Bienestar de los animales

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Vista del Pilar de Asoka en Vaishali. Uno de los edictos de Aśoka (272—231 a. C.) dice: «En todos sitios el rey Piyadasi (Asoka) erigió dos tipos de hospitales: hospitales para gente y hospitales para animales. Donde no había hierbas curativas para gente y animales, ordenó que fueran compradas y plantadas».[1]

El bienestar de los animales es el estado en que se encuentran los animales que disfrutan de unas condiciones de vida adecuadas a sus necesidades y gozan de buena salud. Es objeto de atención y de estudio especialmente en el ámbito pecuario y en general de todos los animales que están al cuidado del hombre.

Como postura moral, el bienestarismo animal defiende que, si bien es lícito que los humanos posean y utilicen animales para alimento, experimentación científica, vestimenta o entretenimiento, se les debe evitar, como seres sintientes que son, cualquier sufrimiento innecesario.

Dentro del ámbito industrial, se considera el bienestar animal como un valor que se obtiene a través de unos estándares de manejo de la ganadería que pueden mejorar tanto la eficiencia y calidad de la producción como la valoración de esta por los consumidores.

Historia, principios y prácticas[editar]

La preocupación sistemática por el bienestar de otros animales probablemente surgió en la cultura del valle del Indo con la creencia religiosa del retorno de los antepasados en forma animal, y con que los animales debían ser entonces sacrificados con el respeto debido a un humano. Esta creencia es ejemplificada en la religión jainista y en las otras dos religiones indias, hinduismo y budismo. Otras religiones, especialmente con raíces en la religión arábiga, tratan a los animales como los puntales de sus propietarios, la codificación de normas para su atención y sacrificio estaban destinadas a limitar la angustia, el dolor y el miedo a los animales bajo el control humano.

Conejos en venta ambulante en un mercado de Nankín en China.

En Occidente, las primeras políticas y acciones en defensa de los animales surgen en Irlanda y el Reino Unido en el siglo XIX. En 1822, el parlamentario británico Richard Martin llevó un proyecto de ley al Parlamento que ofrecía protección de la crueldad a los bovinos, caballos y ovejas (ganando para sí mismo el sobrenombre de Humanity Dick). Martin estuvo entre los fundadores de la primera organización por el bienestar animal, la Society for the Prevention of Cruelty to Animals o SPCA, en 1824. En 1840, la reina Victoria dio a la sociedad su bendición, y entonces se convirtió en la RSPCA. La sociedad usaba las donaciones de sus miembros para crear una creciente red de inspectores, cuyo trabajo era identificar abusadores, reunir evidencias y reportarlas a las autoridades.

En Alemania, las principales preocupaciones del movimiento de protección de los animales desde el siglo XIX habían sido el sacrificio kosher y la vivisección, asuntos que los nazis recogieron tan pronto como llegaron al poder en enero de 1933 como parte de sus ataques contra los judíos, con la afirmación de que la vivisección era parte de lo que llamaban «ciencia judía».

Aplicaron leyes que regulaban el sacrificio en abril de 1933 y prohibieron la vivisección en agosto de 1933, retirando la prohibición tres semanas después, cuando fueron persuadidos de que tendría un efecto negativo en la investigación, e introduciendo regulación en su lugar. El 24 de noviembre de 1933, la Tierschutzgesetz o ley de protección animal fue introducida, la primera de una serie de medidas similares que daban a Alemania la legislación de protección animal más extensa de la Europa de la época. Hermann Göring amenazó a cualquiera que violase las regulaciones sobre la vivisección con enviarlos a campos de concentración.[2]

La legislación se mantuvo en la Alemania de la posguerra, tanto en la del este como la del oeste, si bien ahora las comunidades judía y musulmana tienen permitido practicar el sacrificio ritual, llamados Shechita y Dhabihah.[3]

Principios del bienestar de los animales[editar]

El gobierno del Reino Unido encargó una investigación sobre el bienestar de los animales de cría intensiva al profesor Roger Brambell en 1965, en parte como respuesta a las preocupaciones planteadas en el libro de 1964 de Ruth Harrison, Animal Machines. Sobre la base del informe del profesor Brambell, el gobierno del Reino Unido creó el Farm Animal Welfare Advisory Committee (Comisión Consultiva sobre el Bienestar de los Animales de Granja) en 1967, que se convirtió en el Farm Animal Welfare Council (Concilio sobre el Bienestar de los Animales de Granja) en 1979. Las primeras directrices recomendadas por la comisión fueron que los animales requieren las libertades de «darse la vuelta, cuidarse a sí mismos, levantarse, tumbarse y estirar sus extremidades». Estas han sido elaboradas desde entonces para ser conocidas como las Cinco Libertades del bienestar animal:

Las cinco libertades[editar]

  1. Estar libres de hambre y sed - teniendo acceso a agua fresca y una dieta que les aporte una salud plena y energía.
  2. Estar libres de incomodidad - proporcionando un entorno adecuado incluyendo cobijo y una zona cómoda de descanso.
  3. Estar libres de dolor, lesiones y enfermedades - mediante la prevención o el diagnóstico rápido y el tratamiento.
  4. La libertad de expresar un comportamiento normal - proporcionando espacio suficiente, instalaciones adecuadas y la compañía de animales de la propia especie del animal.
  5. Estar libres de miedo y angustia - asegurando las condiciones y trato que evitan el sufrimiento físico y mental.[4]

Bienestar de los animales y derechos de los animales[editar]

En la defensa de los animales, se pueden distinguir dos corrientes: la que defiende un mayor bienestar animal, y la que reclama derechos para los animales.

La mayoría de bienestaristas argumentan que los proponentes de derechos de los animales van demasiado lejos, y por ello no abogan por la eliminación del uso de los animales. Los bienestaristas creen que los humanos tienen la responsabilidad moral de no realizar crueldades (sufrimiento innecesario) a otros animales, pero sí creen que se puede utilizar a los animales como comida, vestimenta, etc. Los partidarios de los derechos de los animales, como Gary L. Francione y Tom Regan, sostienen que la postura bienestarista es lógicamente inconsistente y éticamente inaceptable debido a que es una discriminación especista, y abogan por el veganismo. De todos modos, hay algunos grupos por los derechos de los animales, como PETA, que apoyan medidas bienestaristas a corto término para aliviar el sufrimiento de los animales hasta que todo uso de estos acabe.

Según Ingrid Newkirk, cofundadora de PETA, en una entrevista con Wikinews, hay dos aspectos en el bienestarismo y los derechos de los animales. «Si solo pudiera tener una cosa, sería acabar con el sufrimiento», dijo Newkirk. «Si puedes tomar cosas de los animales y matar animales todo el día sin causarles sufrimiento, entonces lo tomaría... Todo el mundo debería estar de acuerdo en que los animales no deberían sufrir si los vas a matar o vas a robarles, tomando la piel de sus espaldas o cogiendo sus huevos, o lo que sea. Pero tú no deberías hacerles pasar por una tortura para hacer eso».[5]

Beneficios del bienestar animal[editar]

A pesar de implicar algunos incrementos en los costes de producción, los procesos de bienestar animal conllevan, además de las ventajas de tipo ético, varios beneficios para el ganadero y para el consumidor. Entre ellos se pueden destacar:[6][7][8]

  • Eficiencia productiva: los animales criados en condiciones de confort y bienestar enferman menos, requieren menos antibióticos y ganan peso más rápido. Se producen también menos bajas, los partos generan más crías, y en el caso de las aves los huevos son más grandes y con la cáscara más resistente.
  • Calidad del producto: el respeto a los animales durante la crianza, el embarque y su transporte dan como resultado alimentos como carne, leche y huevos con un nivel de calidad superior, tanto en sabor como en propiedades nutricionales. Por ejemplo, en el caso de los bovinos y porcinos, sufrir estrés justo antes del sacrificio puede dañar las proteínas de la carne.
  • Valor añadido: los consumidores, cada vez más concienciados, tienen preferencia por los productos de bienestar animal y están dispuestos a pagar más por ellos.
  • Acceso a los mercados: cada vez más marcas y grandes compradores de carne establecen exigencias relacionadas con las condiciones de producción que dejan fuera a los productores que no las cumplen.

Legislación[editar]

A nivel internacional, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), a través del capítulo del Código Sanitario para los Animales Terrestres dedicado al bienestar animal, recoge una serie de directrices sobre el sacrificio de animales y sobre la matanza. Estas medidas de referencia internacionales incluyen recomendaciones relativas al manejo, la sujeción, el aturdimiento y el sangrado de los animales en granjas y en mataderos.[9]

Existe también la Declaración Universal sobre Bienestar Animal, una propuesta de acuerdo intergubernamental, presentada ante la ONU, para reconocer que los animales son seres capaces de sentir y sufrir, que tienen unas necesidades de bienestar que deben ser respetadas y que la crueldad hacia ellos debe terminar.

Unión Europea[editar]

Las actividades de la Comisión Europea en este área comienzan con el reconocimiento de que los animales son seres sintientes.[10]​ El propósito general es asegurar que los animales no padezcan dolor o sufrimientos evitables, y obliga al propietario/criador de los animales a respetar unos requisitos mínimos de bienestar.[10]​ La legislación de la Unión Europea en relación al bienestar de los animales de granja es redefinida regularmente de acuerdo con evidencias de base científica y puntos de vista culturales.[11][12]​ Por ejemplo, en 2009 se aprobaron leyes orientadas a reducir el sufrimiento del animal durante su sacrificio,[13]​ y en 2012 entró en vigor la Directiva 1999/74/EC de Consejo de la Unión Europa, según la cual quedaban prohibidas en toda la Unión las jaulas en batería convencionales para gallinas ponedoras. En ese contexto, la Unión Europea ha desarrollado proyectos como Welfare Quality (WQ) y Animal Welfare Indicators (AWIN) para impulsar tanto la investigación sobre bienestar (más de 40 universidades y laboratorios integrados) como la definición de medidas que vayan más allá de la legislación en toda la cadena alimentaria.[14]

España[editar]

España, como país miembro de la Unión Europea, ejecuta en todo el territorio nacional la normativa comunitaria en materia de bienestar animal, siendo competencia de las comunidades autónomas la aplicación de esta normativa en cada uno de sus territorios. En los animales de producción, existe normativa en materia del bienestar animal desde el año 1974, con la aprobación de la directiva relativa al aturdimiento de los animales antes de su sacrificio. Desde entonces, además del sacrificio se ha regulado el bienestar de los animales en otros ámbitos de la producción animal como son la estancia en la granja y el transporte de los animales.[15]​ Todas las explotaciones ganaderas deben cumplir con la normativa general básica en materia de bienestar de los animales en las granjas, establecida en el Real Decreto 348/2000, de 10 de marzo, por el que se incorpora al ordenamiento jurídico la Directiva 98/58/CE, relativa a la protección de los animales en las explotaciones. El Real Decreto es aplicable a todas las granjas de animales vertebrados, criados o mantenidos para la producción de alimentos, lana, cuero, pieles o con otros fines agrarios. No se aplica a los animales que viven en el medio natural, los destinados a participar en competiciones, exposiciones o actos o actividades culturales o deportivas ni a los animales destinados a experimentación.

La normativa establece requisitos sobre las instalaciones (incluyendo los equipos automáticos y mecánicos), el manejo (suministro de agua y bebida, mutilaciones, uso de sistemas de cría...), la documentación exigible (los ganaderos deben registrar en el libro de explotación los tratamientos veterinarios que dan a los animales) e indica que el personal debe tener los conocimientos necesarios para atender a los animales.[15]

Críticas[editar]

Los defensores de los animales critican que las distintas legislaciones (incluida la europea, que es considerada de las más avanzadas del mundo) son, según su criterio, legislaciones de mínimos y afirman que la normativa va por detrás de la conciencia social. Por otro lado, medios de prensa y programas de televisión se han hecho eco en ocasiones de la falta de rigor en la aplicación (y en la inspección) de las normativas legales en algunas granjas y mataderos, donde se descubrieron prácticas que constituyen crueldad con los animales.[16][17][18][19]​ Asimismo, auditores de la UE señalaron incumplimientos sistemáticos en varios países.[20]​ En el caso de España, en 2016 las autoridades solo inspeccionaron un 3% de las explotaciones ganaderas del país, y detectaron incumplimientos en un 19,38% de ellas.[21]

Productos de consumo[editar]

Respondiendo a la creciente sensibilización de los consumidores han aparecido en el mercado –bien por imperativo legislativo o bien por iniciativa empresarial– distintas categorías de productos que se diferencian de los convencionales por proceder de unos métodos de producción más respetuosos con los animales o con el medio ambiente:

  • Huevos: frente a los huevos de gallinas enjauladas se comercializan huevos de gallinas criadas en suelo, al aire libre (gallinas camperas) o en granja ecológica.
  • Leche: frente a la leche industrial convencional, se comercializan leches certificadas como de bienestar animal, leches de pastoreo, y leches ecológicas.[22]
  • Carne: frente a la carne convencional (de pollo, vacuno, porcino, etc.), se comercializan variantes certificadas como de bienestar animal, y también como de producción ecológica.
  • Cuero: frente al cuero procedente de la piel de animal, se comercializan distintos tipos de cuero sintético, ecológico o cuerina.[23]

Certificaciones[editar]

Si bien no existen a día de hoy certificaciones oficiales en relación al bienestar animal –salvo que las que implícitamente corresponden a los alimentos ecológicos–, algunas organizaciones proporcionan certificados que permiten a los ganaderos que crían siguiendo pautas de bienestar animal –superiores a los mínimos legalmente establecidos, o auditadas de manera más rigurosa– exhibir este valor añadido de cara a los consumidores, y permiten a su vez a estos últimos identificar qué alimentos han sido producidos respetando dichas prácticas.

En España, el certificado más conocido es el AENOR Conform de Bienestar Animal. Esta certificación, dirigida a explotaciones ganaderas y mataderos de vacuno, porcino y aves, se expide mediante auditorías de observación directa de los animales en las que se evalúan cuatro principios: buena alimentación, buen alojamiento, buena salud y comportamiento adecuado.[24]​ Otra entidad que también ofrece este tipo de certificaciones es Certicar.[25]

Por último, existen fabricantes o cadenas de distribución que exhiben sus propias etiquetas o mensajes de felicidad o bienestar animal en ciertos productos (o en sus declaraciones de RSC), con fines promocionales o de imagen corporativa, pero sin estar avalados por ninguna autoridad independiente.

Críticas al bienestar animal[editar]

La defensa del bienestar animal recibe críticas desde dos bandos diametralmente opuestos. Por un lado, están quienes niegan que los humanos tengan algún tipo de obligación o responsabilidad hacia los animales. En una postura puramente utilitarista, sostienen que los humanos no deben renunciar al máximo aprovechamiento de los animales por un afán de respetar su bienestar; el buen trato solo merece la pena en la medida en que eso genere rentabilidad (económica o de cualquier tipo) a los humanos.

En el lado contrario, los abolicionistas, o activistas por los derechos de los animales más radicales, critican el bienestarismo porque argumentan que aunque se mejoren las condiciones de vida de los animales que son criados para alimentación, vestimenta, experimentación o compañía, sigue siendo explotación.[26]​ Para ellos los animales de otras especies no deben ser usados o mantenidos por el ser humano de ninguna forma, ya que esto es especismo.

Organizaciones[editar]

Existen diversas organizaciones por todo el mundo, mayoritariamente ONGs, que se ocupan de la defensa de los animales, promoviendo su bienestar y/o sus derechos. Entre ellas podemos resaltar:

A éstas, específicamente centradas en los animales, habría que añadir también las aún más numerosas organizaciones ecologistas, que extienden sus intereses a todo el medio ambiente y la conservación de la naturaleza.

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

  • Dawkins, M. Why Animals Matter: Animal Consciousness, Animal Welfare, and Human Well-being. Oxford: Oxford University Press. 2012.

Referencias[editar]

  1. Finger, page 12
  2. Arluke, Arnold and Sax, Boria. "The crazy people Treatment of Animals and People" in Birke, Lynda and Hubbard, Ruth. Reinventing Biology, Indiana University Press, 1995, pp. 228-60; Arluke, Arnold and Sax, Boria. "Understanding Animal Protection and the Holocaust" in Anthrozoös, vol. V, no.1, 1992; and (for Göring threatening to send vivisectors to concentratation camps) Rudacille, Deborah. The Scalpel and the Butterfly. University of California Press, 2000, pp. 83-88, citing Arnold Luke and Clinton R. Sanders. Regarding Animals. Temple University Press, 1996.
  3. Schächtet für Deutschland, Als Muslime schon einmal rituell schlachten durften (Schechten for Germany - when Muslims were allowed to do ritual slaughtering), FAZ Feulleton 17.01.02
  4. - Farm Animal Welfare Council
  5. Interview with Ingrid Newkirk, David Shankbone, Wikinews, 20 de noviembre de 2007.
  6. rogerio (8 de marzo de 2019). «Respeto a los animales: ventajas de una crianza con bienestar». Certified Humane Latino | Bienestar animal. Consultado el 13 de mayo de 2019. 
  7. Soria, Heraldo-Diario de. «"La normativa de bienestar animal aporta importantes beneficios a los ganaderos"». Heraldo-Diario de Soria. Consultado el 13 de mayo de 2019. 
  8. [Francisco A. Arrebola Molina et al.]. (2014). «Bienestar Animal en Explotaciones Porcinas». Sevilla: Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural: Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica. 
  9. www.abogacia.es https://www.abogacia.es/2017/09/25/bienestar-animal-y-ganaderia-una-preocupacion-y-una-conciencia-creciente/ |url= sin título (ayuda). Consultado el 13 de mayo de 2019. 
  10. a b «EUROPA – Animal Health & Welfare – References». Consultado el 14 de junio de 2015. 
  11. «Animal Welfare». ESDAW. Archivado desde el original el 25 de noviembre de 2014. Consultado el 14 de junio de 2015. 
  12. Glue. «EU & Animal Welfare – What We Do». Archivado desde el original el 8 de junio de 2012. Consultado el 14 de junio de 2015. 
  13. «European Commission». Official Journal of the European Union. 18 de noviembre de 2009. Consultado el 30 de junio de 2011. 
  14. CONSUMER (http://WWW.CONSUMER.ES/), EROSKI (21 de abril de 2019). «Bienestar animal: ¿en la granja como el campo?». EROSKI CONSUMER. Consultado el 12 de mayo de 2019. 
  15. a b «Bienestar Animal - Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España». 
  16. «Granjas y animales: el problema no es la excepción, sino la norma». Alimente. Consultado el 12 de mayo de 2019. 
  17. «Así se vive en las granjas españolas: luces y sombras de la normativa de bienestar animal». El Independiente. 18 de febrero de 2018. Consultado el 12 de mayo de 2019. 
  18. Press, Europa (25 de julio de 2018). «Igualdad Animal denuncia prácticas de "maltrato" en dos granjas de cerdos en el norte de Italia». www.europapress.es. Consultado el 21 de mayo de 2019. 
  19. «Dos trabajadores de una granja, procesados por maltrato animal: apuñalaban y pateaban a los cerdos». cuatro. 1 de diciembre de 2018. Consultado el 21 de mayo de 2019. 
  20. «Las mayores insuficiencias en bienestar animal: raboteo, aturdimiento y transporte a largas distancias». Agrodigital. 15 de noviembre de 2018. Consultado el 16 de mayo de 2019. 
  21. «Las inspecciones para controlar el bienestar animal en las granjas solo alcanzaron el 3% en 2016». www.publico.es. Consultado el 16 de mayo de 2019. 
  22. «Leches de bienestar animal, pastoreo o ecológica: ¿en qué se diferencian?». Alimente. Consultado el 12 de mayo de 2019. 
  23. «Definición de Cuero Ecológico». Definición ABC. Consultado el 13 de mayo de 2019. 
  24. «AENOR Certificación - Bienestar animal de explotaciones ganaderas y mataderos». www.aenor.com. Consultado el 11 de mayo de 2019. 
  25. «servicios+ » Certicar » Certificando desde 1999». Consultado el 11 de mayo de 2019. 
  26. Francione, Gary. Animals, Property, and the Law. Temple University Press, 1995; this paperback edition 2007, p. 6.

Enlaces externos[editar]