de Alejandría fue el centro intelectual de los sabios de la época, que eran griegos.

Los trabajos de Arquímedes (292 a.C. - 212 a.C.) sobre el impulso hidrostático (principio de Arquímedes) condujeron a la primera ley física conocida después de Eratóstenes (276 a.C. - 194 a.C.) sobre el diámetro terrestre o de Aristarco de Samos (310 a.C. - 240 a.C.) sobre las distancias Tierra-Luna y Tierra-Sol que testimoniaron un gran ingenio.

Apolonio de Pérgamo construyó el modelo de los movimientos de los planetas con la ayuda de órbitas excéntricas. Hiparco de Nicea (194 a.C. - 120 a.C.) perfecciona los instrumentos de observación como el dioptrio, el gnomon y el astrolabio.

En álgebra y geometría, se divide el círculo en 360°, y se crea incluso el primer globo celeste (u orbe). Hiparco redacta también un tratado en 12 libros sobre el cálculo de los órdenes (denominados hoy en día trigonometría).

Fragmento de los Elementos de Euclides.

Euclides (325 a.C. - 265 a.C.) es el autor de los Elementos, que están considerados como uno de los textos fundadores de las matemáticas modernas.

Sus postulados, como el denominado "postulado de Euclides", que expresa que "por un punto dado de una recta pasa una, e una sola, paralela a esta recta" está en la base de la geometría sistematizada.

En astronomía, se propone una "teoría de los epiciclos" que permitirá a su vez el establecimiento de las tablas astronómicas más precisas. El conjunto se revelaría ampliamente funcional, permitiendo por ejemplo calcular por primera vez los eclipses lunares y solares.

Imperio romano[editar]

A pesar de que la ciencia romana no tuvo el mismo desarrollo que en la cultura helénica, fue una civilización con enormes avances en cuanto a la sistematización y organización del conocimiento clásico.

Primeramente, el desarrollo de la ingeniería en instrumentos de alta construcción, como poleas, gruas, molinos, así como el desarrollo del arco en la arquitectura establecen precedentes en la forma de concebir la tecnología y la ciencia aplicada. La organización de las ciudades y el establecimiento de nuevos mecanismos de transporte y comunicación son también parte de sus desarrollos ingenieriles. Destaca el trabajo de Plinio, el viejo como un heredero de la filosofía natural helénica, quien recopila en más de 37 volúmenes y textos diversas observaciones de la filosofía natural en latín. Claudio Ptolomeo en Almagest describe un modelo de movimiento planetario, así como también su obra populariza la idea geocéntrica del universo. El establecimiento del calendario romano basado en los ciclos del sol, así como en su propia mitología son también parte de la herencia científica de Roma.

En medicina retoman las diversas influencias de las escuelas helénicas de Hipócrates y Asclepiades. El temor de la helenización por parte de Cator y otros intelectuales romanos mantuvo la práctica médica desregulada durante gran parte de la república y el imperio. La educación médica era privada y su desempeño basado en prácticas no sistemáticas. El principal autor del periodo fue Galeno, quien sistematizó y reprodujo durante su vida la obra de la medicina helénica al latín, así como incluyó detalladas descripciones de disecciones animales y humanas. Estos trabajos fueron de enorme influencia durante la Edad Media. También hay registro de que Celso practicó técnicas de cirugía plástica durante su vida.<!R9>

Referencias[editar]

  • Inventions (Guías de bolsillo). DK CHILDREN (15 de marzo de 1995). ISBN 1-56458-889-0. ISBN 978-1-56458-889-0
  • Buildings (Guías de bolsillo). DK CHILDREN (15 de marzo de 1995). ISBN 1-56458-885-8. ISBN 978-1-56458-885-2
  • Patricia Buckley Ebrey, The Cambridge Illustrated History of China. Cambridge, New York and Melbourne: Cambridge University Press, 1996. ISBN 0-521-43519-6.
  • Mark Elvin, "The high-level equilibrium trap: the causes of the decline of invention in the traditional Chinese textile industries" in W. E. Willmott, Economic Organization in Chinese Society, (Stanford, Calif., Stanford University Press, 1972) pp. 137-172.
  • Kelly, Jack (2004). Gunpowder: Alchemy, Bombards, & Pyrotechnics: The History of the Explosive that Changed the World. Basic Books. ISBN 0-465-03718-6. 
  • Liang, Jieming (2006). Chinese Siege Warfare: Mechanical Artillery & Siege Weapons of Antiquity. Singapore, Republic of Singapore: Leong Kit Meng. ISBN 981-05-5380-3. 
  • Joseph Needham, Science and Civilization in China, volume 1. (Cambridge University Press, 1954)
  • Joseph Needham (1986). Science and Civilization in China, Volume 4, Part 2. Taipei: Caves Books Pty. Ltd.
  • Li Shu-hua, “Origine de la Boussole 11. Aimant et Boussole,” Isis, Vol. 45, No. 2. (Jul., 1954)
  • Rothbard, Murray N. (2006). Economic thought before Adam Smith: An Austrian Perspective on the History of Economic Thought. Cheltnam, UK: Edward Elgar. ISBN 094546648X. 
  • Stephen Turnbull, The Walls of Constantinople, AD 324–1453, Osprey Publishing, ISBN 1-84176-759-X
  • Agustín Udías, Searching the Heavens and the Earth: The History of Jesuit Observatories (Dordrecht, The Netherlands: Kluwer Academic Publishers, 2002

)

  • Shelagh Vainker in Anne Farrer (ed), "Caves of the Thousand Buddhas", 1990, British Museum publications, ISBN 0-7141-1447-2
  • Thomas Woods, How the Catholic Church Built Western Civilization, (Washington, DC: Regenery, 2005), ISBN 0-89526-038-7

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. Inventions (Pocket Guides). Publisher: DK CHILDREN; Pocket edition (March 15, 1995). ISBN 1-56458-889-0. ISBN 978-1-56458-889-0. Fuente citada en en:History of science in early cultures
  2. [1]
  3. En la Odisea de Homero, este declaró que los egipcios eran expertos en medicina, más que en cualquier otra disciplina [2]
  4. Clagett, Marshall. Greek Science in Antiquity. New York: Collier Books, 1955. Fuente citada en en:History of science in classical antiquity
  5. 1970: Early Greek science. Thales to Aristotle, Londres: Chatto & Windus. Trad. fr. (1974): Les débuts de la science grecque. De Thalès à Aristote, Paris: Maspero, 1974.
  6. Del griego clásico φύσισ (phýsis, "naturaleza"), y λόγος (lógos, "palabra", "expresión", "razonamiento").
  7. Platón, 189e - 190a.
  8. Raymond Chevallier (1993): Sciences et techniques à Rome. PUF, col. "Que sais-je?": Paris, páx. 75
  9. Véxase L. Couloubaritsis (2000): La Physique d'Aristote: l'avènement de la science physique. París: Vrin, 2ª ed.
  10. Stahl, William H. Roman Science: Origins, Development, and Influence to the Later Middle Ages. Madison: Univ. of Wisconsin Pr, 1962. Fuente citada en en:History of science in classical antiquity#Roman Empire
  11. Hattendorf, John B. (2007). Oxford Encyclopedia of Maritime History. en:Ancient maritime history

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