Teoría de la conspiración de las estelas químicas

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Supuesta estela química sobre San Francisco.

Las llamadas estelas químicas o quimioestelas[1] (chemtrails en inglés) son un supuesto fenómeno que consiste, según los convencidos de su existencia, en que algunas estelas de condensación dejadas por aviones no son tales, sino que en realidad están compuestas por productos químicos.[2] La existencia de dichas estelas químicas ha sido refutada por la comunidad científica, si bien casi todas las hipótesis de esta teoría de conspiración coinciden en que su objetivo sería causar algún tipo de daño a la población. Se trataría de una práctica conocida por unos pocos, quedando fuera de este término la dispersión de sustancias químicas para fines reconocidos (fumigación, sembrado de nubes, exhibiciones aéreas, etc.).

El término inglés «chemtrail» es una abreviación de la expresión inglesa «chemical trail», cuya traducción literal es estela química. En español el vocablo «quimioestela» es el resultado de la derivación de "estela" mediante el prefijo "quimio-".

El vocablo fue utilizado por primera vez por el periodista William Thomas en 1999, aunque la primera descripción del fenómeno data de 1997, por Richard Finke. Algunos partidarios de esta teoría defienden que las estelas químicas comenzaron años antes.

La comunidad científica se muestra escéptica respecto a la existencia de las quimioestelas y considera que se trata bien de estelas de condensación, o bien de cirrus.

Descripción[editar]

Según sus partidarios, las estelas químicas se diferencian de las estelas de condensación en una serie de signos más o menos apreciables. La creencia más extendida afirma que las primeras son más gruesas, persisten durante más tiempo y se expanden. También se afirma que se trata de aumentar su efectividad mediante patrones, por ejemplo, de cruzamiento o mediante rutas circulares o elípticas, hasta conseguir cubrir por completo el cielo con un falso cirroestrato. Estas teorías se basan en el aspecto que presenta el cielo en las cercanías de los aeropuertos y en zonas de intenso tráfico aéreo. Fuera de esas zonas, las estelas, cuando aparecen, siguen trayectorias localizadas en áreas generalmente estrechas. Otros partidarios aseguran que las calimas se deben a que las partículas terminan alcanzando la parte baja de la atmósfera. Su extensión espacial y temporal no respalda su origen en los escapes de los aviones de ruta comercial.

Hipótesis sobre su propósito[editar]

Los objetivos de esta práctica serían uno o varios de los siguientes:

Control del clima y del tiempo atmosférico[editar]

Según algunos, se utilizaría tanto para provocar el cambio climático de manera perjudicial, mientras que otros sostienen que su objetivo sería mitigar sus efectos:

  • Causar sequías.
  • Provocar lluvias, especialmente, lluvias torrenciales.
  • Hacer bajar la temperatura.

Control de la población[editar]

  • Detener y revertir la sobrepoblación humana.
  • Propagación de enfermedades.
  • Esterilización de la población.

Objetivos sobre la biosfera[editar]

  • Perjudicar o destruir los ecosistemas.

Objetivos estratégicos[editar]

Supuestas evidencias[editar]

  • Tiempo de permanencia: el tiempo que permanecerían en el aire las quimioestelas excede ampliamente el de las estelas de condensación, llegando a persistir durante horas.
La duración de una estela de condensación depende de parámetros como la temperatura, la presión y la humedad de la atmósfera. Una estela puede durar horas si las condiciones son favorables.
  • Inexistencia del fenómeno antes de los años 90: este fenómeno habría aparecido o habría aumentado notablemente a partir de los años 90, mostrando claras diferencias respecto a las estelas de condensación y las nubes normales.
Estelas en una puesta de sol londinense.
Estelas sobre el mediterráneo en Sitges.
  • Estelas químicas a baja altura: las estelas de condensación aparecen a alturas superiores a los 8.000 metros aunque está comprobado que la condensación del vapor de agua puede darse a inferiores alturas - dependiendo de la humedad y temperatura - e incluso a la altura del nivel del mar (niebla). Algunos defensores de la existencia de las estelas químicas afirman avistar estelas a alturas inferiores pero no hay documentos técnicos que certifiquen dichas alturas.
  • Existencia de documentos sobre armas experimentales: en el Space Preservation Fact del 2001, presentado por Dennis Kucinich ante la Cámara de Representantes de los Estados Unidos aparece un listado de armas cuya prohibición se propone, entre las que se mencionan las estelas químicas. También existen documentos que demuestran el interés de ciertos estamentos militares por controlar el clima [1]. Esto es interpretado como una prueba de que dichas armas existen.
  • Oscurecimiento global: existe interés en estudiar el efecto de las estelas de condensación en el clima y el cambio climático. Debido a que las estelas dificultan la llegada de la luz del Sol, se considera que podrían tener efectos mitigadores en el calentamiento terrestre (a este efecto se le llama oscurecimiento global). Este interés demostraría que las estelas químicas forman parte de un programa de modificación del clima.
  • Patrones en el cielo: las supuestas estelas químicas crean en ocasiones patrones en el cielo (líneas paralelas, líneas que se cruzan, etc.). Esto es interpretado como prueba de que se pretende que las estelas químicas cubran una gran área.
  • Aparición de enfermedades: la supuesta aparición de nuevas enfermedades tras la aparición de las estelas químicas constituiría una prueba de que forman parte de un programa de experimentación o de exterminio de la población.
  • Detección de olores tras la aparición de las estelas químicas: indicaría la existencia de productos químicos.
  • Detección de sustancias tras la aparición de las estelas químicas: los seguidores de esta teoría señalan que se ha detectado bario, aluminio y estroncio en muestras del suelo tras aparecer estelas químicas, así como bacterias.[3]
  • Existencia de anteriores programas militares de experimentación sobre la población: lo cual constituye un antecedente del supuesto plan actual.
  • Existencia de agujeros en las nubes: en ocasiones se observa que las nubes "se deshacen" tras el paso de un avión, así como material que cae de las nubes.
  • Extraño comportamiento de los aviones involucrados:
    • Estelas químicas en forma de U: indicarían que el avión que las causó habría girado sobre sí mismo. Se considera como prueba de que se pretende "fumigar" reiteradamente una zona
    • Estelas químicas presentando líneas discontinuas: se interpreta que no pueden ser estelas de condensación, ya que no resulta creíble que zonas cercanas de la atmósfera presenten condiciones tan dispares.
    • La estela química no sale de los motores del avión: si se tiene en cuenta que las estelas de condensación salen de los motores de la aeronave, la existencia de estelas que no salgan de ellos constituye una prueba de que no son tales.

Críticas a la teoría[editar]

Las estelas de condensación podrían confundirse con cirrus.

Confusión con cirros[editar]

Algunos críticos a esta teoría afirman que gran parte de las supuestas estelas químicas son en realidad cirrus (Cirrus uncinus, cirrocúmulos y cirroestratos). Estos mismos detractores insisten en que las supuestas estelas químicas detectadas se encuentran a gran altura y no -como afirman algunos defensores de la versión de la conspiración- a baja.

Magnitud de la conspiración[editar]

Los críticos argumentan que, dada la magnitud de la supuesta operación para producir estelas químicas, sería necesaria la implicación de un gran número de individuos. Además, muchas estelas químicas provienen de aviones civiles, lo que hace aún más difícil mantener el secreto. Para contrarrestar este argumento, algunos sugieren que los productos químicos pueden ser añadidos deliberadamente al combustible sin que el piloto tenga conciencia del mismo. La Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) ha afirmado que su única unidad capaz de efectuar fumigaciones es la 910, que emplea para ello aviones C-130 Hercules.

Tiempo de persistencia[editar]

En contra de la creencia de que las estelas de condensación no puedan durar mucho tiempo está la mención en el "Atlas de Nubes" de la Organización Meteorológica Mundial del año 1975, en la que puede leerse lo siguiente de las estelas de condensación:

[...] A menudo tienen vida corta, pero en particular, cuando están presentes cirrus o cirroestratus, pueden persistir durante varias horas. Las estelas persistentes se dispersan progresivamente [...] a veces es imposible distinguir entre estelas viejas y estas nubes.
Primera descripción de estelas persistentes, en 1921.

Existencia del fenómeno antes de los años 90[editar]

La existencia de las estelas de condensación es conocida desde, al menos, 1918, fecha de la primera descripción conocida. Dicha descripción la dio el capitán Ward S. Wells durante la ofensiva de Meuse-Argonne en la Primera Guerra Mundial.

El primer informe de una estela de condensación persistente data de 1921 y apareció en el Monthly Weather Review. Además, existen abundantes fotos de la Segunda Guerra Mundial, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos tiene constancia de su presencia desde 1953 y se mencionan en el Atlas de Nubes de 1975.

Aparición y desaparición de estelas químicas[editar]

Según la NOAA el hecho de que las estelas aparezcan a veces segmentadas obedece a que el avión pasa a través de zonas de la atmósfera con diferentes humedades y temperaturas:

Ocasionalmente un avión de reacción, especialmente si está ascendiendo o descendiendo, pasará a través de una capa mucho más seca o más húmeda de la atmósfera lo que puede producir el patrón de estela rota observada, apareciendo esta de forma segmentada en vez de continua.
Estelas generadas en la Segunda Guerra Mundial.

Existencia de coloraciones[editar]

En los cirrus -especialmente en los cirroestratos- es normal que se produzcan irisaciones. De hecho, la Organización Meteorológica Mundial, en su Atlas de Nubes de 1975, ya mencionaba que las estelas de condensación eran capaces de generar irisaciones de colores excepcionales.

Tráfico aéreo[editar]

El tráfico aéreo mantiene un elevado ritmo de crecimiento. Esto explicaría por qué las estelas de condensación son cada vez más abundantes en el cielo. Para los críticos de la teoría, los dibujos que forman las estelas químicas (cruzándose, paralelas, etc.) siguen simplemente las direcciones de las rutas aéreas.

No constancia de fumigación[editar]

Los análisis presentados por los partidarios de la existencia de estelas químicas no son considerados por los críticos como una prueba suficiente.[cita requerida] Se critica que en estos estudios no se analizan las nubes, sino el suelo y que los productos encontrados en ellos son normales y no constituyen peligro para la población.

Fenómenos similares[editar]

  • Los aviones en ocasiones lanzan combustible para aligerar peso al realizar un aterrizaje de emergencia.
  • En las exhibiciones aéreas y desfiles se lanza humo coloreado con finalidad lúdica.
  • El yoduro de plata tiene un efecto de condensación, por lo que es capaz de generar nubes e incluso dar lugar a precipitaciones. Debido a esto en ocasiones ha sido esparcido de forma deliberada. Un ejemplo se dio en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, antes de los cuales se lanzó este producto y diatomita para evitar que llegasen precipitaciones que entorpeciesen los Juegos durante el transcurso de los mismos, y para purificar el contaminado aire de Pekín.
  • Los pesticidas pueden lanzarse desde el aire, método conocido como fumigación aérea.
  • Escritura de mensajes en el aire.
  • Los misiles y cohetes espaciales son capaces de generar estelas de condensación a alturas muy elevadas.
  • Dispersión deliberada de sustancias en la alta atmósfera para estudiar el comportamiento de la misma.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «Quimioestelas». 
  2. Watson, Traci (7 de marzo de 2001). «Conspiracy theories find menace in contrails». USA Today. Consultado el 1 de octubre de 2011. 
  3. «CHEMTRAILS: Is U.S. Gov't. Secretly Testing Americans 'Again'? - KSLA News 12 Shreveport, Louisiana |». Ksla.com. Archivado desde el original el 24 de noviembre de 2015. Consultado el 13 de septiembre de 2011. 

Enlaces externos[editar]