Branchiopoda

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Branchiopoda
Triops longicaudatus.jpg
Triops longicaudatus, un notostraco
Taxonomía
Reino: Animalia
Filo: Arthropoda
Subfilo: Crustacea
Clase: Branchiopoda
Latreille, 1817
Órdenes
No confundir con Brachiopoda, un filo de lofoforados.

Los branquiópodos (Branchiopoda, del griego branchia, "branquia" y pous, "pie") son una clase de crustáceos que incluye especies de tamaño pequeño a mediano, cuya característica principal son los apéndices posteriores a la región cefálica en forma de lámina o filopodio; cada uno de ellos se divide en diferentes lóbulos, tiene una pequeña lámina branquial en su parte externa y una parte interna con setas filtradoras. Se les encuentra sobre todo en cuerpos temporales de agua dulce, salobre y también existen especies de agua salada. Se conocen unas 1200 especies actuales.[1]

Una característica muy particular de muchos branquiópodos, es la de nadar con el dorso hacia abajo, es decir, con el cuerpo invertido. Adicionalmente emplean los apéndices, moviéndolos de atrás hacia adelante, para enviar hacia la boca una corriente de agua que contiene las partículas microscópicas de las que se alimenta el animal.

El desarrollo se inicia con una larva nauplio, llegando a la forma adulta a través de varios cambios. Sin embargo en el grupo de los cladóceros el desarrollo es directo.

Diversidad[editar]

Anostraca[editar]

Los anostracos carecen de caparazón y tienen el cuerpo alargado con los segmentos muy marcados y un gran número de patas. Los ojos son pedunculados. La cola carece de apéndices. Como la gran mayoría de los branquiópodos, los anostrácos viven en pequeñas charcas. Al desovar, los huevos quedan en el lodo del fondo. Si se da el caso de que la charca se seque, los huevos entran en estado suspendido (criptobiosis), y se revitalizan en cuanto el agua fluya de nuevo. Algunas especies además de huevos se pueden reproducir directamente mediante larvas nauplios, cuando las condiciones ambientales son adecuadas.

Un anostraco muy particular es Artemia salina, que vive en aguas salobres, y es capaz de resistir niveles de concentración de sales tan altas que no son adecuadas para ningún otro ser. Su coloración es rojiza debido a que poseen hemoglobina. La longitud de los apéndices de estos branquiópodos está directamente relacionada con la salinidad del medio en que viven. Adicionalmente son partenogenéticos por lo que es posible encontrar en una sola charca solamente individuos de sexo femenino; sin embargo, la reproducción sexual es preferible a la partenogenética.

Notostraca[editar]

Los notostracos son fáciles de distinguir porque llevan un gran caparazón dorsal que protege la región anterior del cuerpo la cual es muy segmentada. La región posterior carece de apéndices y posee dos ramas caudales con forma de antena. Pueden llegar a tener más de 60 pares de patas y los ojos están debajo del caparazón.

Los notostracos viven en charcas pequeñas lo cual los convierte en plaga en aquellas regiones en donde la economía se basa en cultivos como el arroz, que requieren de abundante agua, ya que entre otras cosas se alimentan con las partes tiernas de las plantas (también comen detritus y animales).

Igual a como ocurre con los anostráceos, los huevos sobreviven al desecamiento, y en este estado de latencia, puede ocurrir que sean transportados por otros animales a grandes distancias, por lo que una especie de notostráceos puede distribuirse en regiones muy grandes. Otra característica que comparten con los anostráceos es la partenogénesis.

Conchostraca[editar]

Los concostracos se caracterizan por tener el cuerpo protegido por un caparazón bivalvo (dos conchas unidas por una membrana que permite cierta articulación). Este escudo les hace asemejarse mucho a las almejas, con las cuales comparten la característica de presentar líneas concéntricas en cada concha.

La articulación de las conchas permite, que cuando los músculos están relajados, emerjan las patas y las antenas, las cuales usan para nadar, remover el agua y llevar el alimento a la boca. En caso de un ataque, los músculos abductores se contraen y las valvas se cierran. Las demás características de los concostráceos son similares a las de los branquiópodos.

Actualmente se considera un grupo parafilético y ha sido escindido en los subordenes Laevicaudata, Spinicaudata y Cyclestherida.[2]

Cladocera[editar]

Los cladóceros son el más numeroso de los grupos de branquiópodos. Sin embargo, el tamaño general de los animales incluidos en este subgrupo es mucho menor que el de los tres anteriores. Son conocidos con el nombre genérico de "pulgas de agua", aun cuando incluye animales de aspecto y características diferentes.

Están protegidos por un caparazón bivalvo similar al de los concostráceos, el cual se abre para permitir movilidad al animal. Poseen un solo ojo que corresponde a dos ojos fusionados. Tienen dos antenas formadas por dos ramas, cada una con abundantes setas que son usadas para moverse. El nombre común de pulgas de agua alude a su sistema de avance, a saltos. A diferencia de los otros branquiópodos, los cladóceros poseen un reducido número de patas que en muchos casos no supera los cuatro pares.

La gran mayoría de las pulgas de agua son prácticamente transparentes. Es fácil encontrarlas en charcas, estanques y lagos y muchas veces se aclimatan en el mar. Estos animales son muy prolíficos, y gracias a la partenogénesis, es posible que la progenie de una sola hembra pueda llegar a 10 000 millones[cita requerida] de vástagos en un período de 60 días, si las condiciones son favorables. Así mismo son alimento para una multitud de predadores como peces y otros animales mayores. Como todos los demás grupos de branquiópodos, los huevos pueden sobrevivir bastante tiempo desecados o en inviernos crudos.

Algunas de las especies de cladóceros son las que conforman el plancton de los lagos, y tienen adaptaciones que les permiten flotar fácilmente. Miríadas de ejemplares forman lo que se conoce como mantos lacustres de plancton. Estos cladóceros tienen caparazones muy reducidos y largos apéndices para aumentar el área de sustentación. El fenómeno de poder aumentar y disminuir el tamaño del caparazón es denominado ciclomorfosis.[3]

Aunque mucho menos abundantes que los de agua dulce, también existen cladóceros marinos, que forman parte del mesozooplancton.

Referencias[editar]

  1. Brusca, R. C. & Brusca, G. J., 2005. Invertebrados, 2ª edición. McGraw-Hill-Interamericana, Madrid (etc.), XXVI+1005 pp. ISBN 0-87893-097-3.
  2. J. W. Martin & G. E. Davis (2001). An Updated Classification of the Recent Crustacea. Natural History Museum of Los Angeles County. pp. 132 pp. Archivado desde el original el 25 de mayo de 2006. 
  3. Schram, F. R. 1986. Crustacea. Oxford University Press, Universidad de California. 606 pp. ISBN 0195037421, 9780195037425