Bestiario

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«El leopardo» del Bestiario de Rochester (xiii).

Un bestiario, o bestiario medieval, es una recopilación o compendio de animales fabulosos.[1]​ El término proviene del latín «bestiarum».[2]​ Su contenido reunía tanto relatos como ilustraciones y descripciones de las bestias catalogadas.[3]

Origen y tipología[editar]

Aunque su origen puede localizarse ya en obras clásicas griegas y romanas, su popularidad se desarrolló durante la Edad Media en forma de “manuscritos iluminados”, populares en las cortes de centroeuropa y las islas británicas a partir del siglo xii.

En 1928 M.R. James dividió los bestiarios en cuatro familias.

  1. La primera familia consiste en el Physiologus más extractos de las Etimologías de Isidoro se Sevilla.
  2. La segunda familia comprende los textos desarrollados durante el siglo XII, e incluye el Bestiario de Aberdeen.
  3. La tercera familia incluye los bestiarios aparecido en el siglo XIII.
  4. La cuarta familia se basa principalmente en De proprietatibus rerum por Bartholomeus Anglicus, desde el siglo XV.

En el contexto del lenguaje simbólico de los animales en la literatura y el arte cristiano de Occidente, estos primitivos manuales de historia natural se solían acompañar con una lección moral, reflejando la creencia de que todo en el mundo, real o imaginario, era la creación del dios cristiano y que cada ser tenía su función en él.[cita requerida] Así, por ejemplo, el pelícano, del que se creía que se abría su propio pecho para dar vida a sus polluelos con su propia sangre, podría entenderse como una metáfora de Jesucristo.[cita requerida]

Algunos autores diferencian «bestiarios reales de signo positivo» (palomas]], cigüeñas, águilas y leones), y «de signo negativo» (serpientes, monos, liebres, cerdos, cabras, etc) de los «bestiarios fantásticos», en los que abundarán dragones, arpías, sirenas, basiliscos, e incluso centauros y sátiros.

Historia[editar]

La primera obra considerada como bestiario es el Physiologus griego, de autor anónimo, que se presume fue escrito entre los siglos segundo al cuarto y que recopilaba conocimientos sobre animales en las obras de autores clásicos como la Historia de los animales de Aristóteles de Estagira, la obra de Heródoto, la Historia Natural de Plinio el Viejo, obras Cayo Julio Solino, Claudio Eliano y de otros naturalistas menos conocidos.

Tras el Physiologus, San Isidoro de Sevilla (libro XII de las Etimologías) y San Ambrosio expandieron el mensaje religioso con referencias a pasajes de la Biblia y la Septuaginta. Ellos y otros autores expandieron o modificaron libremente modelos preexistentes, refinando de forma constante el contenido moral, sin interés o acceso a más detalles respecto al contenido en hechos. Sin embargo, los coloristas relatos sobre estas bestias fueron ampliamente leídos, y en general tomados como ciertos. Algunas observaciones encontradas en los bestiarios de la época, como la migración animal (principalmente en los pájaros), fueron descartados por los filósofos naturales de épocas posteriores, solo para ser redescubiertas por la ciencia moderna.

Uno de los bestiarios medievales más representativos es el Bestiario de Aberdeen, aunque se conservan más de cien ejemplos similares, incluido el compuesto por Leonardo da Vinci.[cita requerida]

El único bestiario escrito en castellano conservado data de 1570 y se titula Bestiario de Juan de Austria escrito por Martín Villaverde y su original se encuentra en Monasterio de Santa María de La Vid (Burgos).[cita requerida]

En tiempos más modernos –y en el ámbito concreto de lo pictórico–, artistas como Henri de Toulouse-Lautrec o Saul Steinberg crearon sus propios bestiarios.[cita requerida]

Mitología y arqueología[editar]

El Fénix representado en el Folio 56 recto del Bestiario de Aberdeen.

Un bestiario mitológico es una recopilación de animales y criaturas mitológicas monstruosas, quiméricas e irreales. Es el caso del Ave Fénix, por ejemplo, o la serpiente de varias cabezas que puede identificarse en la iconografía de diferentes civilizaciones. Algunas bestias mitológicas se caracterizan por reunir atributos animales y humanos, otras, quizá incluso más "monstruosas" reúnen simbólicamente la combinación de dos especies animales.

Los restos arqueológicos ilustran la tesis de que un gran número de criaturas legendarias fueron imaginadas por vez primera en los valles mesopotámicos entre los ríos Tigris y Éufrates, difundiéndose luego tanto en Oriente como Occidente.[cita requerida]

Bestiarios literarios y otros sucedáneos contemporáneos[editar]

Jorge Luis Borges, en colaboración con Margarita Guerrero, publicó un conocido bestiario, El libro de los seres imaginarios, que compendia algunos animales imaginados en la literatura universal a través de los siglos.[4]

Escritores de ficción de fantasía, desde J.R.R. Tolkien y sus innumerables imitadores hasta los creadores de interminables cosmogonías y sagas psudofantásticas, han podido mezclar ingredientes de la mitología, los cuentos de hadas y los bestiarios medievales. Así mismo, también podría hablarse de sucedáneos del modelo del bestiario en los videojuegos de rol, como el Manual de Monstruos para Dungeons & Dragons.[cita requerida]

Referencias[editar]

  1. Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2014). «bestiario». Diccionario de la lengua española (23.ª edición). Madrid: Espasa. ISBN 978-84-670-4189-7.  Primera acepción del término
  2. Lajo Pérez, Rosina (1990). Léxico de arte. Madrid: Akal. p. 31. ISBN 978-84-460-0924-5. 
  3. Fatás Cabeza, Guillermo; Borrás, Gonzalo (1993). Diccionario de Términos de Arte. Madrid: Anaya. p. 49. ISBN 84-7838-388-3. 
  4. Borges, 1979, pp. 9 y 10.

Bibliografía[editar]

  • Borges, Jorge Luis (1979). Margarita Guerrero, ed. El libro de los Seres Imaginarios (en español). Barcelona: Bruguera-Alfaguara. ISBN 8402062148. 
  • Casares, Julio (1959). Diccionario ideológico de la lengua española (1975 edición). Barcelona: Gustavo Gili. p. 106. ISBN 8425201268. 
  • Malaxecheverría, Ignacio (1986). Bestiario medieval (en español). Madrid: Siruela. ISBN 9788478444557. 
  • Salas, Alberto M. (1968). Para un bestiario de indias (en español). Buenos Aires: Losada. ISBN 9502107683. 

Bibliografía complementaria (en inglés)[editar]

  • Benton, Janetta Rebold. (1992) The Medieval Menagerie: Animals in the Art of the Middle Ages.
  • Clark, Willene B. and Meradith T. McMunn. (1989) The Bestiary and its Legacy.
  • George, Wilma and Brunsdon Yapp. (1991) The Naming of the Beasts: Natural History in the Medieval Bestiary.
  • Grout, James. "The Medieval Bestiary" (part of the Encyclopædia Romana)
  • Hassig, Debra, ed. (1999) The Mark of the Beast: The Medieval Bestiary in Art, Life, and Literature.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]