Batalla del Cabo de San Vicente (1780)

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Batalla del cabo de San Vicente
Guerra de Independencia de los Estados Unidos
Holman, Cape St Vincent.jpg
Battle off Cape St Vincent, 16 January 1780 (1780) de Francis Holman, con el buque insignia de Rodney, HMS Sandwich, en primer plano.
Fecha 16 de enero de 1780
Lugar Cabo de San Vicente (Portugal), Océano Atlántico
Coordenadas 36°49′05″N 8°33′49″O / 36.818055555556, -8.5636111111111Coordenadas: 36°49′05″N 8°33′49″O / 36.818055555556, -8.5636111111111
Resultado Victoria británica[1]
Beligerantes
Bandera de España España Bandera de Reino Unido Gran Bretaña
Comandantes
Bandera de España Juan de Lángara  (P.D.G.) Bandera de Reino Unido George Brydges Rodney
Fuerzas en combate
9 navíos de línea
2 fragatas[2]
2 otros
18 navíos de línea
6 fragatas[3]
Bajas
1 navío hundido
4 navíos capturados

La batalla del cabo de San Vincente (1780) tuvo lugar cerca del cabo de San Vicente, Portugal el 16 de enero de 1780 entre una escuadra británica bajo el mando del almirante George Brydges Rodney, a bordo del HMS Sandwich y una escuadra española al mando de Juan de Lángara, a bordo del Real Fénix. A veces es denominada batalla a la luz de la luna por no ser habitual que los enfrentamientos entre buques de línea se produjesen por la noche.

Librada durante la Guerra anglo-española (1779-1783), provocada por la participación española en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos, resultó la primera victoria británica importante en el conflicto y mostró la gran ventaja de las quillas forradas de cobre, una nueva tecnología que no solo protegía a las naves de la podredumbre sino también evitaba la acumulación de la incrustación biológica, dándoles a las naves británicas una notable ventaja en velocidad.

Rodney, con unos 19 o 20 navíos de línea, escoltaba a un convoy de barcos con el objetivo de abastecer primero a Gibraltar, sometida a su tercer asedio y después a Menorca, cuando fue avistada por la flota de Lángara, quien al comprobar el tamaño de la flota británica, intentó buscar la seguridad de Cádiz, pero los buques británicos, forrados de cobre, le persiguieron y alcanzaron al cabo de unas dos horas.

En la batalla, que duró desde media tarde hasta pasada la medianoche, los británicos capturaron a cuatro barcos españoles, incluyendo el buque insignia de Lángara. Otras dos naves también fueron capturadas, pero se desconoce su destino final; algunas fuentes españolas indican que fueron retomados por sus tripulaciones, mientras que el informe de Rodney indica que las naves fueron a tierra y destruidas.

Después de la batalla Rodney reabasteció con éxito Gibraltar y Menorca antes de continuar a la Indias Occidentales. Los oficiales españoles fueron liberados bajo palabra; Lángara fue promocionado a teniente general por el rey Carlos III.

Antecedentes[editar]

Uno de los de los principales objetivos españoles para su entrada en la guerra de independencia americana en 1779 fue la recuperación de Gibraltar, que había sido tomado por Inglaterra en 1704, y la isla de Menorca, también bajo soberanía británica a raíz del Tratado de París de 1763.

La estrategia diseñada para tomar El Peñón consistía en aislarlo por completo, rindiendo por hambre a su guarnición, compuesta por tropas de Gran Bretaña y el Electorado de Hannover. El asedio comenzó formalmente en junio de 1779, con un férreo bloqueo terrestre, en cambio, el cerco naval era comparativamente débil; los británicos descubrieron que pequeños buques rápidos podrían evadir a los bloqueadores, mientras naves más grandes y lentas generalmente no. A finales de 1779, sin embargo, las reservas en Gibraltar se estaban agotando severamente por lo que su comandante, General George A. Eliott, hizo un llamamiento a Londres para intentar aliviar el cerco.

Se equipó un convoy de suministros, y a finales de diciembre de 1779 una gran flota zarpó de Inglaterra bajo el mando del Almirante Sir George Brydges Rodney. Aunque el destino final de Rodney era comandar la flota de las Antillas, tenía instrucciones secretas para primero reabastecer Gibraltar y Menorca. El 4 de enero de 1780 la flota británica se divide, las naves rumbo a las Indias giran hacia el oeste. Esto deja a Rodney al mando de 19 navíos de línea, que debían escoltar al convoy de suministros hacia Gibraltar.

Primera escaramuza[editar]

El 8 de enero de 1780 la flota británica avistó un grupo de velas. Dándolas caza con sus naves más veloces, estaban revestidas con una lámina de cobre, comprobó que se trataba de una flota española de suministro protegida por una sola nave de línea y varias fragatas. El convoy entero fue capturado, la solitaria nave de línea, Guipuzcoana, rinde el pabellón después de un intercambio superficial de fuego, tras ser apresada es renombrada HMS Prince William, en honor de Príncipe Guillermo, tercer hijo del rey, que servía como guardiamarina en la flota. Rodney destacó al navío HMS América y a la fragata HMS Pearl para escoltar rumbo a Inglaterra a la mayoría de las naves capturadas, el rebautizado "HMS Prince William es incorporado a su flota, así como algunos de los barcos de suministro que llevan carga de utilidad para la guarnición de Gibraltar. El 12 de enero el HMS Dublín, que el día 3 había perdido parte de su aparejo, sufrió daño adicional por lo que levantó bandera de socorro. Con la ayuda del HMS Shrewsbury arribó a Lisboa el 16 de enero.

Batalla 'Al Claro de Luna'[editar]

Entretanto, los españoles se habían informado de las actividades de socorro británico. Para interceptar el convoy de Rodney, desde el Escuadrón de Bloqueo se destaca una flota compuesta por 11 buques de línea comandada por el Almirante Juan de Lángara, alertando también a la flota atlántica, que se encontraba fondeada en Cádiz al mando del Almirante Luis de Córdova para que se uniese a la persecución. No obstante, al comprobar la fuerza de la flota británica, Córdova decide regresar a Cádiz en lugar de confluir con Lángara. El 16 de enero, alrededor de las 13:00, las flotas de Lángara y Rodney se avistan al sur del cabo de San Vicente el punto más al sudoeste de Portugal y de la Península Ibérica. El tiempo era nebuloso, con oleajes fuertes y chubascos ocasionales.

Rodney estaba enfermo y pasó la acción entera en su litera. Su capitán de bandera, Walter Young, instó a Rodney para dar órdenes de batalla inmediatamente que la flota española fue descubierta, pero Rodney sólo dio órdenes para formar en línea. Lángara comenzó a establecer una línea de batalla, pero cuando se dio cuenta del tamaño de la flota de Rodney, dio órdenes para virar rumbo a Cádiz. Alrededor de las 14:00, cuando Rodney confirmó que las naves avistadas no eran la vanguardia de una flota más potente, ordenó la persecución a toda velocidad por el lado de la costa, con objeto de impedir a los barcos españoles buscar refugio y dificultando la utilización de la artillería de la cubierta inferior, atacándolos por la retaguardia según les dieran alcance. Debido al recubrimiento de cobre en los cascos (que reducía las incrustaciones marinas y el consiguiente rozamiento), las naves de la Royal Navy fueron más rápidas y pronto alcanzaron a las españolas.

La persecución duró aproximadamente dos horas, comenzando la batalla alrededor de las 16:00. El Santo Domingo, descolgado del cuerpo principal, recibió fuego de costado del HMS Edgar, el HMS Marlborough y el HMS Ajax antes de estallar alrededor de 16:40, sobreviviendo solo un miembro de la tripulación. El Princesa fue sobrepasado por el HMS Marlborough y el HMS Ajax que continuaron su rumbo con el propósito de atacar otros barcos españoles, finalmente fue bombardeado por el HMS Bedford en una batalla de una hora de duración antes de abatir su bandera sobre la 17:30. A las 18:00 estaba oscureciendo, y hubo una discusión a bordo del HMS Sandwich, buque insignia de Rodney, sobre si continuar la búsqueda. Aunque en algunos relatos se atribuye al Capitán Young convencer a Rodney para continuar, el Dr. Gilbert Blane, médico de la flota, informó que la decisión fue adoptada por el Consejo.

La persecución continuó en la noche oscura y ventosa, lo que más tarde se conoce como la "Batalla del claro de luna", puesto que era infrecuente en la época de batallas navales continuar después de la puesta del sol. A las 19:30, el buque insignia de Lángara, el Real Fenix. fue alcanzado por el HMS Defence entablando una batalla que duró más de una hora, en ese momento llegaron el HMS Montagu y el HMS Prince George, que abrieron fuego a consecuencia del cual Lángara resultó herido; finalmente el Real Fenix se rindió al HMS Bienfaisant, que se incorporó a la lucha y le destruyó el palo mayor. La captura del Real Fenix se complicó a causa de un brote de viruela a bordo del Bienfaisant. El Capitán John MacBride, en lugar de enviar un equipo de abordaje, posiblemente infectado, informó a Lángara de la situación concediéndole a él y a su tripulación libertad condicional.

A las 21:15 el HMS Montagu atacó al Diligente, que quedó fuera de combate tras ser derribado su palo mayor. Alrededor de las 23:00 el San Eugenio se rindió después de ser todos sus mástiles abatidos por el HMS Cumberland, pero la situación del mar imposibilitó enviar a bordo una tripulación de abordaje hasta la mañana siguiente. Entretanto el HMS Culloden y el HMS Prince George, atacaron al San Julián obligándolo a rendirse alrededor de la 1:00. La última capitulación fue la del Monarca que, bombardeado a distancia por el HMS Alcide casi logra escapa, pero fue alcanzado por la fragata HMS Apolo que logró mantener la desigual batalla hasta la llegada, sobre las 2:00, del buque insignia de Rodney, el HMS Sandwich, que disparó una andanada, sin darse cuenta que el Monarca ya había arriado su bandera.

Los británicos capturaron seis barcos. De la flota española, cuatro buques de línea y dos fragatas lograron escapar, aunque las fuentes no son claras si dos de ellas estaban presentes en el momento de la batalla. El informe de Lángara dice que el San Justo y el San Genaro no estaban en su línea de batalla (aunque aparecen en los registros españoles como parte de su flota). El informe de Rodney señala que el San Justo logró evadirse con daños y el San Genaro se retiró ileso. Según otros relatos, dos naves de Lángara (no se especifica cuales) fueron enviadas en algún momento de la acción para investigar otras velas no identificadas.

A la luz del nuevo día, estaba claro que la flota británica y sus naves apresadas estaban peligrosamente cerca de la costa y con brisa en dirección a tierra. Una de las capturas, el San Julián, fue considerado por Rodney como demasiado dañado para navegar y fue conducido a tierra. El destino de otra presa, el San Eugenio, no está claro. Algunas fuentes informan que también fue enviado a tierra, pero otros aseguran que fue retomado por su tripulación y logró llegar a Cádiz. Un relato español afirma que los equipos de abordaje de ambas naves solicitaron a sus cautivos españoles ayuda para escapar a la orilla. Los capitanes españoles retomaron el control de sus naves, encarcelaron a los marinos británicos y zarparon para Cádiz.

Los británicos evaluaron sus bajas en 32 muertos y 102 heridos. El convoy de suministros llegó a Gibraltar el 19 de enero obligando a la flota sitiadora, de menor tamaño, a retirarse a la seguridad de Algeciras. Rodney, tras una escala en Tanger, llegó varios días más tarde, desembarcando a los prisioneros heridos, entre los que se encontraba el propio Almirante Lángara. La moral de la guarnición británica se elevó con la llegada de los suministros y la presencia del príncipe William Henry.

Tras la escala en Gibraltar se continúa el viaje para reabastecer a la guarnición de Menorca. Finalmente, en febrero, Rodney puso rumbo a las Antillas, aunque segregando parte de su flota original para destinarla al servicio del Canal. Este destacamento interceptó una flota francesa destinada a las Indias orientales, capturando un buque de guerra y tres naves de carga. Gibraltar fue reabastecido dos veces más antes de que el asedio fuese levantado con el final de la guerra en 1783.

El almirante Lángara y otros oficiales españoles fueron puestos finalmente en libertad condicional. Lángara recibió un ascenso a teniente general y continuó su distinguida carrera, convirtiéndose en Ministro español de Marina en las Guerras revolucionarias francesas.

El almirante Rodney (pese a las críticas del capitán Young, que lo acusó de debilidad e indecisión) fue alabado por su triunfo, la primera gran victoria de la Royal Navy sobre sus oponentes europeos. Se distinguió por el resto de la guerra, en particular ganando en 1782 la Batalla de los Santos en la que capturó al almirante francés Comte de Grasse. Sus observaciones sobre la influencia ventajosa del revestimiento de cobre en la victoria fueron determinantes en la decisión del Ministerio de Marina británico para desplegar más ampliamente la tecnología.

Referencias[editar]

  1. (en inglés) Michael Duffy (1992). Parameters of British Naval Power, 1650-1850. University of Exeter Press. p. 105. ISBN 978-0-85989-385-5. Consultado el 12 de abril de 2013. 
  2. Ulloa and Pérez-Mallaína Bueno, p. 33
  3. Beatson, p. 232, corregido por Syrett, pp. 241, 306, 311

Bibliografía[editar]