Batalla de Sentino

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Batalla de Sentino
Guerras Samnitas
Fecha 295 a. C.
Lugar Sentinum, cerca del actual Sassoferrato, Las Marcas (Italia)
Resultado Victoria romana decisiva
Consecuencias Samnitas y senones se retiran a sus territorios. Los primeros se atrincheran hasta su sometimiento final en 290 a. C.[1] Los segundos fueron vencidos en 283 a. C. (el mismo año la invasión de los boyos es detenida).[2]
Beligerantes
República romana Samnitas
Senones
Comandantes
Publio Decio Mus 
Fabio Máximo Ruliano
Gelio Egnatio 
Fuerzas en combate
~40 000[3] ~40 000[3]
(según Tito Livio 500 000 infantes, 46 000 jinetes y 1000 carros)[4]
Bajas
Muertos: 1700 de Publio y 7000 de Fabio[5] 25 000 muertos y 8000 prisioneros[5] [6]
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La batalla de Sentino fue la batalla decisiva de la Tercera Guerra Samnita, y tuvo lugar en 295 a. C. cerca de Sentino (cerca de Sassoferrato, Las Marcas). En la batalla, la República romana fue capaz de hacer frente a una formidable coalición de samnitas, etruscos, umbros y sus aliados galos. El resultado fue una victoria romana que le permitió el dominio de Italia central.

Contexto histórico[editar]

A principios del siglo III a. C., territorios galos, picenos, samnitas, etruscos, griegos y romanos dividían el territorio de la Italia central. Ninguno de ellos estaba aliado con algún otro; incluso había divisiones dentro de un mismo pueblo, como en el caso de los galos y celtas. Pero a partir de ese siglo comenzaron las aspiraciones de alguno de esos pueblos de dominar todo el territorio, imponiendo su hegemonía sobre el resto. El pueblo que consiguió la mayor expansión fue Roma, que tras romper la dominación etrusca de su ciudad consiguió convertirse en poco tiempo en una peligrosa potencia militar, anexionándose continuamente territorios fronterizos apenas sin resistencia. En un contexto histórico en el que cada pueblo debía de defenderse por su cuenta, los samnitas comprendieron que su única posibilidad de resistir consistía una alianza con naciones vecinas para luchar contra Roma. Gelio Egnatio, líder de los samnitas, consiguió formar una coalición con etruscos y galos. Los picenos, sin embargo, se unieron a los romanos[7] , pues tenían reciente una derrota frente a los galos, perdiendo todo su territorio del norte. Los mismos galos que ahora se unían a los samnitas en una coalición.

Mientras tanto, la república romana, consciente de esos pactos, emprendió una serie de expediciones de castigo contra dichos pueblos. Consiguieron vencer a los etruscos y umbrios por separado, pero no pudieron quebrar dicha alianza. También acosaron a los samnitas en varias escaramuzas, como la batalla de Tiferno, pero tampoco pudieron obtener una victoria decisiva. Esto permitió a los samnitas unir sus fuerzas con los galos, etruscos, umbrios y senones para un último enfrentamiento bélico. Los samnitas eran conscientes de que no podían vencer a las terribles legiones romanas en el campo de batalla sin ayuda, por lo que evitaron continuamente enfrentarse a los romanos hasta no haber unido los ejércitos itálicos aliados.

Batalla[editar]

Los romanos estaban dirigidos por los cónsules Publio Decio Mus y Quinto Fabio Máximo Ruliano y lograron reunir una fuerza de 38 000 hombres, compuesta por cuatro legiones, un fuerte contingente de caballería romana, 1000 soldados de caballería escogidos de Campania, cuatro legiones latinas y aliadas, y un fuerte contingente de caballería latina y aliada.

La coalición de pueblos italianos contaba con un ejército combinado de 60 000 hombres, que superaba en número ampliamente a su enemigo. Para igualar el combate, los romanos enviaron a dos pequeños batallones a Umbría y Etruria, consiguiendo que umbros y etruscos abandonase la coalición para ir a defender sus respectivas ciudades de la nueva amenaza romana. Así los romanos consiguieron que el ejército rival se redujera a alrededor de 50 000 hombres.

Los dos ejércitos llegaron a la llanura de Sentino, pero esperaron dos días hasta que se decidieron a entablar batalla. Fueron los romanos, incapaces de contener las ansias de ataque de sus soldados, los que comenzaron la batalla. Fabio atacó a los samnitas y Decio se enfrentó a los galos.

La batalla comenzó con un feroz ataque de los carros de guerra galos a los romanos, consiguiendo crear mucha confusión entre los legionarios que no pudieron adoptar la formación de batalla. Decio Mus contraatacó con una carga directa de caballería, que consiguió detener el avance enemigo, pero le costó la vida. Sin embargo, su arrojo sirvió para inspirar a sus hombres y éstos consiguieron restaurar la línea de la formación con muchas bajas. En el otro frente de batalla, Fabio venció a los samnitas sin muchas complicaciones, dado que éstos eran propensos a una pronta retirada. Esto le permitió flanquear a los galos y ganar la batalla, ya que los galos comenzaron a huir al verse desbordados por el flanco.

Los romanos perdieron 8000 hombres, y los samnitas y galos alrededor de 25 000.

Consecuencias[editar]

Si bien los galos y samnitas aún contaban con un considerable ejército de unos 10 000 hombres, fueron continuamente perseguidos y desangrados en pequeñas escaramuzas por los romanos, que no dejaban tiempo a su enemigo a reorganizarse. Roma se ganó la fama de ser indestructible en los pueblos italianos, con lo que consiguió dominar toda la península itálica central en pocos años. La debacle de los pueblos galos, samnitas y etruscos permitió a los romanos enfrentarse a su rival sureño más temible y mejor preparado: La Magna Grecia.

Referencias[editar]

  1. Roldán Hervás, José Manuel (1995). Historia de Roma. Salamanca: Universidad de Salamanca, pp. 93. ISBN 9788474818239.
  2. Roldán Hervás, 1995: 95
  3. a b Erdkamp, Paul (2011). A Companion to the Roman Army. John Wiley & Sons, pp. 51. ISBN 9781444393767. Posiblemente unas dos legiones que sumaban 8000 a 10 000 ciudadanos, el resto aliados. Fuerzas similares probablemente combatieron durante las Guerras Pírricas.
  4. Ó hÓgáin, Dáithí (2002). The Celts: A History. Boydell Press, pp. 44. ISBN 9780851159232.
  5. a b Sabin, Philip; Hans van Wees & Michael Whitby (2007). The Cambridge History of Greek and Roman Warfare: Greece, the Hellenistic World and the Rise of Rome. Tomo I. Cambridge University Press, pp. 415. ISBN 9780521782739.
  6. Ó hÓgáin, 2002: 45
  7. Luca Antonelli, I Piceni: corpus delle fonti. La documentazione letteraria, L'ERMA di BRETSCHNEIDER, 2003, consultabile alla página 75

Enlaces externos[editar]