Byrsonima crassifolia

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Nance, nanche o changunga
Nanche.jpg
Taxonomía
Reino: Plantae
Subreino: Tracheobionta
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Subclase: Rosidae
Orden: Malpighiales
Familia: Malpighiaceae
Género: Byrsonima
Especie: Byrsonima crassifolia
(L.) Kunth
Sinonimia

Byrsonima biacuminata Rusby; Byrsonima coriacea (Sw.) DC.; Byrsonima cotinifolia Kunth; Byrsonima cumingiana A.Juss.; Byrsonima fagifolia Nied.; Byrsonima fendleri Turcz.; Byrsonima ferruginea Kunth; Byrsonima karwinskiana A.Juss.; Byrsonima lanceolata DC.; Byrsonima laurifolia Kunth; Byrsonima moritziana Turcz.; Byrsonima panamensis Beurl.; Byrsonima pulchra Sessé & Moc. ex DC.; Byrsonima rufescens Bertol.; Malpighia coriacea Sw.; Malpighia crassifolia L.; Malpighia mexicana A.Juss.; Malpighia moureila Aubl.; Malpighia pulchra Sessé & Moc.[1]

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Nance, congelado, sin azúcar
Valor nutricional por cada 100 g
Energía 73 kcal 306 kJ
Carbohidratos 16.97 g
 • Azúcares 8.31 g
 • Fibra alimentaria 7.5 g
Grasas 1.16 g
Proteínas 0.66 g
Tiamina (vit. B1) 0.015 mg (1%)
Riboflavina (vit. B2) 0.018 mg (1%)
Niacina (vit. B3) 0.29 mg (2%)
Ácido pantoténico (vit. B5) 0.18 mg (4%)
Vitamina B6 0.021 mg (2%)
Ácido fólico (vit. B9) 8 μg (2%)
Vitamina C 92.5 mg (154%)
Vitamina E 1.25 mg (8%)
Vitamina K 11.9 μg (11%)
Calcio 46 mg (5%)
Hierro 0.38 mg (3%)
Magnesio 20 mg (5%)
Manganeso 0.248 mg (12%)
Fósforo 10 mg (1%)
Potasio 244 mg (5%)
Sodio 3 mg (0%)
Zinc 0.09 mg (1%)
% de la cantidad diaria recomendada para adultos.
Fuente: Nance, congelado, sin azúcar en la base de datos de nutrientes de USDA.
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El nanche, nance o changunga es el fruto pulposo de la especie Byrsonima crassifolia, de color amarillo en su maduración, con fuerte aroma, un poco más pequeño que una aceituna, y con hueso duro y redondo. Es originario de las regiones tropicales de América.

Clasificación y descripción[editar]

Inflorescencia

Árbol pequeño y torcido o arbusto perennifolio, caducifolio en bosques secos, de 3 hasta 15 m de altura, con un diámetro a la altura del pecho de 30 cm. Copa amplia y abierta o irregular. Hojas alargadas, dispuestas en cruz, simples; láminas de 5 a 15 cm de largo por 2 a 7.5 de ancho, elípticas con el margen entero; verde oscuras y casi lisas en el haz y verde amarillentas grisáceas pubescentes en el envés. Tronco con  ramas ascendentes y frecuentemente ramificadas desde el suelo. Corteza. Externa escamosa desprendiéndose en pedazos rectangulares, de color gris. Interna de color crema rosado, cambiando a pardo rosado, fibrosa y  amarga. Flor(es). En racimos o panículas estrechas terminales de 5 a 15 cm de largo, pubescentes; flores actinomórficas, hermafroditas de color amarillo y se vuelven rojizas almadurar, de 1.5 cm de diámetro; cáliz verde, con 6 a 10 glándulas sésiles; pétalos 5, redondeados. Infrutescencias péndulas de 10 a 15 cm de largo, tipo drupa drupas globosas, de 1.7 a 2 cm de diámetro, amarillentas a ligeramente anaranjadas, con una abundante carne agridulce rodeando a un hueso grande y duro. Semillas blancas, rodeadas por una testa delgada morena. Una semilla por fruto. Sistema Radical profundo.[2][3]​ 

Byrsonima crassifolia se propaga por semillas o por esquejes, cultivado tradicionalmente en varios de los países tropicales de América, aunque la distribución y venta de su fruto tiende a ser restringida al mercado local. El árbol también es utilizado como planta de ornato, en países de clima cálido fuera de América Latina.

Distribución[editar]

Presenta amplia distribución en toda la zona tropical de México, desde el sur de Tamaulipas y este de San Luis Potosí hasta Yucatán y Quintana Roo en la vertiente del Golfo y de Sinaloa hasta Chiapas en la vertiente del  Pacífico[2]​ y Panamá donde comúnmente se consume en jugos, duros y "pesada de nance" crema típica de Panamá que suelen acompañar con queso blanco. Se cultiva como árbol frutal y ornamental en las mismas zonas..

También se localiza en todo Centroamérica hasta Paraguay. Es un árbol muy común en la sabana venezolana y en áreas costeras del noreste de Brasil. Se cultiva en el sur de California. México es uno de los principales productores de este fruto, específicamente en el Estado de Veracruz.[3]​ 

Ambiente[editar]

Tiene gran importancia silvícola y ecológica. La especie restaura la capacidad regenerativa del bosque ya que crece a pleno sol y produce fruto rápidamente después de haber sido plantada. Esto atrae a animales que contribuyen a la dispersión de semillas. Se encuentra  en altitudes de 50 a 1,500 m.  Especie Primaria / Secundaria muy frecuente y que componen el estrato arbóreo de pastizales o las llamadas “selvas sabaneras”.[3][2]

Habita en lugares con climas cálido, semicálido y templado. Crece y se desarrolla bien en lugares con precipitaciones de 600 a 3000 mm anuales y  con temperaturas promedio de 21 a 28 °C. No tolera las temperaturas por abajo del punto de congelación. Prospera en laderas abiertas y pedregosas del bosque tropical caducifolio, también en laderas de cerros a menudo formados por rocas metamórficas y terrenos planos. Se le encuentra en suelos bastante degradados. Puede soportar condiciones de drenaje excesivamente rápido o con drenaje deficiente que se inundan en la época húmeda, aunque no tolera las aguas estancadas. Se le observa en áreas de cultivo abandonado. Suelos: moreno rocoso, arcilloso, amarillo-arcilloso, lava volcánica, café-pedregoso, calizo profundo-rojizo.[3][2]

Crece en pastizales; vegetación secundaria derivada de bosques tropicales, en terrenos pedregosos y arenosos. Resiste la sequía y los incendios periódicos de los pastizales.

Estado de conservación[editar]

El nanche puede usarse para cercas vivas y se ha usado exitosamente para restaurar la productividad agrícola en campos en barbecho. El árbol se usa para restaurar áreas degradadas y en sistemas agroforestales, por su rápido crecimiento y sus frutos, que atraen a la fauna. En México se encuentran plantaciones mezcladas con Spondia ssp. Estudios químicos en las sabanas de Venezuela muestran que induce a la acumulación de materia orgánica del suelo. 

Consumo alimenticio[editar]

La fruta es consumible cuando está madura, presentando un sabor dulce y un color amarillo intenso, con un resabio levemente amargo. El amargor se acentúa fuertemente en las drupas inmaduras que también son comestibles.

En México, se consume y prepara de diversas maneras: crudo, salado, enchilado, almibarado, en helados, paletas congeladas, como agua fresca, nieve raspada e, incluso, curtido con aguardiente conocido como Vino o Licor de changunga o … de Nancite, según el nombre que reciba en cada país. Es uno de los frutos más populares que se fermentan para la elaboración del tepache.

En Costa Rica, se suele comer la fruta, licor aromatizado o vino de nance.

En Panamá, se comen crudos o cocidos como postre. En todo el país se prepara cocido en agua con azúcar o raspadura, con fécula de maíz, jugo del maíz nuevo o, incluso, harina; que es conocido como "Pesada de Nance", siempre acompañado de queso blanco fresco. En algunas regiones, a esta preparación se le adiciona leche. El nance también se consume en jugos y hasta helados e incluso como un dulce preparado con la fruta cocida en agua y azúcar. También su leña es muy apreciada, pues le da un delicioso aroma y sabor a las carnes asadas con está.

Propiedades[editar]

El uso medicinal que se da con mayor frecuencia a esta planta es contra la diarrea. Aunque también se indica en otros desórdenes de tipo digestivo como disentería, dolor de estómago, empacho, falta de digestión, bilis y tapado (originado por comer alimentos que los "tapa", en que se sienten muchas ganas de defecar y no se puede, y hay inflamación del estómago). En el tratamiento de estos padecimientos se emplea la corteza en cocimiento, por vía oral.

Se utiliza en problemas ginecológicos como infección de la matriz e inflamación de los ovarios, evita el aborto y facilita el parto, y se aplica en afecciones de la piel, contra la sarna, granos y clavillos. Su cocción combinada con corteza de cedro (sp. n/r) sirve para lavar las heridas.

Otros usos medicinales que se le dan son: afecciones renales, dolor de cintura, resfriado, diabetes, como tónico, para apretar encías, heridas y mordedura de víbora. Se le atribuyen propiedades antipiréticas y astringentes. Su eficacia se debe a la acción astringente del tanino que contiene.

Historia

En el siglo XVI, Francisco Hernández relata: el fruto es de naturaleza fría y húmeda, comestible y favorable a los que tienen fiebre.

Más información vuelve a aparecer hasta el siglo XX cuando Maximino Martínez la refiere como: acaricida, antiblenorrágico, antidiarréico, antitumoral, aperitivo, astringente, atonía intestinal, catártica, eupéptico, galactógeno, para las metrorragias y tónico.[4]

Nombre común[editar]

Castellano: nanci, nance, indano, nanche, nance blanco, nancite, nancito, chaparro, chaparro de chinche, chaparro de sabana, chaparro peralejo, chaparro manteco, manteco, manteco sabanero, manero, crabo, marushi, maricas, maricao cimarrón, cimarrón, peralejo, peralejo blanco, peralija, changunga, tapal, yoco.

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  1. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Trop
  2. a b c d Vázquez-Yanes, C., A. I. Batis Muñoz, M. I. Alcocer Silva, M. Gual Díaz y C. Sánchez Dirzo. 1999.Árboles y arbustos potencialmente valiosos para la restauración ecológica y la reforestación. Reporte técnico del proyecto J084. CONABIO - Instituto de Ecología, UNAM.
  3. a b c d Cordero J. y D.H. Boshier. 2003. Árboles de Centroamérica un Manual para extensionistas. Oxford Forestry Institute (OFI). Centro Agronómico, Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE). P. 1079.
  4. En Medicina tradicional mexicana

Bibliografía[editar]

  1. Anderson, W. R. 2007. Malpighiaceae. In: Manual de Plantas de Costa Rica. Vol. 6. B.E. Hammel, M.H. Grayum, C. Herrera & N. Zamora (eds.). Monogr. Syst. Bot. Missouri Bot. Gard. 111: 253–312.
  2. Anonymous 1986. List-Based Rec., Soil Conserv. Serv., U.S.D.A.
  3. Balick, M. J., M. H. Nee & D. E. Atha 2000. Checklist of the vascular plants of Belize. Mem. New York Bot. Gard. 85: i–ix, 1-246.
  4. Brako, L. & J. L. Zarucchi 1993. Catalogue of the Flowering Plants and Gymnosperms of Peru. Monogr. Syst. Bot. Missouri Bot. Gard. 45: i–xl, 1–1286.
  5. Breedlove, D. E. 1986. Flora de Chiapas. Listados Floríst. México 4: i–v, 1–246.
  6. CONABIO, 2009. Catálogo taxonómico de especies de México. Cap. nat. México 1.
  7. Correa A., M. D., C. Galdames & M. S. de Stapf 2004. Catálogo de las Plantas Vasculares de Panamá. Cat. Pl. Vasc. Panamá 1.
  8. Cowan, C. P. 1983. Flora de Tabasco. Listados Floríst. México 1: 1–123.
  9. Foster, R. C. 1958. A catalogue of the ferns and flowering plants of Bolivia. Contr. Gray Herb. 184: 1–223.
  10. Funk, V., T. Hollowell, P. Berry, C. Kelloff, and S.N. Alexander 2007. Checklist of the Plants of the Guiana Shield (Venezuela: Amazonas, Bolivar, Delta Amacuro; Guyana, Surinam, French Guiana). Contr. U.S. Natl. Herb. 55: 1–584.
  11. Hokche, O., P.E. Berry & O. Huber 2008. Nuev. Cat. Fl. Vas. Venezuela 1–860.
  12. Killeen, T. J. & T. S. Schulenberg 1998. A biological assessment of Parque Nacional Noel Kempff Mercado, Bolivia. RAP Working Papers 10: 1–372.
  13. Killeen, T. J., E. García Estigarribia & S. G. Beck (eds.) 1993. Guia Arb. Bolivia 1–958.
  14. Linares, J. L. 2003 [2005]. Listado comentado de los árboles nativos y cultivados en la república de El Salvador. Ceiba 44(2): 105–268.
  15. Macbride, J. F. 1950. Malpighiaceae, Flora of Peru. Field Mus. Nat. Hist., Bot. Ser. 13(3/3): 781–871.
  16. Martínez, E., M. Sousa S. & C. H. Ramos Álvarez 2001. Región de Calakmul, Campeche. Listados Floríst. México 22: 1–55.
  17. Molina R., A. 1975. Enumeración de las plantas de Honduras. Ceiba 19(1): 1–118.
  18. Nelson, C. 1978. Contribuciones a la Flora de la Mosquitia, Honduras. Ceiba 22(1): 41–64.
  19. Peréz, A., M. S. S., A. M. Hanan, F. Chiang & P. Tenorio 2005. Vegetación terrestre. Biodiver. Tabasco 65–110.
  20. e Reyes-García, A. & M. Sousa S. 1997. Depresión central de Chiapas. La Selva baja caducifolia. Listados Floríst. México 17: 1–41.
  21. Rusby, H. H. 1893. On the collections of Mr. Miguel Bang in Bolivia. Mem. Torrey Bot. Club 3(3): 1–67.
  22. Sousa S., M. & E. F. Cabrera C. 1983. Flora de Quintana Roo. Listados Floríst. México 2: 1–100.
  23. Standley, P. C. & J. A. Steyermark 1946. Malpighiaceae. In Standley, P.C. & Steyermark, J.A. (Eds), Flora of Guatemala - Part V. Fieldiana, Bot. 24(5): 468–500.
  24. Stevens, W. D., C. Ulloa U., A. Pool & O. M. Montiel 2001. Flora de Nicaragua. Monogr. Syst. Bot. Missouri Bot. Gard. 85: i–xlii, 1–2666.
  25. Zuloaga, F. O., O. Morrone, M. J. Belgrano, C. Marticorena & E. Marchesi (eds.) 2008. Catálogo de las Plantas Vasculares del Cono Sur (Argentina, Sur de Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay). Monogr. Syst. Bot. Missouri Bot. Gard. 107(1): i–xcvi, 1–983; 107(2): i–xx, 985–2286; 107(3): i–xxi, 2287–3348.
  26. Magic and medicine of plants 1986 The Reader's Digest Association, Inc. Pleasantville, N.Y. Estados Unidos.