Cerámica sevillana

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Monasterio de Santa María de las Cuevas. Pueden verse las chimeneas de los hornos de loza de la Cartuja de Sevilla.

La cerámica sevillana tuvo una influencia importante en el siglo XVI en las relaciones comerciales de Sevilla con las Indias Occidentales y con el resto de Europa, especialmente con Italia, habiéndose establecido en sevilla oficinas de la banca genovesa. Las inmensas riquezas que llegaban del comercio de ultramar atrajeron a comerciantes flamencos, alemanes, genoveses, venecianos, etc., aumentando la demanda de obras de arte y elementos decorativos, incluyendo la cerámica de alta calidad.

Productos[editar]

Mosaico de cerámica sevillana en Plaza del Atozano.
Detalle de los azulejos del Sala Gótica, en los Reales Alcázares de Sevilla, elaborados por Cristóbal de Augusta.

La producción de cerámica sevilla ha sido muy variada, basada en productos destinados al revestimiento ornamental, como el azulejo, la baldosa, el tocho o eminentemente funcionales como macetas, cuencos, búcaros, cántaros, etc y ha tenido una larga tradición histórica. El centro de producción de cerámica más importante que ha tenido Sevilla ha estado ubicado desde los tiempos romanos en el barrio de Triana, consolidándose durante el periodo musulmán. A comienzos del Renacimiento hubo varios alfareros extranjeros que enseñaron el arte cerámico a los olleros trianeros, siendo uno de los más relevantes el artista italiano Niculoso Pisano,[1]​ quien a principios del siglo XVI, introdujo en la cerámica sevillana el estilo renacentista y el azulejo plano pintado, sus obras más destacadas fueron el altar de la Visitación en los Reales Alcázares y el revestimiento cerámico exterior del monasterio de Santa Paula. Esta nueva modalidad, que convivió durante un tiempo con las técnicas de la cuerda seca y la de arista, fue consolidada por Cristóbal de Augusta, del que sobresalen la azulejería del palacio gótico en el Alcázar sevillano.

La Cartuja[editar]

A principios del siglo XIX, el comerciante inglés William Pickman abrió en Sevilla y Cádiz establecimientos para la importación de vajillas inglesas estampadas. Le sucedió su hermano Charles Pickman, quien en 1838 inició la fabricación de las mismas piezas en Sevilla ocupando la Cartuja de Sevilla, llegando a producir piezas distinguidas para la aristocracia y la burguesía. Las piezas estampadas de estilo inglés reproducía grabados de cobre con diseños que reflejaban el gusto por la naturaleza y las ruinas, mostrando motivos como jardines, bosques o palacios; temas orientales, con pagodas y lagos; o el deporte, con escenas de caza e hípica. Pickman recibió febrero de 1873 el título de Marqués de Pickman.

Azulejo sevillano. Colección de Miguel Ángel Carranza.

Referencias[editar]

  1. Biografía de Niculoso Pisano biografíasyvidas.com [12-10-2008]

Enlaces externos[editar]