Cartucho (armas de fuego)

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De izquierda a derecha: cartuchos de los calibres 7,62 mm, 5,56 mm y 9 mm.

Un cartucho[1][2]​ es un conjunto formado por un recipiente metálico, de papel o plástico llamado vaina o casquillo, la bala, la pólvora y el fulminante.[3]​ Esto último en cuanto a los cartuchos metálicos. Los cartuchos semimetálicos (de escopeta), cuando cargan perdigones o postas, alojan un taco entre la pólvora y las municiones.

Los cartuchos se pueden clasificar por el tipo de sus cebadores: una pequeña carga de impacto o mezcla química sensible a la electricidad que se encuentra: en el centro de la cabeza del caso (fuego central); dentro del percutor (percusión anular); dentro de las paredes en el pliegue de la base de la caja que tiene forma de copa, ahora obsoleta; en una proyección lateral que tiene forma de alfiler, ahora obsoleto; o un labio, ahora obsoleto; o en una pequeña protuberancia en forma de pezón en la base de la caja (cartucho de pezón, ahora obsoleto). Solo el fuego central y el fuego anular sobrevivieron al uso generalizado en la actualidad.

Los productores militares y comerciales continúan persiguiendo el objetivo de municiones sin vaina. Algunas municiones de artillería utilizan el mismo concepto de cartucho que se encuentra en las armas pequeñas. En otros casos, el proyectil de artillería está separado de la carga propulsora.

Un cartucho sin proyectil se llama blanco; uno que es completamente inerte (no contiene cebador activo ni propulsor) se llama ficticio; uno que no se encendió y disparó el proyectil se llama fracaso; y uno que se encendió pero no pudo empujar suficientemente el proyectil fuera del cañón se llama squib.

Origen[editar]

El origen del cartucho se sitúa en torno al siglo XVI; consistía en un envoltorio de papel que contenía la pólvora y la bala. En la obra de Bernardino de Mendoza Teoría y práctica de la guerra, escribía que "... los artilleros hacen cachuchos (sic) o sacos para cargar más fácilmente y apresurar las rociadas...".

En un principio el cartucho era de papel, conteniendo el proyectil y la pólvora; el soldado debía romper, generalmente con la boca, el extremo de papel del cartucho, verter la pólvora en la cazoleta y en el interior del cañón, y a continuación introducir el proyectil envuelto en el papel y atacarlo con la baqueta.

En 1800, Edward Charles Howard descubre las pólvoras fulminantes, y en 1807 el sacerdote escocés Alexander John Forsyth inventa la llave de percusión dándole un uso a las pólvoras fulminantes en forma de cápsula fulminante.

Diagramas de los cartuchos Dreyse y Chassepot.

En 1836 Johann Nikolaus Dreyse inventa un nuevo cartucho y fusil, el fusil Dreyse. Este fusil monotiro y de cerrojo usaba un cartucho de papel que se quemaba en el disparo y que contenía todos los elementos necesarios para el disparo, pero con la peculiaridad de que la cápsula fulminante iba colocada detrás del proyectil y a continuación la pólvora. El fusil Dreyse fue usado por Prusia.

Diagrama del cartucho Lefaucheux.

En 1836 Casimir Lefaucheux inventa el cartucho Lefaucheux. El cartucho tenía el fulminante en el interior, teniendo una espiga vertical en donde golpeaba el martillo del arma. En un principio los cartuchos fueron de cartón. Al no ser un cartucho combustible permitía un mejor sellado de la recámara y aprovechamiento de los gases; a partir de 1848 se fabricó totalmente metálico.

En 1845 aparecen los cartuchos Flobert, desarrollados por Nicolas Flobert, con vaina totalmente metálica y de potencia escasa. Se alargó una cápsula fulminante y se le colocó un proyectil de pequeño calibre, siendo la base de los cartuchos de percusión anular. El proyectil era esférico.

Sección de la bala Minié.

A partir de 1848 comienza el desarrollo de la bala Minié, de avancarga, hueca en su base y que permitía una perfecta adaptación al ánima del cañón: la presión de los gases, al quemarse la pólvora, hace que la base se expanda contra las estrías del cañón. Permitía un fácil atacado, al ser más pequeña que el calibre del arma.

De izquierda a derecha: Cartucho Flobert, .22 Corto y .22 LR.

En 1857, la compañía Smith and Wesson desarrolla el cartucho .22 Corto, para su revólver Smith & Wesson Modelo 1. Básicamente el .22 Corto era un cartucho Flobert al que habían añadido pólvora y colocado un proyectil cilíndrico ojival.

De izquierda a derecha: cartucho Dreyse 15,43 mm, cartucho Chassepot 11 mm y cartucho .56-56 Spencer.

En 1866 Francia adopta el fusil fusil Chassepot, de cerrojo y monotiro, con cartucho de papel, pero con la cápsula fulminante en el culote del cartucho.

Conforme aumentaba la potencia de los cartuchos de percusión anular se aumentaba el grosor de la vaina, por lo que en un momento dado la aguja percutora no tenía suficiente potencia para conseguir la ignición del fulminante. En Estados Unidos el coronel Hiram Berdan y en Gran Bretaña el coronel Edward Mounier Boxer, casi simultáneamente, desarrollan una cápsula fulminante que se colocaba en un orificio practicado en el centro del culote de la vaina.

Paul Marie Eugène Vieille, en 1884, inventa la pólvora sin humo, diseñando en 1886 Nicolas Lebel el 8 mm Lebel, primer cartucho en utilizar la pólvora sin humo.

Generalidades[editar]

Un cartucho consta de las siguientes partes: 1. bala, 2. vaina o casquillo, 3. carga propulsora, 4. culote, 5. cápsula fulminante.

Es del tamaño apropiado para ajustarse a la recámara de un arma de fuego. Una pequeña carga de un elemento químico sensible a los impactos que se puede encontrar en el centro o en el borde del culote del cartucho, con objeto transmitir una energía de activación suficiente a la pólvora y producir su ignición.

Un cartucho sin bala es un cartucho de fogueo.

Podemos definir el cartucho como el cuerpo compacto y unitario que reúne todos los elementos necesarios para producir un disparo en un arma de fuego.

Se entiende por cartuchería todo tipo de cartuchos dotados de vaina con pistón y cargados con pólvora, lleven o no proyectiles incorporados.

Componentes[editar]

En el cartucho metálico su casquillo está elaborado completamente de metal y es de utilización generalizada en las armas de ánima estriada.

Algunos cartuchos tienen vaina plástica con una cápsula fulminante metálica, o tienen un culote metálico.

El cartucho para arma de defensa consiste en un tubo hueco (vaina o casquillo), generalmente de metal, con una carga de proyección en su interior; en su parte abierta se introduce a presión un proyectil u ojiva (bala), y en su base (culote) se encuentra el elemento de iniciación (pistón o fulminante).

Las vainas del revólver y las de la pistola se diferencian en que las del revólver hacen tope en el tambor con la pestaña del culote, que sobresale un par de milímetros en toda su circunferencia, y las vainas de pistola son rectas y tienen próximo al culote un surco que se denomina ranura de extracción. Otras como las de calibre 5,5 mm (.22) son de percusión anular, por lo que no tienen pistón, solo fulminante que inicia la deflagración de la pólvora.

En definitiva, los componentes de un cartucho son: vaina, carga de proyección, cápsula fulminante y proyectil.

Tipos[editar]

Diferentes tipos de cartuchos expuestos en Tarija.

Hay que distinguir dos tipos principales de cartuchos:

Cartuchos semimetálicos o de escopeta

Son aquellos que están diseñados para usarse en un arma de ánima lisa. Dentro de estos se localizan cuatro importantes componentes. El pistón, la pólvora, el taco y la munición –perdigones, postas o bala–. Los principales calibres son 12, 16 y 20.

Cartuchos metálicos

Son aquellos que están enteramente fabricados en metal. Se caracterizan, a diferencia de los anteriores, en que estos solo tienen un proyectil que propulsan a gran velocidad, llegando a más de 2000 m/s. Debido a sus múltiples usos, hay infinidad de cartuchos que montan balas de distinto calibre, desde el pequeño .22 Long Rifle de 5,5 mm hasta los potentes 12,7 x 99 OTAN, .500 Nitro Express o .500 S&W Magnum de 12,7 mm, pasando por los famosos .223 Remington de 5,56 mm y .30-06 Springfield o .300 Winchester Magnum de 7,62 mm.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «Glossary – SAAMI». Sporting Arms and Ammunition Manufacturers' Institute. Archivado desde el original el 4 August 2020. Consultado el 2 April 2021. «CARTRIDGE: A single round of ammunition consisting of the case, primer and propellant with or without one or more projectiles. Also applies to a shotshell. » 
  2. «DEFINITIONS OF C.I.P. TERMS». Commission internationale permanente pour l'épreuve des armes à feu portatives. 2001. Consultado el 2 April 2021. «Cartridge – Cartouche: A means to fire a propellant charge by means of a percussion device, with or without a projectile, all contained in a case. » 
  3. Sparano, Vin T. (2000). «Cartridges». The Complete Outdoors Encyclopedia. Macmillan. p. 37. ISBN 978-0-312-26722-3. 

Enlaces externos[editar]