Buenaventura Durruti

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Buenaventura Durruti
Durruti-portrait.png
Información personal
Nacimiento 14 de julio de 1896
León, España
Fallecimiento 20 de noviembre de 1936 (40 años)
Madrid, España
Lugar de sepultura Cementerio de Montjuic
Nacionalidad Española
Lengua materna Español
Creencias religiosas Ateísmo
Otras afiliaciones políticas CNT
FAI
Familia
Hijos Colette Durruti
Información profesional
Ocupación mecánico
Participó en Guerra Civil Española
Miembro de
Firma Firma Durruti.jpg
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Buenaventura Durruti Dumange (León, 14 de julio de 1896Madrid, 20 de noviembre de 1936)[1] fue un sindicalista y revolucionario anarquista español.

Durruti fue una de las figuras más relevantes del anarquismo español y de su organización sindical CNT. Falleció a comienzos de la Guerra Civil Española luchando en el bando republicano al frente de una formación de milicianos conocida en su nombre como columna Durruti.

Biografía[editar]

Primeros años[editar]

Durruti nace en León, el catorce de julio de 1896, siendo el segundo de los ocho hijos[a] del matrimonio entre Santiago Durruti, un trabajador ferroviario, y Anastasia Dumange.[b] Santa Ana, el barrio donde vive desde pequeño, es un lugar modesto, de casas pequeñas y viejas habitadas por los obreros de la ciudad.[4] Hasta los ocho años de edad asiste a la escuela de la calle de la Misericordia. A raíz de la huelga de curtidores que tuvo lugar en León en 1903, que se prolongó por nueve meses, la familia de Buenaventura Durruti se ve económicamente muy golpeada, por lo que él y sus hermanos pasan a la modesta escuela de Ricardo Fanjul. Sobre su infancia, escribiría Durruti en 1927 a su hermana Rosa: «Desde mi más tierna edad, lo primero que vi a mi alrededor fue el sufrimiento, no sólo de nuestra familia sino también de la de nuestros vecinos. Por intuición, yo ya era un rebelde. Creo que entonces se decidió mi destino».[3]

En 1910, a los catorce años, abandona los estudios y entra como aprendiz de mecánico en el taller de Melchor Martínez, un socialista que tenía en León cierta fama de revolucionario.[5] Durante dos años, Melchor Martínez le enseña elementos de mecánica y de socialismo; cuando considera que no tiene nada más que pueda enseñarle, Durruti se traslada al taller de Antonio Mijé, que se especializaba en el montaje de lavadoras mecánicas para el lavado de minerales extraídos de las minas.[6] En 1913, siendo ya tornero de segunda clase, se afilia a la Unión de Metalúrgicos, asociación adscrita a la Unión General de Trabajadores, pero poco tiempo después comenzaría su desencanto ante los consejos de moderación de los dirigentes durante las reuniones celebradas.

La neutralidad española durante la Primera Guerra Mundial impulsó la industria y economía españolas, ya que ambos bandos enfrentados recurrían a España para obtener materias primas y productos manufacturados. El trabajo en las minas aumenta. Durruti fue enviado a la localidad de Matallana junto con otros obreros para realizar la instalación de lavadoras mecánicas. Allí los mineros declaran una huelga ante los malos tratos recibidos por uno de los ingenieros, exigiendo su destitución; Durruti, para apoyarlos, se niega a continuar los montajes que estaban realizando mientras el trabajo de los mineros continúe paralizado, gracias a lo cual el ingeniero es finalmente trasladado. A su regreso a León, Mijé le llama la atención por lo sucedido y lo advierte de que la guardia civil se había interesado por él, los dirigentes de la Unión Metalúrgica lo amonestan por su conducta, y su antiguo maestro, Melchor Martínez, le aconseja que emigre de León, ante la actitud de las autoridades.[7]

Su padre le consigue una plaza como mecánico ajustador en la Compañía Ferroviaria del Norte, propuesta que decide aceptar. En estas circunstancias le sorprende la huelga general revolucionaria de 1917. Por la rebeldía demostrada durante dicha huelga, Durruti pierde su puesto de trabajo en la Compañía Ferroviaria; además, la Junta Directiva de la Unión Ferroviaria (perteneciente a la UGT), en la que se encontraba afiliado, expulsa al grupo de jóvenes que había ejercido mayor resistencia durante la huelga, incluyéndolo a él, por defender posiciones revolucionarias y alegando indisciplina.

Después de estos hechos, se refugia en Gijón, y tras una breve estancia allí, pasa la frontera a Francia, huyendo del servicio militar. Allí permanece desde diciembre de 1917 hasta enero de 1919, período durante el cual continúa manteniendo contacto con militantes leoneses. De vuelta en España, inicia su afiliación en la Confederación Nacional del Trabajo tras instalarse en La Felguera, donde existía un gran número de obreros metalúrgicos y el anarcosindicalismo tenía gran influencia.

Sospechoso por sus actividades revolucionarias, es detenido por la guardia civil y enviado a La Coruña, y de allí a San Sebastián al descubrirse su deserción del ejército. Tras un Consejo de Guerra, alegó tener una hernia para ganar tiempo y poder fugarse, tras conseguir advertir a su hermana Rosa para que obtuviera ayuda de sus amigos de León. En junio, se exilia de nuevo en Francia, instalándose en París y trabajando en los talleres de Renault. Continúa recibiendo información sobre los acuerdos tomados por grupos anarquistas españoles, y la decisión de la CNT de adherirse a la III Internacional (a cuyo II Congreso en Moscú fue enviado como delegado Ángel Pestaña). Estas noticias lo animan a regresar a España en 1920.

Se trasladó en 1920 a Barcelona, donde se afilió a la CNT. En 1922 formó junto con Joan García Oliver, Francisco Ascaso y Ricardo Sanz el grupo «Los Solidarios», con el que perpetró un atraco al Banco de España de Gijón en 1923. Se le imputó también el asesinato del cardenal Juan Soldevila y Romero, de Zaragoza. Tuvo que huir a Argentina y luego a Chile, donde, junto a compañeros anarquistas, llevan a cabo el primer asalto bancario en la historia de ese país. El atraco es parte de una campaña para juntar recursos a fin de liberar a compañeros que se encontraban en algunas cárceles de España. Continuó luego su paso por otros países latinoamericanos y europeos. En Francia es encarcelado junto a Francisco Ascaso y Gregorio Jover por su participación en las actividades revolucionarias en España, por lo cual comienza una gran campaña internacional a favor de su amnistía que concluye con la liberación de los tres presos anarquistas.

En 1931 volvió a España, y se integró en el sector faísta (próximo a la FAI) de la CNT —beligerante con la II República— y tomó parte en las insurrecciones de Figols 1932 y 1933. A consecuencia de ellos, fue deportado por el gobierno republicano, como preso preventivo junto a otros anarcosindicalistas a Guinea Ecuatorial y Canarias, en el barco mercante Buenos Aires.

Durante todo el periodo republicano participa activamente en huelgas, mítines y conferencias por todo el territorio nacional, pasando numerosas veces por la cárcel.

Su actuación en la Guerra Civil Española[editar]

Durruti en 1936

Al estallar la Guerra Civil en 1936 fue uno de los principales protagonistas de los sucesos revolucionarios de julio, formando parte del grupo «Nosotros» (sucesores de «Los Solidarios») y de la dirección en la defensa de la ciudad de Barcelona, donde falleció su compañero de toda la vida Francisco Ascaso en los enfrentamientos callejeros con los sublevados. El 20 de julio, ya derrotado el alzamiento en Barcelona y siendo la CNT la dueña de la situación, sobre todo tras apoderarse del parque de Artillería de San Andrés, sus principales dirigentes tuvieron una entrevista con el presidente de la Generalidad catalana, Lluís Companys. En una segunda entrevista al día siguiente, después del pleno de Federaciones locales de la CNT, Durruti junto con otros principales dirigentes de la CNT propusieron nombrar un Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña, siendo aceptado por las restantes organizaciones. Este comité (formado por libertarios, republicanos, nacionalistas y marxistas) se convirtió en el verdadero poder en Cataluña, ratificando la Generalidad posteriormente lo que se decidía. Cansado de las disputas internas, y el desgaste debido al hecho de encontrarse en una guerra civil, del Comité de Milicias Antifascistas (de la cual era jefe del departamento de transportes), decidió ir al frente con el bando republicano, pretendiendo en un principio liberar a Zaragoza de los sublevados, otro gran núcleo urbano anarquista tras Barcelona. Se formó entonces la famosa columna Durruti, que tomó rumbo a Zaragoza.

A la columna se le negó el suministro de armas, artillería, etcétera, por parte de los agentes comunistas,[cita requerida] por lo que tuvo que limitarse a tomar todos los pueblos por donde pasaba. En ellos los campesinos se veían libres para hacer la revolución: los terratenientes eran expropiados de sus tierras, las cuales eran colectivizadas, se abolía la propiedad privada y se instauraba el comunismo libertario. En noviembre de aquel año marchó a Madrid con su columna a contener la ofensiva de las tropas sublevadas.

Su muerte[editar]

Tumba de Durruti en el cementerio de Montjuic (Barcelona).

Aproximadamente a la una de la tarde del 19 de noviembre de 1936 (en plena Batalla de la Ciudad Universitaria de Madrid), en la calle Isaac Peral, menos de dos horas después de haber sido entrevistado en la calle en Madrid para el noticiario filmado del PCUS, Durruti es herido en el pecho por una bala de extraña procedencia; en grave estado, es llevado al Hotel Ritz,[8] sede del hospital de sangre de las milicias catalanas, donde muere al día siguiente a las cuatro de la mañana. La autopsia reveló que el deceso de Durruti se debió a los destrozos causados por una bala calibre nueve largo, la cual penetró el tórax y lesionó importantes vísceras. Su cuerpo fue entregado a los servicios especializados del municipio de Madrid para ser sometido a un proceso de embalsamamiento, ya que sería trasladado y enterrado en Barcelona.[9] Su deceso fue ocultado en un primer momento a la población y a la milicia con el fin de evitar desánimos,[10] pero la noticia se extendió rápidamente. A su entierro en Barcelona acudieron decenas de miles de personas.

La muerte de Durruti ocurrió en oscuras circunstancias que han propiciado la aparición de diversas hipótesis para explicar su deceso. Según la CNT, escuetamente fue una «bala fascista».[c] Las emisoras de radio de la zona franquista les atribuyeron el hecho a los comunistas, quienes a su vez aseguraron que el atentado había sido ocasionado por trotskistas o hasta por los mismos anarquistas debido al enfrentamiento de éste con su propia dirección. Se ha dicho también que fue víctima de unos desertores que él mismo intentaba detener. También se asegura que fue un disparo salido de su propia arma: algunos afirman que se le cayó su "naranjero", mientras que otros aseguran que Durruti sólo portaba una Colt 45.[10]

Estudios sobre Durruti[editar]

Buenaventura Durruti es una de las grandes referencias del anarquismo español. Existe abundante literatura sobre su figura, siendo el estudio más significativo por el momento la obra de Abel Paz.

Libros[editar]

Cine[editar]

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. Según José María García de Tunón Aza, uno de sus hermanos fue «Marciano Pedro Durruti», miembro de Falange Española y preso en la Cárcel Modelo de Madrid en 1936, que sería fusilado por el propio bando sublevado en León en agosto de 1937, después de ser condenado a muerte acusado de «delito de adhesión a la rebelión».[2]
  2. El apellido Dumange, de origen catalán, es castellanizado a Domínguez: tal será el segundo apellido de Durruti.[3]
  3. Para Miquel Amorós la posibilidad «más inverosímil».[11]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]