Canales romanos de Cabrera

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Situación de Cabrera en la provincia de León.

Durante los primeros siglos de nuestra era, los romanos llevaron a cabo en Hispania una explotación del subsuelo en busca de oro centrada, entre otros sitios, en el oeste de la provincia de León y, en concreto, en ambas vertientes de la Sierra del Teleno y en los Montes Aquilanos, en cuyas faldas se encuentra la comarca de Cabrera. A lo largo y ancho de esta última se encuentran numerosos canales romanos que fueron fundamentales a la hora de llevar a cabo los trabajos mineros realizados en Las Médulas

Contexto histórico[editar]

Con la pacificación del noroeste peninsular tras las guerras cántabras, y una vez comprobada la riqueza minera de la zona, comenzaron los trabajos de explotación en las Médulas, que se prolongaron desde el siglo I hasta su decadencia a principios del siglo III.

La red de canales que fue necesario construir en función del desarrollo de la explotación constituye un aspecto poco conocido de la minería romana. En la vertiente meridional de la Sierra del Teleno y los Montes Aquilanos se conoce la existencia de 15 canales o corrugi jalonados por varios depósitos de regulación. Algunos de estos canales tienen un recorrido de más de 100 km.

Los canales hacia las Médulas y otras pequeñas explotaciones diseminadas por Cabrera recogían las aguas de los innumerables arroyos formados por el deshielo de los neveros de las cumbres de los montes. Su comienzo se encontraba situado a una altura variable, entre 1000 y 1300 msnm, en función de la altitud que tuviera el frente de explotación al que tenían que llegar en las Médulas, entre 500 y 900 metros.

Para la construcción de los canales fue preciso realizar, previamente, desmontes que permitieran un reconocimiento estricto del terreno y así poder proyectar el trazado, que debía tener una pendiente muy regular (en torno al 0,5%) entre la cabecera y el punto de llegada. A continuación se llevaría a cabo la excavación de lo que iba a ser la caja del canal y la construcción de un muro o hastial de piedra en el lado de la vertiente para la sustención de la solera o speculum por la que discurría el agua.

Sin el agua que aportaban los canales la explotación de las Médulas no habría podido llevarse a cabo, y su construcción, mantenimiento y vigilancia exigió la implantación de numerosos poblados en ambas vertientes de la Sierra del Teleno y Montes Aquilanos, generando una numerosa ocupación romana en estas tierras.

Asentamientos romanos[editar]

Desde finales del siglo I, los poblados en los que vivían las tribus indígenas hasta la llegada de los romanos fueron en su mayoría deshabitados. Los romanos establecieron su propio sistema de núcleos para asentar a la población trabajadora y los representantes de la administración, el cuerpo técnico y el ejército.

Los nuevos asentamientos se situaban en lugares elevados, bien pequeños montículos aislados o bien espigones de una cadena montañosa, en cuyo caso la delimitación defensiva del espacio se hacía mediante un profundo foso, pero siempre en las proximidades de alguna explotación minera o en un lugar favorable para el control de los canales que conducían el agua.

Castro de Truchas[editar]

Habitado entre los últimos años del siglo I a. C. y los primeros del siglo II de nuestra era, ocupa una extensión aproximada de una hectárea. Su eje mayor tiene una longitud de 250 metros y la anchura máxima alcanza los 170 metros.

Se conserva un sistema de fosos-canales concéntricos, alrededor del recinto y adaptados a la irregularidad del terreno, aunque en algunos tramos se encuentren obstruidos por los depósitos de tierra procedentes de las laderas acumulados con el tiempo. En la zona Noroccidental se aprecia el canal que sirvió de colector o receptor de las aguas de las fuentes y arroyos que nacen en las proximidades, para que soltadas a gran presión arrastrasen los materiales que se pretendía excavar.

Corona y Castro de Corporales[editar]

Corona prerromana o "Castro de Pedredo"
se encuentra situado en un cerro en el interfluvio que forman el río Eria y el arroyo de Manzanal, a 1336 msnm. Datado a mediados del siglo I a. C., fue excavado durante varias campañas entre 1978 y 1983 por María Dolores Fernández-Posse y Francisco Javier Sánchez-Palencia.

En el interior del recinto defensivo se exhumaron 17 construcciones apiñadas, de forma cuadrada o alargada y de reducidas dimensiones. Estaban realizadas con materiales del país y se adaptaban a los desniveles del terreno. Así, los muros, de un grosor entre 45 y 60 cm, estaban constituidos de lajas de pizarra. El tejado, con cumbre vegetal de paja o brezo atado a una trama o armazón de maderos, era a dos aguas y se sustentaba sobre vigas que apoyaban sobre los muros. El hogar, con el área de combustión de forma oblonga o subcircular, y delimitada por lajas clavadas en el suelo, ocupaba el centro de las edificaciones y ordenaba a su alrededor el espacio interior en el que no existían divisiones. Los pavimentos eran de tierra apisonada.

Entre los restos de enseres encontrados destacan los de cerámica, de color anaranjado, gris, negro o pardo. Su decoración es sencilla, compuesta por cordones y acanaladuras con aspecto de bruñido, formando triángulos. Los pobladores también conocían el tratamiento y uso de los metales a juzgar por la aparición de crisoles de barro, empleados en la metalurgia del bronce con el que se realizaban adornos personales, y por las escorias de hierro con el que se realizaban herramientas.

Castro romano
excavado entre 1979 y 1981, al igual que en la Corona, por María Dolores Fernández-Posse y Francisco Javier Sánchez-Palencia, estuvo ocupado desde los últimos años del siglo I a. C. hasta el siglo II.

Ocupa aproximadamente media hectárea de extensión sobre un relieve a 1241 msnm, siendo sus ejes mayor y menor de 130 y 90 metros respectivamente. El recinto es de forma oval y está protegido por un foso de anchura variable, entre 20 y 10 metros, que se hizo aprovechando la energía hidraúlica de uno de los canales que llevaban agua a la explotación de las Médulas. Las excavaciones arrojaron la existencia de una cierta planificación urbanística en la que existe un orden a la hora de elegir nuevas construcciones, lo que difiere de la organización prerromana cuyas unidades habitacionales se distribuían de forma aleatoria.

Se exhumó un conjunto de edificaciones domésticas de planta cuadrada o rectangular, provistas de pavimentos de tierra e inmersas en un conjunto que presenta calles enlosadas, así como pequeños desagües para desalojar el agua. Los muros están construidos con losas de pizarra y cantos de río amalgamados con barro. La cubierta se resolvía mediante una estructura de madera sobre la que descansaba un entramado vegetal. Algunas de las construcciones poseían hogares, consistentes en tortas de barro endurecidas por el fuego, que ocupaban una posición central.

Entre los materiales encontrados destacan los de cerámica con una amplia gama que va desde la fabricada a mano siguiendo modelos prerromanos, hasta la Terra sigillata (producida en la Galia y en Hispania) y la denominada de "paredes finas" (producida en un alfar situado en Melgar de Tera (Zamora).

Castros de Castrillo de Cabrera[editar]

Castro de Las Iglesias
pequeño castro minero de tan sólo media hectárea de extensión, y con una cronología de mediados del siglo I. Situado a 940 msnm, su eje mayor tiene una longitud de 100 metros, y su anchura máxima es de 40 metros. Por el lado Norte se encuentra defendido por dos profundos fosos paralelos picados en la roca; el resto del perímetro se encuentra delimitado por barrancos o escarpes naturales. Cumpliría una doble función: residencial y minera o de control y mantenimiento de la red de canales que conducían el agua hasta Las Médulas.
Castro de La Cárcava
está situado en un terreno muy escarpado, a unos 1050 msnm. Se trata de un poblado con una planta de 140 x 60 metros de lado con el flanco menor orientado hacia el Norte. En éste extremo y en los costados oriental y occidental es donde se aprecian los fosos que lo circundan, excavados en la roca. Un detalle es la existencia de un cúmulo de piedras que parece responder al derrumbamiento de una construcción, probablemente de la misma época del emplazamiento (segunda mitad del siglo I), cuya funcionalidad, al estar entre dos canales, podría ser una torre de control del funcionamiento de los mismos.

Canales[editar]

Canal de Peña Aguda[editar]

Canal romano en Llamas de Cabrera.

Esta conducción tiene dos puntos de captación: un ramal nace en las proximidades de Santa Eulalia de Cabrera, en Encinedo, a una cota de 1.300 msnm, y capta aguas en la vertiente septentrional de la Sierra de Cabrera. El otro ramal procede del río Eria, aguas arriba del barrio de Pedrosa en Corporales.

El canal va faldeando los relieves de la Sierra del Teleno y los Montes Aquilanos hasta el Monte Placias, en las cercanías de las Médulas, con un recorrido en torno a 90 km, reconocible y transitable en algunos tramos (Saceda, Odollo y Llamas de Cabrera).

En la mayor parte de su recorrido fue excavado en la roca, formando una caja de dimensiones regulares (90-120 cm de ancho), lo que ha dado lugar a unos parajes en los que se forman profundos taludes para mantener minuciosamente el nivel calculado para que el agua fluyera sin arrastrar limos que entorpecieran la explotación minera.

Canal de Saceda[editar]

Carril o canal romano en Llamas de Cabrera.

Este tramo de canal, transitable durante 6 km hasta alcanzar el cauce del río Cabo, sigue la cota de los 1200 msnm. Pertenece al trazado que iría desde la divisoria de aguas de la cuenca del Sil a la del Duero hasta las Médulas. Siglos después, este canal fue utilizado por los habitantes de Odollo, Castrillo de Cabrera, Noceda, Saceda y Corporales como vía de comunicación; popularmente se conoce como "Camino de la Mata", siendo aún reconocibles en el firme de la caja del canal las roderas de desgaste dejadas por los carros de bueyes.

El recorrido pasa por el poblado romano de la "Peña del Castro", situado a la derecha del trayecto, en dirección al río Cabo. Este asentamiento muestra un profundo foso tallado en la roca entre el canal y el poblado propiamente dicho.

En algún lugar, en el que el muro de contención de la caja del canal se derrumbó con el tiempo, las gentes cabreiresas tallaron la roca más adentro para que la peña actuara de "quitamiedos" para los animales de tiro por lo que aparece un doble trazado.

Canal de la Virgen del Valle[editar]

Este tramo forma parte del canal que viene faldeando los montes desde el alto de "Peña Aguda" en Corporales. El interés de este tramo, situado a más de 1.000 msnm, es el muro de piedra que fue necesario levantar para sustentar la solera del canal. Además, presenta al final del recorrido un desagüe de forma abocinada, excavado en la roca, que debió de servir para evacuar el agua, evitando así posibles desbordamientos.

Además, en las proximidades de Odollo se conserva un muro de contención, de aproximadamente un metro de altura, en la pared contraria a la pendiente. Esto puede deberse a que en esta área el canal discurre por una ladera inestable, y la caída de material que obturase el canal suponía un freno al funcionamiento del sistema extractivo.

Canal Valle de Lleiroso[editar]

Este tramo de conducción, de 3,5 km, pertenece al trazado del canal que nace en las proximidades de Santa Eulalia de Cabrera. En este lugar el canal discurre en la cota de 870 msnm y destaca por su largo tramo tallado en la roca, por la que discurre formando una auténtica trinchera. Pueden también apreciarse las dimensiones originarias del canal, cuya anchura variaba entre un metro y un metro y sesenta centímetros.

En muchos tramos el recorrido del canal debía superar los macizos rocosos mediante la práctica de túneles, como se puede comprobar en las proximidades del arroyo de Valdecorrales. También en este lugar se aprecia cómo para controlar el caudal del arroyo se practicó una galería por debajo del trazado del canal para desviar y encauzar el curso del agua.

En el lugar conocido como "Molino la vento", en la pared se encuentra la siguiente inscripción: flaci/interciso/seuroru/itc/susicus. Nos indica que fue un hombre llamado Flaccus, de la tribu de los Seurri, pueblo indígena asentado en las tierras que actualmente se corresponden con la zona de Sarria (Lugo), quien cortó el canal en ese punto.

Médulas de Yeres[editar]

Se denomina así a una serie de restos situados a la entrada de la Cabrera que forman parte de la explotación minera de las Médulas.[1]​ Está compuesto por el siguiente conjunto:

  • Picachos y barrancos fruto de los derrumbes de los montes.
  • Murias de acumulación de los estériles más gruesos (cantos rodados).
  • Túneles de conducción de agua abiertos en las montañas para llevar a cabo la ruina montium. Presentan varios ensanchamientos, con una superficie y altura considerables, como es posible apreciar en "La Chaira" y en "Las Cuevas de Reirigo".
  • Laguna de Yeres, cuyo origen se debe a un desmonte minero por el que discurría el fondo de un canal de evacuación de estériles, cuya acumulación propició la formación de un humedal.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «Médulas de Yeres». Consultado el 27 de enero de 2009.  Página con una breve reseña y galería de fotos de las Médulas de Yeres.

Bibliografía[editar]

  • Claude Domergue (1971). Las minas de oro romanas en la provincia de León: razones para una excavación arqueológica. Tierras de León, Revista de la Diputación Provincial de León, nº 14. ISSN 0495-5773. 
  • Francisco Javier Sánchez-Palencia y Mª Dolores Fernández-Posse (1985). La Corona y el Castro de Corporales I. Truchas (León). Campañas de 1978 a 1981. Excavaciones arqueológicas en España, nº 141, Ministerio de Cultura. ISBN 84-505-2255-2. 
  • Francisco Javier Sánchez-Palencia y Mª Dolores Fernández-Posse (1988). La Corona y el Castro de Corporales II. Campañas de 1983 y prospecciones en la Valdería y La Cabrera (León). Excavaciones arqueológicas en España, nº 153, Ministerio de Cultura. ISBN 84-505-8267-9. 
  • Francisco Javier Sánchez-Palencia (1980). Prospecciones en las explotaciones auríferas del N.O. de España (Cuencas de los ríos Eria y Cabrera y Sierra del Teleno). Noticiario Arqueológico Hispano, nº 8. ISSN 0211-1748. 

Enlaces externos[editar]