Carlos Félix Escayola Medina

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Carlos Escayola
CARLOS FELIX ESCAYOLA MEDINA.JPG
Carlos Félix Escayola Medina[1]
Información personal
Nombre de nacimiento Carlos Félix Escayola Medina
Nacimiento 23 de octubre de 1845
Montevideo Bandera de Uruguay Uruguay[2]
Fallecimiento 27 de abril de 1915
(69 años)
Montevideo Bandera de Uruguay Uruguay[3]
Nacionalidad uruguayo
Familia
Cónyuge Clara Hipólita Oliva Sghirla;
Blanca Lázara Oliva Sghirla;
María Lelia Oliva Sghirla
Información profesional
Ocupación militar, político, fundador del periódico El Heraldo y del teatro Escayola de Tacuarembó
Conocido por ser el supuesto padre de Carlos Gardel según la tesis uruguayista
[editar datos en Wikidata]

Carlos Félix Escayola Medina (Montevideo, 23 de octubre de 1845 – Ib., 27 de abril de 1915), hijo del español Juan Escayola[4] [5] y de Bonifacia Medina[6] (hijastra del Coronel artiguista Andrés Felipe Latorre), fue bautizado en la Parroquia Mauricia[7] de la Villa Restauración del Cardal (caseríos en lo que hoy día es el Barrio Unión de la ciudad de Montevideo),[8] [9] siendo sus padrinos el canciller oribista Carlos Villademoros y su esposa, la bella Elisa Maturana.

En 1849 pasó a residir con su familia en la Villa del San Pedro del Durazno. Dos años más tarde, tras la muerte de su padre, se afincarían 200 km. más al norte, en el paraje “Laureles” de Queguay del Departamento de Paysandú.[10] [11] Allí Carlos Escayola comenzaría la escuela primaria, culminando la secundaria en la capital sanducera.

Biografía[editar]

En 1864, a poco de comenzar su participación en la milicia como guardia civil en Montevideo, fue requerido por su cuñado, el general brasileño Antonio de Souza Netto, para que lo acompañara en la Cruzada Libertadora del General Flores. En ese año participó en el sitio de Paysandú [12] junto al “Brigadeiro”, que estaba casado con María Candelaria,[13] hermana de Escayola (foja de servicios archivada en el Departamento de Estudios Históricos del Estado Mayor del Ejército, carpeta nº 34, Legajo 17).

Souza Netto fue uno de los próceres de la República de Piratini (1835 a 1845 – Estado de Río Grande).

Cuando la Guerra de la Triple Alianza[14] contra el Paraguay, Carlos Escayola fue secretario de Netto, quien falleció en Corrientes en el año 1866. Ese mismo año, pasó a residir en San Fructuoso[15] en la calle 18 de julio nº 134; recuérdese que el 17 de junio de 1912, la villa de San Fructuoso fue elevada de categoría y, conjuntamente con ello, cambió su nombre por la Ley 4.031, por lo cual pasó a llamarse “Tacuarembó”.[16]

En 1875 participó victorioso en la Revolución Tricolor,[17] defendiendo los intereses de las fuerzas del gobierno.

Desde 1879, integró la Junta Económica Administrativa, siendo primeramente nombrado recaudador de contribución directa del departamento,[18] para transformarse luego en Jefe Político[19] [20] y de Policía de San Fructuoso.

En 1882 participó en la rebelión[21] del coronel Máximo Pérez, quien murió en la lucha.

En 1886, atendiendo a sus méritos y servicios, el presidente Santos le confirió las funciones de Coronel de Caballería de Línea del Ejército.[22] Pero recién un año más tarde, en 1887 y por despacho militar, fue nombrado en tal cargo por el nuevo Presidente de la República Teniente General Máximo Tajes.

En ese mismo año de 1887 comandó la División Tacuarembó en la Revolución del Quebracho,[23] y tras vencer en Paysandú a las fuerzas revolucionarias, se logró mantener el militarismo en Uruguay. En esa batalla fue apresado don José Batlle y Ordoñez, quien posteriormente sería perdonado y liberado junto con todos los prisioneros por mandato presidencial.

Aprovechando el comienzo de la transición a la democracia, el juez letrado de Tacuarembó, Sr. Lorente, desarchivó un antiguo expediente contra el coronel, por irregularidades en un procedimiento, cuando dos hermanos resultaron muertos tras aplicarles la Ley de Fuga. El presidente Tajes respondió entonces suspendiendo provisoriamente a Escayola de su cargo de Jefe Político Departamental en 1889.

Pero el coronel resurgió en la contienda civil de 1897,[24] cuando la divisa colorada requirió de sus servicios para controlar el levantamiento armado del Partido Nacional, comandado por Aparicio Saravia, cuestión que se resolvería meses más tarde, tras el Pacto de Paz de la Cruz.

En 1904, Escayola volvió a ser llamado a comandar las Fuerzas Armadas de Tacuarembó contra una nueva revolución blanca, ahora respaldando al gobierno colorado de José Batlle y Ordóñez.

Con la muerte del caudillo Aparicio Saravia, tras ser herido en la batalla de Masoller, culminaba la última guerra civil del Uruguay, dando entonces paso al batllismo.

La carrera militar de Escayola culminó el 30 de marzo de 1911, cuando pasó a situación de reemplazo.

Vida familiar[editar]

Al lado de la casa donde moraba Escayola, vivía la familia Oliva-Sghirla. Esta familia estaba integrada por Juan Bautista Oliva,[25] [26] de nacionalidad italiana, hijo de Marcos Oliva y de Clara Pittaluga, y Juana Sghirla,[27] [28] de nacionalidad argentina, hija de Juan Sghirla y Blanca Balestra, mujer de mucha belleza.

Juan Oliva y Juana Sghirla se casaron en 1846. El matrimonio tuvo cinco hijos: Clara (1847-1871), Blanca (1849-1886), Clelio, Juan, y María Leila (1868-1905).

Carlos Escayola se casó en 1868 con Clara Oliva,[29] quien falleció en 1871, dejándole dos hijas pequeñas. La segunda esposa fue Blanca Oliva[30] en 1873,[31] quien a su vez falleció en 1886, dejándole seis hijos.

Cuando nació María Lelia,[32] el Coronel Escayola salió de Padrino de Bautismo, y cuando tenía 20 años, previa autorización de la Iglesia, se casó con ella en 1889. Falleció María Lelia en 1905 y le dejó 5 hijos.[33]

Al morir las dos primeras esposas, Escayola encargó a un escultor italiano la confección de los dos bustos que están ubicados en el Panteón del Cementerio de Tacuarembó.[34] Cuando falleció María Leila en 1905, Escayola encargó a un escultor uruguayo un medallón, que está en la urna ubicada en el escalón central, lo que demuestra también la decadencia económica del coronel.

Como es sabido Escayola tuvo una intensa vida amorosa y según cuentan viejos vecinos, que conocieron al Coronel, este habría dejado 50 hijos naturales.[35]

Escayola era un hombre apuesto, cuidadoso al extremo de su físico y vestimenta, y de muy notoria inclinación artística. Referente a la vocación artístico-musical del Coronel, Ramón González expresa: al igual que toda su familia (hermanos, hijos y sobrinos), eran muy entusiastas de la guitarra y en la estancia, en rueda de Pericones y Gatos, que organizaba con los peones, cantaba versitos con mucho gracejo, acompañándose siempre con su guitarra.

En 1883 estuvo en San Fructuoso el General Santos, Presidente de la Nación, siendo este padrino de Bautismo de un hijo de Escayola, Washington, y realizándose de noche una fiesta a puertas cerradas, en un cabaret de lujo propiedad de Escayola, llamado “La Rosada”.[36]

A la muerte de la tercera esposa, Escayola se unió a la cantante Pilar Madorell,[37] que actuaba en el Teatro de San Fructuoso y que se convirtió en la madre de los hijos de aquél, de la que se separaría en 1911, en la ciudad de Montevideo.

El Coronel Escayola pasó a residir en Montevideo entre 1908 y 1909, con su familia, yendo a vivir en la calle Yaró 1142.

El primer hermano del Coronel Escayola, Juan Gualberto, tuvo varios hijos. Uno de ellos fue Don Juan Escayola, apodado “Torora”, un buen poeta nativista y fundador en Montevideo de la conocida revista “El Fogón”.[38]

Pero Carlos Escayola no sólo quedará en el recuerdo de todos los tacuarembonenses por ser el creador del Teatro que llevó su nombre,[39] sino por ser el presunto progenitor de Carlos Gardel, el máximo cantor del Río de la Plata.

Habiendo enfermado de congestión, desoyó el consejo del médico y salió de noche de su hogar, hacia el teatro 18 de Julio, donde actuaba uno de sus “viejos amores”, recayendo gravemente al otro día. Falleció a los 69 años de edad, rodeado del afecto familiar.

El Batallón de Infantería No 5, le rindió los honores reglamentarios correspondientes a la alta jerarquía del extinto.

Aportes a la cultura tacuaremboense[editar]

"El coronel Escayola, un tirano melómano que no tenía límites cuando se trataba de generar futuro, pero un futuro apostando a la cultura, tuvo mucho que ver con la cantidad de figuras de primer nivel que surgieron en Tacuarembó y descollaron como músicos, escritores, artistas plásticos, y hasta políticos, desde comienzos del siglo XX hasta la actualidad" (cf.[40] ). Escayola tenía un nivel cultural superior a los demás habitantes de la Villa de San Fructuoso de ésa época, siendo una de sus principales pasiones el teatro.

Era un buen ejecutante del piano y de la mandolina, fue director de Compañías Nacionales de Teatro que actuaban en el galpón de la actual Escuela Técnica de Tacuarembó, e inclusive, formó su propia murga. El 25 de agosto de 1882, fundó el Club Social Progreso. Además, hizo construir un cabaret a todo lujo: “La Rosada”, ubicado en lo que es actualmente la intersección de las calles Lavalleja y General Rivera, para esparcimiento de las personalidades de la época. También viajaba asiduamente a Montevideo donde asistía a las funciones teatrales de esa ciudad.

El 1º de febrero de 1886, cuando su poder estaba en plena expansión, fundó su propio periódico “El Heraldo”,[41] que aparecía jueves y domingos, y que se presentaba como “Periódico Colorado, Noticioso y Comercial”. Recibía las noticias internacionales desde Buenos Aires y Montevideo, y agregaba a las mismas las noticias locales. Su director y editor era su cuñado Clelio Oliva, quien dirigía además la “Agencia General de Diarios y periódicos del País y extranjero”.[42]

Su pasión lo llevó a construir y habilitar su propio teatro, el tercero del interior del país, después de Paysandú y Salto. Éste tuvo un costo de 25.000 pesos, una fortuna en la época, y es considerado una joya de la comunidad de San Fructuoso; teatro en el que actuaron las mejores compañías teatrales de aquel tiempo, algunas de las cuales debutaban allí antes que en Montevideo.

Larga y fecunda es la trayectoria del Teatro Escayola.[43] [44] Sus proyectos fueron realizados por un ingeniero francés, Victor L'Olivier, enviado a Uruguay por el consorcio que explotaba las minas de oro de Cuñapirú,[45] [46] y que se radicó definitivamente en Tacuarembó cuando esas minas pasaron a propiedad de una compañía inglesa. El teatro, según los planos de L'Olivier, tenía la forma clásica de los teatros europeos. Fue construido por la empresa de José Mazuchelli, entre 1888 y 1891. El material fue transportado desde Montevideo: los mármoles eran de Carrara, Italia; los tapices y demás elementos de ornamentación fueron traídos de Francia. "El Teatro de Tacuarembó será uno de los mejores de la República" --decía "El Heraldo" en su edición del 14 de agosto de 1890-. "La fachada es elegantísima, la concurrencia tiene acceso al interior por siete puertas al frente."[47]

En el Cementerio Municipal de la ciudad de Tacuarembó, Carlos Escayola hizo construir un panteón familiar inaugurado en 1887. Su particularidad radica en los bustos y medallones de sus tres esposas. En la parte superior, el busto de su primera esposa Clara Hipólita Oliva Sghirla (1850 - 1871), está protegido por un templo. Su busto está adornado por largos pendientes y un collar de perlas. Debajo de ella, su hermana Blanca Lázara Oliva Sghirla (1855 - 1886), segunda esposa del Coronel, está a la intemperie, destacándose la mantilla de encaje de gran belleza que cubre sus hombros. A la derecha, vemos un medallón con el busto de María Lelia Oliva Sghirla (1870 - 1905), tercera esposa del Coronel y presunta madre de Carlos Gardel. [48] Flanqueando el sepulcro hay dos estatuas apoyadas en una cruz y en un ancla, respectivamente. El sepulcro contiene en el centro una lápida de mármol blanco con una inscripción en letras en relieve que dice “Sepulcro de Carlos Escayola y Familia 1887” (consultar –más abajo enlace en sección "Referencias externas"– las imágenes en Wikimedia Commons referentes al Panteón de la Familia Escayola en Tacuarembó), y el que fue declarado Monumento Histórico Departamental por el Gobierno Municipal en el año 1980.

Referencias y citas en respaldo de la tesis uruguaya sobre el origen de Gardel[editar]

  • Argentina empieza a aceptar su "uruguayez": El intelectual porteño Tomás Abraham está de acuerdo con la "hipótesis tacuaremboense", diario 'El País digital', 24 de junio de 2005 (documento de archivo), cita: Carlos Gardel registró su nacimiento ante el consulado uruguayo de Buenos Aires, el 8 de octubre de 1920. Allí declara ser nacido en Tacuarembó el 11 de diciembre de 1887, hijo de Carlos y María, ambos uruguayos y fallecidos. Su madre María Lelia Oliva terminó siendo la tercera y última esposa del coronel Carlos Escayola; la primera y la segunda esposa fueron las hermanas mayores de María, Clara y Blanca Oliva".
  • Argentina empieza a aceptar su "uruguayez": En una decisión bastante solitaria pero no por ello menos valiosa, el prestigioso filósofo, profesor, y periodista argentino Tomás Abraham, abrió el camino para la aceptación de la tesis tacuaremboense en su país, diario 'El País digital', 24 de junio de 2005 (documento de archivo), cita: El 24 de junio de 1915, el diario El Tiempo de Montevideo se refiere al dúo Gardel-Razzano como los "jóvenes compatriotas", en la crónica de su debut en el ex-teatro Royal. El 1° de octubre de 1933, reporteado por La Tribuna Popular, dice textualmente "nací en Tacuarembó, lo que por sabido es ocioso aclarar". Ante el diario Imparcial, el 4 de octubre de 1933 repite ser nacido en Tacuarembó y tener 46 años. Finalmente, reporteado por El Telégrafo de Paysandú el 25 de octubre de 1933, dice: "ya que insiste, uruguayo y nacido en Tacuarembó". Su persistencia en remarcar su nacimiento en Tacuarembó en todas las ocasiones, sin excepción alguna, torna emotiva su adhesión al lugar natal, ya que con solo decirse uruguayo hubiera dejado contestada la pregunta por su nacionalidad.
  • Ley Nº 16.742: Día de Carlos Gardel, Senado y Cámara de Representantes de la República Oriental del Uruguay, 2 de mayo de 1996 (documento de archivo); cita: Artículo 1°.- Declárase el 24 de junio de cada año "Día de Carlos Gardel". Artículo 2°.- Los actos centrales de carácter conmemorativo se realizarán en la ciudad de Tacuarembó.

Bibliografía destacada[editar]

Documentos relacionados pero poco conocidos[editar]

  • Carta de Carlos Escayola al Señor Presidente General Don Máximo Santos, año 1882, asegurándole que no había una pandilla de matreros.[49]
  • Carta de Carlos Escayola al Señor Presidente General Don Máximo Santos, año 1882, comunicándole la falsedad de una denuncia publicada en un diario de Bagé.[50]

Véase también[editar]

Notas y referencias[editar]

  1. Transcripción de la carta del historiador y experto en fotografía antigua Juan Antonio Varese, dirigida a Gonzalo Vázquez Gabor, autenticando la foto de Carlos Félix Escayola Medina – Estimado Gonzalo. La fotografía lleva escrito el nombre del fotógrafo con dos particularidades: (1) El nombre y la dirección están escritos con tinta, sobre el mismo papel de la copia. Generalmente los profesionales hacían imprimir su nombre, dirección y referencia a los premios obtenidos al dorso del cartón sobre el que pegaban la fotografía. Era la mejor propaganda y a veces, incluso, escribían a mano la fecha de la toma y el número de negativo para que el cliente pudiera encargar copias en el futuro. El nombre está ubicado a la izquierda, a media altura, lo que resta calidad al resultado, detalle que nos da a entender que se tratara de un trabajo por encargo de otra persona no muy severa en el control de los detalles. (2) El tamaño de la copia es superior a los modelos típicos de la época en que se supone sacada. Refuerza la idea de que se trata de una reproducción encargada por otra persona que no fuera el titular.
  2. Carlos Escayola nació en lo que es hoy el barrio montevideano de La Unión, en unos caseríos entonces conocidos como Villa Restauración del Cardal, consultar el documento de Gonzalo Vázquez Gabor titulado El Coronel Escayola, Padre de Gardel, sitio digital 'Yo soy la justicia que Dios desea', 12 de abril de 2009.
  3. Carlos Escayola falleció en Montevideo, en la calle Yaro y Maldonado, en el barrio Palermo; consultar el vídeo titulado Eacayola, Padre de Gardel: su muerte.
  4. Víctor A. Quiroga, El uruguayo Carlos Gardel, ya que insiste, uruguayo nacido en Tacuarembó: Juan Escayola - Abuelo de Gardel - Sus raíces en el Durazno, 26 de agosto de 2000.
  5. Óscar Padrón Favre, Españoles en Durazno: Juan y Pablo Escayola (1993), cita pág. 27 : Juan y Pablo Escayola eran naturales de la entonces villa de Sabadell –la antigua Arragona– ubicada en la provincia de Barcelona.
  6. Huáscar Parallada, Coronel Andrés Latorre: (una reliquia artiguista en el Durazno), Talleres Gráficos GADI (1970), referencias a Bonifacia Medina en págs. 165, 166, 167.
  7. Ricardo Goldaracena, El libro de los linajes: familias históricas uruguayas del siglo XIX, volumen 6, ediciones ARCA (2003), citas: referencias a los Escayola, págs. 33, 43, 44.
  8. Consultar: Plan de Ordenamiento territorial de Montevideo.
  9. El barrio Unión de la ciudad de Montevideo, es el área caracterizada que surgió a partir del casco histórico de la Villa Restauración. El área fue atravesada desde el siglo XVIII por el Camino Real a Maldonado y, a partir de 1832, por el Camino Real al Paso de Carrasco, a cuyas orillas se efectuaron con posterioridad fraccionamientos y venta de terrenos. Durante la Guerra Grande, El Cardal se transformó en el centro comercial del gobierno del Cerrito, por lo que tiendas, pulperías y boticas, se sumaron a los antiguos molinos y saladeros. En 1849, el General Oribe ordenó la ejecución del nuevo trazado de las calles del caserío del Cardal, que llevó el nombre de Villa Restauración, denominación que cambió por la de Villa de la Unión luego de la Paz de Octubre de 1852.
  10. Gonzalo Vázquez Gabor, "De Carlos Escayola a Carlos Gardel", ediciones 'Torre del Vigía', Montevideo (2013), cita pág. 18: "[…] pasó su infancia frecuentando las universidades de los alrededores tirando el güeso, de cuando en cuando, y rascando las cuerdas de una guitarra. A los 13 años era l’enfant mimé del bello sexo femenino del Queguay, por su belleza y por su habilidad como guitarrista. No había milonga ni pericón conocido que él no tuviera en la punta de los dedos o en las uñas."
  11. Revista del Instituto de Estudios Genealógicos del Uruguay, volúmenes 27-28, documento interno (2003), citas págs. 22, 89, 90.
  12. Carlos Arezo Posada, De Sepé a Gardel: historias y crónicas de Tacuarembó, Ediciones de la Plaza (2008), citas págs 67, 89, 117.
  13. Cláudio Moreira Bento, O exército Farrapo e os seus chefes, volúmen 1, Biblioteca do Exército Editora (1992), cita pág. 108: Netto casou en Paissandu, en 4 de dezembro de 1860, aos 57 anos, com Maria Medina Escayola. Deste consórcio nasceram no mesmo local...
  14. Omar Ostuni, Por los teatros del interior: crónicas y hechos que revelan histórias desconocidas del teatro uruguayo, Asociación de Teatros del Interior (1993), citas sobre la Triple Alianza contra Paraguay en págs. 18, 74, 177.
  15. Eduardo Payssé González, Gardel: páginas abiertas, Ediciones de la Plaza (2004), cita a San Fructuoso en pág. 252.
  16. Tacuarembó, capital del departamento homónimo.
  17. María Selva Ortiz Bosc, Carlos Gardel: el silencio de Tacuarembó, Ediciones de la Plaza (1995), cita pág. 29: En efecto, en la llamada "Revolución Tricolor" de 1875, donde sirvió a las huestes coloradas y lo mismo en otras contiendas similares, el el coronel Escayola demostró su...
  18. Ernesto Castellano Christy, Crónicas coloradas de Tacuarembó, editions Identidad Colorada (2006), citas sobre el "recaudador de contribución directa" en págs. 18 y 84.
  19. Ricardo A. Ostuni, Repatriación de Gardel, ediciones Corregidor (1998), cita pág. 198: En el desglose de tantas contradictorias constancias, Avlis adjudica al primero el acta de nacimiento hallada en Toulouse, las constancias del ingreso al país con su madre, y los certificados escolares. Carlos, sería en cambio, un hijo natural del coronel Carlos Escayola, Jefe Político...
  20. Dijo Luciano Londoño López sobre el libro "Repatriación de Gardel" de 1998: Ricardo Ostuni es un porteño de 59 años de edad, poeta romántico por antonomasia, que actualmente, entre sus muchas tareas, ejerce la vicepresidencia de la Academia Nacional del Tango de la República Argentina, una vertiente de su personalidad que, en definitiva, es la que más siente a fondo, pues le posibilita profundizar e investigar en la historia de la ciudad, sus personajes, sus escenarios y en el mundo atrapante de la alta noche. En su libro "Repatriación de Gardel", de 320 amenas páginas, hace literalmente polvo la "historia oficial" sobre Carlos Gardel, demostrando que de ninguna manera el máximo cantor de todos los tiempos fue el pretendido francés nacido en 1890. Con rigor histórico, cuidada metodología, y una documentación realmente apabullante, elabora una tesis de enorme valía que contribuye a jerarquizar el acervo bibliográfico del tema cuyo pionero fue el uruguayo Erasmo Silva Cabrera (Avlis), al que le siguieron calificados estudiosos, periodistas y escritores del Río de la Plata: "Nadie, seriamente, puede sostener como verdad inconmovible que Carlos Gardel nació en 1890", señala en su libro, para agregar que "son demasiadas constancias que presumen una fecha muy anterior a la que surge del acta de Toulouse". En la contratapa del volumen, un personaje fuera de serie de la noche porteña, el escritor, periodista y abogado Hipólito "Tuco" Paz, califica la obra, que fue presentada a finales de noviembre en Buenos Aires como un "libro escrito sin cartas marcadas". Y agrega Paz: "El autor presenta al lector todo el abanico de pruebas concernientes a las distintas teorías expuestas sobre los enigmas que signan la vida de Gardel para que el lector pueda aplicar su propio criterio sin presiones, evaluarlas y asumir su punto de vista". En el libro de Ostuni, el "francesismo" de Gardel termina por convertirse en algo imposible de sostener racionalmente, y reafirma esa convicción a través de un trabajo investigativo tan serio como profundo. A su juicio, "El Mago" es criollo de origen y pese a que no afirma terminantemente la nacionalidad uruguaya, en su libro la referencia a Tacuarembó es permanente. Que un intelectual argentino haya escrito una obra de esta naturaleza, con la seriedad y la libertad de criterio de un historiador desapasionado, es algo realmente gratificante y bienvenido, ya que echa por tierra varias décadas de prejuicios y absurdas ocultaciones de la verdad en la Argentina, su patria. Ostuni desmantela con pulcritud de orfebre toda la trama armada para transformar en francés a Gardel, y permitir así que su herencia pasara a manos de la mujer que le cuidó en su niñez, y siguiera luego su tránsito hacia las arcas de Armando Defino, novel y voraz apoderado del cantautor y "factotum" de la operación. La operación resultó relativamente sencilla a partir de un supuesto comentario aceptado: el fisco es "lo de nadie", y por tal nadie se preocupa de su defensa. Y fue así, que un supuesto testamento amonestado de gravísimas irregularidades jurídicas impidió que, como correspondía legalmente, el fisco argentino quedara con la herencia vacante de Gardel, ya que éste se había nacionalizado allí en 1923. No todo Buenos Aires quedó indiferente ante el atropello jurídico que implicó validar este testamento que de rebote, daba vuelta a la historia, inventando un imposible Gardel francés. Si bien la indiferencia fue la actitud dominante e incluso complaciente por circunstancias que no vienen al caso mencionar ahora, ello no llegó a comprometer la opinión seria de la intelectualidad porteña, que exhibió su resistencia a aceptar de plano tan oscuro episodio (Blas Matamoros, Tabaré di Paula, Andrés Chinarro, Olga Orozco, Horacio Salas, Osvaldo Soriano y otros)... O sea, que en el ambiente tanguero de Buenos Aires se conocía de sobra la verdadera relación de Berta Gardés con Carlos Gardel. Ostuni asumió la responsabilidad de incursionar en un tema que en Buenos Aires causa cierto escozor en algunos sectores, como lo es la real imagen de Gardel, y para ello le ha resultado insoslayable arremeter contra el total de discordancias, incoherencias y contradicciones de la "historia oficial de Gardel", donde se dan la mano verdaderos contrasentidos. Ostuni actúa con honestidad intelectual y la valentía de quien sabe que su actitud le puede valer reproches, como le ocurre a todo aquel que descubre una verdad largamente ocultada por un cúmulo de intereses de distinto tipo. Por ello afirma: "Nada hubiera sido posible sin abandonar el ritual que rodea a Gardel. Muchas de las conclusiones a las que íntimamente hubiera deseada arribar, se diluyeron frente a hechos, indicios y presunciones de insoslayable gravitación. Mas sin desencanto. Todo en la vida de Gardel apunta hacia su destino de gloria, solo que a veces, los senderos de ese tránsito no coinciden con los caminos trazados por su biografía convencional. (documento de archivo: Investigadores Gardelianos y Tangófilos : Murió Ricardo Ostuni, autor de "Repatriación de Gardel", 'La Nación', 22 de febrero de 2013).
  21. José Luciano Martínez, General Máximo Santos ante la historia, documento 'Universidad de Michigan' (1952), citas al "Coronel Escayola" en págs. 119, 159, 487.
  22. Erasmo Silva Cabrera, El hombre y su muerte, Ediciones de la Plaza (1985), cita pág 63: Sin ser militar, Escayola fue nombrado Coronel por el presidente-dictador Máximo Santos y Jefe Político (hoy de policía) en Tacuarembó, en 1881. Un privilegio de la época. Era hijo de Juan Escayola Carayemas, carpintero, oriundo de Sabadell, Cataluña, y de Bonifacia Medina, de Minas.
  23. Batallas que hicieron historia, Reseñas El País (2005), cita pág. xxxv: (...) reforzó su centro con los batallones de infantería (cazadores); la responsabilidad de los flancos fue encargada a la División Tacuarembó del coronel Escayola en el ala izquierda, y a la División Paysandú del comandante Zapata a la derecha.
  24. Ernesto Castellano Christy, Crónicas coloradas de Tacuarembó, Editions Identidad Colorada (2006), cita pág. 104: Gran movilización colorada liderada por el Coronel Escayola.
  25. Juan Bautista Oliva Pittaluga, sitio digital 'MyHeritage'.
  26. Ernesto Castellano Christy, Crónicas coloradas de Tacuarembó, Editions Identidad Colorada (2006), cita pág. 104: Gran Movilización Colorada liderada por el Coronel Escayola.
  27. Juana Sghirla Balestra, sitio digital 'MyHeritage'.
  28. José Monterroso Devesa, Nuestras primitivas familias: matrimonios (1836-1861) en el antiguo departamento de Tacuarembó (estudio sobre las genealogías de Tacuarembó y Rivera), Ediciones de la Banda Oriental (2001), cita pág. 64: (...) tenemos a Juan Sghirla y Blanca (a veces llamada por su verdadero Bianca) Balestra, italianos que procedían de Buenos Aires. Casi se pueden fechar sus pasos por la nacionalidad atribuida (si la damos por buena) a sus hijos que aquí casan, a saber: Juana, porteña, con el italiano Juan Bautista Oliva, Antonio (todavía nacido en Italia con su prima la argentina Feliciana Balestra, y Blanca, ya oriental, con Juan Bautista Magnone.
  29. Jorge Oscar Pickenhayn, Estudio sobre el tango, editorial Plus Ultra (1999), cita pág. 41: Poco después la muchacha quedó embarazada. Entonces Escayola (casado en segundas nupcias con Blanca Oliva, tras la muerte de su primera esposa, Clara Oliva, hermana de la anterior), viéndose afectado –ya que, como marido infiel, podía comprometerse con el nacimiento de un bastardo–, dispuso que aquella mujer extranjera se alejara de Tacuarembó cuanto antes. Y así ocurrió (...)
  30. Juan Carlos Gallardo, Carlos Gardel: La realidad de un mito, Colección Ídolos, A. Malaver Ruiz (19??), cita pág. 18: Escayola se casó tres veces, enviudando otras tantas, con tres mujeres de apellido Oliva: Clara, Blanca, y María Lelia.
  31. El uruguayo Carlos Gardel - Ya que insiste, uruguayo nacido en Tacuarembó: Blanca Lázara Oliva de Escayola.
  32. Mirna Rugnon, Che Gardel, no sos argentino: un gran santo, ediciones Librería del Profesional (1995), ISBN 9586350606 y 9789586350600, cita pág 19: (...) como ya se dijo, el nombramiento de Jefe Político, y dos años después la ratificación en su cargo, de mano de su gran amigo y compadre, el General Máximo Santos, presidente de la República, quien fue padrino de si hijo (...), cita pág. 65: Para estas terceras nupcias requirió de dispensa eclesiástica porque Escayola había sido padrino de bautismo de María Lelia.
  33. Martina Iñíguez, El uruguayo Carlos Gardel - Ya que insiste, uruguayo nacido en Tacuarembó: María Lelia Oliva Sghirla, madre de Carlos Gardel - Sus otros hijos.
  34. Galería de Búsqueda, n° 228-235 (2005), cita pág. 31: Caminando media cuadra en dirección a la plaza 19 de Abril, está el antiguo Teatro Escayola, hoy devenido imprenta, construido por Carlos Escayola, quien se piensa pudo haber sido el padre de El Mago. En el cementerio, por otra parte, está el panteón de Escayola y sus tres esposas (una de ellas, María Leila, considerada por los tacuaremboenses como la madre del cantor.
  35. Omar Ostuni, Los teatros del interior: crónicas y hechos que revelan historias desconocidas del teatro uruguayo, documento Asociación de Teatros del Interior (1993), cita pág. 18: (...) en el sitio y caída de Paysandú, luego en la Triple Alianza contra Paraguay– fue integrante de la Junta Económica y Administrativa y luego Jefe Político y de Policía, hasta su destitución en 1889. Pero fue muchas cosas más "... Tuvo una intensa vida amorosa y según cuentan viejos vecinos, que conocieron al Coronel, este habría dejado 50 hijos naturales."
  36. Ricardo Goldaracena, "El libro de los Linajes - Familias históricas uruguayas del siglo XIX" (tomo 6), ISBN 9974-40-823-7; cita pág. 201: Índice: Los robustos indicios; La meretriz del cabaret La Rosada; Una madre de fantasía; Genealogía.
  37. Carlos Cipriani, A máscara limpia: El carnaval en la escritura uruguaya de dos siglos, Volumen 1, Ediciones de la Banda Oriental (1994), cita pág. 214: (...) dominaban las zarzuelas dos figuras femeninas cuya rivalidad marcó toda una época en la Capital: Irma de Gasperis (triple cómica) y Pilar Madorell (triple dramática). Su experiencia concreta en este arte se inició por 1916, junto a otros representantes paradigmáticos de aquella ciudad feliz (Lalo Pellicciari o Juan Antonio Collazo), ganando la máxima consagración en la década del veinte al dirigir y libretar (a veces con César L. Gallardo y Roberto Fontaina) a La Troupe Ateniense (1924 - 1930), llamada antes Troupe Jurídica (1922) y Troupe Jurídico-Ateniense (1923).
  38. El Fogón: periódico criollo ilustrado, documento de 1917, cita pág. 11: Colaboradores – Elías Regules, Martiniano Leguizamón, Juan S. Escayola, Santiago Dallegri, Guzmán Papini, Antonio Luwich, Sra. Aura De María de Suárez, Sta. Gloria Esther Bayce Carbonell, Domingo V. Lombardi, Vicente A. Salaberry, José A. y Trelles, Otto Miguel Cioni, Victor Pérez Petit, Fermín Rojas, y Enrique De María
  39. Omar Ostuni, Por los teatros del interior: crónicas y hechos que revelan historias desconocidas del teatro uruguayo, ediciones Asociación de Teatros del Interior (1993), cita pág. 20: Carlos Escayola pasó a la historia, por el teatro que levantó e hizo funcionar casi veinte años, y no por el hecho de ser –perdón, tangueros– el padre, dicen, de Carlos Gardel. Que padres puede haber muchos, pero madre hay una sola... según el humor popular.
  40. Gonzalo Vazquez Gabor, De Carlos Escayola a Carlos Gardel, cita pág 114.
  41. Carlos María Domínguez, El Norte Profundo: Viaje por Tacuarembó, Artigas, Rivera y Cerro Largo, Ediciones de la Banda Oriental (2004), ISBN 9974103339 y 9789974103337, cita pág. 25: Le pregunté a Thomás de Mattos y a Nelson Ferreira por esa tradición cultural y aprocimaron cautelosas conjeturas. Nelson Ferreira recordó las polémicas entre principistas y materialistas que a mediados del siglo XIX agitaron la vida cultural de Tacuarembó, unos de la mano del clero, otros de la masonería, como fue el caso de Carlos Félix Escayola, emblemático...
  42. Martina Iñíguez, El uruguayo Carlos Gardel, ya que insiste, uruguayo nacido en Tacuarembó: Los Escayola - Oliva - Tipógrafos de oficio.
  43. Martina Iñiguez, El Teatro Escayola, donde Gardel no cantó, 12 de noviembre de 2006.
  44. Nidia Hernández, Selva Chirico, Ana Parker, construyendo el saber y entender enfermero, de Inglaterra a Cuñapirú-Corrales, ediciones Trilce, Montevideo (2004), ISBN 9974-32-351-7, cita pág. 123: Allí también había panadería, almacén de ramos generales, y se disfrutaba de una vida nocturna de considerable interés. Gracias a las jóvenes francesas cuya inmigración había sido facilitada por el empresario teatral, Coronel y Jefe Político de Tacuarembó, Escayola, se podía disfrutar de la vanguardia musical parisina, tanto que se llegó a representar fragmentos de Ópera.
  45. Carlos María Domínguez, Ana Parker, construyendo el saber y entender enfermero, de Inglaterra a Cuñapirú-Corrales, Ediciones de la Banda Oriental (2004), ISBN 9974103339 y 9789974103337, cita pág. 25: Por entonces el departamento de Rivera no se había formado, y Tacuarembó se hacía cargo de las expectativas que despertaban los yacimientos de oro de Cuñapirú.
  46. Nidia Hernández, Selva Chirico, Ana Parker, construyendo el saber y entender enfermero, de Inglaterra a Cuñapirú-Corrales, ediciones Trilce, Montevideo (2004), ISBN 9974-32-351-7, cita pág. 123: La usina de molienda de Cuñapirú había sido fundada por Clemente Barrial Posada, ingeniero español pionero, quien inició la construcción de los muros de contención de una represa hacia 1866, trayendo para ello 300 obreros españoles, y sirviéndose además de hombres de la región. (...) Situada a pocos kilómetros de Santa Ernestina, donde vivían las familias de muchos de los obreros –600 habitantes en 1880–; existía sin embargo en el mismo predio industrial, una zona destinada a vivienda obrera, así como el personal jerárquico también tenía su mansión. Pero la vida social estaba en Santa Ernestina.
  47. Tacuarembó: los departamentos, sitio digital 'Periodicas'.
  48. Red Iberoamericana de Cementerios Patrimoniales: Tacuarembó... posible mausoleo de la familia de Carlos Gardel, sitio digital 'Geomundos', 7 de marzo de 2010.
  49. Carta de Carlos Escayola al Señor Presidente General Don Máximo Santos, año 1882, asegurándole que no había una pandilla de matreros (documento E213), sitio digital 'Hacia una Historia Lingüística del Uruguay' (UDELAR).
  50. Carta de Carlos Escayola al Señor Presidente General Don Máximo Santos, año 1882, comunicándole la falsedad de una denuncia publicada en un diario de Bagé (documento E214), sitio digital 'Hacia una Historia Lingüística del Uruguay' (UDELAR).

Referencias externas[editar]