Bona de Saboya

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Retrato de Bona de Saboya, detalle de un cuadro anónimo lombardo, Bona di Savoia e santa, 1471-2.

Bona de Saboya, duquesa de Milán (10 de agosto de 1449 – 23 de noviembre de 1503) fue la segunda esposa de Galeazzo Maria Sforza, duque de Milán y miembro de la noble casa italiana de Saboya. Actuó de regente de Milán durante la minoría de su hijo 1476–1481.

Familia y matrimonio[editar]

Bona nació en Chambéry, Saboya. Sus padres fueron Luis de Saboya y Ana de Lusignan de Chipre. Era una de diecinueve hijos. Entre sus muchos hermanos estuvieron:

En 1464, iba a ser prometida con Eduardo IV de Inglaterra, hasta que se reveló su matrimonio secreto con Isabel Woodville. Bona se casó con Galeazzo Maria Sforza el 9 de mayo de 1468. Se había rumoreado una alianza entre los Sforza y la casa real de Francia ya desde 1460, y "en junio de 1464 Bona de Saboya fue oficialmente ofrecida a Galeazzo a través de cartas del rey de Francia y el duque de Saboya."

Galeazzo y Bona tuvieron cuatro hijos:

Regencia[editar]

El esposo de Bona, Galeazzo Maria Sforza, fue asesinado, el 26 de diciembre de 1476,a los 32 años de edad por tres jóvenes nobles en el porche de la catedral de San Esteban de Milán. A Galeazzo le sucedió, tras diez años de reinado, su hijo de siete años, Gian Galeazzo Sforza (1469–1494) bajo la regencia de Bona. Pero pronto surgieron disensiones entre la regente y su cuñado, Ludovico Maria Sforza, apodado "El Moro".

En este primer encuentro Bona y su principal consejero, Cicco Simonetta, salieron victoriosos, y Ludovico y sus hermanos se vieron obligados a abandonar la ciudad. Para obtener su readmisión, Ludovico, se aprovechó de la rivalidad entre Tassino (el favorito de Bona) y Simonetta. Le siguió la caída y ejecución de Simonetta. Desde 1479 el auténtico gobierno de Milán quedó en las manos de Ludovico, cuyo poder fue asegurado aún más en el año 1480, cuando él capturó a su sobrino Gian, privándolo del ducado y asumió el control. Posteriormente, Bona se vio obligada a abandonar Milán y Ludovico quedó gobernando sin persona que lo desafiase.[1]

Bona de Saboya encargó el manuscrito Libro de Horas, que fue pintado alrededor del año 1490 por el famoso artista de la corte Giovan Pietro Birago. Usó el libro, que contenía textos devocionales y se considera como uno de los tesoros más destacados del Renacimiento italiano.[2]

Ancestros[editar]

Referencias[editar]