Blas de Lezo

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Blas de Lezo y Olavarrieta
Don Blas de Lezo -Museo Naval-.jpg
Retrato conservado en el Museo Naval de Madrid.
Teniente general[nota 1] de la Armada
Años de servicio 17041741
Lealtad Bandera de España España
Condecoraciones Marqués de Ovieco
(a título póstumo)
Mandos Armada Española
Participó en

Guerra de Sucesión Española


Nacimiento 3 de febrero de 1689
Pasajes, Guipúzcoa,
Bandera de España España
Fallecimiento 7 de septiembre de 1741 (52 años)
Cartagena de Indias,
Nueva Granada Bandera de España España

Escudo de Blas de Lezo.svg

Escudo de Blas de Lezo, I marqués de Ovieco
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Blas de Lezo y Olavarrieta (u Olabarrieta) (Pasajes, Guipúzcoa, 3 de febrero de 1689-Cartagena de Indias, Nueva Granada, 7 de septiembre de 1741) fue un almirante español —conocido por la singular estampa que le dieron sus numerosas heridas de guerra[1] [2] —, considerado uno de los mejores estrategas de la historia de la Armada Española[3] y famoso por comandar con éxito la defensa de Cartagena de Indias durante el asedio británico de 1741.

Biografía[editar]

Blas de Lezo y Olavarrieta nació en el distrito de Pasajes de San Pedro, (Guipúzcoa) el 3 de febrero de 1689 y fue bautizado en la iglesia de San Pedro de la misma localidad el día seis siguiente.[4] Hijo de Pedro de Lezo y Agustina Olabarrieta,[5] pertenecía a una familia con ilustres marinos entre sus antepasados, en un pueblo dedicado, prácticamente en exclusiva, a la mar. Se educó en un colegio de Francia y salió de él en 1701. En aquel entonces la armada francesa era aliada de España en la Guerra de Sucesión, que acaba de empezar al morir Carlos II sin descendencia. Dado que Luis XIV deseaba el mayor intercambio posible de oficiales entre los ejércitos y escuadras de España y Francia, Lezo se embarca, a sus 12 años, en la escuadra francesa, enrolándose como guardiamarina al servicio del conde de Toulouse, Luis Alejandro de Borbón, hijo de Luis XIV.[6]

Guerra de Sucesión[editar]

La guerra enfrenta a Felipe de Anjou, apoyado por Francia y nombrado heredero por el rey español, con el archiduque Carlos de Austria, apoyado por Inglaterra, ya que esta última temía el poderío que alcanzarían los Borbones en el continente. La escuadra francesa había salido de Tolón y en Málaga se habían unido algunas galeras españolas mandadas por el conde de Fuencalada. Frente a Vélez-Málaga se produjo el 24 de agosto de 1704 la batalla naval más importante del conflicto. En dicho combate se enfrentaron 96 naves de guerra franco-españolas (51 navíos de línea, 6 fragatas, 8 brulotes y 12 galeras, sumando un total de 3.577 cañones y 24.277 hombres) y la flota anglo-holandesa, mandada por el almirante Rooke y compuesta por 53 navíos de línea, 6 fragatas, pataches y brulotes con un total de 3.614 cañones y 22.543 hombres, dando como resultado al final de la contienda 1.500 y 2.700 bajas, respectivamente.

Blas de Lezo participó en aquella batalla batiéndose de manera ejemplar, hasta que una bala de cañón le destrozó la pierna izquierda, teniéndosela que amputar, sin anestesia, por debajo de la rodilla. Debido al valor demostrado tanto en aquel trance como en el propio combate, es ascendido en 1704 a alférez de bajel de alto bordo por Luis XIV.[6] Se le ofrece ser asistente de cámara de la Corte de Felipe V. Rechazó este cargo y siguió su servicio a bordo de diferentes buques, tomando parte en las operaciones que tuvieron lugar para socorrer las plazas de Peñíscola y Palermo; en el ataque al navío inglés Resolution de setenta cañones, que terminó con la quema de este, así como en el apresamiento de dos navíos enemigos que fueron conducidos a Pasajes y Bayona. Evidentemente necesitó una larga recuperación y rechazó estar en la Corte, pues ambicionaba conocer las artes marineras y convertirse en un gran comandante. En 1705 vuelve a bordo y aprovisiona la asediada Peñíscola.

Continúa patrullando el Mediterráneo, apresando numerosos barcos ingleses y realizando valientes maniobras con un arrojo inusitado. Tanto es así que se le premia permitiendo que lleve sus presas a Pasajes, su pueblo natal. Pero enseguida es requerido por sus superiores y en 1706 se le ordena abastecer a los sitiados de Barcelona al mando de una pequeña flotilla. Sirviéndose de su aguda inteligencia, realiza brillantemente su cometido, escapa una y otra vez del cerco que establecen los ingleses para evitar el aprovisionamiento. Para ello deja flotando y ardiendo paja húmeda con el fin de crear una densa nube de humo que ocultase los navíos españoles, pero además carga «sus cañones con unos casquetes de armazón delgada con material incendiario dentro, que, al ser disparados, prenden fuego a los buques británicos»[cita requerida]. Los británicos se ven impotentes ante tal despliegue de ingenio. Posteriormente se le destaca a la fortaleza de Santa Catalina de Tolón, donde toma contacto con la defensa desde tierra firme en combate contra las tropas del príncipe Eugenio de Saboya. En esta acción y tras el impacto de un cañonazo en la fortificación, una esquirla se le aloja en el ojo izquierdo, que explota en el acto, perdiendo así para siempre la vista del mismo.

Fragata de Blas de Lezo remolcando el buque británico Stanhope.

Tras una breve convalecencia es destinado al puerto de Rochefort, donde lo ascienden a teniente de Guardacostas en 1707. Allí realizará otra gran gesta rindiendo en 1710 una decena de barcos enemigos, el menor de veinte piezas. Por estas fechas tiene lugar el referido combate con el Stanhope (de 70 cañones) mandado por John Combs. Se mantuvo un cañoneo mutuo hasta que las maniobras de Lezo dejaron al barco enemigo a distancia de abordaje, momento en el que ordenó lanzaran los garfios para llevarlo a cabo: : «Cuando los ingleses vieron aquello, entraron en pánico»(Victoria, 2005, p. 122).

El abordaje de los españoles era una maniobra ofensiva que los ingleses temían particularmente: los navíos españoles cañoneaban de cerca, tras lo cual lanzaban garfios y abordaban el navío contrario, buscando el cuerpo a cuerpo, hasta la rendición del enemigo. De este modo, con tripulaciones muy inferiores en número, los navíos españoles lograban apresar otros con mucha mayor dotación y porte. Blas de Lezo se cubrió de gloria en dicho enfrentamiento, en el que incluso fue herido, siendo ascendido a capitán de fragata.

En 1712 pasa a servir bajo las órdenes de Andrés de Pes. Posteriormente participó en el asedio de Barcelona al mando del Campanella (70), tiempo durante el cual asedió la ciudad bombardeándola sistemáticamente, en el que el 11 de septiembre de 1714, al acercarse con demasiado ímpetu a sus defensas, recibe un balazo de mosquete en el antebrazo derecho, quedando la extremidad sin apenas movilidad hasta el fin de sus días. De esta manera con sólo 25 años tenemos al joven Blas de Lezo tuerto, manco y cojo. En esa época, y al mando de una fragata, apresó once navíos británicos, entre ellos el Stanhope de setenta cañones.

En 1715, al mando de Nuestra Señora de Begoña (54), y ya repuesto de sus heridas, se dirige con una gran flota a reconquistar Mallorca, que se rinde sin un solo disparo.

El Caribe[editar]

Terminada la Guerra de Sucesión, se le confió el buque insignia Lanfranco. Un año después parte hacia La Habana escoltando a una flota de galeones en el Lanfranco (60), barco que debido a su calamitoso estado, se hundió poco después en Buenos Aires tras capturar dos fragatas francesas.

Allí se queda hasta 1720, cuando se le asigna un nuevo navío bautizado también como Lanfranco (62), conocido asimismo como León Franco y Nuestra Señora del Pilar, y es integrado dentro de una escuadra hispano-francesa al mando de Bartolomé de Urdizu con el cometido de limpiar de corsarios y piratas los llamados Mares del Sur, o lo que es lo mismo, las costas del Perú. La escuadra estaba compuesta por parte española de cuatro buques de guerra y una fragata, y por parte francesa por dos navíos de línea. Sus primeras operaciones fueron contra los dos barcos, el Success (70) y el Speed Well (70) del corsario inglés John Clipperton, que logró evitarle.

Mediterráneo[editar]

En 1730 regresó a España y fue ascendido a jefe de la escuadra naval del Mediterráneo. Habiendo surgido diferencias con la república de Génova, España estaba resentida por la conducta observada por aquel Estado, y no de acuerdo con sus procedimientos, el general Lezo, por orden superior, se personó en aquel puerto con seis navíos y exigió, como satisfacción, el pago de los dos millones de pesos pertenecientes a España que se hallaban retenidos en el Banco de San Jorge, además de un homenaje a la bandera real de España. Mostrando el reloj a los comisionados de la ciudad, que buscaban el modo de eludir la cuestión del pago, fijó un plazo, transcurrido el cual la escuadra rompería el fuego contra la ciudad. Los dos millones de pesos recibidos fueron enviados, por orden del rey, medio millón para el infante don Carlos y el resto fue remitido a Alicante para sufragar los gastos de la expedición que se alistaba para la conquista de Orán.

En reconocimiento de sus servicios al rey, éste le concede en 1731 como estandarte para su capitana la bandera morada con el escudo de armas de Felipe V, la Orden del Espíritu Santo y la Orden del Toisón de Oro alrededor y cuatro anclas en sus extremos.[7]

En 1732, a bordo del Santiago participó en la expedición a Orán con más de trescientos buques y cerca de treinta mil hombres de infantería, caballería y artillería, y rindió la ciudad, si bien cuando se marchó, Bay Hassan logró reunir tropas y sitiarla. Lezo retornó en su socorro con seis navíos y cinco mil hombres y logró ahuyentar al pirata argelino tras reñida lucha. No contento con esto, persiguió su nave capitana de sesenta cañones, que se refugió en la bahía de Mostagán (hoy Mostaganem), baluarte defendido por dos castillos fortificados y cuatro mil hombres. Ello no arredró a Lezo, que entró tras la nave argelina despreciando el fuego de los fuertes, incendiándola y causando además grave ruina a los castillos. Patrulló después durante meses por aquellos mares, impidiendo que los argelinos recibieran refuerzos de Estambul, hasta que una epidemia lo forzó a regresar a la ciudad de Cádiz.

De vuelta a América: Cartagena de Indias[editar]

Plano de Cartagena de las Indias realizado en 1735 y publicado en la Obra Relación Histórica del Viaje a la América Meridional, de Jorge Juan y Antonio de Ulloa.
Plano de la Bahía de Cartagena de Indias realizado en 1735 y publicado en la Obra Relación Histórica del Viaje a la América Meridional, de Jorge Juan y Antonio de Ulloa.

El rey lo ascendió en 1734 a teniente general de la Armada. Regresó a América con los navíos Fuerte y Conquistador en 1737 como comandante general de Cartagena de Indias, plaza que tuvo que defender de un sitio (1741) al que la había sometido el ataque del almirante inglés Edward Vernon. La justificación de los británicos para iniciar un conflicto con España fue, entre otros muchos incidentes, el apresamiento de un barco mercante comandado por Robert Jenkins cerca de la costa de Florida. Juan de León Fandiño apresó el barco y supuestamente cortó la oreja de su capitán al tiempo que le decía: «Ve y dile a tu rey que lo mismo le haré si a lo mismo se atreve.» A la sazón, el tráfico de ultramar español se componía en gran parte del contrabando.

Vernon conquistó la plaza de Portobelo (Panamá), y desafió a Lezo, a lo que el marino español contestó:

«Si hubiera estado yo en Portobelo, no hubiera su Merced insultado impunemente las plazas del Rey mi Señor, porque el ánimo que faltó a los de Portobelo me hubiera sobrado para contener su cobardía, en referencia a los defensores del lugar»

La flota británica sumaba 2.000 cañones dispuestos en 186 barcos, entre navíos de guerra, fragatas, brulotes y buques de transporte, y 23.600 combatientes entre marinos, soldados y esclavos negros macheteros de Jamaica, más 4.000 reclutas de Virginia bajo las órdenes de Lawrence Washington, medio hermano del futuro libertador George Washington. Las defensas de Cartagena incluían 3.000 hombres entre tropa regular, milicianos, 600 indios flecheros traídos del interior, más la cuantiosa marinería y tropa de desembarco de los seis navíos de guerra de los que disponía la ciudad: Galicia, que era la nave capitana, San Felipe, San Carlos, África, Dragón y Conquistador.

La derrota de los ingleses fue tan importante que propició el dominio de la Armada de España durante más de medio siglo, hasta que lo perdió tras la batalla de Trafalgar. Los ingleses, quienes contaban con la victoria, ocultaron monedas y medallas grabadas con anterioridad para celebrarla. Dichas medallas decían en su anverso: «Los héroes británicos tomaron Cartagena el 1 de abril de 1741» y «El orgullo español humillado por Vernon».[8]

Blas de Lezo falleció en Cartagena de Indias de "unas calenturas, que en breves días se le declaró tabardillo" y el rey Carlos III lo hizo marqués de Orvieco a título póstumo.

Matrimonio y descendencia[editar]

El 5 de mayo de 1725 contrajo matrimonio en Lima con la dama criolla Josefa Pacheco Bustios, natural de Locumba (actual Tacna), e hija de los también criollos José Carlos Pacheco y Benavides, y María Nicolasa de Bustios y Palacios. De esta unión tuvo la siguiente descendencia:

El Puerto de Santa María y Blas de Lezo[editar]

La estancia de los Lezo en El Puerto de Santa María tuvo varias fechas. El almirante ya había estado en 1719-20 y en 1730 en Cádiz. De allí partió, ya viviendo en El Puerto de Santa María, el 3 de febrero de 1737 hacia Cartagena dirigiendo la que sería la última carrera de Indias y donde encontraría, como ya se ha reflejado, su fatal destino.

Tras las investigaciones realizadas en los padrones de la época de la Iglesia Mayor Prioral portuense, se ha constatado que Blas de Lezo, su mujer, sus hijos y un criado afroamericano llamado Antonio Lezo, vivieron desde 1736 en una casa de la calle Larga, para ser más exactos en Larga, 70, hoy reconvertida en apartamentos de alquiler. Tras su muerte, su viuda -conocida en la localidad como 'La Gobernaora'- y sus hijos permanecieron en ella hasta la muerte de ésta el 31 de marzo de 1743.

Josefa Pacheco fue enterrada en el Convento de Santo Domingo, sito en la calle del mismo nombre. A partir de esta fecha, los descendientes de Blas de Lezo desaparecen de los padrones portuenses.

Durante su residencia en la ciudad, el Cabildo Municipal, siendo conocedor del prestigio del almirante, hizo a su familia diferentes concesiones, entre las que destacó una toma de agua para la casa.

Hasta hace pocos años, la ciudadanía portuense siguió llamando a la mansión casa de «La Gobernaora».

Su memoria en la actualidad[editar]

Estatua en honor del teniente general de la Armada Blas de Lezo en la Plaza de Colón en Madrid realizada por Salvador Amaya.

La Real Armada Española honra la memoria de Blas de Lezo con el mayor honor que puede rendirse a un marino español: tiene por costumbre inveterada que uno de sus buques lleve su nombre. El último así bautizado es una fragata de la clase Álvaro de Bazán: la  Blas de Lezo (F-103). Anteriormente portaron dicho nombre un cañonero de la clase Elcano, llamado General Lezo, que en 1898 se encontraba en Filipinas, aunque no llegó a participar en los combates al tener las calderas desmontadas, el crucero Blas de Lezo, que se perdió en 1932 al tocar un bajío frente a las costas de Finisterre y un destructor procedente de la ayuda estadounidense, el  Blas de Lezo (D-65). La Armada Colombiana también tuvo un buque con el nombre del almirante, el ARC Blas de Lezo (BT-62), un petrolero de clase Mettawee, adquirido a la Armada de los Estados Unidos el 26 de noviembre de 1947 y dado de baja en enero de 1965.[9]

Fragata Blas de Lezo (F-103) en Tallin.

El 12 de marzo de 2014 se inauguró en el Paseo de Canalejas de la ciudad de Cádiz el primer monumento dedicado a Blas de Lezo en España.[10] [11] Al acto acudieron el embajador de Colombia en España y un almirante de la Armada Española.[12] En la fachada de la Diputación Foral de Gipuzkoa, situada en San Sebastian, se encuentra desde 1885 un busto de Blas de Lezo, oriundo de Pasajes.[13]

El 15 de noviembre de 2014 el rey Juan Carlos inauguró en los Jardines del Descubrimiento de la Plaza de Colón de Madrid una escultura en bronce de 3,5 metros -7 metros en total contando con el monolito-pedestal- con la efigie del almirante, muy próxima a la de otros dos marinos ilustres de la Armada Española como fueron Cristóbal Colón y Jorge Juan y Santacilia.[14] El monumento fue sufragado íntegramente por suscripción popular con las aportaciones que un millar de ciudadanos de todos los rincones de España hicieron a la Asociación Monumento a Blas de Lezo.[15] Cuatro días después el Ayuntamiento de Barcelona aprobó una moción con los votos de CiU, ICV, ERC y DCst, y con la abstención del PSC, en la que se pedía al Ayuntamiento de Madrid que retirara la estatua por haber participado Blas de Lezo en el bombardeo de Barcelona durante la Guerra de Sucesión Española. La petición fue rechazada en rueda de prensa por el ayuntamiento de la capital.[16]

Existe una placa en su honor en el Panteón de Marinos Ilustres en San Fernando (Cádiz), donde reposan otros héroes de la Armada Española. También existe una maqueta de la Batalla de Cartagena de Indias en la Academia de Ingenieros de Hoyo de Manzanares (Madrid). Análogamente, en el Museo Naval de Cartagena de Indias se exhibe un conjunto de maquetas con detalle de las fortificaciones de aquella bahía y que describen el sitio de la ciudad por el almirante Vernon, la defensa organizada por Don Blas de Lezo, y su victoria sobre el inglés.

Existen calles con su nombre en las ciudades de Valencia, Málaga, Alicante, Las Palmas de Gran Canaria, San Sebastián, Cádiz, Huelva, Fuengirola, Rentería, Irún, Pasajes —su localidad natal—, y finalmente, tras una recogida de firmas,[17] el 28 de abril de 2010 se aprobó dedicarle una avenida en la capital de España, Madrid.[18]

Sin embargo, aunque las proezas de Blas de Lezo están a la altura de los más grandes marinos de la historia, es un personaje histórico no suficientemente reconocido, ni su biografía merecidamente divulgada.[19] Por esa razón, la empresa española DL-Multimedia está preparando un documental sobre su vida para los canales Historia y Odisea.

Monumento a Blas de Lezo en el Castillo San Felipe de Barajas, Cartagena de Indias, Colombia

Blas de Lezo es, al contrario, un reconocido héroe en Cartagena de Indias, que le rinde homenaje de varias maneras: barrios, avenidas y plazas le conmemoran en sus nombres; y su estatua frente al Castillo San Felipe de Barajas mantiene vivo entre los cartageneros el recuerdo del defensor de su ciudad. El 5 de noviembre de 2009, en Cartagena de Indias, se dio cumplimiento a un deseo de Blas de Lezo, que en su testamento pedía que un grupo de españoles pusiese una placa que conmemorase aquella victoria. En la inscripción se puede leer:

Homenaje al Almirante D. Blas de Lezo y Olavarrieta. Esta placa se colocó para homenajear al invicto almirante que con su ingenio, valor y tenacidad dirigió la defensa de Cartegena de Indias. Derrotó aquí, frente a estas mismas murallas, a una armada británica de 186 barcos y 23.600 hombres, más 4.000 reclutas de Virginia. Armada aún más grande que la Invencible Española que los británicos habían enviado al mando del Almirante Vernon para conquistar la ciudad llave y así imponer el idioma inglés en toda la América entonces española. Cumplimos hoy juntos, españoles y colombianos, con la última voluntad del Almirante, que quiso que se colocara una placa en las murallas de Cartagena de Indias que dijera: AQUÍ ESPAÑA DERROTÓ A INGLATERRA Y SUS COLONIAS. Cartagena de Indias, marzo de 1741.[20]

Asimismo, el 21 de noviembre de 2009 se descubrió para su memoria una placa en la calle Larga n.º 70 del Puerto de Santa María, ciudad donde residió Blas de Lezo antes de librar la Batalla de Cartagena y donde nacieron algunos de sus hijos. En dicho acto se estrenó la marcha militar Almirante Blas de Lezo, compuesta para la Real Armada por Joaquín Drake García, e interpretada por la Banda de Música del Tercio Sur (Infantería de Marina). Presidieron el acto el Almirante de la Flota, el Alcalde de la ciudad y la presidente del Club de Mar Puerto Sherry. La lápida reza: «En 1736 vivió en este lugar junto a su familia el Teniente General de la Armada D. Blas de Lezo y Olavarrieta, insigne e invencible marino, héroe de la Batalla de Cartagena de Indias en la que la flota inglesa sufrió una humillante derrota en el año 1741. La ciudad del Puerto de Santa María en homenaje a su memoria. 21 de noviembre de 2009». [21]

Novelas históricas[editar]

La vida de Blas de Lezo y su defensa de Cartagena de Indias ha sido llevada a la novela histórica con diversos grados de fantasía por los siguientes escritores en los últimos años:

  • Carlos Alonso Mendizábal (2008), Blas de Lezo, el malquerido, Dossoles, Burgos.
  • Ramiro Ribas Narváez (2009), La conjura de la mentira. Derrota de Inglaterra en Cartagena de Indias, Akrón.
  • Alber Vázquez (2010), Mediohombre. La batalla que Inglaterra ocultó al mundo, Inédita Editores.
  • Felipe Blasco Patiño (2010), El hombre sin rey. ¿Pudo un solo hombre cambiar el destino de América? El desastre de la Armada Invencible inglesa, Bohodón Ediciones, Madrid.
  • Santiago Iglesias de Paúl (2011), El marino que cazaba lagartos... y que luchó junto a Blas de Lezo, JM Ediciones.
  • Orlando Name Bayona (2012), Blas de Lezo. El almirante patapalo. ¡Anka Motz!, Oveja negra.
  • Juan Antonio Pérez-Foncea (2012), El héroe del Caribe. La última batalla de Blas de Lezo, Libroslibres.
  • José Vicente Pascual (2013), Almirante en tierra firme. La aventura de Blas de Lezo, el español que derrotó a Inglaterra, Áltera, Madrid.
  • Francisco Javier Romero Valentín (2013), El paisano de Jamaica, Amazon Media.
  • David López (2013), El aventurero Vivar, Rocaeditorial.
  • Víctor San Juan (2014), Morirás por Cartagena, Punto de Vista Editores.
  • Rafael Vidal & José Pablo García (2014), Blas de Lezo. El marino invicto.
  • Pablo Victoria (2014), Los amores prohibidos de Cecilita Caxiao. La extraña historia de cómo se salvó el diario de guerra de Blas de Lezo, Amazon Media.
  • Fernando de Artacho (2015), El almirante Mediohombre, Algaida, Sevilla.

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. Equivalente a un vicealmirante actual

Referencias[editar]

  1. Arturo Pérez-Reverte (23 de agosto de 2010). «El vasco que humilló a los ingleses». perezreverte.com. Consultado el 19 de noviembre de 2010. 
  2. Aunque se ha dicho de forma contemporánea que se le conoció como Patapalo y Mediohombre, por las muchas heridas sufridas durante su carrera militar, no hay evidencia histórica para tales afirmaciones. Aparece como Admiral One-Leg en la novela de James Michener de 1989 "Caribbean", mientras que sólo se le denomina "medio hombre" en el manual escolar "Historia de Colombia para la Enseñanza Secundaria", por Jesús María Henao y Gerardo Arrubla, cuya 3ª edición se publicó en Bogotá en 1920:

    ...el famoso General de los galeones don Blas de Lezo, marino vascongado, quien en combates anteriores, en Málaga, Tolón y Barcelona había perdido la pierna izquierda, el ojo izquierdo y el brazo derecho a la edad de 25 años; este medio hombre contribuyó poderosamente al triunfo que obtuvieron las armas castellanas.



  3. «Batalla de Cartagena de Indias (Guerra de la oreja de Jenkins)». Consultado el 19 de mayo de 2012. 
  4. García Rivas, Manuel (2012). «En torno a la biografía de Blas de Lezo». Itsas Memoria. Revista de Estudios Marítimos del País Vasco (7): 491. Consultado el 2 de abril de 2016. 
  5. Martínez Delgado, 1970, p. 160.
  6. a b Fernández de Navarrete, Francisco (1848). Colección de opúsculos, volumen 1. Madrid: Imprenta de la viuda de Calero. p. 261. 
  7. en la Historia (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión).
  8. Hernández Sánchez-Barba, Mario (1992). El mar en la historia de América. Mapfre. ISBN 84-7100-281-7. 
  9. http://www.europapress.es/sociedad/noticia-sabes-quien-fue-blas-lezo-personaje-inmortalizado-nueva-estatua-madrid-20141115081016.html
  10. Diario de Cádiz (12 de marzo de 2014). «Hoy se inauguran el monumento y la exposición sobre Blas de Lezo». 
  11. ayuntamiento de Cádiz. «La ciudad rinde homenaje a Blas de Lezo dentro de los actos del Mes Constitucional». 
  12. http://www.diariodecadiz.es/article/cadiz/1727231/hoy/se/inauguran/monumento/y/la/exposicion/sobre/blas/lezo.html
  13. http://www.santelmomuseoa.com/atlas/es/ver_escultura.php?ninv=EP-0003&dedonde=imagenes&pag=5
  14. El rey Juan Carlos I inaugura el monumento a Blas de Lezo en Madrid
  15. http://monumentoablasdelezo.com/acerca-de/
  16. "Una estatua reabre la guerra de 1714", El País, 23 de noviembre de 2014.
  17. «Firmas para la calle Blas de Lezo». ElGuaridaDeGoyix.com. 8 de marzo de 2008. Consultado el 19 de noviembre de 2010. 
  18. «Avenida de Blas de Lezo». ElGuaridaDeGoyix.com. 18 de septiembre de 2010. Consultado el 19 de noviembre de 2010. 
  19. El monumento al almirante vasco, erigido por suscripción popular, se ha descubierto este mediodía en Colón, ABC, 15 de noviembre de 2014
  20. "Cartagena de Indias: heroísmo, patrimonio y placer en Colombia" Guía turística de Cartagena de Indias 2.0Viajes
  21. Juanjo Robledo (5 de noviembre de 2009). «El día en que España acabó con los británicos». BBC.co.uk. Consultado el 19 de noviembre de 2010. 

Bibliografía[editar]

  • A Journal of the Expedition to Carthagena. With Notes: In Answer to a Late Pamphlet Entitled, An account of the Expedition to Carthagena, London: J. Roberts, 1744
  • En el sexto tomo de Nicolas Lenglet-Dufresnoy, Méthode pour étudier la géographie, París, 1741, se agrega como addendum de última hora un Diario del sitio de Cartagena en América, escrito anónimamente por un español y traducido al francés por el propio embajador de España en Francia, Luis Rigio y Branciforte, príncipe de Campoflorido, Grande de España.
  • Bermúdez Plata, Cristóbal (1912). «Narración de la defensa de Cartagena de Indias contra el ataque de los ingleses en 1741». El Correo de Andalucía (Sevilla). 
  • Smollet, Tobías (1989). «Authentic papers related to the expedition against Carthagena». En Jorge Orlando Melo. Reportaje de la historia de Colombia (Bogotá: Planeta). 
  • Alonso de Mendizábal, Carlos (2008). Blas de Lezo, el malquerido. España: Dossoles. 
  • Martínez Delgado, Luis (1970). Historia extensa de Colombia, Volumen 4,Parte 1. Ediciones Lerner. ISBN 9789589501337. 
  • Quintero Saravia, Gonzalo (2002). Don Blas de Lezo. Defensor de Cartagena de Indias. Colombia: Planeta. ISBN 958-42-0326-6. 
  • Rodríguez, José Manuel (2008). El vasco que salvó al Imperio español. El almirante Blas de Lezo. España: Altera. ISBN 978-84-96840-23-2. 
  • Arciniegas, Germán (1966). «Relato del almirante inglés y el cojo Don Blas». Biografía del Caribe. libro tercero, cap. XVI. Editorial Sudamericana. 
  • Victoria, Pablo (2005). El día que España derrotó a Inglaterra. Áltera. ISBN 9788489779686. 

Enlaces externos[editar]