Catedral basílica de Nuestra Señora de la Asunción de Popayán

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Catedral Basílica Metropolitana de Nuestra Señora de la Asunción de Popayán
Catedral de Popayán-Fachada.jpg
Catedral de Popayán
Tipo Catedral Metropolitana, Basílica menor
Advocación Nuestra Señora de la Asunción de Popayán
Patrono Nuestra Señora de la Asunción de Popayán
Ubicación Popayán, Flag of Colombia.svg Colombia
Coordenadas 2°26′29″N 76°36′23″O / 2.44141667, -76.60648611Coordenadas: 2°26′29″N 76°36′23″O / 2.44141667, -76.60648611
Uso
Culto Iglesia católica
Diócesis Arquidiócesis de Popayán
Orden Catedral Basílica Metropolitana
Sacerdote Excelentísimo Monseñor Iván Antonio Marín López
Arquitectura
Construcción 1538 – 1540 - 1856 - 1906
Arquitecto Fray Serafín Barbetti
Estilo arquitectónico Neoclásico
http://arquidiocesisdepopayan.org/inicio.shtml
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La Catedral Basílica Metropolitana de Nuestra Señora de la Asunción es una iglesia catedralicia de culto católico dedicada a la Virgen María bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción de Popayán. El edificio se encuentra ubicado al occidente en el costado sur del Parque Caldas, en pleno centro histórico de la ciudad colombiana de Popayán (Cauca). Es Catedral Metropolitana y también Basílica menor. Principal templo de la Arquidiócesis de Popayán, sede del arzobispo, así como del Capítulo Metropolitano.

Historia[editar]

Una vez fundada la ciudad de Popayán en 1537, tuvo una sola iglesia pajiza que estuvo localizada en el lugar en donde se realizaron las primeras construcciones de la ciudad, en lo que hoy son los barrios del Altozano, la Pamba y Tulcán, al pie del cerro de la Eme, que es en donde se han hallado los cimientos de edificios más antiguos y también por las costumbre de los conquistadores de asentase en donde se ubicaban las chozas de los indígenas, quienes eran desalojados. El poblado fundado por los españoles creció hacia el sur y hacia el occidente del cerro. Con el conquistador Sebastián de Belalcázar vino el capellán de sus tropas, un religioso mercedario, Fray Bernabé Hernando de Granada, quien ofició la primera misa en Popayán, hasta cuando fue nombrado el primer cura de la ciudad García Sánchez, mientras Bernabé siguió con el conquistador buscando El Dorado.

En 1546, fue establecida la Diócesis de Popayán por el Papa Pablo III, en la Bula "Super especula Militantis ecclesiae” del 1 de septiembre de ese mismo año. Fue nombrado como primer Obispo Juan del Valle, natural de Segovia (España), quien ejecutó la Bula Pontificia el 8 de septiembre de 1547 en Aranda de Duero (España), e hizo su ingreso a la Diócesis en enero de 1548.

En 1557, el obispo Juan del Valle solicitó a la Corte de España el permiso de edificar una iglesia “capaz y decente”. Y en 1558, hizo la erección material de la primera catedral con los clérigos Francisco Jiménez de Rojas como Deán, Francisco Rojas Granadino como arcedeán y Francisco de Cuellar como chantre. Como se carecía de fondos y materiales, como teja, la primera catedral fue de techo pajizo y muy posiblemente estuvo localizada en el lugar o cerca a donde posteriormente se construyó la Ermita, pues para ese momento ya la ciudad se había extendido hacia el sur.

En 1575 se trató de construir otro templo pues el anterior se había deteriorado mucho por las lluvias y la débil edificación. En 1576, de acuerdo con el repartimiento establecido en Cali y que consta en documento en letra cortesana, a la Catedral de Popayán le fijaron quinientos pesos de buen oro de veinte quilates para comenzar una nueva edificación.

El 17 de diciembre de 1594 se dio inicio a la segunda catedral, en el hoy Parque de Caldas. Dicho segundo templo catedralicio fue de teja y ladrillo. El lugar fue elegido por el Dominico y obispo de Popayán, fray Diego Domingo de Ulloa junto con el capítulo, las autoridades civiles y los habitantes.[1]​ El prelado colocó la primera piedra y una lámina de plata con inscripciones en latín, en memoria de dicho acto. Para esta segunda catedral el Rey proporcionó dieciocho mil pesos y los feligreses de la diócesis recaudaron treinta mil. En 1602 todavía no se había finalizado la edificación y en 1682 se levantó la torre de la catedral costeada por el obispo Bernardo de Quiroz.

A la izq. actual catedral y a la derecha "Torre del Reloj", la cual fue parte de la segunda catedral.

El terremoto del 2 de febrero de 1736 destruyó todos los templos de la ciudad, dejando en pie solamente a la Ermita. La segunda catedral sufrió mucho deterioró. En 1760, los padres Gandolfi, venido de Quito y Simón Shenherr, lego Jesuita alemán trataron de arreglarla y proporcionarle mayor solidez, levantando las capillas laterales y el pretil. Este segundo templo catedralicio tenía la puerta principal mirando al occidente (hoy carrera 7ª): al costado sur se encontraba la capilla del Sagrario; pegada a ésta estaba una casita alta de ladrillo y teja para residencia de los coadjutores y pegada a ésta se hallaba la casa Episcopal. La torre, en la que se utilizaron noventa y seis mil ladrillos, contaba con tres cuerpos, coronada por una cúpula sobre dos cuerpos de orden toscano. El sismo de 1736 destruyó la cúpula y desde en aquel momento se redujo a dos cuerpos, como está hoy.

La segunda catedral contaba con el bautisterio debajo de la torre. La capilla de las ánimas y el panteón de la familia García de Lemos al costado norte. Con la capilla de la Virgen de la Asunción se hallaba el panteón de la familia Velasco. Al lado de la casa Episcopal se encontraba la capilla de Santa Bárbara patrona de este obispado y al frente la capilla de San Pedro. Todas estas capillas se levantaron después del terremoto del 1736, para darle solidez y apoyo al templo.

Después de las reparaciones realizadas en 1772 la iglesia se encontraba en regular estado, tenía grietas y goteras, y finalmente resolvieron demolerla, funcionando como templo catedralicio la Ermita por un tiempo, y luego la iglesia de la Compañía. Desde 1785, la segunda catedral estaba reducida a escombros. Duro ciento noventa años desde 1594 hasta 1784.

La tercera se la encargó el Papa al obispo Ángel Velarde y Bustamante en 1788; quien solicitó a España mapas y planos a un valor de mil pesos. La Academia de San Fernando fue quien remitió los planos y el valor de la obra se calculó en quinientos mil pesos. Se presentaron problemas por el valor y por el tiempo que tomaría la construcción. Se solicitó al deán, el arquitecto Marcelino Arroyo, para que proyectara la obra a diez años; planeó la edificación en forma de cruz griega, desmontando el antiguo plano. Esta iglesia situaba el altar mayor y la puerta principal frente a la plaza mayor. Se excavaron los fosos para las cuatros columnas que debían soportar el cimborrio o media naranja. Los cimientos fueron hechos en grandes piedras de cantera, labradas y unidas con cal.

El 30 de mayo de 1819 el obispo Padilla puso la primera piedra y se enterró la placa correspondiente. La obra se detuvo a causa de la batalla de Boyacá y porque las rentas de la iglesia disminuyeron, estando la construcción interrumpida desde 1819 hasta 1856, año en que el obispo Pedro Antonio Torres, a base de limosnas y con la gran colaboración de José María Mosquera y Mosquera, reiniciaron la obra. Como puede verse, prácticamente no hubo tercera catedral sino simplemente proyectos.

El Obispo Torres tuvo la idea de encargar al ebanista Rafael Paredes, una maqueta en madera de la forma como quedaría el templo, solo faltándole el coro capitular, el altar mayor, con el sagrario y el púlpito. La maqueta valió 70 pesos sencillos. Arreglado el terreno, extraídas las placas con el tesoro enterrado en 1819 por el obispo Padilla, el 6 de agosto de 1856 se marcó el lote; el alarife Baltasar Paredes Cuellar nivelo los cimientos que ya existían y el 15 de agosto de 1856 colocaron la primera piedra, bajo una improvisada tolda.

La guerra civil de 1860 paralizó la obra indefinidamente. Así que ni el obispo Caicedo y Martínez Cuero ni el señor Bermúdez pudieron comenzar de nuevo con la construcción. Fue el obispo Ortiz quien decidió reiniciar de nuevo la obra, en época de más bonanza. El proyecto de José María Mosquera fue sustancialmente reformado por el arquitecto italiano Fray Serafín Barbetti, que había pertenecido aquí a la comunidad franciscana.

Durante el obispado de Manuel José de Caicedo, se encargó de la dirección técnica de los trabajos el arquitecto Adolfo Dueñas Lenis quien construyó la cúpula (además, también reconstruyó la iglesia de Belén después del terremoto de 1885 y decoró la iglesia de San Francisco en 1902); diseñó y levantó la arcada y la puerta de hierro del hoy Hotel Monasterio y muchas otras obras. Dueñas trabajó durante varios años en la obra hasta entregarla finalizada el 12 de junio de 1906, bajó el gobierno episcopal de monseñor Manuel José Caicedo.

Interior de la cúpula de la catedral, reconstruida después del sismo de 1983.

La catedral fue, al igual que todos los templos de Popayán, despojada de su inmensa riqueza artística por Antonio Nariño. El 12 de diciembre de 1909 se estrenó un órgano enviado desde París, y hasta ese entonces, uno de los mejores traídos a Suramérica. En 1953, la catedral fue completamente remodelada, y el 25 de abril de ese mismo año, el papa Pío XII le concede al templo el título litúrgico de Basílica Menor.[2]​ Además, el sector histórico de Popayán (incluyendo la catedral), fue declarado Monumento Nacional de Colombia por la Ley 163 del 30 de diciembre de 1959.[3]​ La catedral, arquitectónicamente careció de retablos barrocos, por lo cual en 1978, el obispo Samuel Silverio Buitrago emprendió varias obras de embellecimiento, que mejoraron muchísimo su aspecto interior, además se restauró el órgano dándolo nuevamente al servicio de los eventos religiosos.

El 31 de marzo de 1983, a las 8:15 a.m., Popayán sufrió un sismo de magnitud 5.5 en la escala de Richter. La ciudad de arquitectura colonial, con edificaciones antiguas que carecían de refuerzos estructurales, fueron los más afectados. La catedral fue el templo que más sufrió por el sismo, la cúpula se desplomó, al igual que la mayoría de los techos, conservándose parte de la arquería. El terremoto sucedió cuando se estaban celebrando los oficios religiosos del Jueves Santo, como consecuencia, el 25% de todas las muertes causadas en la ciudad por el sismo acontecieron allí.[4]​ Fue un hecho muy lamentable. Temporalmente, el templo de La Milagrosa fue sede catedralicia, mientras se realizaban los trabajos de reconstrucción de la basílica. Gracias al impulso del Arzobispo de Popayán, Samuel Silverio Buitrago Trujillo, se recuperó la cúpula y se restauró el templo.[5]​ El papa Juan Pablo II visitó la catedral en 1986.

Referencias[editar]

  1. Fray Domingo de Ulloa, religioso dominico, oriundo de la ciudad de Toro en España, hijo legítimo de Rodrigo de Ulloa, descendiente de la casa del Marqués de la Mota y hermano del primero; tomó el hábito de Nuestra Señora de la Peña de Francia, que está en los confines del Obispado de Salamanca; fue colegial de San Gregorio de Valladolid y su Rector, y prior en el convento de San Pablo de la misma ciudad y antes lector en el de Toro, Vicario General de la Provincia de Castilla, y fue presentado para Obispo de Nicaragua en 10 de octubre de 1584, y promovido a Popayán en 21 de febrero de 1591, y para Michoacán en 11 de agosto de 1596; y habiendo dirigido ésta cuatro años, falleció en México y y sus restos yacen en el convento de su orden.
  2. Giga-Catholic Information. «Basílicas - Colombia» (en inglés). Consultado el 26 de abril de 2009. «Lista de las Basílicas de Colombia». 
  3. Congreso de la República de Colombia. «Ley 163 de 1959». Alcaldía de Bogotá. Consultado el 26 de abril de 2009. 
  4. Gueri, Dr. Miguel, Asesor Subregional de la OPS/OMS. «Colombia: el terremoto en Popayán». Consultado el 28 de abril de 2009. «Reseña del terremoto de Popayán». 
  5. Cosme Hurtado, Andrés Felipe. «Catedral Metropolitana de Popayán, Basílica Menor de Nuestra Señora de la Asunción». Consultado el 30 de abril de 2009. «Reseña de la Catedral de Popayán». 

Véase también[editar]