Canica

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Canicas
Marbles canicas.PNG
Canicas de varios tamaños y tipos
Jugadores 1 o más
Complejidad Baja
Habilidades Destreza
[editar datos en Wikidata]

Una canica es una pequeña esfera de vidrio, alabastro, cerámica, arcilla, metal,[1] cristal, acero, piedra, mármol,[2] madera o porcelana[3] que se utiliza en diversos juegos infantiles. También se denomina así a algunos juegos en los que se utilizan las canicas. Estos juegos son prácticamente universales, y aunque existen muchas variantes, la esencia es casi siempre la misma: lanzar una o varias canicas para intentar aproximarse a otras o a agujeros objetivo. Cuando se gana una mano se suelen tomar las canicas del otro jugador o de los jugadores contrarios.[1]

Además de como juego, las canicas son muy utilizadas para uso industrial, siendo principalmente utilizadas en el interior de los envases de aerosoles y en rodamientos.[4]

Otros nombres[editar]

Las canicas tienen una gran variedad de nombres alternativos. Se les puede llamar también bellugas, boliches, bolichas, bolitas, boles y caniques (Asturiano), cayucos, balitas, bochas, bolindres, metras, pingos, pelotitas, polcas,[1] bolas, piquis,[3] polquitas, caniques, chivas, cincos, chibolas, bolillas, maras, metras, balas, garbinches, bolondronas, corote, salva, bolinchas, tiros, cachinas, mables, mollejones, pepitas, pichas, metras (Venezuela hacia el Oriente del país), entre otros, según la zona y el país.

Historia[editar]

Si bien no se conoce el verdadero origen de las canicas y son juegos tradicionales, su origen aparentemente se remonta hasta el Antiguo Egipto y la Roma Precristiana.[5] En efecto, se han encontrado canicas presentes en la tumba de un niño egipcio de alrededor del año 3000 a. C. En Creta, por su parte, los niños jugaban con canicas construidas a partir de materiales preciosos. En la Antigua Roma era un juego infantil cuya popularidad se extendió hasta la Edad Media.[1]

Otros materiales utilizados en la Antigüedad son los huesos de aceitunas, avellanas o castañas. Hasta a principios del siglo XX, algunas todavía eran hechas de piedra.[1]

Además de como elemento lúdico, las canicas se han utilizado también en artesanía, como objetos de decoración.[1]

En América, se cree que la costumbre de las canicas se extendió desde Europa.[6] No obstante, también existen indicios que indican que podrían haberse utilizado en la América precolombina.[3]

En Chile las canicas se introdujeron en el siglo XIX.[2]

En 1953, Víctor Hugo "Tito" Chiarlo, antiguo trabajador de una cristalería argentina de San Jorge, Provincia de Santa Fe, fundó junto a Domingo Vrech[4] la fábrica de canicas Tinka, motivado por una máquina que llegó a la cristalería donde trabajaba, importada desde Italia. La empresa es la primera y única del rubro en Argentina, si bien desde la década de 1990[4] también existen canicas importadas desde China y México.[6] Desde una producción inicial de 12 mil canicas diarias, al año 2013 la fábrica Tinka alcanzaba las 400 mil unidades por día.[6] [4] A mediados del siglo XX, en el Valle del Cauca, Colombia, se jugaba con bolas de corozo grande o chiquito, y semillas chascaraíces, que más tarde fueron reemplazadas por canicas de cristal.[3]

Tipos de canicas[editar]

Canicas de diversos diseños y tamaños.

Existen muchos tipos de canicas, y reciben diversos nombres de acuerdo a la zona geográfica en que se encuentren, así como dependiendo de sus tamaños, diseños y colores. Algunos de estos tipos son los siguientes:[1]

Según su color y diseño[editar]

  • Nombres según colores de banderas: por ejemplo, una "chilenita" es una canica de colores blanco, azul y rojo, una "alemana" una de colores negro, amarillo y rojo, una "italiana" una de colores blanco, verde y rojo, una "bolivianita" una de colores rojo, amarillo y verde, una"venezolana" o "colombiana", de color amarillo, azul y rojo, etc.[3]
  • Canica petrolera: de vidrio sin adornos interiores y con colores algo opacos.[1]
  • China, Mara[3] o Lechita (Honduras): blancas, comúnmente de vidrio.[1]
  • Galaxia: Canica negra, por lo general con lentejuelas o motivos brillantes en su interior.
  • Japonesa: De vidrio transparente en cuyo interior hay un espiral de colores vivos.[4]
  • Martas: Blancas con colores matizados.
  • Ojos de gato: Canicas de tamaño normal pero con un diseño amarillo en el centro como los ojos de un gato. También se les llama así a las bolitas más pequeñas de cristal.[2]
  • Tirito: Opaca y sin adornos.[1]
  • Trébol: Transparente con tres pinceladas de colores en su interior.[1]

Adicionalmente están las vergel, las ónix y los piojines.[4]

Según su material[editar]

  • Agüita: de vidrio transparente y sin adornos, puede considerarse la canica de vidrio de menor valor.[1]
  • Lechera (en Colombia, Honduras y Perú) , Lecherita o de leche (en Argentina[4] y Chile): aquellas cuyo interior parece estar hecho de sustancia lechosa.[4]
  • Balín, Acerito (Argentina) o Esfera (Colombia): de metal.[1] [3]
  • Palomo (Chile): canica de mármol.[2]

Según su tamaño[editar]

  • Bolita normal;de 16 milímetros de diámetro.[4]
  • Bolón campana (Chile), a los bolones más grandes.[2]
  • Bolón (Argentina, Chile, Puerto Rico y España),[1] Tirimbola (Bolivia), Polcón (Chile), Terón, Boloncho, Bolinchón (Colombia); Tapona (Costa Rica), Chirolón o Chibolón (El Salvador); Chimbombón o Chimbombola (Guatemala); Bolonca (Honduras);[1] Bombocha, Macalota,[1] Cacalota, Cayuco, Macana o Posma (México); Bochón (Uruguay), Bolondrona o pepona (Venezuela), o Piponcha: son las canicas más grandes, de 25 milímetros de diámetro.[4]
  • Pepón (Chile) o Bolancho[3] a las canicas más grandes de tamaño medio.[2]
  • Pepita, Chiripita (Guatemala), Pique (Puerto Rico), Tirito o Chilindrina[2] (Chile) o Pedito (México), Pinguis, Mollejones o Mullos (Colombia): las canicas más pequeñas, aproximadamente de la mitad del tamaño de una normal.

En Colombia también se clasifican de mayor a menor en superpota, pota, canica tradicional, esfera, pingua y minipingua.[3]

Juegos de canicas[editar]

Para jugar canicas se prefiere una superficie de tierra debido a que el pavimento impide realizar los agujeros para jugar algunos juegos además de que las canicas rebotan tanto que es difícil controlar en donde se quieren colocar.

  • El sequito, La choya, Oyito (México),[1] La meca (Colombia) o El bocholo (Colombia): se hace un agujero en el suelo, se tira por turnos intentando entrar en él. El jugador que consigue introducir la bola se queda con las canicas que estén a menos de un palmo de distancia del agujero. Los jugadores podrán optar también por alejar a sus oponentes tirando contra ellos. En Colombia el meter una canica en el agujero se llama «enmecar» o «embocholar» la canica.[3]
  • La troya: se dibuja un círculo sobre la tierra y dentro de él se colocan las canicas apostadas. Los jugadores por turnos van lanzando sus bolitas hacia el círculo, buscando sacar las que están dentro de él, de modo de quedarse con ellas. Si una canica queda dentro del círculo, ésta pasa a formar parte de las demás canicas que quedan por disputarse. El juego termina cuando todas las canicas han sido sacadas del círculo.[2]
  • La cuarta: dos o más jugadores luchan, por turnos, por hacerse «cuartas» o «chitas» de sus bolitas debiendo pagar algunas de ellas cada vez que se consigue el objetivo. Existe una amplia variedad de términos y reglas que pueden usarse.[cita requerida]
  • Triángulo o Triangulito: Jugado al menos en Argentina[4] y Guatemala. Se dibuja un triángulo (con yeso cuando era en pavimento) o (con alguna varita si era en tierra) en el cual cada uno de los jugadores debe colocar una canica dentro, después se trata de sacar la mayoría de las canicas del mismo, con el cuidado que no lo maten a uno.[cita requerida]
  • Hoyitos: Jugado al menos en Argentina[4] Guatemala.[cita requerida] consistía en hacer 3 agujeros en los cuales se debe introducir la canica, después de introducir la canica en el primer hoyito se tenía el derecho de hacer cuarta, para poder empezar a matar a tus oponentes tenías que introducir la canica en cada uno de los hoyito, eso si en orden y tenías que hacerlo de ida y vuelta, el nombre de la última metida era cómic.[cita requerida]

Juegos por países[editar]

En Argentina:

  • Chanta justa: se lanza la bolita intentando hacerlas chocar con otra que está en el suelo, sin que la lanzada toque antes el suelo.[4]
  • Línea y Caminata.[4]

En Chile: En Chile, aparte de juegos masificados en otros países como el de La cuarta o La troya, existen algunos otros:[2]

  • La ratonera: se busca lanzar las bolitas dentro de una caja de cartón agujereada (por ejemplo, una caja de zapatos). Gana el jugador que logra poner más bolitas dentro de la caja.[2]

En Colombia:

  • El juego de gotera: es una variación de La meca que consiste en lanzar las canicas desde arriba, intentando hacerlas chocar con las que están en reposo sobre el suelo.[3]
  • El juego del cuadro: se dibuja un cuadrado en el suelo y en él los jugadores «cazan» (apuestan) sus canicas y por medio de tiros al cuadrado y por turnos van sacándolas una a una.[3] Si la bola que se lanza queda dentro del cuadro se penaliza enviando la bola a un punto distante del cuadro y devolviendo las bolas que sacó del cuadro en ese último intento.
  • La vuelta a Colombia: los jugadores hacen un recorrido en el suelo, como una pista, con distintos obstáculos (altibajos, túneles, hoyos, etc.) y alternando turnos lo van recorriendo con las canicas.[3]
  • El quiebra huesos o La ratonera: análogo a la versión chilena de La ratonera, sólo que también suelen usarse dos ladrillos dejando un agujero entre ellos. El último en lograr atravesarlo debe poner el puño cerrado entre los ladrillos y recibe como castigo tiros en los nudillos de las canicas de sus compañeros.[3]
En México

Los juegos más populares son la choya, el cocol o rombo y el círculo.[1]

  • El cocol o rombo: si bien existen diversas variantes dependiendo de la región y las condiciones del terreno, las bases se mantienen. Sobre el suelo se dibuja un rombo llamado «cocol», y sobre su contorno se colocan canicas que son apostadas por los distintos jugadores. Como en el juego de la troya, el objetivo es lanzar por turnos canicas hacia el cocol, intentando sacar las canicas que están dentro de él. Quien logra sacar una o más canicas asume el rol de quien tiene «las vidas», y como tal puede eliminar a sus oponentes chitando su canica contra las de ellos, siempre que estas queden a menos de una cuarta de distancia. El juego lo gana el jugador que no es eliminado.[1]

Adicionalmente están la macateta (Ecuador),[7] la matacocha (Guatemala),[cita requerida] la hueca y el Pepe (Venezuela),[cita requerida] entre otros.

Jerga[editar]

La cultura de las canicas ha desarrollado una amplia jerga, que varía dependiendo del país. Solo algunos términos empleados son los siguientes:

  • Ahogado: condición que adopta una canica cuando cae dentro de una zona de penalización (comúnmente una marca sobre el suelo) y por tanto es perdida por su propietario, o bien éste es penalizado por ella.[2]
  • Chitar: hacer colisionar una canica con otra.[2]
  • Corris: Usado en Colombia. Dejar correr la canica.[3]
  • Cuarta: medida tradicional en el juego de canicas, que corresponde a la distancia existente desde el dedo pulgar hasta el meñique de una mano extendida.[2] Es una medida variable que depende del tamaño de la mano del jugador que la realiza.
  • Manugus: Usado en Colombia. Cuando un niño se lleva todas las canicas y deja de jugar.[3]
  • Pegadora: Canica favorita de un jugador, ya gastada por su frecuente uso.[4]
  • Tinca o Tinka: En Argentina se utiliza como exclamación para festejar el golpe de una canica.[6]
  • Tiro o Tirito:[1] se llama así a la canica preferida de un jugador,[2] normalmente elegida como tal por alguna característica que la caracteriza, como su tamaño o la dureza del material con el cual está hecha.
  • Tranquis: Usado en Colombia. Cuando una canica está trancada entre otras.[3]

Referencias[editar]

  1. a b c d e f g h i j k l m n ñ o p q r s Últimas Noticias (16 de octubre de 2009). «Las Canicas». Archivado desde el original el 29 de noviembre de 2015. Consultado el 23 de mayo de 2011. 
  2. a b c d e f g h i j k l m n EducarChile. «Las bolitas». Consultado el 9 de septiembre de 2012. 
  3. a b c d e f g h i j k l m n ñ o p Guadalupe. «Juegos para niños y niñas». Consultado el 3 de abril de 2013. 
  4. a b c d e f g h i j k l m n ñ Carlos Manzoni (27 de octubre de 2013). «En época de PlayStation, las bolitas conservan su magia». Consultado el 1 de noviembre de 2013. 
  5. Museo del juego. «Colección de juegos: habilidad y destreza». Consultado el 23 de mayo de 2011. 
  6. a b c d Infobae (22 de julio de 2012). «Jugar a la bolita, una tradición que sigue viva gracias a una sola fábrica». Consultado el 2 de abril de 2013. 
  7. «Los juegos tradicionales volverán a los niños». El Diario. 29 de septiembre de 2010. Consultado el 24 de mayo de 2015.