Bot conversacional

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Un bot de charla o bot conversacional es un programa que simula mantener una conversación con una persona al proveer respuestas automáticas a entradas hechas por el usuario. Habitualmente, la conversación se establece mediante texto, aunque también hay modelos que disponen de una interfaz de usuario multimedia. Más recientemente, algunos comienzan a utilizar programas conversores de texto a sonido (CTV), dotándolo de mayor realismo a la interacción con el usuario.

Para establecer una conversación han de utilizarse frases fácilmente comprensibles y que sean coherentes, aunque la mayoría de los bot conversacionales no consiguen comprender del todo. En su lugar, tienen en cuenta las palabras o frases del interlocutor, que les permitirán usar una serie de respuestas preparadas de antemano. De esta manera, el bot es capaz de seguir una conversación con más o menos lógica, pero sin saber realmente de qué está hablando.

Historia[editar]

Quizás comenzaron como un juego, pero hoy en día están muy extendidos. Muchos tienen su razón de ser e incluso esa razón es de bastante utilidad para todos. Los bots más clásicos y tempranos son Eliza, SmarterChild, Parry y SHRDLU; entre los más recientes se encuentran Racter, A.L.I.C.E o Jabberwacky, Dr. Abuse (de Barres&Boronat), muy parecido a Eliza y Semantycs (de Full on Net) que ya puede interactuar con diversos canales y extraer información de ERP.

Los más avanzados, son programas capaces de mantener una conversación lógica y pseudo inteligente en un determinado idioma. Algunos de los más complejos están programados en C++, Delphi o similares, y otros más sencillos en Action Script, PHP, VBScript, etc. Pueden ser consultados además de mediante software instalado en un ordenador personal, vía web y vía aplicaciones instaladas en teléfonos inteligentes (entre las mismas, cabe mencionar a Siri[1] y SimSimi,[2] entre otros muchos). Existen muchos otros con amplia presencia en redes de IRC, donde son conocidos como bots de charla o bots de chat.

En el año 2005, Microsoft y Colloquis Inc. (empresa de automatización conversacional radicada en Silicon Valley), pusieron en funcionamiento un roBOT conversacional para Encarta. Después de la experiencia con SmarterChild, decidieron dar un paso adelante produciendo un bot cualitativamente más complejo y capaz de aprender (a un nivel aún bastante básico). Además, a la complejidad conversacional e intelectual se añadió la posibilidad de interactuar en diferentes idiomas, incluido el español.

Desarrollo[editar]

Finalmente, cabe decir que la dificultad de su programación hace que conseguir un resultado decente suponga una gran inversión de recursos. Sin embargo, la mejora en el desarrollo y modulación tanto de las librerías de vocabulario, como de los algoritmos de inteligencia artificial, están simplificando la elaboración de estos bots. De esta manera, se estima que para el año 2019 la producción de estos bots llegará a ser tan común, que incluso cada persona podría contar con un bot personalizado a sus necesidades. No olvidemos que tienen muchísima utilidad a la hora de dar información rápida acerca de un sistema o zona, y que se pueden convertir en auténticos especialistas en materias muy concretas, debido a la capacidad de aprendizaje que incorporan algunos de ellos.

Por ejemplo, Jabberwacky aprende nuevas respuestas y el contexto de ellas basado en inteacciones hechas por el usuario en tiempo real, en vez de estar basadas en bases de datos estáticas. Algunos de los bots conversacionales más recientes combinan aprendizaje en tiempo real con algoritmos evolutivos que optimizan su habilidad de comunicarse con cada conversación. Aun así, no hay actualmente una inteligencia artificial de propósito general que soporte completamente la interacción con un bot conversacional, por esta razón algunos desarrolladores solo se concentran en la Búsqueda y recuperación de información.

A día de hoy, no se ha conseguido crear un bot que sea capaz de mantener una conversación lógicamente humana, debido a que carece de auténtica conciencia de sí mismo. A pesar de ello, se han conseguido grandes avances que se acercan cada vez más a la superación del conocido como "Test de Turing", que conllevaría la imposibilidad por parte del interlocutor de asegurar si mantiene una conversación con un humano o bien un bot o programa informático. Existen competencias en torno al test de Turing, una de ellas otorga el Premio Loebner al chat conversacional más avanzado.

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Algunos bots conversacionales son integrados en sistemas de diálogo como asistentes virtuales automatizados y compañías están usándolos en vez de call centers. Los bots pueden responder al usuario y asistirlo en múltiples actividades; entre ellas están aprender, buscar, recordar, conectar con otros sistemas o integrar servicios. Actualmente, los bots de charla pueden operar basados completamente en inteligencias artificiales pero hay un creciente interés en usar computación basada en humanos para proveer un servicio más eficiente.

Esta técnica, también conocida como computación con humanos en el bucle, o human-in-the-loop computing, puede llegar a convertirse en la forma más efectiva para entrenar los bots de charla y lograr que puedan communicarse independientemente con el usuario. También hace más relevante su capacidad para beneficierse de un continuo bucle de retroalimentación. Al tener una mayor cantidad de personas interactuando con ellos y enseñándoles como resolver problemas, su algoritmo de aprendizaje automático mejora. De esta manera asistentes personales que utilicen una combinación de inteligencia artificial y humanos tienen la capacidad de proveer una experiencia más productiva y agradable para el usuario.

En 2016 se desarrollaron cada vez más chatbots para funcionar en Facebook Messenger. Por ejemplo en la industria de viajes, el de Aeroméxico vende boletos y responde a preguntas,[3] mientras el de KLM's provee el estatus de vuelos y envía los pases de abordar móviles.[4] Estos servicios por chatbot ya existían por varios años en la app WeChat.[5]

En el caso del bot Semantycs permite interactuar vía voz con teléfono o chat.

Las mismas técnicas de interacción conversacional se pueden aplicar a los asistentes virtuales por voz, por ejemplo desde 2016 se puede pedir un Uber desde el dispositivo Google Home, que contiene la inteligencia artificial del asistente virtual Google Assistant, por voz, por medio de una conversación natural.[6]

En la práctica, el mercado empieza a diferenciar entre aquellos bots que siguen unas reglas básicas (y que por tanto no son muy inteligentes) de los bots inteligentes. En los primeros, el desarrollador define el diálogo así como las posibles respuestas (un rango de posibles respuestas); mientras que los segundos son más abiertos (en cuanto permiten que el usuario interaccione libremente con el bot), se utilizan sistemas de inteligencia artificial (motores de NLP) con los que procesar la información (el input) del usuario que escribe al bot, para proponerle una respuesta. En el ámbito de los sistemas de Inteligencia Artificial, la industria tecnológica es la primera que ha empezado a apostar por ellos (sistemas como Watson de IBM, LUIS de Microsoft o API.ai de Google son claros ejemplos) donde la clave de la inteligencia del bot reside en el entrenamiento que se haga del mismo, para lo que se definen conceptos como Intenciones (qué quiere decir el usuario, cuál es su intención), Entidades y Diálogos.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Proyectos universitarios[editar]

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Referencias[editar]