Bisexualidad

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La bisexualidad es el amor romántico, atracción romántica, sexual o comportamiento sexual hacia hombres y mujeres.[1] [2] [3] También puede incluir la atracción, tanto romántica o sexual, hacia personas de cualquier identidad de género o a una persona independientemente de su sexo o género biológico, lo que a veces se le denomina pansexualidad.[4] [5] [6]

Bandera del orgullo bisexual

El término bisexualidad se utiliza principalmente en el contexto de la atracción humana para denotar sentimientos románticos o sexuales hacia los hombres y las mujeres,[1] [2] [3] y el concepto es una de las tres clasificaciones principales de la orientación sexual junto con la heterosexualidad y la homosexualidad, las que son parte del continuo homosexual-heterosexual. Una identidad bisexual no necesariamente equivale a una atracción igual a hacia ambos sexos; también es común que personas con una marcada, pero no exclusiva, preferencia hacia un sexo sobre otro también se identifiquen a sí mismos como bisexuales.[7]

La bisexualidad se ha observado tanto en diversas sociedades humanas[8] como en el reino animal[9] [10] [11] a lo largo del registro histórico. El término bisexualidad, no obstante, como hetero- y homosexualidad, fueron acuñados en el siglo XIX.[12]

Definiciones[editar]

Orientación, identidad y comportamiento sexuales[editar]

La bisexualidad es la atracción romántica o sexual hacia hombres y mujeres. La Asociación Estadounidense de Psicología declara que la orientación sexual se ubica a lo largo de un continuo. En otras palabras, alguien no tiene que ser exclusivamente homosexual o heterosexual, pero puede sentir diferentes grados de ambos. La orientación sexual se desarrolla a lo largo de la vida personal, personas diferentes se dan cuenta en diferentes momentos de su vida que son heterosexuales, bisexuales u homosexuales".[7] [13]

La atracción, el comportamiento y la identidad sexuales pueden ser incongruentes, ya que la atracción o conducta sexual no necesariamente es consistente con la identidad. Algunos individuos se identifican como heterosexuales, homosexuales o bisexuales sin haber tenido ninguna experiencia sexual. Otros han tenido experiencias homosexuales, pero no se consideran gais, lesbianas o bisexuales.[13] Del mismo modo, personas que se identifican como homosexuales ocasionalmente pueden relacionarse sexualmente con miembros del sexo opuesto, pero no se identifican como bisexuales.[13] Los términos queer,[5] polisexual,[5] heteroflexible, homoflexible, hombres que tienen sexo con hombres y mujeres que tiene sexo con mujeres también pueden usarse para describir la identidad sexual o para identificar el comportamiento sexual.

La pansexualidad puede o no ser derivada de la bisexualidad, algunas fuentes indican que la bisexualidad abarca la atracción romántica o sexual a todas las identidades de género o que es la atracción romántica o sexual hacia una persona, independientemente de su sexo biológico o género. [4] [6] En este sentido, el término pansexualidad se utiliza indistintamente como bisexualidad[6] El concepto de pansexualidad rechaza deliberadamente el binarismo de género, la "noción de dos géneros y orientaciones sexuales específicas",[6] ya que las personas pansexuales están abiertas a relaciones con personas que no se identifican estrictamente como hombres o mujeres.[4] [6]

El activista bisexual Robyn Ochs define la bisexualidad como "el potencial de ser atraído —de forma romántica y/o sexual— a gente de más de un sexo y/o género, no necesariamente al mismo tiempo, no necesariamente en la misma forma y no necesariamente en el mismo grado".[14]

De acuerdo con Rosario, Schrimshaw, Hunter, Braun (2006):

... el desarrollo de la identidad sexual lesbia, gay o bisexual (LGB) es un proceso complejo y a menudo difícil. A diferencia de otros grupos minoritarios (por ejemplo, las minorías étnicas y raciales), la mayoría de los individuos LGBT no son criadas en una comunidad con personas similares de las que puedan aprender sobre su identidad, que refuercen y apoyen esa identidad. Más bien, las personas LGBT a menudo crecen en comunidades que son ignorantes o abiertamente hostiles hacia la homosexualidad.[7]

También se a estudiado la bisexualidad como una identidad transitoria. En un estudio longitudinal sobre el desarrollo de la identidad sexual entre jóvenes lesbianas, gais y bisexuales (LGB) de Rosario et al. estipularon que: "Encontramos prueba de consistencia considerable y cambio en la identidad sexual LGB a lo largo del tiempo". Los jóvenes que se habían identificado como gay/lesbiana o bisexual antes de un punto de referencia aproximadamente se identificaron gay/lesbiana tres veces más que bisexual en evaluaciones posteriores. De los jóvenes que se habían identificado solo como bisexuales en evaluaciones anteriores, el 60-70 % siguió identificándose de este modo, mientras que aproximadamente el 30-40% asumió una identidad gay/lesbia con el tiempo. Rosario et al. sugieren que "aunque hubo jóvenes que consistentemente se autoidentificaban como bisexuales a través del estudio, para otros jóvenes, una identidad bisexual sirvió como una identidad de transición para una identidad gay/lesbiana posterior".[7] En contraste, un estudio longitudinal realizado por Lisa M. Diamond, que seguía a mujeres que se identificaban como lesbianas, bisexuales o sin etiqueta, encontró que "eran más las mujeres que adoptaron una identidad bisexual/sin etiqueta que aquellas que las abandonaron" en un periodo de 10 años. El estudio también encontró que las "mujeres bisexuales/sin etiqueta tenían una distribución general estable de atracciones del mismo sexo/otro sexo".[15] Diamond también estudió la bisexualidad masculina en una investigación por encuesta. Notó que "casi la misma cantidad de hombres cambiaron en algún punto una identidad gay a una bisexual, queer o sin etiqueta que los que cambiaron de una identidad bisexual a una gay".[16] [17]

Exactitud en la identidad[editar]

Al igual que otras personas LGBT, los bisexuales a menudo se enfrentan con la discriminación. Además de la discriminación asociada con la homofobia la gente bisexual se enfrenta a la discriminación de gente gay, lesbianas y heterosexual alrededor de la palabra bisexual y de la propia identidad bisexual.[18] [19] [20] La creencia de que la bisexualidad no existe es común,[18] y se deriva de dos puntos de vista. En el punto de vista heterosexista, donde se supone que la gente esta atraída al sexo opuesto y es razonado como si solo la heterosexualidad realmente existiese. En la perspectiva monosexista, se cree que la gente no puede ser bisexual a menos que esté igualmente atraída (de forma sexual) a ambos sexos.[18] [19] Desde este punto de vista la gente es: totalmente homosexual (gay/lesbiana) o exclusivamente heterosexual,[18] los homosexuales de clóset desean aparentar ser heterosexual,[21] o hay heterosexuales que experimentan con su sexualidad.[20] [22]

La creencia de que alguien no puede ser bisexual a menos de que este igualmente atraído a ambos sexos es una afirmación que es discutida por varios investigadores, quienes afirman que la bisexualidad cae en un a continuum, como la sexualidad en general.[7] [23] En 2005, los investigadores Gerulf Rieger, Meredith L. Chivers, y J. Michael Bailey usaron la pletismografía peneana para medir la excitación de hombres bisexuales a la pornografía que involucra solo a los hombres y la pornografía que involucra solo a mujeres. Los participantes fueron reclutados a través de anuncios en revistas orientadas a gais y periódicos alternativos. Encontraron que los hombres bisexuales auto-identificados tenían es sus muestras patrones de excitación genital similar a hombres homosexuales y heterosexuales. Los autores concluyeron que "en términos de comportamiento e identidad, claramente existen hombres bisexuales", pero que la bisexualidad masculina no había demostrado existir con respecto a la excitación o a la atracción.[24] La afirmación de Bailey que "para los hombres la excitación es igual a la orientación" fue criticada por el Fairness and Accuracy in Reporting (FAIR) como una simplificación que se niega a tomar en cuenta el comportamiento y la auto-identificación.[25] Además algunos investigadores sostienen que la técnica utilizada en el estudio para medir la excitación genital es demasiado cruda para capturar todo lo que constituye la atracción sexual en toda su profundidad (sensaciones eróticas, cariño, admiración).[23] El grupo National Gay and Lesbian Task Force llamó al estudio y la cobertura que dio The New York Times deficiente y bifobico.[26]

El Instituto Americano de la Bisexualidad declaró que el estudio de Bailey fue mal interpretado y mal informado tanto por The New York Times y sus críticos.[27] En 2011, Bailey y otros investigadores encontraron que entre los hombres con un historial de varias relaciones románticas y sexuales con miembros de ambos sexos, altos niveles de excitación sexual se encontraron en respuesta tanto a las imágenes sexuales masculinas y femeninas.[28] [29] Los sujetos fueron reclutados de un grupo en la página de Craigslist en donde hombres buscan la intimidad con ambos miembros de una pareja heterosexual. Los autores señalaron que este cambio en la estrategia de reclutamiento fue una diferencia importante, pero que esta no podía haber sido una muestra representativa de hombres bisexuales. Estos llegaron a la conclusión de que "sí existen hombres auto-identificados como bisexuales con patrones de excitación bisexuales", pero no pudo identificar si este patrón se da en la mayoría de los hombres bisexuales.[29] [30]

Escala Kinsey[editar]

La escala Kinsey se usa para describir la experiencia sexual de una persona o su respuesta en determinado momento dado. Va desde 0, lo que significa exclusivamente heterosexual, a 6, es decir, exclusivamente homosexual.[31] Las personas que se ubican del 2 al 4 normalmente se les considerada bisexual; en muchos casos no son totalmente un extremo o el otro.[32] En principio, las personas que se ubican en cualquier lugar de 1 a 5 se podrían considerar bisexuales.[33]

Reportes[editar]

El trabajo de Alfred Kinsey Sexual Behavior in the Human Male en 1948 encontró que "el 46% de la población masculina había participado en prácticas tanto heterosexuales como homosexuales, o que había "reaccionado" a personas de ambos sexos, en el transcurso de su vida".[34] El mismo Kinsey disgustaba del uso del término bisexual para describir a personas que participaban en actividades sexuales con hombres y mujeres, prefiriendo usar bisexual en su sentido estrictamente biológico, hermafrodita, declarando que, "hasta que se demuestre [que] la preferencia sexual de un individuo depende de que en su anatomía existan estructuras femeninas y masculinas, o que tengan capacidades fisiológicas masculinas y femeninas, es lamentable llamar a este tipo de personas bisexuales".[18] [35]

The Janus Report on Sexual Behavior (El reporte del comportamiento sexual de Janus), publicado en 1993, encontró que el 5% de los varones y el 3% de las mujeres se consideraba a sí mismos bisexual y que el 4% de los hombres y el 2% de las mujeres se consideraba homosexual.[36]

Una encuesta realizada en 2002 en los Estados Unidos por el Centro Nacional de Estadísticas de la Salud encontró que el 1.8% de los hombres en la edad de 18 a 44 años se consideraba a sí misma bisexual, 2.3% homosexual y 3.9% como "algo más". El mismo estudio encontró que el 2.8% de las mujeres entre los 18 a 44 años se consideraba bisexual, 1.3% como homosexual y 3.8% como "algo más".[36]

En 2007, un artículo en la sección "Salud", del The New York Times afirmó que "el 1,5 por ciento de las mujeres estadounidenses y el 1,7 por ciento de los hombres estadounidenses se identifican como bisexual".[23]  También en 2007, se informó que el 14,4 % de jóvenes mujeres estadounidenses se identificaron como "no estrictamente heterosexual", con el 5,6% de los hombres que se identificaron como homosexuales o bisexuales.[37]

Un estudio en la revista de psicobiología en 2011 informó que había hombres que se identifican como bisexuales y que eran excitados por hombres y mujeres.[38]

En la primera encuesta gubernamental a gran escala que mide la orientación sexual de los estadounidenses, la NHIS informó en julio del 2014 que sólo el 0,7 por ciento de los estadounidenses se identifican como bisexuales.[39]

Estudios, teorías y respuesta social[editar]

No hay consenso entre los científicos sobre las razones exactas para que un individuo se desarrolle para ser heterosexual, bisexual u homosexual.[40] Razones propuestas incluyen una combinación de factores genéticos[41] [42] factores ambientales (incluido el orden de nacimiento fraterno, donde el número de hermanos mayores que un niño tiene aumenta las posibilidades de la homosexualidad; exposición de específicas hormonas prenatales, donde las hormonas juegan un papel en la determinación de la orientación sexual como lo hacen con la diferenciación sexual;[43] [44] y estrés prenatal de la madre).[45] [46] [47]

La Academia Americana de Pediatría ha declarado que "la orientación sexual, probablemente, no se determina por un solo factor, sino por una combinación de factores genéticos, hormonales e influencias ambientales."[48] La American Psychological Association (Asociación Americana de Psicología) ha declarado que "es probable que haya muchas razones para la orientación sexual de una persona y las razones pueden ser diferentes para cada persona ". Además, señaló que, para la mayoría de la gente, la orientación sexual se determina a una edad temprana.[49] La Asociación Americana de Psiquiatría declaró: "Hasta la fecha no hay estudios científicos que apoyan alguna etiología biológica específica para la homosexualidad, del mismo modo, no existe alguna causa psicosocial o dinámica familiar para la homosexualidad que haya sido identificada, incluidas historias de abuso sexual en la infancia ".[50] Investigaciones sobre cómo la orientación sexual puede ser determinada por factores genéticos u otros factores prenatales juega un papel en los debates políticos y sociales sobre la homosexualidad, y también eleva los temores acerca del perfil genético y pruebas prenatales.[51]

Sigmund Freud creía que todo ser humano es bisexual en el sentido de incorporar atributos generales de ambos sexos. En su opinión, como esto era cierto anatómicamente por lo tanto también lo era psicológicamente, siendo la atracción sexual para ambos sexos un aspecto de esta bisexualidad psicológica. Freud creía que en el curso del desarrollo sexual del lado masculino de esta bisexualidad normalmente llegaría a ser dominante en los hombres y el lado femenino en las mujeres, pero que como adultos todo el mundo tiene deseos derivados de su naturaleza masculina y como de su femenina. Freud no afirmó que todo el mundo es bisexual en el sentido de sentir el mismo nivel de atracción sexual para ambos sexos. Las creencias de Freud en la bisexualidad innata fueron rechazadas por Sandor Rado en 1940 y, a raíz de él, por muchos psicoanalistas posteriores. Rado argumentó que no hay bisexualidad biológica en seres humanos.[52]

La bisexualidad humana ha sido estudiada, en la mayoría de los casos, junto a la homosexualidad. Van Wyk y Geist argumentan que esto es un problema para la investigación de la sexualidad porque los pocos estudios que han observado bisexuales por separado han encontrado que los bisexuales son a menudo diferentes de heterosexuales y homosexuales. Por otra parte, la bisexualidad no siempre representa un punto a medio camino entre la dicotomía. Las investigaciones indican que la bisexualidad es influenciada por variables biológicas, cognitivas y culturales en interacción, y esto da lugar a diferentes tipos de bisexualidad.[53]

En el debate actual en torno a las influencias en la orientación sexual, las explicaciones biológicas han sido cuestionados por los científicos sociales, sobre todo por las feministas que animan a las mujeres a tomar decisiones conscientes sobre su vida y su sexualidad. También se ha encontrado una actitud diferente entre los hombres y las mujeres homosexuales, con los hombres más propensos a considerar su sexualidad como algo biológico", que refleja la experiencia universal masculina en esta cultura, no las complejidades del mundo lesbico." También hay evidencia de que la sexualidad de las mujeres puede ser más fuertemente afectada por factores culturales y contextuales.[54]

Camille Paglia ha promovido la bisexualidad como un ideal.[55] La profesora de Harvard Marjorie Garber hizo un caso académico de la bisexualidad con su libro de 1995 Vice Versa:. La bisexualidad y el erotismo de la vida cotidiana, que argumenta que la mayoría de la gente sería bisexual si no fuera por la represión y otros factores tales como la falta de oportunidades sexuales.[56]

Factores sociales[editar]

En los 40,el zoólogo Alfred Kinsey fue el primero en crear una escala para medir la continuidad de la orientación sexual de heterosexualidad a homosexualidad. Kinsey estudió la sexualidad humana y argumentó que las personas tienen la capacidad de ser hetero u homosexual, aunque este rasgo no se presenta en las circunstancias actuales.[57]

Desde una perspectiva antropológica, existe una gran variación en la prevalencia de la bisexualidad entre las diferentes culturas. Entre algunas tribus parece ser inexistente mientras que en otras es más común, incluida la tribu Sambia de Nueva Guinea y otras culturas de melanesias similares.[53]

Libido[editar]

Varios estudios que comparan a los bisexuales con heterosexuales u homosexuales han indicado que los bisexuales tienen mayores tasas de actividad sexual, fantasías sexuales o interés erótico. Van Wyk y Geist (1984) encontraron que los hombres y las mujeres bisexuales tenían más fantasías sexuales que los heterosexuales. Dixon (1985) encontró que los hombres bisexuales tenían más relaciones con mujeres que otros varones heterosexuales. Los hombres bisexuales se masturbaban más, pero tenían menos matrimonios felices que los heterosexuales. Bressler y Lavender (1986) encontraron que las mujeres bisexuales tenían más orgasmos a la semana y afirmaban que eran más fuertes que los de las mujeres heterosexuales u homosexuales. También encontraron que los matrimonios con una mujer bisexual eran más felices que las uniones heterosexuales, observaron menor incidencia en la infidelidad, y eran menos probables de terminar en divorcio. Goode y Haber (1977) hallaron que las mujeres bisexuales suelen madurar sexualmente antes que otras mujeres, masturbarse y disfrutar de la masturbación además tener más experiencia en diferentes tipos de contacto heterosexual.[53]

Investigaciones recientes sugieren que, para la mayoría de las mujeres, el alto impulso sexual se asocia con mayor atracción sexual hacia las mujeres y los hombres. Para los hombres, sin embargo, el alto impulso sexual se asocia con una mayor atracción hacia uno u otro sexo, pero no a ambos, dependiendo de la orientación sexual.[58] De manera similar para la mayoría de las mujeres bisexuales un alto impulso sexual se asocia con una mayor atracción sexual hacia mujeres y hombres; mientras que para los hombres bisexuales, un alto impulso sexual se asocia con una mayor atracción a uno de los sexos, y se debilita la atracción por el otro.[59]

Virilización[editar]

La masculinización de las mujeres y de la hypermasculinización en los hombres ha sido un tema central en la investigación de la orientación sexual. Hay varios estudios que sugieren que los bisexuales tienen un alto grado de masculinización. LaTorre y Wendenberg (1983) encontraron características de personalidad diferentes para mujeres bisexuales, heterosexuales y homosexuales. Se ha encontrado que los bisexuales suelen tener menos inseguridades que los heterosexuales y los homosexuales. Este hallazgo define a los bisexuales definidos como seguros de sí mismos y menos propensos a sufrir inestabilidades mentales. La confianza de una identidad segura se traduce en más masculinidad. Este estudio no exploró las normas sociales, los prejuicios o la feminización de los hombres homosexuales.[53]

En una investigación publicada en la Revista de la Asociación para la Investigación en Otorrinolaringología, las mujeres suelen tener una mejor sensibilidad auditiva que los hombres, asumido por los investigadores como una disposición genética conectada a procrear. Se han encontrado que las mujeres homosexuales y bisexuales tienen una hipersensibilidad al sonido en comparación con las mujeres heterosexuales, lo que sugiere una predisposición genética a no tolerar tonos de alta intensidad. Aunque se han encontrado hombres heterosexuales, homosexuales y bisexuales a exhibir estos patrones similares de audición, había una diferencia notable dentro de un subgrupo de varones identificados como hiperfeminizados hombres homosexuales hiperfeminizados que presentaron la prueba con resultados similares a las mujeres heterosexuales.[60]

Hormonas prenatales[editar]

La teoría de la hormona prenatal de la orientación sexual sugiere que las personas que están expuestas a niveles excesivos de hormonas sexuales tienen cerebros masculinizados y muestran un aumento de la homosexualidad o la bisexualidad. Pero estudios que proporcionen evidencia de la masculinización del cerebro no se han realizado hasta la fecha. La investigación sobre las condiciones especiales, como la hiperplasia suprarrenal congénita (HSC) y la exposición a dietilestilbestrol (DES) indican que la exposición prenatal a, respectivamente, el exceso de testosterona y los estrógenos se asocian con fantasías sexuales de mujeres con mujeres en los adultos. Ambos efectos están asociados con la bisexualidad en lugar de la homosexualidad.[54]

Hay investigaciones que sugieren que el ratio en la longitud del dedo índice 2D y el anular 4D está negativamente relacionado con testosterona prenatal y positivamente al estrógeno. En estudios al medir los dedos, estadísticamente la asimetría en el ratio de los dedos (dedo anular largo) se relaciona con la homosexualidad y con menor ratio en la bisexualidad. Sugiriendo que la exposición a dosis altas de testosterona prenatal y bajas de estrógeno es una causa de la homosexualidad, mientras que la exposición a dosis muy altas de testosterona está asociadas a la bisexualidad. Como la testosterona es importante en la diferenciación sexual, esta posición ofrece otra alternativa a que la homosexualidad masculina es genética.[61]

La teoría hormonal prenatal sugiere que una orientación homosexual resulta de la exposición excesiva a la testosterona provocando un cerebro sobre-masculinizado. Esto es contradictorio a otra hipótesis de que las preferencias homosexuales pueden deberse a un cerebro feminización en hombres. Sin embargo, también se ha sugerido que la homosexualidad puede ser debido a los altos niveles de testosterona no unida prenatales que resulta de una falta de receptores en sitios particulares del cerebro. Por lo tanto el cerebro podría ser feminizado mientras que otras características, como la proporción 2D: 4D podrían estar excesivamente masculinizado.[59]

Estructura cerebral[editar]

En 1991 Simon LeVay en la autopsia de 18 hombres homosexuales, 1 hombre bisexual, 16 hombres presuntamente heterosexuales y 6 mujeres presuntamente heterosexuales encontró que el núcleo INAH 3 del hipotálamo anterior de hombres homosexuales era más pequeña que la de los hombres heterosexuales y más cerca en tamaño de las mujeres heterosexuales. Aunque agrupado con los homosexuales, el tamaño INAH 3 del único sujeto bisexual fue similar al de los hombres heterosexuales.[53]

Cromosomas[editar]

Existe evidencia que apoya el concepto de precursores biológicos de orientación bisexual en varones. Según Money (1988), los hombres con un cromosoma Y extra tienen más probabilidades de ser bisexual, parafilos e impulsivos.[53]

Teoría Evolucionaría[editar]

Algunos psicólogos evolutivos han argumentado que la atracción hacia el mismo sexo no tienen valor adaptativo, ya que no tiene ninguna asociación con potencial de éxito reproductivo. En lugar de ello, la bisexualidad puede ser debido a la variación normal en la plasticidad del cerebro. Más recientemente, se ha sugerido que las alianzas del mismo sexo pueden haber ayudado a los varones a subir en la jerarquía social dando acceso a las féminas y oportunidades reproductivas. Aliados con el mismo sexo podrían haber ayudado a las mujeres a pasar a la más segura y más rica en recursos centro del grupo, que aumentan sus posibilidades de criar a su descendencia.[59]

Brendan Zietsch del Instituto Queensland de Investigación Médica propone la teoría alternativa de que los hombres que exhiben rasgos femeninos se vuelven más atractivos para las feminas y por lo tanto son más propensos a aparearse, siempre que los genes implicados no conduzcan a rechazar la heterosexualidad.[62]

Además, en un estudio realizado en 2008, sus autores afirman que "hay considerable evidencia de que la orientación sexual humana está influenciada genéticamente, pero lo que no se sabe es cómo la homosexualidad, lo que tiende a reducir el éxito reproductivo, se mantiene en la población en una frecuencia relativamente alta. " Su hipótesis es que "mientras que los genes que predisponen a la homosexualidad reducen el éxito reproductivo de los homosexuales, también pueden conferir alguna ventaja en los heterosexuales que llevan ellos" y sus resultados sugieren que "los genes que predisponen a la homosexualidad pueden conferir una ventaja de apareamiento en los heterosexuales, lo que podría ayudar a explicar la evolución y el mantenimiento de la homosexualidad en la población. ".[63]

En Scientific American Mind, la científica Emily V. Driscoll dijo que el comportamiento homosexual y bisexual es bastante común en varias especies y que fomenta la unión: "Cuanta más homosexualidad, más pacífica es la especie". El artículo también afirma que: "A diferencia de la mayoría de los seres humanos los animales no pueden ser clasificados como homosexuales o heterosexuales. Un animal que se involucra en un coqueteo entre especies del mismo sexo o asociación no necesariamente niega encuentros heterosexuales. Más bien, muchas especies parecen tener arraigada tendencias homosexuales que son una parte regular de su sociedad. Es decir, probablemente no hay bichos estrictamente gay, solo bisexuales. Los animales no tienen identidad sexual. Solo tienen sexo."[64]

Historia[editar]

Shudo (pederastia Japonesaese pederasty):un hombre joven entretiene a un amante masculino mayor, cubriendo sus ojos mientras que a escondidas besa a una sirvienta.

Grecia antigua[editar]

Los antiguos griegos no asociaban las relaciones sexuales con etiquetas binarias, como lo hace la sociedad occidental moderna. Los hombres que tenían amantes masculinos no eran identificados como homosexuales, y pueden haber tenido esposas u otras amantes femeninas. Textos religiosos de la Grecia antigua, reflejan sus prácticas culturales donde incorporan temas bisexuales. Los subtextos variaban, desde la mística a la didáctica.[65]

Espartanos creían que el amor y las relaciones eróticas entre soldados experimentados y novatos podrían afianzar la lealtad de combate y cohesión de la unidad, y fomentar tácticas heróicas, pues los hombres competían para impresionar a sus amantes. Una vez que los soldados más jóvenes alcanzan la madurez, se suponía que la relación se convertira en una no sexual, pero no está claro si esto era estrictamente seguido. Había un poco de estigma que acompañaba a los hombres jóvenes que continuaban sus relaciones con sus mentores en la edad adulta.[65] Por ejemplo, Aristophanes le llamada euryprôktoi, que significa "de ancho culo", y los describe como las mujeres.[65]

Hombre joven y adolescente en sexo intercrural, fragemento de un figura negra, 550 AC-525 AC, Louvre.

Antigua Roma[editar]

Se esperaba y era socialmente aceptable que un hombre romano nacido libre quisiera tener sexo tanto con parejas femeninas como masculinas, siempre y cuando él fuera el que penetrara.[66] La moralidad del comportamiento dependía de la posición social de la pareja, no por género. Tanto las mujeres como los hombres jóvenes eran considerados objetos normales de deseo, pero fuera del matrimonio un hombre se supone que deben actuar en sus deseos solo con los esclavos, prostitutas (que a menudo eran esclavos), y los infames. El género no determinaba si una pareja sexual era aceptable, siempre que el disfrute de un hombre no invada la integridad de otro hombre. Era inmoral tener relaciones sexuales con la esposa de otro hombre nacido libre, su hija casadera, su hijo menor de edad, o con el hombre mismo; el uso de un esclavo de otro hombre estaba sujeto a la autorización del propietario. La falta de auto-control, incluida la gestión de la vida sexual, indicaba que un hombre era incapaz de gobernar a otros; demasiada indulgencia en el "placer sensual bajo" amenaza con erosionar la identidad del hombre de clase alta como una persona culta.[67]

Estatus social[editar]

Debido a que algunas personas bisexuales no sienten que encajan en el mundo homosexual ni el heterosexual, y porque tienen una tendencia a ser "invisibles" en público, algunas personas bisexuales se han comprometido a formar sus propias comunidades, cultura y movimientos políticos. Algunos de los que se identifican como bisexuales pueden integrarse en la sociedad, ya sea homosexual o heterosexual. Sin embargo, otras personas bisexuales ven esta integración como algo forzado y no voluntario; los bisexuales pueden enfrentar la exclusión de tanto la sociedad homosexual como la heterosexual al salir del clóset. El psicólogo Bet Firestein afirma que los bisexuales tienden a internalizar las tensiones sociales relacionadas con su elección de pareja[68]  y se sienten presionados a etiquetarse como homosexuales en lugar de ocupar un punto medio difícil donde la atracción a personas de ambos sexos desafía el valor de la monogamia en la sociedad.[68] Estas presiones sociales pueden afectar la salud mental de los bisexuales, terapia específica se han desarrollado para los bisexuales para hacer frente a esta preocupación.[68]

Los comportamientos bisexuales también se asocian en la cultura popular en donde los hombres que se dedican a la actividad entre personas del mismo sexo, mientras que lo contrario se presenta como heterosexual. La mayoría de estos hombres - dice que vive en el down-low (expresión estadounidense) -. No se auto-identifican como bisexuales .

Simbología bisexual[editar]

Bandera del orgullo bisexual.
Dos triángulos superpuestos.

Un símbolo comúnmente utilizado dentro de la comunidad bisexual es la bandera del orgullo bisexual, en la que tiene una franja rosa para la homosexualidad, una azul en la parte inferior para la heterosexualidad y una franja púrpura en medio, mezclada del rosa y el azul, representando la bisexualidad.[69]

Otro símbolo que utiliza los mismos colores son un par de triángulos sobrepuestos, el triángulo rosa, uno de los símbolos más conocidos por la comunidad gay y un triángulo que, del mismo modo que en la bandera, representa la homosexualidad, ambos forman un triángulo púrpura en su intersección.[70]

Muchos homosexuales y bisexuales tienen un problema con el uso del símbolo del triángulo rosa, ya que este era un símbolo que utilizado en el régimen de Hitler para etiquetar y perseguir a los homosexuales (similar a la estrella de David pero constituida por dos triángulos superpuestos). Por lo tanto, el símbolo de doble luna fue ideado específicamente para evitar el uso de los triángulos.[71] Este símbolo es muy común en Alemania y países circundantes.[71]

Medios de comunicación[editar]

Cine[editar]

Angelina Jolie es una actriz bisexual .[72]

Podemos encontrar representaciones de la bisexualidad en películas como El cisne negro, Frida, Showgirls, The Pillow Book, Alejandro Magno, The Rocky Horror Picture Show, Henry and June, Persiguiendo a Amy, Velvet Goldmine, Besando a Jessica Stein, The Fourth Man, Bajos instintos, Sueños, misterios y secretos, Sunday Bloody Sunday, Something for Everyone, The Rules of Attraction, y Secreto en la montaña.

Televisión[editar]

Estados Unidos[editar]

De la cadena FOX, la serie House aparece un doctora bisexual llamada, Remy Hadley, "Trece", personificada por Olivia Wilde, desde la cuarta temporada en adelante. En la misma cadena de televisión también se había emitido la serie de televisión The O.C., que durante un tiempo tuvo a una protagonista bisexual llamada Alex Kelly (también interpretada por Olivia Wilde), la gerente del lugar frecuentado por los rebeldes locales, siendo el interés amoroso de Marissa Cooper.[73]

A partir de la temporada de 2009, la serie The Real World de MTV contó con dos personajes bisexuales,[74] Emily Schromm,[75] y Mike Manning.[76]

Canadá[editar]

El drama sobrenatural Lost Girl, sobre criaturas llamadas Fae que viven en secreto entre los humanos, cuenta con una protagonista bisexual, llamada Bo,[77] interpretada por Anna Silk. En el arco de la historia está involucrada en un triángulo amoroso entre Dyson, un hombre lobo (interpretado por Kris Holden-Ried), y Lauren Lewis,[78] una doctora humana (protagonizada por Zoie Palmer) que está al servicio del líder del clan Light Fae.

Reino Unido[editar]

En el show de ciencia ficción de la BBC TV Torchwood, varios de los personajes principales parecen tener una sexualidad fluida. El más destacado de ellos es el capitán Jack Harkness, un pansexual, que es el personaje principal y por todo lo demás, un convencional héroe de acción de ciencia ficción. Dentro de la lógica del show, donde los personajes también pueden interactuar con otras especies exóticas, los productores utilizan a veces el término "omnisexual" para describirlo.[79] El ex de Jack, el Capitán John Hart también es bisexual.[80]  De sus exes femeninos, se conocen que tiene al menos una ex esposa y al menos una mujer con quien ha tenido un hijo. Algunos críticos sacan la conclusión de que la serie muestra más a menudo a Jack con hombres que con mujeres.[81] El creador de la serie Russell T Davies dice que una de las trampas de escribir un personaje bisexual es que se "cae en la trampa" de "solo hacerlo dormir con hombres". Describe la cuarta temporada de la serie, "vas a ver toda la gama de sus apetitos, de una manera realmente bien hecha".[82] La preocupación por la bisexualidad ha sido vista por los críticos como complementaria a otros aspectos de los temas de la serie. Para el personaje heterosexual Gwen Cooper, de quien Jack alberga sentimientos románticos, las nuevas experiencias que ella enfrenta en Torchwood, en forma de "relaciones, homosexualidad y amenazas de la muerte", conota no solo el Otro, sino un "lado perdido" para el Ser.[83] Bajo la influencia de una feromona alien, Gwen besa a una mujer en el episodio 2 de la serie. En el Episodio 1, el heterosexual Owen Harper besa a un hombre para escapar de una pelea cuando esta por tomar a la novia del hombre. Toshiko Sato está enamorada de Owen, pero también tiene algunas relaciones románticas, con una alíen y un joven humano. El periódico Británico The Sun publicó el titular " Dr Ooh consigue cuatro amigos gay" antes de la primera temporada, describiendo a todo el elenco de Torchwood como bisexual.[84]

Música[editar]

El músico de rock David Bowie se declaró a sí mismo bisexual en una entrevista con Melody Maker en enero de 1972, un movimiento que coincide con los primeros disparos en su campaña para el estrellato como Ziggy Stardust.[85] En septiembre de 1976 en una entrevista con Playboy, Bowie afirmó, "Es verdad......Soy bisexual. Pero no puedo negar que he usado ese hecho muy bien. Supongo que es la mejor cosa que me ha pasado".[86] En una entrevista en 1983, él dice que es "el peor error que he cometido",[87] [88] aclarando, en 2002 él explica "no pienso que haya sido un error en Europa, pero es mucho más difícil en Estados Unidos. No tenía problema con que la gente supiera que soy bisexual. Pero tampoco tenía interés en cargar ninguna bandera o ser representante de ningún grupo. Sabía lo que quería ser, que era ser un compositor y un intérprete [...] Estados Unidos es un lugar muy puritano, y creo que se puso en el camino de lo mucho que quería hacer".[89] En 1995, Jill Sobule canta sobre la bicuriosidad en su canción "I Kissed a Girl", con un vídeo que alternaba imágenes de Sobule y un novio, junto con imágenes de ella con una novia. Otra canción con el mismo nombre de Katy Perry también alude a un mismo tema. Algunos activistas sugieren la canción simplemente refuerza el estereotipo de que los bisexuales solo experimentan, y que la bisexualidad no es una preferencia sexual real. Lady Gaga ha indicado que ella es bisexual,[90] y a declarado que su canción "Poker Face" se trata de fantasear con una mujer mientras se está con un hombre.[91]

Ric Ocasek de The Cars dijo que él era bisexual en una entrevista en 1986, declarando, "Me gustan las mujeres hermosas. Las mujeres altas, delgadas, bellas, gordas pequeñas, mujeres feas. Me gustan todo tipo de mujeres. Siempre me siento atraído por el sexo opuesto. Estoy atraído por ambos sexos, en realidad, pero no solo de los hombres hermosos [...] creo que me gustan los hombres extraños".[92] Brian Molko, cantante del grupo Placebo es abiertamente bisexual.[93] En una entrevista a The Guardian, Michael Stipe de R.E.M afirma disfrutar relaciones con ambos hombres y mujeres, él dice "...como yo lo entiendo ser Queer es la aceptación de lo obvio, que el mundo de la sexualidad, la identidad y el amor no todo es blanco y negro, o simple - es todos los matices y la gradación del arco iris".[94] Freddie Mercury, vocalista de Queen, también era conocido por ser bisexual. Tenía una relación a largo plazo con Mary Austin, pero también tenía una pareja llamada Jim Hutton, aunque se distanciaba de Hutton durante los eventos públicos. [cita requerida]

Literatura[editar]

El libro de Virginia Woolf, Orlando: Una Biografía (1928) es un ejemplo temprano de la bisexualidad en la literatura. La historia, de un hombre que se transforma en una mujer sin pensarlo dos veces, se basa en la vida de la amante de Woolf Vita Sackville-West. Woolf utiliza el interruptor de género para evitar que el libro sea prohibido por contenido homosexual. Los pronombres cambian de hombre a mujer como cambios de género de Orlando. La falta de pronombres definidos para Woolf permite la ambigüedad y la falta de énfasis en las etiquetas de género.[95] Su libro de 1925 Mrs Dalloway se enfoca en un hombre bisexual y una mujer bisexual en matrimonios heterosexuales sexualmente insatisfechos. Después de la muerte de Sackille-Wes, su hijo Nigel Nicolson publica Portrait of a Marriage, uno de sus diarios contando sus aventura con una mujer durante su matrimonio con Harold Nicolson. Otros ejemplos tempranos incluyen los trabajos de D.H. Lawrence, como Women in Love (mujeres enamoradas) (1920), y la serie de libros Colette Claudine (1900–1903).

El personaje principal de la novela de Patrick White, El Twyborn Affair (1979), es bisexual. Las novelas del novelista contemporáneo Bret Easton Ellis, como Menos que cero (1985) y The Rules of Attraction (1987) con frecuencia cuentan con personajes masculinos bisexuales; este "enfoque informal" a personajes bisexuales se repite en todas las obras de Ellis.[96]

Series web[editar]

En octubre del 2009, "A Rose By Any Other Name"[97] fue lanzada como una serie "webisodio" en YouTube. Dirigida por el defensor de los derechos bisexuales Kyle Schickner,[98] la trama se centra en torno a una mujer lesbiana que se enamora de un hombre heterosexual y descubre que en realidad es bisexual.[99]

Estereotipos de los medios[editar]

Tiende a haber una representación negativa en los medios de comunicación; en donde se hace referencia a estereotipos o desórdenes mentales. En un artículo del 2005 sobre la película Brokeback Mountain, la educadora sexual Amy Andre discutía en los films, que los bisexuales son a menudo representados negativamente:[100]

Me gustan las películas donde bisexuales salen entre sí juntos y se enamoran, ya que estos tienden a ser tan pocos y distantes entre sí; el ejemplo más reciente sería encantadora comedia romántica del 2002, Kissing Jessica Stein. La mayoría de las películas con personajes bi pintan una imagen estereotipada... El personaje bi suele ser engañoso (Mulholland Drive), sobresexualizado (Sex Monster), infiel (High Art), y voluble (Three of Hearts), e incluso podría ser un asesino en serie, como Sharon Stone en Bajos instintos. En otras palabras, el bisexual es siempre la causa del conflicto en la película.

Amy Andre en American Sexuality Magazine

Usando un análisis de contenido de más de 170 artículos escritos entre 2001 y 2006, el sociólogo Richard N. Pitt, Jr. llegó a la conclusión de que los medios de comunicación describen el comportamiento de los hombres bisexuales negros como ignorando o simpatizando con acciones similares de hombres blancos bisexuales. Argumentó que los bisexuales negros son a menudo descritos como un hombre heterosexual con el doble de propagación del VIH/sida. Como alternativa, el "Brokeback" con bisexuales blancos (cuando se ve como bisexual) a menudo se describe en un lenguaje de compasión con un hombre homosexual siendo víctima forzada en el armario por la sociedad heterosexista a su alrededor.[101]

En el drama de HBO Oz, Chris Keller era una asesino serial bisexual que torturaba y violaba varios hombres y mujeres. Otras películas en donde los personajes bisexuales ocultan una neurosis asesina incluyen La Viuda Negra (de 1987), Blue Velvet, Cruising, Single White Female e Inocencia interrumpida

En otros animales[editar]

Muchas especies animales tienden a un comportamiento bisexual.[9] [10] [11] Ejemplos de mamíferos que muestran este comportamiento incluyen el bonobo (antes conocido como el chimpancé pigmeo), orca, y el delfín nariz de botella.[9] [10] [11] [102] Ejemplos de aves incluyen algunas especies de gaviotas y pingüinos de Humboldt. Otros ejemplos de comportamiento bisexual ocurren entre los peces y gusanos planos.[102]

Muchas especies de animales están involucrados en los actos de formar relaciones sexuales y no sexuales entre su mismo sexo; aun cuando se les ofrece la oportunidad de criar con miembros del sexo opuesto, algunos de estos escogen el mismo sexo. Algunas de estas especies son gacelas, antílopes, bisontes y los urogallo.[103]

En algunos casos, los animales optarán a participar en actividades sexuales con diferentes sexos en diferentes momentos de sus vidas, y a veces participan en la actividad sexual con diferentes sexos al azar. La actividad sexual entre animales del mismo sexo también puede ser estacional en algunos animales, como las morsas macho que a menudo se dedican a la actividad sexual entre morsas del mismo sexo fuera de la época de reproducción y volverán a la actividad sexual heterosexual durante la temporada de cría.[103]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

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  103. a b Scott Bidstrup (2000). «The Natural Crime Against Nature». Consultado el 26 June 2007. 

Lecturas[editar]

General[editar]

Roma y Grecia antigua[editar]

  • Eva Cantarella. Bisexuality in the Ancient World, Yale University Press, New Haven, 1992, 2002. ISBN 978-0-300-09302-5
  • Kenneth J. Dover. Greek Homosexuality, New York; Vintage Books, 1978. ISBN 0-394-74224-9
  • Thomas K. Hubbard. Homosexuality in Greece and Rome, U. of California Press, 2003. ISBN 0-520-23430-8
  • Herald Patzer. Die Griechische Knabenliebe [Greek Pederasty], Wiesbaden: Franz Steiner Verlag, 1982. In: Sitzungsberichte der Wissenschaftlichen Gesellschaft an der Johann Wolfgang Goethe-Universität Frankfurt am Main, Vol. 19 No. 1.
  • W. A. Percy III. Pederasty and Pedagogy in Archaic Greece, University of Illinois Press, 1996. ISBN 0-252-02209-2

Por país[editar]

Occidente moderno[editar]

Otras lecturas[editar]

  • Bryant, Wayne M.. Bisexual Characters in Film: From Anais to Zee. Haworth Gay & Lesbian Studies, 1997. ISBN 1-56023-894-1

Enlaces externos[editar]