Berta Escobar

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Berta Escobar
Personaje de La que se avecina
Nathalie Seseña.jpg
Nathalie Seseña, actriz que interpreta a Berta Escobar
Primera aparición Mirador de Montepinar
Creador(es) Laura Caballero, Alberto Caballero y Daniel Deorador
Interpretado por Nathalie Seseña
Temporada(s) 1,2,3,4,5,6,7,8,9
Información
Nombre original Berta Escobar Indiano
Alias Bertiña[1]
La iluminada
La Rancio
Mal Follada[2]
Monja Pescadera
Pescadera
Sor Quisquilla
Raza Humana
Sexo Femenino
Color de pelo Rubio
Color de ojos Marrones
Nacimiento 1966[3]
Ocupación Ama de casa
Familia Violeta Recio (Cuñada)
Pascual (Primo Segundo)[4]
Pareja(s) Antonio Recio
Padres Eugenio Escobar
Pilar[5][6]
Hijos Alvaro Recio Escobar[7][8][9]
Residencia Mirador de Montepinar, 1C
Religión Cristiana
Nacionalidad España
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Berta Escobar Indiano es un personaje ficticio de la serie de televisión española La que se avecina, que interpreta a una ama de casa racista y homófoba que está casada con Antonio Recio Matamoros, cuyo domicilio reside en Mirador de Montepinar. Su papel es interpretado por la actriz Nathalie Seseña.[10]

Historia[editar]

Biografía ficticia[editar]

Berta Escobar Indiano (Nathalie Seseña) es un personaje ficticio de la serie La que se avecina, que interpreta a una ama de casa racista y homófoba que está casada con Antonio Recio Matamoros, cuyo domicilio reside en Mirador de Montepinar.

Tiene una hija transexual llamada Alba Recio Escobar, la cual mantuvo una relación con Theodoro Rivas, hermano de Amador Rivas, y con Leonardo Romaní, que fallecería posteriormente en un accidente mientras practicaba paracaidismo.Vivió una crisis sentimental con su marido que provocó su divorcio, aunque más tarde se volverían a casar en una iglesia medieval.

Es accionista al 50% de la empresa de congelados Mariscos Recio, y participó en numerosos conflictos vecinales en su llegada a la comunidad. Mantuvo una relación adúltera con el conserje y con la exmujer de Enrique Pastor, el mejor amigo de su marido, así como una aventura pasajera con Leo.

Es hija única de joyeros, a los cuales les han atracado varias veces, una de ellas Antonio con la ayuda de Coque Calatrava, su amante. Vive en una especie de realidad común junto a su pareja, ya que nadie les apoya en sus ideales y no tienen amigos en ningún sitio,sin embargo entre ellos existe al inicio de la serie una complicidad que les hace estar muy unidos,con él realiza numerosas fantasías sexuales, al que le encanta que su mujer se disfrace para hacer el Guardia Civil, Heidi y el abuelito, La Niña del Exorcista, etc…[11]

Ella se considera una mujer cristiana que intenta ayudar a los más desfavorecidos, dando de comer a los indigentes en comedores sociales y colaborando con las monjas de los conventos en sus labores sociales,incluso en una ocasión, quiso irse de misionera al poblado de Tongoliki, lugar que se inventaron “los leones” (Javier Maroto, Vicente Maroto -su padre-, Leonardo Romaní, Amador Rivas y Máximo Ángulo -mente fría-), para un proyecto de falsa ONG, cuya intención era engañar a la gente voluntaria que aportase dinero y así poder dárselo a Amador, que estaba pasando por problemas económicos. Al final decidió quedarse porque en la agencia de viajes le dijeron que no conocían ningún poblado con ese nombre.

A su llegada a Mirador de Montepinar, atraviesa por dificultades en la convivencia vecinal, ya que no quería que su hijo (de aquella todavía no se había operado ni cambiado de sexo) estuviese con Francisco Javier, hijo de Enrique y Araceli, que era un adolescente conflictivo sin normas ni civismo que solo estaba preocupado de salir de fiesta con sus amigos,a eso se añade también el accidente que tuvo la pareja con su perra, a la que matan sin querer cuando le tiran un colchón encima.

Las crisis matrimoniales que atraviesa junto a su marido se resumen principalmente a causa de la presidencia, ya que éste no le presta atención a otra cosa que no sea las misiones que prepara junto a Enrique y el conserje para resolver los problemas comunitarios. Es propietaria de dos pisos de la comunidad, aunque uno de ellos se lo tuvo alquilado a Cris y Silvio, dos amigos que se fueron al cabo de un tiempo, ya que tuvieron bastantes conflictos por culpa del chico, un cubano homosexual que firmó un contrato con la alquilada y el cual no tuvo constancia por parte de Berta y Antonio. Actualmente, residen en aquel piso Raquel Villanueva y Nines Chacón, la cual tuvo un hijo con su marido mientras ejercía de vientre de alquiler (Toñín).

Posteriormente, Raquel le alquila una habitación a Blanca, una amiga suya y compañera de pilates que provocará numerosos altercados sexuales entre los vecinos, uno de los más populares fue el que protagonizó junto a Javi y Lola, ya que ésta se apuesta con Sergio Arias, actor principal de la serie de televisión El Doctor Ventura, que su marido no se acostaría con ella aunque le provocase.

Es cuñada de Violeta Recio, hermana de Antonio que posee una enfermedad mental que la conduce a oír voces y a darle arrebatos de furia y cambios de personalidad. Más tarde, la intentarán casar con Amador para que no la volvieran a encerrar en el hospital, y antes de aquello su hermano se la presentaría a Enrique para que éste se olvidase de su divorcio con Araceli.

La llegada de Estela Reynolds a Mirador de Montepinar va a desencadenar una especie de guerra entre ella y la mayoría de los vecinos, que ven amenazada su tranquilidad ante la presencia de la madre de Lola. Judith también será uno de los pilares fundamentales para que se produzcan la mayor parte de los encontronazos vecinales, ya que justo en el momento de aterrizar en la comunidad se creará el grupo de las “Supertacañonas”, el cual lo integraban Izaskun Sagastume, Gregoria Gutiérrez (la madre de Javi), Mari Tere y la propia Berta, y la “Chupipandi”, formado por Judith, Lola, Raquel, Maite, Rebeca (la abogada de Berta) y Nines, aunque ésta última hará de infiltrada en algunas ocasiones a cambio de dinero e intercambiará información sobre los planes de ambos grupos.

El papel de Berta nos ayuda a entender la situación de muchas mujeres, que por culpa de ejercer de ama de casa durante toda su vida, ahora no les quedará más remedio que estar dependiendo de un hombre cualquiera, en este caso un psicópata racista y homófobo que con el tiempo le acabará contagiando sus ideales.

Aventuras amorosas[editar]

Pese a considerarse una mujer profundamente cristiana y alejada del pecado Berta ha tenido diversos episodios de adulterio entre los que destacan los vividos con Coque(conserje) y Araceli Madariaga(vecina).

Al principio Berta se creía una persona superior a personas teóricamente inferiores como el conserje.Sin embargo acabaría seducida por sus encantos, con él tuvo numerosos encuentros en los que mantuvo relaciones sexuales incluso llegando el momento en el que como motivo de esas relaciones ambos contrajeron hongos en sus zonas íntimas. Para solucionar el problema Berta, acompañada de Enrique fue al hospital, en el que consiguió una crema para eliminar los hongos. Antonio que estaba sospechando que Berta tenía un amante les siguió y al ver eso pensó que su “delfín” era la persona con la que su mujer le estaba siendo infiel por lo que contrató un sicario para matarlo, aunque al descubrirse que él no era ese hombre consiguió salvar su vida tras fingir su muerte delante del sicario. Una vez Estela Reynolds pilló a los amantes practicando el coito y sobornó a Berta para que hiciera todo lo ella desease como condición para que no contase a Antonio nada de lo sucedido.[12]

Posteriormente Berta abandonó a su marido para irse a vivir con Coque a Galicia pese a que poco tiempo después del comienzo de esa nueva vida le abandonó mientras dormía dejándole una nota.

Tiempo después, cuando Berta se estaba separando de su marido influenciada por Rebeca Ortiz(abogada), que consideraba que Antonio la trataba con superioridad. Durante este período de tiempo acaba viviendo en la misma casa que Araceli Madariaga. Allí Berta acabaría durmiendo en la misma cama que su compañera donde las dos sintieron atracción sexual entre ellas. El día siguiente Berta actuaba como una lesbiana. Años después Berta estaba a punto de casarse de nuevo con Antonio, pese a ello tenía dudas. Mientras se estaba preparando el vestido de la boda Araceli le estaba ayudando con él, en ese momento surgió nuevamente la atracción sexual aunque no acabaría por pasar nada.

Durante otra etapa en la que Berta se sentía sola y necesitaba cariño, buscó una relación con bastantes vecinos como Enrique, Javi o Leo. Éste último fue el único que le hizo caso, aunque esta relación fue esporádica.

Divorcios y bodas[editar]

Berta Escobar está casada con Antonio Recio Matamoros desde la primera temporada,aunque sin el consentimiento de sus padres.Tras varias infidelidades de Berta con el conserje (Coque Calatrava), decide enviarle a Antonio Recio una demanda de divorcio tras hablar con Araceli y Rebeca Ortiz, la abogada que le llevará el divorcio.

Tras esta demanda de divorcio “a traición”, Antonio Recio le pide explicaciones a Berta sobre esa demanda y Berta le dice que ya no le hace caso y que ya no la quiere.[13]

Todo empezó en la tercera temporada cuando Berta se sentía sola ya que Antonio estaba todo el día con sus funciones presidenciales y no le hacía caso, hasta tal punto que a veces no iba ni a dormir a casa por quedarse preparando planes geniales con “su delfín” (Enrique) y Coque. A parte de todo esto Berta creía que Antonio estaba con Judith porque subía mucho a su piso para hacer terapia ya que un dia que Judith fue a ligar a la discoteca se subió a su chico al piso para hacer el amor y Antonio estaba buscando el cuaderno donde tenía apuntado todo lo que le decía Berta en las sesiones de psicología. Cuando Judith ve a Antonio se pone a gritar su nombre y Berta lo oye.[14]

Tras sus sospechas Berta se lía varias veces con Coque, el conserje y cuando Antonio se entera, Coque decide marchar a Galicia para que antonio no lo mate y Berta decide ir con él. Una vez en Galicia Berta se arrepiente y decide volver pero se cae de la bici y, tras ver a la Virgen María se va a un convento. Unos capítulos más tarde Berta va a Mirador de Montepinar a llevarle pasteles a Antonio y eso le hace creer que estuvo siempre en el convento, no que se fue con Coque.

Más tarde Antonio acompañado de Enrique y Coque van a por ella al convento con la excusa de ponerles internet en el convento a las monjas en la cocina, que era donde trabajaba Berta haciendo pasteles.La operación fracasa ya que las monjas los echan de allí. Después Antonio decide volver con ayuda de las viejas (Mari Tere e Izaskun) y Enrique vestido de Dios y consiguen sacarla del convento. Al llegar a casa Berta le confiesa a Antonio que hubo otro hombre, pero no le dice quien, lo que le conduce a Antonio a buscar al amante cabrón durante mucho tiempo e intentar matar entre otros a Enrique y al cura.

Tiempo después Berta conoce a Parrales, quien se ofrece para el trabajo de repartidor que estaban ofertando, le acabaron contratando porque al no tener papeles le era más barato. No tardaron mucho en entablar una amistad Berta y Parrales, lo que hizo pensar a Antonio que él era el amante cabrón e intentar matarlo. Una vez en el descampado, antes de matar a Parrales “entre terribles sufrimientos” aparecen Berta y Coque y confiesan que estuvieron juntos para que Antonio no lo mate.

Tras este acontecimiento Berta vio a la virgen tras fumarse un porro que le había dado Coque antes de marcharse para que lo recordara y se marchó otra vez para el convento vendiéndole la casa a Parrales la casa por la cifra simbólica de 1 euro, ya que Antonio se había marchado en la caravana con Enrique y Coque a vivir aventuras.[15]

Cuando volvió Antonio y se enteró de esto timó a Parrales para quitarle la casa con un contrato falso de Mariscos Recio y recuperarla por un euro.Cuando volvió Berta del convento se encontró con Rebeca Ortiz, alquilada de Judith y abogada. Le cuenta lo ocurrido con Antonio, que no le hace caso, y Rebeca se ofrece a llevarle el divorcio a la par que el de Enrique con Judith.

Cuando Antonio recibió la demanda de divorcio fue a hablar con Berta para que se lo explicase y ella le dice que no se siente querida, que no le hace caso. Antonio reacciona echándola de su casa ya que la pagó él. Después de esto Besta va a decírselo a Rebeca que denuncia a Antonio para que lo echen de casa, como así sucede esa misma noche. Antonio baja a junto de Enrique, su único “amigo” del edificio hasta que decide volver a su casa.[16]

Cuando volvió, hizo un casting para elegir asistenta del hogar pero por culpa del uniforme que mandaba ponerse a las candidatas solo le quedó Berta, a la que trataba como una criada interna sin hacerle caso y tratándola mal.

Más tarde, Antonio quiere volver con ella, y para eso le hace creer que mientras van en el coche a por su hijo al aeropuerto tienen un accidente ficticio, sedándola con burundanga y desviándose hacia un descampado. Cuando recupera la consciencia estaban en el sótano del edificio donde vivían y en el que Antonio ideó una argucia para hacerle creer que estaba en el infierno y hacer así que volviese con él. Todo esto se vino abajo cuando entró Raquel a hacer pilates y Berta descubrió que no estaban en el infierno y, aunque esa vez no le perdonó, más tarde acabó aceptando y se casaron en un castillo medieval, a pesar de que a Antonio no le apetecía gastar mucho dinero en la boda ni organizarla.

Al final, Berta se acaba ilusionando de nuevo con la actitud de su marido, aunque éste se acaba aburriendo de volver a empezar una vida monótona de paseos y misas.

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]