Ayoreo

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Mapa de supuesta presencia de los últimos grupos Ayoreo (Totobiegosode), no contactados en Paraguay.

Los ayoreo, llamados en el Paraguay morotocós o moros, también conocidos como corazo o kursu, que se autodenominan ayoréiode, 'personas' (en otras dialectos ayoweo o ayoeo), son un pueblo indígena del Chaco Boreal que viven en la zona fronteriza entre el Paraguay y Bolivia. Hasta mediados del siglo XX ocupaban un territorio de 300.000 km2 delimitado por los ríos Paraguay, Pilcomayo, Parapetí y Grande. Los guaraníes los denominaron pyta jovai (“talón enfrente”) y los tapietés yanaigua y tsirágua.[1] Los ayoreos poseen su propia lengua el idioma ayoreo, de la familia lingüística zamucana

De los varios subgrupos diferentes de ayoreo en Paraguay. Los más aislados son los totobiegosode (cuyo nombre significa “gentes del lugar de los cerdos salvajes”). Son un pueblo nómada de cazadores-recolectores, que habitó antaño una extensa región de bosque bajo. Desde 1969 muchos de ellos han sido expulsados de la selva, pero algunos todavía evitan cualquier contacto con foráneos.

Su primer contacto duradero con los blancos tuvo lugar durante los años 40 y 50, cuando los granjeros menonitas establecieron colonias en sus tierras. Los ayoreo se resistieron a esta invasión, y hubo muertes en ambos bados.

En 1979 y 1986 el grupo fundamentalista estadounidense Misión Nuevas Tribus (MNT), ayudó a organizar “cacerías humanas” en las que por la fuerza se sacó del bosque a un gran número de totobiegosode. Muchos ayoreo murieron en estos encuentros y otros sucumbieron más tarde a causa de enfermedades.[2]

Se agrupan en diez comunidades en Bolivia (Zapocó, Poza Verde, Puesto Paz, Guidai Ichai, Santa Teresita, Tobita, Urucú, Motacú, Rincón del Tigre, Belen) en las provincias Germán Busch y Chiquitos del Departamento de Santa Cruz con un total de 1.700 personas;[3] y en tres en el Paraguay (Arocojnadi, Chaidi y Campo Loro) en los departamentos Boquerón y Alto Paraguay. Son un pueblo cazador-recolector pero que también practica la pesca y la agricultura. Solamente el grupo de los Totobiegosos se mantiene en su hábitat tradicional en el monte chaqueño alejado de las comunidades.[4]

Hacia las décadas de 1940 y 1950 los menonitas establecieron colonias en sus tierras, a partir de esos contactos comenzaron a abandonar el monte y establecerse en aldeas. El grupo religioso Misión Nuevas Tribus en las décadas de 1970 y 1980 adquirió tierras pertenecientes a los ayoreos y comenzó a evangelizarlos frecuentemente con enfrentamientos violentos con los que se negaban.[5]

Su lengua pertenece a la familia lingüística zamuco.

Tomaron contacto por primera vez con los europeos en 1537 cuando Juan de Ayolas expedicionó al Chaco. Desde 1724 los jesuitas misionaron por cuarenta años entre los ayoreos fundando las reducciones de San Ignacio de Zamucos (destruida en 1745) y de San Ignacio de Velasco (fundada en 1748).[6]

Costumbres[editar]

Los ayoreo totobiegosode viven en pequeñas comunidades. Cultivan calabazas, habas y melones en la tierra arenosa y cazan en el bosque. Las grandes tortugas, los cerdos salvajes y la abundante miel silvestre son comidas muy preciadas por los totobiegosode.

Cuatro o cinco familias viven juntas en una casa comunal en el bosque. Un pilar central de madera da soporte a una estructura abovedada formada por ramas más pequeñas, y coronada por barro seco. Cada familia dispone de un fuego propio en el exterior. Sólo duermen dentro cuando llueve. Los ayoreo que actualmente viven en comunidades sedentarias viven en cabañas individuales familiares.

El ritual ayoreo más importante recibe su nombre de asojna, el chotacabras. El primer canto de esta ave anunciaba la llegada de la estación lluviosa y un mes de celebraciones y festejos. Sin embargo, bajo la influencia de la Misión Nuevas Tribus éste y muchos otros rituales fueron suprimidos.

Problemas a los que se enfrentan[editar]

Los ayoreo han visto su territorio invadido por terratenientes que han destruido gran parte del bosque del que los ayoreo dependen para sobrevivir. La deforestación avanza a gran ritmo y los ayoreo contactados han manifestado su preocupación por los familiares que aún se encuentran en situación de aislamiento.[7] Aunque según la legislación y la Constitución paraguayas los ayoreo tienen derecho a la titularidad de sus tierras, las presiones de los terratenientes han evitado que se avance en la legislación para proteger finalmente dicho derecho. Los indígenas piden la titularidad territorial sólo sobre una porción de su territorio. Sin su bosque no pueden alimentarse ni subsistir, y están muy preocupados por sus familiares no contactados que aún viven allí.

En virtud de la legislación paraguaya, el área reclamada debería haber quedado bajo titularidad indígena hace años, ya que tanto ésta, como la Constitución del país, reconocen el derecho de los indígenas a la titularidad sobre sus tierras tradicionales.

Pero los poderosos terratenientes han bloqueado la legislación en repetidas ocasiones y ya han excavado ilegalmente parte del bosque. Los totobiegosode aislados no tendrán donde esconderse.[8]

En Bolivia, muchos ayoreos migraron de sus sitios de origen como Santa Teresita y Rincón del Tigre al área urbana de Santa Cruz de la Sierra, encontrando muchos problemas de miseria, prostitución y alcoholismo en muchos ayoreos.

Las TCOs Ayorea en Bolivia han tenido una fuerte influencia de la misión evangélica, la misma que los ha sacado desde el bosque donde vivían originalmente. El proceso de vivir en la civilización, ha sido un cambio drástico para los ayoreos, situación que hizo que no se compenetren del todo con la sociedad, incluso son marginados por su propia condición.

Referencias[editar]