Caballo chileno

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Pix.gif Caballo chileno Horseicon.svg
Riendas.jpg
Un caballo chileno y su jinete en una prueba de movimiento de la rienda.
Región de origen Flag of Chile.svg Chile
Características
Tipo Caballo
Tamaño 1,40 m a 1,50 m
Pelaje Por lo general, gris o castaño.
Otros datos
Utilización Ganado vacuno
Federaciones Federación de Criadores de Caballos Chilenos
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El caballo chileno, también conocido como corralero, es una raza de caballo presente en las zonas rurales y actualmente también en las zonas urbanas de Chile, por el tremendo auge que ha tenido la crianza, tenencia y práctica de deportes ecuestres como la rienda, el rodeo, y los paseos, sobre todo en la zona central y sur de este país, aunque hay criaderos y clubes federados funcionando desde Arica a Punta Arenas, incluso en Brasil se ha sumado una asociación de criadores de caballos chilenos, los que son muy apreciados por su tremendo aporte funcional para la rienda y otros deportes tanto en Brasil como Argentina, siendo los primeros lugares en competencias como el freno de Oro para caballos chilenos o descendientes de chilenos. Presenta una musculatura especializada para la velocidad en tramos cortos y una adaptación para una vida en áreas montañosas. Sus cascos son fuertes y su doble capa de pelo, largo en invierno y corto y lustroso en verano, lo hace muy adaptable tanto a climas fríos como a cálidos y secos.

Es utilizado para diversas actividades ganaderas, como para arrear ganado. Debido a su mediana alzada es especial para la práctica del rodeo chileno.

Durante el gobierno del presidente Sebastián Piñera Echenique, fue declarado monumento natural chileno.[1] [2]

Historia[editar]

Los caballos arribaron a América en 1493 en el segundo viaje de Cristóbal Colón, llegando a la Isla Española.[3] Desde ahí se multiplicaron para posteriormente reunirse en gran número en Jamaica y México, lugares desde donde la corona concedió los caballos suficientes a los conquistadores para llevar a cabo sus expediciones al interior del continente americano. Estos caballos eran de raza española y eran principalmente de 3 tipos:

  • el caballo español de Castilla,
  • el caballo andaluz de la época y
  • el caballo tipo jaca y rocín.
Los primeros caballos fueron introducidos en Chile por el conquistador Pedro de Valdivia desde el Virreinato del Perú.

Los orígenes del caballo chileno se remontan al año 1540, cuando el conquistador Pedro de Valdivia introdujo desde el Virreinato del Perú en su expedición los primeros 75 ejemplares entre potros y yeguas, con los que cruzó el desierto de Atacama; en la expedición, realizada en época de poca nieve (que cae en las zonas altas) para intentar reducir la dificultad del recorrido, Valdivia perdió buena parte del ganado.[3] Tres años más tarde, Alonso de Monroy llevó 70 animales más, los que se incrementaron con 4 remesas que llegaron desde el Cuzco, Perú, que en menos de 7 años conformaron una masa caballar de alrededor de 500 equinos, población que fue reforzada y mejorada con la inclusión de 42 reproductores escogidos de propiedad del Gobernador García Hurtado de Mendoza. Estos animales eran de pequeña alzada, pero su descendencia se mezcló con animales de mayor tamaño y con el transcurso de los años esta población relativamente aislada conformó una nueva raza.

En 1544 se consolida el caballo en el territorio chileno: esto se produce gracias al establecimiento del primer criadero del país a cargo del padre Rodrigo González Marmolejo, quien con sus propias yeguas seleccionadas establece su crianza en los sectores de Melipilla y Quillota.

A mediados de la década de 1550 los guerreros araucanos incorporaron a sus filas al caballo gracias al genio de Lautaro. Más tarde se convertirían en jinetes más valientes y expertos, superando en muchos casos a los conquistadores españoles.[3]

El devenir del caballo en Chile continuó con la época de la Colonia, donde pueden identificarse tres territorios de desarrollo del caballo:

  • una zona eminentemente agrícola y ganadera, ubicada entre los ríos Copiapó y Biobío, en que los caballos estaban destinados a las labores campesinas y al transporte, excepto en la zona de frontera de guerra; es de esta zona que procede la raza conocida como caballo chileno, producida por la cruza de los caballos españoles con otras razas de mayor alzada.
  • una zona crecientemente ganadera bajo control mapuches, desde el Biobío a Los Llanos de Osorno, con importación de caballos desde las pampas y la Patagonia, tanto para servir de montura como de alimento y con uso en la guerra de Arauco y los malones al otro lado de los Andes.
  • una zona de agricultura y ganadería reducida en Chiloé, donde los caballos fueron introducidos por los refugiados que huyeron de la destrucción de Osorno; como esta población se mantuvo aislada, no se cruzaron con razas más grandes y mantuvieron su pequeña alzada, terminando por formar la raza conocida como caballo chilote.

En esta época el auge del caballo fue aumentando, y comenzó a decrecer cuando sobrevino la Guerra de la Independencia y los ataques a las manadas de españoles y hacendados por parte de los patriotas.[4]

A fines del siglo XVIII y principios del siglo XIX surge con fuerza la raza "cuevana", que se transformaría en referente nacional y continental, y que daría origen a los más importantes criaderos de fines del siglo XIX en la zona central de Chile. Esta raza "cuevana" fue el producto de más de un siglo y medio de trabajo y selección en el criadero que el célebre Don Pedro de las Cuevas y Guzmán, tuvo en su hacienda "El Parral de Doñihue".

En 1820 el caballo chileno se comenzó a perfilar con tres tipos definidos por sus usos:

  • el de lujo o de paseo, constituido por ejemplares de contextura gruesa y corpulenta,
  • el de paso o viajero, que era un caballo de pechos algo más angostos, cruz baja y muy andador, y
  • el de marcha o trote, utilizado para faenas agrícolas y por el Ejército.


Registro genealógico[editar]

En 1893 un grupo de criadores, encabezado por Raimundo Valdés, preocupados por la presión existente en la época por "mejorar la raza", por moda y por requerimientos de altura para el ejercito u otras aplicaciones, más introducción de maquinaria que reemplazaba al caballo, lo que hizo disminuir su crianza de raza pura en el país, es que se gestionó de manera visionaria la apertura de un registro de raza pura. Es así como en ese año se inauguró oficialmente el registro del caballo chileno, en un momento en que la formalización de las razas caballares era una idea que no existía en América. Esto convierte al caballo chileno en la raza con registro más antiguo en América, y el tercer registro más antiguo en todo el hemisferio occidental.[5] Entre 1893 y 1900 se lograron inscribir un total de 262 productos.

Es destacable que el gran criador argentino Dowdall, describa en su libro "El Criollo del País" (se refiere a Argentina) que siguiendo el ejemplo de los chilenos, toman la descripción del sello de raza del caballo chileno y lo trasncriben igual para el criollo argentino, para guiar la crianza, que en Argentina se vió muy afectada por el mestizaje, al igual que en el resto de America. Chile, por su aislamiento geográfico, y por la visión de lso criadores, pudo mantener el caballo chileno sin el nivel de mestizaje que se produjo en el resto de América.

Disminución y recuperación[editar]

Esta raza ha sido ocupada principalmente para trabajos agrícolas y ganaderos; sin embargo, a finales del siglo XIX, en que se produjo el progresivo reemplazo del motor animal por el motor a vapor y posteriormente por el de combustión, así como la mecanización y automatización de los procesos, sumado a la disminución en el tamaño de las propiedades agrícolas, introducción de máquinas trilladoras que dejaron obsoletas las trillas con tropillas de yeguas que desgranaban las espigas de trigo, el que luego se venteaba para separar el grano de la paja, yeguas que eran la base de yeguas madres de esta raza.[6] También la aparición de los ferrocarriles y automóviles substituyeron al caballo como un medio de transporte; y la introducción de razas equinas especializadas en funciones de tiro, carruaje o carreras, que por moda distrajeron la importancia del caballo chileno.

Sin embargo el rodeo chileno, las pruebas de rienda y las carreras a la chilena en esos tiempos crecían en popularidad y mejoraba su organización. El rodeo tenía como regla que sólo podían participar en ellos caballos de auténtica raza chilena, ya que sus características morfológicas, funcionales y morales son las más aptas para la práctica de este deporte. Este hecho significó que la gente que practicaba este deporte criara exclusivamente caballos chilenos y así se fue recuperando la raza hasta consolidarse como tal.

Realidad actual[editar]

Hasta 2002 esta raza de caballos era conocida sólo como «caballo chileno»; sin embargo, ese año se unió con las razas vaqueras de países vecinos a Chile, aunque los registros de caballos chilenos nunca llegaron a abrirse y en 2011 se acordó por los criadores mantener cerrados dichos registros, ante lo cual la FICC cerró sus registros de criollos para nuevas incorporaciones de caballos chilenos, lo que es una paradoja, ya que los buenos resultados vistos actualmente en los criollos se deben a la mejora aportada por los caballos chilenos, basta ver el libro de reproductores de mérito de Brasil año 2010, para ver que casi todos son chilenos o descendientes de chilenos. Lo mismo para Argentina y Uruguay, dónde potros como El Escudo Duende del prestigioso Miguel Balic QED, se desempeñaron exitosamente en rienda, paleteadas y rodeo, y muy apreciado entre los criadores Argentinos. Otro caballo chileno y de mayor éxito en el extranjero ha sido Hornero criado en La Invernada, Hornero produjo 14 hijos campeones del Freno de Oro, 12 hijos Freno de Plata, y 15 hijos Freno de Bronce (desde el año 1993 compiten por separado machos y hembras). Adicionalmente, ha producido desde el año 1982 más de 12 Grandes Campeones morfológicos en la exposición más importante de Brasil. Los criadores de criollos comparten el deseo de los criadores de caballos chilenos de conservar los caballos vaqueros. Es por esto que esta raza se comenzó a llamar en forma no oficial y erróneamente «criollo chileno». Sin embargo estas dos razas son distintas puesto que los caballos chilenos tienen ascendencia del Virreinato del Perú y el registro de caballo chileno es cerrado, no así el registro de caballos criollos que permiten la incorporación de otros registros para mejorar la raza. Así el caballo chileno es considerado como un «mejorador» de raza de los criollos argentinos, brasileños y uruguayos. Tanto es así, que actualmente los campeones del freno de oro, máxima competencia de los criollos de Brasil, son caballos chilenos puros. Asimismo, en el libro de reproductores de mérito de 2011 de Brasil, nos encontramos que casi todos los reproductores son chilenos puros, de criaderos chilenos, y los menos son chilenos puros de criaderos de cabañas brasileñas o con gran influencia de sangre chilena, lo que les ha permitido el gigantesco salto funcional de sus crianzas, en Argentina, Brasil y Uruguay, que adicionalmente han trabajado mucho y muy seriamente en la selección morfológica de sus criollos, trabajo que es más complicado en Chile por lo atomizado de la crianza y la falta información y formación técnica profunda, la pobre y escasa literatura técnica de buen nivel y. la que pueda existir está al alcance de sólo unos pocos.

Por decreto supremo esta raza de caballos está a cargo de la Federación de Criadores de Caballos Chilenos, [7] entidad que regula la correcta inscripción de los caballos chilenos, siendo la SNA (Sociedad Nacional de Agricultura) el ente registrador principal, a ella informar el resto de los entes registradores como la SAGO (de Osorno), la SOFO (Temuco), ASOGAMA (Magallanes). El objetivo de esta federación es reglamentar, difundir y mantener pura la crianza de la raza de caballos chilenos. Su actual presidente es Luis Muñoz Rojas. Desde el 26 de abril de 2011 el caballo chileno es considerado monumento natural de Chile, mediante decreto supremo firmado por el presidente Sebastián Piñera.[1] [2]

Características[editar]

Huaso en su caballo chileno.

La función principal de los caballos chilenos hasta la irrupción del automóvil y las prácticas modernas de ganadería era servir como medio de transporte, trabajo de campo y montura de quienes trabajaban con ganado, por ello la selección estaba orientada a producir animales ágiles, resistentes y de tamaño mediano.

La alzada del caballo chileno es mediana, por lo general no supera los 145 centímetros, esto ayuda a que al momento de atajar un novillo lo haga con el pecho y no con las manos, lo que resultaría peligroso. El promedio de la alzada es de 1,42 metros en los machos y 1,40 en las hembras, además la amplitud de su perímetro torácico fluctúa entre desde 1,62 a 1,82 metros.

La cabeza es "acarnerada", muy parecido al caballo andaluz.[8] El perfil curvo comienza desde la base de la frente en la línea que une ambos ejes. Las orejas son pequeñas a medianas y móviles, ollares dilatados, ojos vivos y ligeramente cubiertos por la arcada orbital. El cuello es corto y grueso, fuertemente insertado en la paleta. La frente plana. Las crines, tanto en la cola como en la tusa, moño y gatillo, son abundantes, gruesas y ondeadas. Los cascos, por su parte, son chicos, cerrados en los talones y por lo general de color negro, por selección, ya que la creencia popular es que el casco negro es más resistente. Las ancas no son partidas y caídas, tiene una inserción baja de la cola y sumida entre las nalgas. Presenta pechos amplios y extremidades son cortas (idealmente igual distancia de piso a pecho que, de pecho a cruz), buscandose una rodilla y corvejón bajos, lo que incide en un paso más largo. Existen diversos colores en los caballos, en general se aceptan todos los pelajes, de preferencia tapados, eliminando definitivamente los albinos totales o parciales (prohibida su inscripción en el registro). El parecido que tiene el caballo chileno con el caballo africano (del tipo Caballo Bereber, distinto del denominado caballo árabe) se debe a que hasta 1492 España estaba invadida por los musulmanes y se produjo una mezcla entre caballos africanos y españoles, dando como resultado un tipo de caballo característico.

De piel gruesa, con crines abundantes y onduladas, y además con poca cerneja. Debido al grueso de su piel, su doble pelaje, el que crece unos 3 cm en invierno, el caballo chileno no tiene mayores problemas en los climas más fríos, sobre todo en los de montaña. Cabe señalar que Chile posee en gran parte de su territorio un clima de montaña frío, debido a la presencia de la cordillera de los Andes desde el norte hasta el extremo austral de su territorio.

El caballo chileno es de una inteligencia especial, poseedor de una incomparable mansedumbre, agilidad y una increíble valentía, siendo su atributo máximo la resistencia para afrontar cualquier suerte de esfuerzos y arremetidas, hecho que fue demostrado durante la Guerra del Pacífico, desarrollada a finales del siglo XIX, cuando las tropas chilenas de caballería lograron cruzar sobre caballos de esta raza el desierto de Atacama y posteriormente combatir, en forma victoriosa, sobre las altas sierras de Perú.[9]

Al igual que el resto de las razas criollas de caballos, el caballo chileno es extremadamente rústico. Su metabolismo es bajo, es muy sufrido, tiene buen sistema inmunitario y además cuenta con una gran capacidad de recuperación. Su jinete es el huaso, típico habitante rural de la zona central de Chile, aunque en la actualidad gran parte de sus adeptos y practicantes son gerentes, ejecutivos, administrativos, empresarios, obreros urbanos, ya que el deporte se ha difundido fuertemente hacia las urbes y todo el territorio, desde Arica a Punta Arenas, desde el desierto al hielo patagónico, así como a Argentina, dónde se ha adoptado el rodeo como propio en zonas como Mendoza y Buenos Aires, además de introducir reproductores chilenos para mejorar las funcionalidades de rienda y también para competir con ellos en rodeo, paleteadas y rienda con mucho éxito.

Sello de raza[editar]

En todos los rodeos de Chile, desde 1971,[10] antes de comenzar la Serie de campeones o champion los jinetes pasean a sus caballos alrededor de la medialuna y un juez elige al sello de raza que es el caballo que representa mejor el ideal del caballo chileno.[11] El sello racial está expresado preferentemente en las características y perfiles del cráneo. El carácter de acampamiento, fuerza vital, mirada, calidad de las crines (en longitud, densidad y grosor en la región del moño, gatillo y cola) y otros aires que sin influir mayormente en la anatomía y fisiología del animal, le dan carácter típico.

La elección de este ejemplar consiste en una formación que hacen los jinetes con sus caballos alrededor de la medialuna. En el centro se ubica el jurado que elige tres candidatos para que pasen al frente. Una vez en el centro de la medialuna, el jurado los examina en forma rigurosa y elige al que represente en mejor forma la raza chilena de caballos. Este premio es muy importante para los criadores y dueños de caballos en general, ya que, un caballo será más apreciado si ha sido elegido "sello de raza" en algún rodeo, es importante destacar que para ser elegido sello de raza, el caballo debe haber premiado en las series de clasificación del rodeo, o sea, es un caballo que funcionalmente ya es excepcional como condición previa a ser elegido sello de raza.

Criaderos[editar]

Los criaderos son lugares donde nacen y se crían caballos de cierta raza. En Chile existen más de 7000 criaderos de caballos chilenos diseminados a lo largo de su territorio. Entre ellos una gran cantidad obedece a pequeños criadores cuya producción de crías no supera un ejemplar anual. Sin embargo, existen otros criaderos con crianzas de mayor envergadura que cuentan con varios reproductores y significativos planteles de yeguas madres o vientres que producen numerosas crías. Cabe destacar la calidad y gran labor que llevan a cabo muchos de los criaderos pequeños, que por las restricciones de recursos deben deben realizar una selección rigurosa y concienzuda, y que por el menor número de ejemplares, pueden llegar a conocer mucho mejor lo que crían y como lo hacen.

Unos de los usos importantes actualmente del caballo chileno es la práctica del rodeo, aunque también se destinan a rienda, pruebas ecuestres, rienda internacional, paseos, trabajo de campo, arreos de ganado a la cordillera entre otros. Para correr en rodeo existen varias agrupaciones que los organizan, la más importante es la Federación del Rodeo Chileno, para lo cual se debe estar inscrito como jinete en dicha federación a través de un club, que a su vez pertenece a una Asociación, la que depende de la Federación. Los caballos que participan de esta federación deben cumplir con ser caballos inscritos en los registros genealógicos del caballo chileno de la SNA (Sociedad Nacional de Agricultura).

Los criaderos que han tenido más ejemplares que han sido campeones nacionales son el Santa Isabel y el Santa Elba.[12] El Criadero Santa Isabel es propiedad de Agustín Edwards y el Santa Elba era de Ramón Cardemil, quien montaba a sus propios ejemplares.

Caballos destacados[editar]

Durante las distintas versiones del Campeonato Nacional de Rodeo han destacado numerosos caballos, logrando títulos, montados por destacados jinetes. Cabe destacar a los potros "Taco", "Bellaco", "Rival", "Malulo", "Estruendo", "Guindao", "El Huila", "Reservado" y "Talento"; a los caballos "Ángamos", "Avispado" y "Tabacón" y a las yeguas "Pelotera", "Guinda", "Percala" y "Pichicucha". También se puede destacar caballos del movimiento de la rienda como "Pelotera", "Cachupín" y "Carretero". El reproductor que ha dado mejores crías, en cuanto a campeonatos nacionales se refiere, es "Estribillo", que fue considerado como el "mejor reproductor del siglo XX".[13]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Ministerio de Agricultura (26 de abril de 2011), «Decreto 17: DECLARA MONUMENTO NATURAL AL CABALLO DE PURA RAZA CHILENA», Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, consultado el 26 de abril de 2011 .
  2. a b Caballoyrodeo (4 de abril de 2011). «El reconocimiento al caballo chileno». Consultado el 10 de abril de 2011. 
  3. a b c Caballoyrodeo (s/f). «Breve historia del caballo chileno». Consultado el 12 de abril de 2011. 
  4. Criadores de caballos chilenos (s/f). «El caballo chileno: Un poco de historia». seragro.cl. Consultado el 12 de abril de 2011. 
  5. ChileanHorse (2011). «El caballo chileno». ChileanHorse.com. Consultado el 12 de abril de 2011. 
  6. Arms L., Randall Ray (2011). «El criollo chileno». justacriollo.com. Consultado el 12 de abril de 2011. 
  7. [1] http://www.caballoyrodeo.cl%5D].  Falta el |título= (ayuda)
  8. Bioplanet (s/f). «Genética». bioplanet.net. Consultado el 12 de abril de 2011. 
  9. «Un 10 de enero de 1962 el rodeo fue declarado deporte nacional». Diario del Agro. 10 de enero de 2008. Consultado el 12 de abril de 2011. 
  10. Arturo Montory (18 de agosto de 2014). «La Triple Corona del Caballo Chileno de Pura Raza». caballoyrodeo.cl. Consultado el 19 de agosto de 2014. 
  11. Caballoyrodeo (s/f). «¿Qué es el sello de raza?». caballoyrodeo.cl. Consultado el 12 de abril de 2011. 
  12. Caballoyrodeo (2 de abril de 2003). «La batalla de los genes». caballoyrodeo.cl. Consultado el 12 de abril de 2011. 
  13. Caballoyrodeo (26 de noviembre de 2003). «Estribillo: El reproductor del siglo (I Parte)». caballoyrodeo.cl. Consultado el 12 de abril de 2011. 

Bibliografía[editar]

  • Araya Gómez, Alberto (1989). El caballo chileno en el siglo XX. Providencia, Santiago: Imprenta Gonzalo Amenábar H.
  • Encina, Francisco A. (noviembre de 1934). «De un estudio sobre el caballo chileno». El campesino magazine. Santiago, Chile.
  • Prado P., Uladaricio (1914). El caballo chileno: 1541 a 1914 - Estudio zootécnico e histórico hípico. Santiago: Imprenta Santiago.

Enlaces externos[editar]