Alud

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Avalancha»)
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Un alud en el monte Everest en mayo de 2006.

Un alud, también conocido como avalancha, es el desplazamiento de una capa de nieve en una zona en pendiente que se dirige ladera abajo con una velocidad que puede variar.

También se puede incorporar parte del sustrato y de la cobertura vegetal de la pendiente, usualmente son causados ya sea por la cantidad de nieve que se acumula en la zona de inicio de la avalancha, es decir por sobrecarga, lo que genera un colapso dentro del manto de nieve, normalmente a nivel de una capa débil; además debe existir un ángulo de ladera entre 25º y 45º preferentemente; también puede ser generadas por personas, esquiadores, montañistas, alpinistas, motos de nieve, snowcat, y animales como guanacos, y todo tiene relación con la sobrecarga del manto de nieve. Por otra parte, lluvias sobre el manto de nieve pueden ser la causa de una avalancha, y también puede haber avalanchas provocadas o inducidas con explosivos, que se clasifican como avalanchas artificiales. [1]

Magnitudes[editar]

Existen dos tipos de aludes:

  • Alud superficial: donde sólo se moviliza una parte del manto nival.
  • Alud de fondo: donde se moviliza de manera súbita y violenta todo erosionando el sustrato de la ladera, transportando y depositando estos materiales en el punto donde el ángulo de la misma con respecto a la horizontal, lo permite.

Además, el movimiento o dinámica de una avalancha, se puede caracterizar por la velocidad que puede desarrollar (m/s); la altura de su flujo (m) y las presiones de impacto que pueden generarse (kPa) [2]​; existe el Atlas de Avalanchas editado por la Unesco, el año 1981, donde se clasifican las avalanchas por su morfología, por su origen, por su forma, etc.

Clasificación de riesgos de aludes[editar]

Para clasificar el riesgo hay una Escala Europea de Peligro de Aludes,[3]​ usada en casi todo el mundo:


Nivel de peligro Estabilidad del manto nivoso Icono Probabilidad de desencadenamiento de aludes
1 – Débil El manto nivoso está en general bien estabilizado Avalanche low danger level.png En general sólo es posible el desencadenamiento de aludes en laderas muy inclinadas o en terreno especialmente desfavorable (1) y a causa de sobrecargas fuertes (2). Espontáneamente sólo pueden desencadenarse coladas o aludes pequeños.
2 – Limitado En algunas laderas empinadas el manto nivoso está sólo moderadamente estabilizado; en el resto de laderas está en general bien estabilizado. Avalanche moderate danger level.png Es posible el desencadenamiento de aludes sobre todo por sobrecargas fuertes (2), especialmente en laderas empinadas propicias (1). Es muy poco probable que se desencadenen espontáneamente aludes grandes.
3 – Notable En muchas laderas empinadas el manto nivoso está entre moderada y débilmente estabilizado. Avalanche considerable danger level.png Es posible el desencadenamiento de aludes, incluso por sobrecargas débiles (2), especialmente en laderas empinadas propicias (1). En algunos casos, son posibles aludes de tamaño mediano y, en casos aislados, de tamaño grande, desencadenados espontáneamente.
4 – Fuerte En la mayoría de laderas empinadas el manto está débilmente estabilizado. Avalanche high danger level.png Es probable el desencadenamiento de aludes incluso mediante sobrecargas débiles (2), en muchas laderas empinadas. En algunos casos son esperables numerosos aludes de tamaño mediano, y frecuentemente grande, desencadenados espontáneamente.
5 – Muy fuerte El manto nivoso es en general muy inestable. Avalanche very high danger level.png Son esperables numerosos aludes grandes, a menudo muy grandes, desencadenados espontáneamente, incluso en laderas sólo moderadamente inclinadas
  • (1) Las áreas propicias a los aludes se describen con mayor detalle en los boletines de peligro de aludes (altitud, orientación, tipo de terreno, etc.).
    • − Terreno poco o moderadamente inclinado: laderas con una inclinación menor de 30º.
    • − Laderas empinadas: laderas con una inclinación mayor de 30º.
    • − Terreno muy inclinado o extremo: laderas de más de 40º de inclinación y terreno especialmente desfavorable debido a su perfil, la proximidad a las crestas o la escasa rugosidad de la superficie del suelo subyacente.
  • (2) Sobrecargas:
    • − Débil: un único esquiador o surfista, moviéndose con suavidad y sin caerse. Un grupo de personas que respetan la distancia de seguridad (mínimo de 10 m). Un raquetista.
    • − Fuerte: dos o más esquiadores, surfistas etc. sin respetar la distancia de seguridad. Máquinas pisanieves u otros vehículos que circulen sobre la nieve, explosivos. Ocasionalmente, un único excursionista o escalador.

Causas de la formación de aludes[editar]

Los aludes son ocasionados por la falta de homogeneidad de la capa de nieve y por la existencia, entre los límites de capas físicamente diferentes, de un agente que facilita el deslizamiento de una de ellas sobre otra subyacente. Ocurre por ejemplo, que la nieve recién caída o acumulada por el viento no llega a cohesionarse a la superficie de la capa preexistente.

En otros casos, la lluvia empapa una capa reciente, que se desliza entonces por su propio peso, si la pendiente lo permite. Las aguas pluviales pueden también infiltrarse entre dos capas de nieve y obrar entonces como un lubricante que permite el deslizamiento de la capa superior sobre la inferior. Lo mismo puede ocurrir si el agua penetra en la nieve y el terreno, haciendo que este se vuelva deslizante.

Los cambios de temperatura ambiente también tienen su gran importancia. En particular, un aumento importante de la temperatura reduce la cohesión de la nieve, por eso los aludes son más probables por la tarde que por las mañanas, sobre todo en aquellas pendientes que han estado expuestas a los rayos solares durante las horas más calurosas del día. A veces el brusco calentamiento por el sol matutino basta para provocar aludes en las pendientes abruptas orientadas hacia el este.

Las condiciones del suelo que soporta la nieve pueden ser también determinantes: terreno arcilloso y, por consiguiente, deslizante; suelos lisos, húmedos o helados, vertiente de forma convexa o con excesiva pendiente.

Sean cuales fueren las circunstancias favorables a un alud, este puede ser desencadenado por una causa mínima aunque capaz de vencer la escasa cohesión que retenía la masa de nieve: un ruido, el desprendimiento de una roca o un bloque de hielo, o el simple paso de un esquiador por la capa inestable.

Los aludes o avalanchas se pueden desencadenar en forma natural, durante las 24 horas del día, no existe una regla fija respecto a las horas del día; también al existir precipitaciones de nieve intensas, se genera una mayor inestabilidad del manto de nieve y por ende se puede generar un alud; al producirse precipitaciones de nieve sobre una capa antigua de nieve depositada en la ladera o montaña, existen mayor probabilidades de generarse la avalancha, ya que la misma nieve depositada actúa como un resbalín para la nieve nueva. Por el contrario, si tenemos la ladera sin nieve o seca con el sustrato de tierra, la avalancha tiene menor probabilidad de generarse, debido que existe una parte de la nieve nueva o precipitada que se funde al tomar el suelo o tierra de la ladera. [4]

Clases de aludes[editar]


  • Aludes de nieve fresca
Inicio de un alud de nieve en polvo.

Parte generalmente de un punto y arrastra cada vez más nieve. Esta avalancha se inicia cuando el peso de la nieve sucumbe a la fuerza de gravedad. Esto sucede sobre todo después de fuertes nevadas (a partir de 25 cm de espesor), particularmente cuando se acumula sobre una base (manto) lisa (debido a la lluvia, a la escarcha, a la fusión de la nieve). Esta nieve, muy ligera, se mezcla con el aire formando un aerosol que desciende la pendiente a una velocidad de 100 a 300 km/h.

  • Aludes de placa

Este tipo de alud es el más frecuente. Una placa es una superficie de nieve compacta que se desprende del resto del manto de nieve y que se desliza sobre el suelo o sobre la nieve existente. Estas placas pueden ser inmensas y dejan un límite de fractura bien visible.

  • Aludes de nieve húmeda

Este tipo de avalancha se produce cuando suben las temperaturas y en la primavera en las pendientes bien expuestas al sol (cuando la nieve funde). Se deslizan lentamente (20 a 60 km/h), los factores que la activan son el aire o el viento caliente, el sol y el sobrepeso.

Alud de placa mixta

El 17 de junio de 2005, siendo las 12:10 p. m., un guanaco desciende de lo alto de la montaña y provoca la avalancha (ver imagen siguiente); esto fue en la Cordillera de los Andes, en el lado argentino, en el sector cercano al campamento de Mina Veladero.

La zona de inicio de la avalancha, tiene 37° de inclinación de ladera y un promedio de 31° de ángulo de ladera. [5]

El resultado de un alud en el Parque Nacional de Kenai Fjords (Alaska).


Avalancha de placa mixta.
Avalancha provocada por un guanaco.
Fotografía panorámica de la avalancha provocada por el guanaco.
Secuencia fotográfica de la avalancha del guanaco.
Rescate del guanaco.
El guanaco, rescatado.

Recomendaciones de seguridad en zonas de avalancha[editar]

1. Las avalanchas pueden ocurrir en cualquier hora del día.

2. Durante la tormenta existe la mayor inestabilidad del manto de nieve.

3. La sobrecarga por nieve de la ladera, puede generar avalanchas.

4. El viento es el mayor escultor de avalanchas, debido a que transporta la nieve a la zona de inicio.

5. Las avalanchas son destructivas, debido a que poseen normalmente una presión de impacto (kPa) significativa.

6. La energía de las avalanchas, debemos conocerlas en términos aproximados versus su potencial.

7. La lluvia ayuda a la generación de avalanchas.

8. Se deben efectuar travesías con esquíes, en posta al ser un grupo.

9. Evitar los fondos de quebradas, cuando el manto de nieve es inestable.

10. Evitar salidas con nevadas recientes.

11. Considerar en el análisis de seguridad la dirección y velocidad del viento. [6]

Aludes notables[editar]

Ocurrieron dos avalanchas en marzo de 1910 en las Montañas Selkirk; El 1 de marzo la avalancha Wellington mató a 96 personas en Washington state, Estados Unidos. Tres días ms tarde 62 trabajadores del ferrocarril murieron en la avalancha del Rogers Pass en la Columbia Británica, Canadá.

Durante la Primera Guerra Mundial, se estima que murieron entre 40.000 y 80.000 soldados como resultado de avalanchas durante la campaña de montaña en los Alpes en el frente Austriaco-Italiano, muchas de las cuales fueron causadas por disparos de artillería.[7][8]​ Alrededor de 10.000 hombres, de los dos bandos, murieron en avalanchas en diciembre de 1916.[9]

En el invierno de 1950-1951 del hemisferio norte se registraron aproximadamente 649 avalanchas en el periodo de tres meses en los Alpes en Austria, Francia, Suiza, Italia y Alemania. Esta serie de avalanchas mataron alrededor de 265 personas, y ese periodo se llamó el invierno del terror.

En 1990 en el pico Lenin, en la actualidad en Kirguistán, un campamento de montaña de escalada fue barrido cuando un terremoto causó una gran avalancha sobre el campamento.[10]​ Fallecieron 43 escaladores.[11]

In 1993, la avalancha de Bayburt Üzengili mató a 60 personas en Üzengili en la provincia de Bayburt, Turquía.

En 1993 en Montroc, Francia una avalancha que llevaba 300,000 metros cúbicos de nieve se deslizó por una pendiente de 30°, llegando a una velocidad del orden de 100 km/h. Mató a 12 personas en sus chalets, enterrándoles bajo 100,000 tons de nieve bajo una capa de 5 m de espesor. El alcalde de Chamonix fue condenado por homicidio por no evacuar el área, aunque la sentencia fue suspendida.[12]

La pequeña población austriaca de Galtür fue alcanzada en 1999 por la avalancha de Galtür. Se pensó que la localidad esta en zona segura, pero la avalancha fue excepcionalmente grande y entró en la población. Murieron 31 personas.

El 1 de diciembre de 2000 en el Monte Glory se formó la Avalancha de Glory Bowl. El monte Glory está en la Cordillera Teton en Wyoming, Estados Unidos. Joel Roof estaba haciendo snowboard de manera aficionada, y provocó esa avalancha en ese entorno en forma de bol. Roof fue arrastrado cerca de 600 m hasta la base de la montaña y no pudo ser rescatado con éxito.[13]

Referencias[editar]

  1. Rodrigo Arancibia A., Consultor en riesgos de avalanchas, APM Ltda., colaboración. https://www.apmltda.com
  2. Rodrigo Arancibia A., Consultor en riesgos de avalanchas, APM Ltda., colaboración. https://www.apmltda.com
  3. Agencia Estatal de Meteorología. «Escala Europea de Peligro de Aludes». Archivado desde el original el 16 de marzo de 2014. Consultado el 16 de marzo de 2014. 
  4. Rodrigo Arancibia A., Consultor en riesgos de avalanchas, APM Ltda., colaboración. https://www.apmltda.com
  5. Rodrigo Arancibia A., Consultor en riesgos de avalanchas, APM Ltda., colaboración. https://www.apmltda.com
  6. Rodrigo Arancibia A., Consultor en riesgos de avalanchas, APM Ltda., colaboración. https://www.apmltda.com
  7. Lee Davis (2008). "Natural Disasters". Infobase Publishing. p.7. ISBN 0-8160-7000-8
  8. Eduard Rabofsky et al., Lawinenhandbuch, Innsbruck, Verlaganstalt Tyrolia, 1986, p. 11
  9. History Channel – December 13, 1916: Soldiers perish in avalanche as World War I rages
  10. Clines, Francis X. (July 18, 1990). «Avalanche Kills 40 Climbers in Soviet Central Asia». The New York Times. 
  11. «Lenin Peak. Historical background of Lenin Peak. The first expedition to Lenin Peak». Centralasia-travel.com. Consultado el 21 de junio de 2013. 
  12. PisteHors.com: Montroc Avalanche
  13. COMET Program (2010). «Avalanche Weather Forecasting». meted.ucar.edu/afwa/avalanche/index.htm. University Corporation for Atmospheric Research. 

Bibliografía[editar]

  • M. Gascón et al. Vientos, Terremotos, Tsunamis y otras catástrofes naturales. Historia y casos Latinoaméricanos. Editorial Biblos. Buenos Aires, 2005. 159p. ISBN 950 786 498 9
  • The Technical Avalanche Protection Hanbook. Editorial Wilhelm Ernt & Sohn. Berlín Alemania, 2015. o Book ISBN: 978-3-433-60384-0

Enlaces externos[editar]