Casino de la Arrabassada

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Una imagen anterior al 1912.

El Casino de la Rabassada, llamado en ocasiones, con menos propiedad, Casino de l'Arrabassada, fue un hotel y casino situado en la carretera de la Rabassada en el término de San Cugat del Vallés, Barcelona. Actualmente está en ruinas y sólo quedan algunos restos dispersados aleatoriamente por el terreno. Si bien en su tiempo fue uno de los edificios más emblemáticos de la Barcelona de principios del siglo XX, hoy es un lugar lleno de ruinas y de misterio.

El Casino se encuentra enclavado en una finca de diez hectáreas, cuyos propietarios mantienen como reserva forestal.

Hotel y el casino[editar]

Restos del mirador del casino.

En 1899 se construyó el Gran Hotel de la Rabassada, decorado por el taller del pintor francés Edmon Lechavallier Chevignard, que se amplió en 1911 con la construcción de un casino, proyectado por el arquitecto Andreu Audet i Puig, y una zona de atracciones.

Fue una obra faraónica que contó con un presupuesto de 2,5 millones de pesetas, insólito en la época. Más de 300 invitados asistieron a su inauguración el 15 de julio de 1911, diez años después de que se hubiera inaugurado el Tibidabo.

Este majestuoso casino fue el símbolo del lujo de una ciudad en plena expansión económica. No le faltaba de nada y hasta tenía su propio parque de atracciones, restaurante con amplios comedores y chefs venidos de París, orquesta, hotel con habitaciones de lujo, salones recreativos, oratorio público, y grandiosos jardines con vegetación exótica procedente de diversos lugares del planeta.

Interior del casino.

Los folletos de la época hacían la siguiente propaganda:

Establecimiento de primer orden, a 400 metros sobre el nivel del mar y rodeado de frondosos bosques. La situación topográfica, desde el punto de vista pintoresco y sano, no tiene rival en Europa. Hospedaje desde 8 pesetas sin desayuno. Restaurante a la carta y cubiertos desde 5 pesetas.

El Casino consiguió un gran renombre como centro de juego de la ruleta, donde se perdieron grandes fortunas.

Parque de atracciones[editar]

La zona de atracciones estaba inspirada en otros parques de Londres, Nueva York o París, como lo demuestra el nombre que recibían algunas de sus atracciones: Scenic Railway, Cake Walk Building, Palais du Rire, Feu de Boules, etc.

La montaña rusa discurría, en gran parte del trayecto, por largos túneles subterráneos, algunos de los cuales aún se conservan bastante bien, en concreto, tres. Dos tienen cuatro metros de ancho por cinco de altura y conservan la salida. El tercero, en cambio, fue tapiado y no tiene salida posible.

A lo largo del tiempo se usaron para hacer pasar las vagonetas y guardarlas y más tarde como bodegas y almacenes. A poco más de cincuenta metros de estos túneles, y en dirección hacia Barcelona, se encuentra un lago que supuestamente se situaba bajo la montaña rusa.

Legado ecológico[editar]

En el período 1900-1920, la urbanización y construcción del Casino de la Rabassada y otros lugares emblemáticos de la Sierra, favoreció su ajardinamiento, con la introducción de especies exóticas, como el plátano de sombra, el castaño de Indias, el cedro del Atlas, el cedro de la India, la palmera excelsa o el azahar de la China.

Declive[editar]

Detalle de una escultura representando un joker.

Su declive comenzó a perfilarse en 1912 cuando el gobernador prohibió el juego, lo que provocó la quiebra de la sociedad al cabo de un año. El complejo siguió funcionando como hotel, restaurante y parque de atracciones. Cogió un cierto impulso con motivo de la Exposición Internacional de 1929, pero el general Primo de Rivera volvió a prohibir el juego ese mismo año, lo que provocó el cierre progresivo de todas las actividades hasta que en 1930 se clausuraba definitivamente el restaurante.

Entonces el edificio se fue deteriorando y durante la guerra civil española se utilizó primero, como refugio contra los bombardeos y después como cuartel. Las instalaciones se derribaron en el año 1940 y hoy sólo quedan en pie restos de paredes y columnas, algunas habitaciones medio destruidas, esculturas escondidas entre la vegetación, entradas y túneles, fosas cerradas con hierro forjado, arcos, fuentes, fragmentos enteros de escalinatas y otros pequeños rincones.

Protección legal[editar]

Los restos del Casino de la Rabassada tienen la consideración legal de elemento del patrimonio histórico-artístico catalán, según lo establecido en el apartado 17 del segundo anexo del Plan Especial para la Protección del Parque Natural de Collserola (PEPCO), página 233, por lo que vienen protegidos contra su expolio, menoscabo o alteración, por los artículos 321, 323, 324 y 338 del código penal. 

Actuales propietarios[editar]

Recientemente, la propiedad de la finca y del Casino ha pasado, por sucesión, a dos familias catalanas, residentes en Barcelona, con quienes es posible contactar por medio de la administración del Parque Natural de Collserola.

Actividades[editar]

Las actividades colectivas de carácter deportivo, recreativo, pedagógico o cultural, así como las filmaciones y otras actividades que utilicen el Casino de la Rabassada como entorno, precisan autorización expresa del Ente Gestor del Parque y de los propietarios (Ordenanzas del Parque de Collserola, artículos 19 y 27).

Acampar en el Casino está prohibido (Ordenanzas del Parque de Collserola, artículo 20).

Transporte[editar]

Los jugadores llegaban en funicular o con los automóviles de la misma sociedad del hotel que salían del centro de Barcelona. El 19 de julio de 1911 se inauguró la línea de tranvía de la Arrabassada respondiendo a la necesidad de crear una comunicación fácil entre la ciudad y el casino y parque de atracciones. La línea fue estrechamente ligada a las vicisitudes del casino y pasó por momentos muy lánguidos y por varias suspensiones del servicio, dado el objetivo para el que servía. Para la inauguración se alquilaron 4 tranvías de Marsella que tuvieron que retornarse unos años más tarde, ya que eran poco aptos para el servicio que tenían que hacer. Se instauró de nuevo el servicio en régimen de alquiler para la compañía Las Tramways de Barcelone que asignó coches de la serie 200 y la línea salía de la plaza de Cataluña.

La línea estuvo en servicio hasta finales del año 1938 cuando fue utilizada por los barceloneses que huían de los bombardeos y por el personal del cuartel en que se había reconvertido el casino. El material y las instalaciones permanecieron inactivos e intactos hasta 1956, cuando se decidió su supresión definitiva.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Coordenadas: 41°25′41″N 2°7′16″E / 41.42806, 2.12111