Bermudo III de León

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Bermudo III de León
Rey de León
Bermudo III de León (Ayuntamiento de León).jpg
Retrato imaginario del rey Bermudo, en el Ayuntamiento de León.
Información personal
Nombre secular Bermudo Alfónsez
Reinado 1028-1037
Nacimiento 1017
Fallecimiento 4 de septiembre de 1037
Tamarón, León
Entierro Véase Sepultura
Predecesor Alfonso V
Sucesor Fernando I
Familia
Dinastía Astur-leonesa
Padre Alfonso V de León
Consorte Jimena Sánchez
Descendencia Alfonso
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Bermudo o Vermudo III de León, llamado el Mozo (1017-Tamarón, 1037),[1] fue rey de León desde 1028 hasta su muerte. Como hijo y sucesor de Alfonso V, fue el último rey leonés de la dinastía astur-leonesa.[2] Después de su muerte en la batalla de Tamarón, le sucedió en el trono su cuñado, último conde de Castilla, Fernando I, esposo de su hermana Sancha.

Infancia y minoría de edad[editar]

Nació entre el 26 de enero y el 7 de agosto del 1017.[3] Era hijo de Alfonso V y de su primera esposa, Elvira Menéndez, hija a su vez del conde gallego Menendo González.[3] Bermudo tenía una hermana mayor, Sancha.[4] Pronto quedó huérfano de madre: la reina Elvira falleció el 2 de diciembre del 1022.[4] Alfonso volvió a casarse al año siguiente, con Urraca Garcés, hermana del soberano Pamplona, Sancho III el Mayor.[4]

Bermudo subió al trono con tan solo once años[5] y su primera aparición en la documentación fue el 15 de noviembre de 1028 cuando hizo una donación a la iglesia de Santiago y a su obispo Vistruario, su padrino.[6] Su padre, el rey Alfonso, había fallecido el 7 de agosto de ese año, mientras asediaba Viseu.[7] Durante su reinado, el reino de Pamplona alcanzó su máximo esplendor bajo Sancho III el Mayor, con cuya hija, Jimena Sánchez, se casó Bermudo III.[8] [9]

Urraca, madrasta del joven rey y hermana Sancho el Mayor,[3] se hizo cargo de su tutela[10] durante su minoría de edad así como de algunas posesiones que el rey Alfonso V había entregado a varios nobles que se negaron a jurar fidelidad al nuevo rey. Tal fue el caso del conde Oveco Rudesíndiz[10] cuya rebeldía fue sofocada al poco tiempo y sus bienes entregados al obispado de Lugo.[11] [12] Hubo otras revueltas en Órbigo, Galicia, y Astorga.[13] La minoría de edad del rey desató las ambiciones de la nobleza, deseosa de aprovechar la debilidad real para ampliar sus poderes y posesiones.[13]

La reina viuda Urraca dirigió la política del reino leonés apoyando al grupo nobiliario partidario de su hermano el rey de Pamplona, Sancho Garcés III el Mayor,[14] política que era del desagrado de los condes castellanos que buscaron un acercamiento al reino de León para contrarrestar la influencia creciente del rey pamplonés y promovieron el matrimonio del conde de Castilla, García Sánchez con Sancha, hermana de Bermudo III.[15]

El acontecimiento que marcó el reinado de Bermudo fue un suceso, que se relata en el Romanz del Infant García, que tuvo lugar en la capital del reino, la ciudad de León en 1028 cuando el conde castellano García Sánchez acudió a dicha ciudad para celebrar los esponsales con Sancha, la hermana de Bermudo III.[16] Una vez allí, fue asesinado[10] por integrantes de la familia Vela en venganza de una afrenta infligida por su padre el conde Sancho García.[15] Como el conde castellano murió sin descendientes, el rey Sancho Garcés III extendió su poder al territorio castellano haciendo valer sus derechos sobre él, obtenidos por su matrimonio con Muniadona, hermana del fallecido, y luego por las tierras comprendidas entre los ríos Cea y Valderaduey.[10] En el condado de Cea desde el 1028 no quedaban varones de la casa condal y Jimena Fernández, la madre de Sancho, era la hermana del último conde e hija de Fernando Bermúdez, el anterior.[17] A partir del 1032, Sancho extendió su influencia a la propia ciudad de León.[18] Parece ser que Bermudo, aún menor de edad, se retiró pacíficamente a Galicia, mientras Sancho quedó a cargo de la zona oriental del reino leonés, hasta Astorga, probablemente para ayudar a mantener el orden en esta parte del reino a partir del 1033.[19] Al final, el hijo del rey Sancho Garcés, Fernando heredó el condado de su madre Muniadona.[20]

Mayoría de edad: recuperación del reino y guerra con Castilla y Pamplona[editar]

En 1035, con diecisiete años de edad, Bermudo regresó a León para tomar las riendas del gobierno, sin que se registrasen enfrentamientos con los pamploneses ni represalias a los magnates y obispos que habían colaborado con Sancho durante los dos años que había dominado la ciudad y la región.[21] Probablemente como parte del acuerdo de retirada de Sancho a principios de año, Bermudo se casó con la hija de este, Jimena Sánchez.[22] Según la documentación, el matrimonio tuvo lugar antes del 17 de febrero del 1035, pues para entonces ya aparecen desposados.[23]

Entre el 1035 y el 1037, se mantuvo la paz entre el rey Bermudo y el conde de Castilla.[24] Mediado el verano del 1037, sin embargo, estalló la guerra entre los dos.[24] Se desconoce el motivo del conflicto; Martínez Díez sugiere que podría haberse debido a la negativa del conde Fernando a reconocer la autoridad de Bermudo y a la pérdida del condado de Álava y de gran parte del territorio castellano, que había pasado a manos de García Sánchez III de Pamplona.[25] Bermudo avanzó con sus huestes contra Fernando, que se retiró en espera de la llegada del auxilio de su hermano García.[26] El rey leonés cruzó el condado de Monzón y prosiguió la marcha en dirección a Burgos, ya en tierras de Fernando.[26] Se enfrentó a su cuñado, el conde de Castilla y después rey de León, en la batalla de Tamarón cuando intentaba ocupar la Tierra de Campos. Según se relata en la Crónica Silense y del Tudense, el rey Bermudo y su ejército cruzó la frontera de Castilla «o sea la línea del Pisuerga, y en la cuenca de aquel río, en el valle del Tamarón, arroyo situado al este de Castrojeriz (...) se enfrentaron los leoneses con el ejército navarro castellano...»[27] [a] [b] Llegado el socorro de García, las fuerzas enfrentadas chocaron en el valle de Tamarón el 4 de septiembre.[29] Bermudo «incitó a su caballo, famoso por su ligereza, del que los cronistas han dejado su nombre, 'Pelayuelo'...» y se lanzó contra el enemigo, pero al encontrarse solo, sin defensa de sus fieles que no lograron alcanzarle, cayó víctima al ser alcanzado por una lanza.[30] [31] La pronta muerte del rey, acaecida al principio de la lucha, allanó la victoria de Fernando y García.[32] El trono pasó a manos de su hermana Sancha, que cedió sus derechos a su marido, el cual subió[33] al trono como Fernando I de León.

La muerte de Vermudo entrañaba el rompimiento de la línea dinástica de la monarquía, un bien sagrado e intangible que la tradición leonesa consideraba vinculada a sus varones y a la continuidad de su sangre, ennoblecida a su vez durante más de un siglo por esclarecidas figuras casi míticas como Ordoño II o Ramiro II.

Fernández del Pozo (1999), p. 267

Matrimonio y descendencia[editar]

Contrajo matrimonio antes del 17 de febrero de 1035[34] [15] con Jimena Sánchez, hija de Sancho Garcés III de Pamplona. Fruto de este matrimonio nació un único hijo, Alfonso, que falleció a los pocos días de nacer.[35]

Sepultura[editar]

Sepulcro de Bermudo III en el Monasterio de Santa María la Real de Nájera, uno de los lugares donde se dice que fue enterrado.

Existe controversia sobre el paradero final de los restos mortales del rey Bermudo III de León, pues existen dos lugares en los que se argumenta que el soberano leonés recibió sepultura; a saber, el Panteón de Reyes de San Isidoro de León y el Monasterio de Santa María la Real de Nájera.[36] En el Panteón de Reyes de San Isidoro de León se conserva un sepulcro de piedra, en el que aparece esculpido el siguiente epitafio en latín:

HIC EST CONDITUS VEREMUDUS JUNIOR, REX LEGIONIS, FILIUS ADEFONSIS REGIS. ISTE HABEBIT GUERRAM CUM COGNATO SUO REGE MAGNO FERNANDO, ET INTERFECTUS EST AB ILLO IN TAMARA PRAELIANDO. ERA MLXXV.[c] [37] [36]

Por otra parte, en el monasterio de Santa María la Real de Nájera se conserva un sepulcro con estatua yacente, en el que la tradición sostiene que fue depositado el cadáver del rey Bermudo III. Según esta versión, después de la batalla de Tamarón, el rey Fernando I, que no deseaba apenar a sus nuevos súbditos leoneses, decidió que el cadáver de su difunto rey fuese enterrado en el reino de Pamplona, depositándose primero en el monasterio de Santa Hilaria y posteriormente, en el monasterio de Santa María la Real de Nájera, uno de los principales panteones de los reyes de Navarra.[36] En el sepulcro que se supone que contiene los restos del rey Bermudo III, aparece representada sobre su tapa la imagen yacente del rey, vestido con coraza, cubierto con un manto, y ceñida la frente con una corona real.[36] El yacente se muestra con barba, y con las manos colocadas sobre el pecho, y en los pies del sepulcro, aparece esculpida la inscripción «EL REY DON VERMUDO DE LEÓN».[36]

Véase también[editar]


Predecesor:
Alfonso V
Rey de León
10281037
Sucesor:
Fernando I

Notas[editar]

  1. «La Crónica Najerense y la Crónica de don Lucas de Tuy repiten el mismo relato, mientras que Rodrigo Jiménez de Rada, alejado casi dos siglos, introduce un detalle inexacto como el ubicar la muerte del rey Vermudo junto al río Carrión, sin duda por haber confundido el lugar de Tamarón, sito a unos veintiséis kilómetros al oeste de Burgos, con la más importante y conocida villa de Támara (Palencia), que efectivamente no se halla muy lejos del río Carrión.» [28]
  2. «Es seguro que aquella batalla tuvo lugar en territorio castellano; tanto el Silense, como el Tudense y la Crónica Najerense (Lib. III, 9) hace constar que fue Vermudo quien avanzó contra el enemigo cruzando los límites de Cantabria; por Cantabria se entiende sin duda alguna Castilla, ya que pocas líneas más adelante don Lucas de Tuy llama 'militum Cantabrorum' a los guerreros castellanos; por tanto teniendo en cuenta que Vermudo durante esta época dominaba toda la zona comprendida entre el Pisuerga y el Cea, sino se hallaban también bajo su dominio las zonas de Castrojeriz, Villadiego y Amaya, es forzoso que el límite de Cantabria se refiera a la línea del Pisuerga, o aun acaso otra situada todavía más al este. Esto nos obliga a descartar la posibilidad de que la batalla se hubiera desarrollado en la villa de Támara, situada en la provincia de Palencia al oeste del Pisuerga. Todas las crónicas aluden al lugar de la batalla con el nombre de valle Tamarón, y demostrado que este punto tiene que hallarse en territorio castellano, creemos lícito identificarlo que el valle que forma en un riachuelo, que vierte sus aguas en el Arlanzón, en el cual está enclavada actualmente la villa de Tamarón.»[27]
  3. «Aquí está sepultado Bermudo el Mozo, Rey de León, hijo del Rey Alfonso. Este tuvo guerra con su cuñado el gran Rey D. Fernando y fue muerto por él, peleando en Támara...año de mil treintaisiete»

Referencias[editar]

  1. Sánchez Candeira, 1999, p. 48.
  2. Fernández del Pozo, 1999, pp. 264 y 269.
  3. a b c Martínez Díez, 2007, p. 135.
  4. a b c Martínez Díez, 2007, p. 155.
  5. Fernández del Pozo, 1999, p. 231.
  6. Fernández del Pozo, 1999, p. 233.
  7. Martínez Díez, 2007, pp. 135,155.
  8. Sánchez Candeira, 1999, p. 95.
  9. Salazar y Acha, 1988, pp. 183-192.
  10. a b c d Martínez Díez, 2007, p. 156.
  11. Fernández del Pozo, 1999, pp. 231-235.
  12. Núñez Contreras, 1977, pp. 67-69, detalles documento 3, p. 42, n. 127.
  13. a b Martínez Díez, 2007, pp. 155-156.
  14. Fernández del Pozo, 1999, p. 234.
  15. a b c Fernández del Pozo, 1999, p. 240.
  16. Martínez Díez, 2007, pp. 125-128.
  17. Martínez Díez, 2007, p. 157.
  18. Martínez Díez, 2007, p. 159.
  19. Martínez Díez, 2007, p. 163-165, 198.
  20. Martínez Díez, 2007, p. 176.
  21. Martínez Díez, 2007, pp. 165-166.
  22. Martínez Díez, 2007, pp. 166, 198.
  23. Martínez Díez, 2007, p. 166.
  24. a b Martínez Díez, 2007, p. 197.
  25. Martínez Díez, 2007, pp. 199-202.
  26. a b Martínez Díez, 2007, p. 199.
  27. a b Sánchez Candeira, 1999, pp. 113-114.
  28. Martínez Díez, 2004, p. 726, Vol. II.
  29. Martínez Díez, 2007, pp. 197, 199-200.
  30. Fernández del Pozo, 1999, p. 264.
  31. Martínez Díez, 2007, pp. 199-200.
  32. Martínez Díez, 2007, p. 200.
  33. Martínez Díez, 2007, p. 202.
  34. Sánchez Candeira, 1999, p. 96.
  35. Arco y Garay, 1954, p. 166.
  36. a b c d e Elorza et al, 1990, p. 53.
  37. Prada Marcos, 1998, p. 4.

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]